Política

Nuevo Gobierno de El Salvador: ¿Pasará la materia?

Materia Nuevo Gobierno. VoxBox.

Política.- Por orden, limpieza, manía o para enseñarme a ser un mejor académico y mejor persona mi padre siempre me decía que antes de iniciar a hacer los deberes de la escuela tenía que limpiar la mesa, los beneficios más que obvios: espacio, limpieza, comodidad, menos distracción y por ende eficiencia en lo que tenía que hacer. El resultado: un chavo con promedio de siete y medio que equilibraba su tiempo entre los estudios y el fútbol callejero, con porterías hechas de dos piedras, y viendo televisión nacional, pero que cuando me ponía las pilas me sacaba 9. En fin no es la historia de mi niñez las que les quiero contar sino la enseñanza de mi padre que antes de hacer algo importante es necesario ordenar tu espacio, tus ideas, separar distracciones y buscar hacer lo que emprendas de la mejor manera.

El pasado domingo 3 de febrero se realizaron las elecciones en nuestro país y, como es de esperar, los ganadores se embriagaron de alegría mientras que los que estaban acostumbrados a celebrar ganes, movidas, trinquetes y voluntades tuvieron que conformarse con regresar a casa a razonar los resultados obtenidos para comenzar de inmediato a hacer cambios en las cabezas de las estructuras de las que tanto se jactaban. Heridos en su propio orgullo han comenzado a vender nuevamente la idea de renovación, que se tuvieron que haber planteado hace más de cinco años.

Mientras avanza la semana y el Tribunal Supremo Electoral trabaja en terminar de sacar la tarea por la cual pasan preparándose, los organismos y observadores internacionales terminan de entregar sus informes y hacer maletas sobre la jornada electoral que terminó siendo la clausura de una campaña grisácea, marcada por la difamación, los trapos al sol, especulaciones, el desprecio de algunos medios a más de algún candidato y, por qué no decirlo, un par de confabulaciones, de las cuales le dejo a usted saque sus conclusiones de quien las hizo con quien.

Yendo al grano: ya pasaron varios días desde que el presidente electo diera su discurso frente a miles de trasnochadores alegres que se citaron en la Plaza Morazán, motivados por la alegría de haber acabado con un periodo de oscurantismo de 30 años, en el que sin duda hubieron decisiones, programas y avances en varias cositas como el empleo, crecimiento económico, servicios básicos, que, por supuesto, después de un periodo de un conflicto bélico algo tenía que hacerse, pero que al ponerlo en balanza y ver lo que el pulgarcito perdió… hasta se tardó en lograrse un cambio de esta magnitud.

Pero regresando a nuestro youngest presidente: Aun no se pronuncia, como si de un silencio poselectoral se tratara, pese a que todos estamos a la expectativa de la formación del nuevo gabinete, de las alianzas políticas y, quién quita, hasta las nuevas relaciones diplomáticas (les recuerdo el caso Taiwán y China).

Lo que sí sabemos es que, como no ha tuiteado, es que en algo estará pensando, ya que por lo demostrado hasta hoy, no es una aberración elogiarle su determinación y atino en la toma de decisiones que lo han llevado al Trono de Hierro (perdón, me emocioné porque ya nos acercamos a abril).

Ahora, para que tenga sentido eso de que la mesa no debe estar chuca para hacer las planas, diré que se encuentra en eso, realizando una evaluación de la gente que quiere a su lado para darle una cara diferente a la forma de gobernar. Parte importante de ordenar la mesa es evaluar a las personas que trabajan bien para hacer la tarea en grupo.

Pero para pasar esta “materia” tienen esta pequeña lista que les dejo a continuación.

Atraer inversión extranjera.

Mejorar la recaudación fiscal actuando contra la evasión y elusión fiscal.

Combatir la corrupción en todos los niveles del gobierno.

Reformas fiscales que incluyan al menos un par de ingredientes como la reducción de la tasa de ISR a los empleados, y a la vez se haga tributar lo justo a los grandes capitales.

Mejorar el sistema educativo: Infraestructura, personal, malla curricular, metodologías de enseñanza, etc.

Mejora en los servicios públicos; transporte, educación, energía eléctrica y agua potable.

Perseguir delitos como blanqueos de capital y convertir el país un terreno hostil para los ilícitos como el terrorismo, narcotráfico. Esto a la vez atraerá apoyos internacionales que nos ayudará a potenciar zonas de nuestro territorio que han sido abandonadas.

Liberar al sector trabajador del equivoco sistema de pensiones actuales: el equivalente al 15 % de nuestro salario entra a las cuentas de las AFP, de las cuales solo un 8 % se queda en nuestra cuenta individual. Encima tu ahorro es utilizado para llevarlo a invertir con un nivel de riesgo que no compensa la tasa de interés que ganan, y para acabar de rematar el gobierno se ha enseñoreado de nuestros fondos “haciéndonos el favor” de pagarnos las jugosas tasas de hasta el 1 % de interés anual.

Detener la emigración creando oportunidades de trabajo. Esto se logra potenciando a una diversidad de sectores como servicios, agricultura, industria y tecnología (los cipotes de Costa Rica pueden hacer chips ¿por qué nosotros no?)

Enviar jóvenes a capacitarse al extranjero para que traigan ideas de cómo mejorar nuestro país.

Mejorar el sector agrícola (dejar de una vez por todas ese cuento de la entrega de paquetes agrícolas). Ciertamente somos un país con poca extensión territorial y menos recurso para explotar los cultivos, pero eso no menoscaba que debemos hacer eficiente y productiva la tierra. Israel es un ejemplo de superación en este sentido, que con los pocos recursos hídricos cuenta con los mejores ingenieros en irrigación. No estaría mal enviar una docena de estudiantes a especializarse en este tema.

Hay muchas más cosas que debería incluirse en esta tarea, pero tampoco se trata de pensar que vamos a amanecer en el país de las maravillas. Lo seguro es que el presidente electo, junto a su equipo y el involucramiento activo de la sociedad, así como los sectores productivos del país, la cosa puede cambiar.

Mientras tanto le dejamos la lista al nuevo gobierno para ver si pasa la materia.

 

Autor: Rubén Ordóñez. Licenciado en Contaduría Pública.

VoxBox.-

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