Política

Guía para leer encuestas electorales

Encuestas electorales. VoxBox.

Política.- Estamos a poco menos de un mes de las elecciones y hoy, más que nunca, nos van a empezar a atiborrar de diversas lecturas que se les hacen a las encuestas. Muchas veces, estas lecturas son a conveniencia del candidato, agarrando pequeñas partes de los datos para hacerse sentir ganadores.

En este artículo se presenta una pequeña guía para que, como dicen las sagradas notas, de la canción de Olga Tañón: “No te dejes engañar por lo que parece hermoso”.

Además, intentaremos ayudar a verificar en qué confiar y en qué no.

1. Saber distinguir encuestas electorales fakes

Últimamente han aparecido un sinfín de páginas en Facebook, usuarios en Twitter o páginas web que, obviamente, sirven solo de pantalla para apoyar a un candidato. Estas páginas o usuarios se dedican a publicar diversas encuestas que han sido creadas por ellos mismos, o que simplemente copian boletines de casas encuestadoras y las alteran a su conveniencia. Todo lo anterior genera desinformación. Entonces, si quiere publicar encuestas que han aparecido en redes sociales, cerciórese de quién es la fuente y si la casa encuestadora es de confianza y de buena reputación.

2. Ver fechas de las encuestas electorales

Muy a menudo se publican encuestas que han sido publicadas con meses, incluso años, de antelación. Siempre hay que fijarse de la fecha en la que se levantó la encuesta, pues son más confiable las encuestas realizadas en fechas más cercanas al evento.

3. No leer solo el titular

Siempre, siempre, siempre hay que verificar los datos, nunca quedarse solo con lo que nos dice el titular. En los datos vamos a verificar cuáles son los resultados que se arrojan y cómo se han obtenido. También hay que leer las explicaciones que nos brindan los autores de las encuestas en las fichas metodológicas que ellos siguieron.

4. Comparar encuestas

No quedarse con lo que dice una sola casa encuestadora. Siempre hay que leer por lo menos tres resultados diferentes para ver cómo va la tendencia. Igual, este no es el resultado final. Lo ideal es comparar encuestas que hayan tenido métodos y muestras similares o, si son más estrictos, leer las mismas casas encuestadoras pero en diferentes períodos. No es lo mismo una encuesta al inicio de la campaña que otra a pocos días de las elecciones (tanta publicidad también termina agotando al votante).

5. No desestimar encuestas que pongan a su candidato como perdedor

Con regularidad, los candidatos y los partidos políticos tienden a desestimar las encuestas en las que salen abajo de su adversario. Diversos estudios académicos demuestran que lo mismo sucede con los votantes: desestiman lo que contradice su preferencia política (“razonamiento motivado”, según el término académico). Es lógico que aceptamos solo la información que refuerce nuestro interés o gustos políticos partidarios. Pero también debemos tomar en cuenta lo que nos arrojan las encuestas, muchas veces eso ayuda (quizá en otros países) a mejorar la campaña.

6. Analizar el “universo” que representa la muestra

Una encuesta seria está obligada a definir claramente cuál fue la muestra que utilizó para su encuesta. Un universo en el que no esté representada la población no puede tomar muy en serio. Es importante también ver el procedimiento del muestreo y, finalmente, hay que ver en la encuesta cuál fue la técnica que se utilizó para recolectar toda la información. Además, es importante analizar cuáles fueron los filtros que se utilizaron, si la muestra cumple con los parámetros (tener dui vigente, por ejemplo) mínimos para ir a votar.

7. Preferencia por partido y candidato, dos cosas diferentes

Un elemento que hay que tomar en cuenta en esta época electoral es que, regularmente, nos muestran tres tipos de tendencias, y hay que saber distinguir cada una de ellas, pues fácilmente nos pueden engañar al mostrar resultados. Recordemos que en esta ocasión votamos por partido (o coalición de partidos) y no por rostro (como en las elecciones para diputados). Las encuestas nos pueden mostrar cuál es la preferencia por un candidato, eso significa cuál es el candidato que les gusta más, pero eso no necesariamente equivale a su preferencia por partido. En esta ocasión, hay que ver los resultados que nos arrojen en las preferencias por partido, pues es lo que se tomará en cuenta este 3 de febrero.

8. La influencia de las encuestas electorales

Una gran cantidad de estudios sobre la influencia que ejercen las encuestas en los votantes han intentado aclarar si los estudios de opinión definen o no la postura de los votantes. Y acá hay dos opciones: una es en la que la gente tiende a sumarse a la creencia de la mayoría, dándole el voto al candidato que aparece arriba de las encuestas –efecto bandwagon-; o en el caso en el que la gente tiende a apoyar al candidato que está por debajo de las encuestas – efecto underdog. Los resultados de los estudios han “tendido a dar mayor soporte a la idea que los estudios de opinión pueden llegar a ser una herramienta relevante de persuasión”.

9. Las encuestas no son el resultado final

Solo son un espejo de lo que podría pasar el día de las elecciones, mas no es el resultado final, este podría cambiar de un momento a otro. Todo depende, obviamente, de la cantidad de personas que asistan. Según Castro Cornejo (2018), “muchos electorales (votantes) dicen que van a ir a votar, pero no lo hacen para evitar la carga simbólica de reportar un comportamiento socialmente indeseable (formar parte del abstencionismo). Y esto dificulta a los encuestadores la tarea de detectar quienes son los votantes probables (likely voters) y, por tanto, dar una estimación precisa de la intención de voto a unos días de la elección”. Si no, veamos lo que pasó en las elecciones presidenciales anteriores en la que las encuestas daban una ventaja super alta a Sánchez Cerén para el gane en primera vuelta.

VoxBox.-

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Licenciado en Comunicación Social, egresado de la maestría en Ciencia Política, catedrático en la UDB y trabajo en un proyecto de jóvenes talento en la Matías. Me gustan los deportes, mis favoritos son el squash y el ciclismo de montaña. Amante de la literatura y el cine.

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