Luis De León

Licenciado en comunicación social y paralelamente soy estudiante de cine en Venezuela.

“BoJack Horseman”: La temporada más individualista

BoJack. VoxBox.

BoJack Horseman siempre ha tenido sus “arcos principales” escondidos en cada una de sus temporadas, un cierto aire temático que se distingue por los cambios en la intro.

Opinión.- Una de las razones que hacen de BoJack Horseman una serie tan cautivadora es el hecho de que tenga ese compromiso de respetar cada uno de los hilos narrativos de sus respectivos personajes, darse el tiempo de explorar cada una de sus vidas de forma individual y dar justificaciones concretas para sus acciones, junto con el rumbo estos que toman, aun si están separados de la vida del protagonista.

Incluso sin querer considerar esta la mejor temporada, viendo todos sus episodios de manera global, conserva aquellos elementos propios de la serie que ha conservado desde sus inicios; en particular, aquel humor absurdo y tan marcado en lo satírico-social, pero al mismo tiempo existen nuevos elementos adicionales que la hacen distinguible de muchos episodios previos.

En primer lugar, la serie siempre ha tenido sus “arcos principales” escondidos en cada una de sus temporadas, un cierto aire temático que se distingue por los cambios en la intro y distinguen cada una de las aventuras que ha vivido BoJack desde que lo vimos al inicio de la serie, como el proceso de descubrimiento por el que pasó cuando Diane comenzó su biografía, el rol más importante de su carrera al interpretar al ídolo de su infancia y una nueva crisis existencial tras el estreno de su película.

Pero esta temporada, al retomar desde el momento exacto en que terminó la anterior, no le queda de otra que lidiar con un Bojack completamente solo, prácticamente aislado del mundo tras casi haber arruinado por completo todas las relaciones con sus amigos cercanos, casi al borde de la autodestrucción, aun cuestionando su lugar en el mundo y sumiéndose en su propia infelicidad tras la muerte de Sarah Lynn.

Este aspecto se mantiene casi vigente a lo largo de toda la temporada, donde vemos cómo el protagonista se ve obligado a intercambiar a los miembros de su círculo cercano de amigos por el de su familia biológica. Cada vez vemos más y más episodios enfocados individualmente a retratar la vida de los otros secundarios que hacen vida en la serie, cada uno tiene su propio viaje que no necesariamente está ligado de forma inherente a la vida de BoJack, algo bastante innovador, porque finalmente hemos llegado al punto en que nos hemos acostumbrado a sus vidas de la manera en que ellos la ven, o mejor dicho: lo que antes se escapaba de la superficie.

Hollyhock y el oscuro pasado

Sin embargo, aun cuando cada uno de estos episodios son entretenidos, enternecedores y hasta amargos por sus propios méritos, el mayor foco de atención y expectativa a lo largo de toda la temporada ha sido el de revelar el oscuro pasado del clan familiar materno de BoJack, que de una u otra forma no son más que pistas dejadas a lo largo de toda la serie y una anticipación para descifrar la misteriosa identidad de la madre de esta ahora supuesta hija biológica de BoJack, Hollyhock.

Aunque considero que la adición de Hollyhock no termina de cuajar del todo, se entiende cómo su relación con BoJack termina siendo necesaria. Vemos cómo su existencia se convierte en un nuevo motor que levanta un vez más del suelo a nuestro protagonista, lo obliga a reencontrarse con el pasado, con el fin de convertirse en una mejor persona, y le da nuevas razones para vivir, aunque al principio existe una ambigüedad en su dinámica, y esta termina por ser justificada tras la revelación final de su origen.

La revelación de Beatrice

Pero sin duda el mayor interés durante toda la temporada fue Beatrice, la madre de Bojack que habíamos visto previamente en flashbacks, y ahora se ha decidido a aventurar ahondando en su pasado con mayor profundidad. Aunque eso no la convierte en una mejor persona, la convierte en un personaje más complejo, víctima también de los errores de generaciones pasadas. Estos episodios donde el pasado y el presente se reencuentran resultan ser hasta ahora algunos de los mejores de toda la serie (el segundo y onceavo respectivamente), junto con algunas de sus imágenes más perturbadoras.

En fin, a veces cuesta creer cómo una serie de animación resulte ser tan deprimente y al mismo tiempo sea capaz de abordar tramas con temas tan complejos así como atrapantes. Es una serie que definitivamente hasta el momento no ha decaído en cuanto calidad, y aunque todavía no existe una visualización concreta de cierre, no extrañaría que poco a poco este podría estar comenzando a gestarse. De cualquier forma aquí estaremos esperándolo impacientemente para seguir las aventuras de nuestra estrella de televisión y equino antropomórfico favorito.

VoxBox.-

“Narcos” tercera temporada: cerrando círculos correctamente

Narcos. VoxBox.

Uno podría pensar, después de dos épicas temporadas de Narcos relatando en detalle el ascenso y caída de Pablo Escobar: “¿Qué otra cosa podíamos esperar?”.

Opinión.- Para nadie es secreto que Narcos se encuentra entre las más populares de la red, y que lleva, además, el distintivo sello de Netflix. Se trata de una serie que ha acompañado al servicio de streaming en su gran racha de éxito de contenido original, entre las que destacan títulos como House of Cads y Stranger Things.

Sin embargo, muy poca gente quizás hubiera esperado que esta tercera temporada marcara el inicio de una especie de serie “antológica”.

Uno podría pensar, después de dos épicas temporadas relatando en detalle y a la perfección el ascenso y caída del imperio de Pablo Escobar: “¿Qué otra cosa podíamos esperar? ¿Qué puede seguir? ¿Se podrán hacer más temporadas del mismo calibre, sin los mismos protagonistas con los que ya nos hemos encariñado durante dos años?”. ¡Por supuesto que se puede! Y lo seguirán haciendo.

Podrá serle difícil al espectador promedio hacer la transición al principio y acostumbrarse a las nuevas historias que revela esta temporada. No es nada fácil adaptarse a una nueva perspectiva, tomando en consideración que, muchas veces, Escobar era tratado propiamente más como un protagonista que como un antagonista cualquiera, pero los escritores hacen lo correcto al dar entender y explicar, desde la concepción de la serie, que “los carteles funcionan a través de la sucesión”. Esto es: al caer el número uno, lo lógico es que ascienda el número dos, siendo el cartel de Cali nuestro nuevo foco de atención.

De la misma forma, Javier Peña (Pedro Pascal) se convierte ahora en nuestro “hombre principal”, encargado de ser quien lidere esta transición y convirtiéndose en el narrador de los hechos, cargo que antes le correspondía a su ahora excompañero Steve Murphy, quien ahora se encuentra ausente del elenco, y aunque se extraña su presencia no es algo para nada fuera de lugar, porque la serie siempre ha manejado bastante bien este concepto de reinterpretación ficción-histórica. En la vida real, Murphy abandonó Colombia tras la muerte de Escobar, siendo la narración de la DEA más bien un recurso para poder explicar tecnicismos o contextualizar los hechos de la realidad.

Lo interesante es cómo, durante el transcurso de la serie, puedes seguir fácilmente el rastro y desarrollar todavía más afecto por algunos de los nuevos personajes. Por supuesto, todavía es necesario retroceder y atar algunos cabos sueltos de la temporada anterior, pero hasta de esto se aprovechan para sacar chistes internos, más a manera de guiño o porque simplemente “ocurrió así” históricamente.

Lo más admirable es cómo la serie sigue conservando la misma esencia: las persecuciones, la intensidad, la tensión del drama policial, el sabor de las fiestas latinoamericanas en contraste con la terrible violencia generada por el narcotráfico, y todas las razones que hicieron de la serie un éxito en primer lugar siguen presentes, pero sin hacer que su fórmula se sienta desgastada o repetida.

Al principio se hacen las respectivas comparaciones entre el imperio de Escobar en Medellín, con el de los hermanos Rodríguez en Cali. De ahí como quien dice “borrón y cuenta nueva”, presentando nuevos personajes, con las problemáticas y diferentes motivaciones que existen entre los mismos círculos de poder. Es algo nuevo pero con un sabor que se sienta familiar, y por lo tanto es agradable a la vista, y a medida que avanza adquiere propiedades admirables por sus propios méritos.

Atención: A partir de aquí siguen unos cuantos spoilers

Posiblemente lo mejor de todo haya sido la inclusión del arco argumental de Jorge Salcedo (interpretado por Matías Varela), un hombre de familia que se encuentra trabajando como el jefe de seguridad del cartel y que representa el clásico prototipo de “hombre bueno trabajando para la gente equivocada”. Justamente su travesía es la que despierta mayor interés, empatía y casi todos los mejores momentos de esta nueva entrega.

Al principio quieres que todo le salga bien, a pesar de que trabaje para los malos. Luego se vuelve desesperante ver cómo todo se va a la mierda y no puedes esperar a que llegue el momento para salir corriendo… es justamente el conflicto moralmente gris que se necesitaba para trascender aún más dentro del género policial, en el complicado terreno de los sapos (o topos, como quieras llamarlos), junto con toda la paranoia y el estrés psicológico que conlleva, ejecutado de una forma sumamente emotiva y personal. Esta es la cereza en el pastel para lo que ya de por sí era una gran serie.

El final es satisfactorio, con una tensión y un carisma casi sin precedentes, con todos nuestros “favoritos” congregados con el mismo objetivo de seguir la búsqueda de Guillermo Pallomari, un informante clave que podría testificar en contra del cartel de Cali, cuyas escenas tienen el toque perfecto de comedia, para una serie tan cruda como esta.

Se siente como el cierre perfecto para todo lo que se nos ha venido presentando desde el primer capítulo en que se presentó Colombia, ahora con una cuarta temporada ya confirmada, y todavía no tenemos mayores detalles de cuál podría ser el futuro de la serie, ni se sabe a ciencia cierta si tendremos un nuevo “narrador”: quizás Peña continúe su travesía con nosotros, pero a decir verdad sus últimos diálogos, aunque amargos y ambiguos, resultan más que reveladores para entender que él ha cerrado su ciclo. Se trata de una conversación simple pero efectiva.

Lo que sí es podemos dar como seguro es que los aires que se sienten ahora son para darle el adiós a Colombia y decirle un efusivo “¡Hola!” a México.

VoxBox.-

“Dunkerque”: El inicio de otro legado para Nolan

Dunkerque. VoxBox.

Cuando has llegado a ese nivel de reconocimiento con estándares de calidad, tanto a nivel comercial como crítico, está claro que Dunkerque viene a ser obviamente su primer paso para iniciar otro tipo de legado.

Cine.- Cualquier cinéfilo hoy es capaz de reconocer parte del estilo y algunos de los elementos mayormente presentes en la filmografía de Christopher Nolan. No hace falta más que decir que es el responsable de películas que hoy en día son clásicos de culto, como en el  caso de Memento o The Prestige, y además un monstruo en la taquilla gracias a Inception, Interstellar o la trilogía de Batman, todas alabadas también por la crítica.

Cuando has llegado a ese nivel de reconocimiento con estándares de calidad, tanto a nivel comercial como crítico, está claro que Dunkerque viene a ser obviamente su primer paso para iniciar otro tipo de legado, una nueva etapa en su carrera como director mucho más cercana a recibir el mayor reconocimiento que podría llegar a otorgarle la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, por dramas mucho más cercanos a la realidad.

La película claramente es del género bélico, centrada en recrear la desesperación y la lucha por la supervivencia de las tropas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial, tras el desastre de la Batalla de Dunkerque en 1940, en medio de una misión de rescate y de evacuación que sería recordada históricamente como la Operación Dinamo, también conocida como “el milagro de Dunkerque”.

El toque de Nolan está presente a lo largo de la cinta, como el haber escogido contar la historia desde tres perspectivas diferentes (Tierra, Mar y Aire), con un manejo de los tiempos mucho más libre a lo que se está acostumbrado dentro de este tipo de género. Nuevamente Nolan logra sorprender con su ingenio como narrador, solo que esta vez dentro de un contexto mucho más limitado, basado más en los hechos donde destaca el instinto de supervivencia dentro un campo de batalla.

Se puede decir que está muy alejado de los giros en la trama para espectáculos visuales a los que nos tiene acostumbrado. Nos encontramos ante una visión de él más madura como cineasta, donde las situaciones se puede decir que logran un mayor impacto emocional, con una gran preocupación por los detalles más mínimos, y por supuesto, anteponiendo las acciones sobre los diálogos para hacer avanzar la historia, algo muy interesante al contar con trabajos previos que recaen bastante al diálogo como herramienta.

No se siente que exista particularmente una glorificación de la guerra e irónicamente tampoco viene a ser una denuncia a esta. Existen tanto actos heroicos como otros moralmente ambiguos, se desmitifica el mito del soldado como una especie de arma para apelar por su lado más empático, una faceta humana mucho más vulnerable, al ser rechazado y juzgado por acciones tomadas en los momentos de mayor desesperación y desesperanza.

La banda sonora es otro protagonista vital dentro del relato. No solo vemos una faceta de crecimiento del director, sino una compenetración mucho mayor entre el desarrollo visual en conjunto con la composición musical realizada por Hans Zimmer, cuyas notas son inconfundibles y necesarias para el completo disfrute de la experiencia y atmósfera.

Es una película sumamente intensa y cruda con momentos verdaderamente gratos a nivel actoral. En todo momento el espectador se sentirá atrapado al borde de su asiento, angustiándose y ahogándose en la desesperación que viven estos soldados, pero sin duda admitirá que todo habrá valido la pena hasta ver el último crédito.

VoxBox.-

“The Defenders”: La cúspide para Marvel y Netflix

The Defenders. VoxBox.

Por una parte, The Defenders se siente abrumador, pues no solo regresan los respectivos protagonistas de las series anteriores, sino también todos sus aliados, cruzando caminos.

Opinión.- Tras cuatro años de planificación y expectativa, desde que Netflix anunció sus planes en conjunto con Marvel de producir series sobre los superhéroes menos conocidos de la compañía (que puede que simplemente no fueran considerados “material para los vengadores”), ya se tenía desde un principio unirlos en su propio crossover, ciertamente una forma de repetir la misma formula y el éxito que tuvo la culminación de su ambiciosa Fase Uno en la gran pantalla, con el estreno de The Avengers.

Ahora, después de haber visto las cuatro series individuales que incluyen a Daredevil (con dos temporadas), Jessica Jones, Luke Cage e Iron Fist por fin ha llegado el tan esperado momento de evaluar los aciertos y quizás algunos errores cometidos en esta última serie que da fin a otra era para Marvel en su asociación con Netflix, uniendo a este grupo tan variopinto con la primera temporada de The Defenders, cuyo estreno en la plataforma streaming fue este viernes 18 de agosto.

Para empezar, una de las cosas, a las que lamentablemente tenga que adaptarse la mayoría de la audiencia, es a tener que familiarizarse primero con el resto de las temporadas que le preceden a esta (aunque personalmente podrían saltarse Iron Fist). Es indudable que lo hace más gratificante y es evidentemente necesario, pues es la única forma de entender los puntos en común que existen entre estos personajes y la relación que existe con cada uno de los secundarios.

Por una parte se siente abrumador, pues no solo regresan los respectivos protagonistas de las series anteriores, sino también todos sus aliados, cruzando caminos y estableciendo además nuevas relaciones; sin embargo, todo esto tratado con suma delicadeza para que llegue a sentirse que avanza de manera fluida, lo suficiente como para que en los primeros episodios el encuentro no parezca el capricho de guionistas, sino que hayan verdaderas circunstancias y pequeñas coincidencias que hicieron inevitable esta unión.

He aquí lo más positivo de la serie, ya que cada una de estas personalidades tiene su propio peso con una relevancia distribuida de forma equitativa, pero que además se sienten muy bien cohesionados, trayendo situaciones verdaderamente entretenidas, que te dan un segundo para escapar de la trama y disfrutar viendo a superhéroes hablar de sus vidas privadas o burlándose de ellos mismos, como la interacción entre Jessica Jones y Daredevil, o el vínculo que se forma entre Luke Cage e Iron Fist, mostrando bastante respeto por la fuente original, al ser estos dos “mejores amigos” en los comics.

Otro de los mayores puntos a favor es la dirección artística. Ciertamente hay que recordar que cada uno de estos protagonistas fue presentado en su propio espacio. Estamos hablando de cuatro series previas con una estética propia y definida, y desde el primer episodio de The Defenders este apartado visual fue respetado en el respectivo entorno natural de cada uno de sus personajes, además con su propia paleta de colores distintiva. Pero a medida que avanzaba, todos estos elementos visuales fueron amalgamándose en un solo estilo, sin que resultara siendo grotesco.

Aunque el apartado de la historia deja algo que desear, al recaer en líneas argumentales previas más centradas en Daredevil e Iron Fist (que francamente este no es el más interesante de todos), sin duda se debe al ser más como una especie de subproducto, y precisamente se trata de algo pensado para ser un crossover de acción como los que estamos acostumbrados a ver en el mundo de los comics o en episodios especiales, solo que aquí resulta ser una maratón extendida de ocho horas de contenido exclusivo.

Es una serie realmente hecha con precisión, y al igual que su universo cinematográfico se muestra como este formato también se adapta bien e incluso un poco mejor a la idea de tener diferentes historias y vidas paralelas pero interconectadas por una sola amenaza o enemigo común, siempre con sumo cuidado y respeto por las propiedades que utilizan, reiterando que cada personaje es importante a su manera, con algo único para ofrecer tanto para el equipo como por su propia cuenta.

Si ya formas parte de los que suman a cada proyecto audiovisual que lanza Marvel, este no decepcionará o al menos no te dejará indiferente por aburrimiento. Es justamente lo que esperábamos ver, un grupo de vigilantes callejeros usando sus poderes contra ninjas y poderes ancestrales, con una genial banda sonora.

Suena loco que estos conceptos fantásticos más propios de series animadas sigan funcionando para una audiencia madura, pero estas son las posibilidades que este género de superhéroes ha traído consigo en la última década y que encima promete mucho más en el futuro. Solo queda advertir que esperen hasta los créditos del último episodio para ver el teaser de otro personaje que tendrá su propia serie, otro regalo poscréditos a los que ya nos acostumbramos.

VoxBox.-

“American Gods”: Un intento por entrar en la mente de Gaiman

American Gods_ VoxBox

American Gods cuenta la historia de un exconvicto llamado Shadow.

Opinión.- Cuando vi que este año se estrenaría una adaptación del libro de fantasía de Neil Gaiman, American Gods, pero en formato de serie televisiva, mi curiosidad por querer estar más actualizado con estos temas no solo se vio aumentada (pues raramente soy consciente de estas noticias al estar más enfocado a los estrenos de cine), sino que mi expectativa por esta serie ya era mucho mayor a la que tenía por las nuevas temporadas de otras series, de las cuales también soy seguidor desde hace unos años.

La razón es muy sencilla: Neil Gaiman, escritor de la novela que da nombre a la serie, fácilmente puede considerarse uno de los mejores escritores de fantasía que existen en la actualidad. La originalidad que tiene como autor para crear universos fantásticos, y la personalidad única con la que es capaz de dotar a cada uno de sus textos, es absolutamente impresionante al mismo tiempo que cautivadora.

Cualquier producto que lleve su nombre en los créditos es digno de tener el beneficio de la duda, pues por lo general su sello de calidad como escritor esta automáticamente implícito en la mayoría de sus obras.

American Gods, una mitología por Gaiman

Pero hablando de la serie propiamente, American Gods, para quien todavía no lo sepa, cuenta la historia de un exconvicto llamado Shadow, quien sale de prisión días antes de cumplir su condena, tras la repentina muerte de su esposa, Laura. Camino al entierro, Shadow se encuentra con un extraño hombre de negocios que se hace llamar a sí mismo Mr. Wednesday, y le hace la oferta a Shadow de convertirse en su guardaespaldas, mientras viaja alrededor de Estados Unidos para buscar “aliados”… lo que Shadow desconoce es que Wednesday es la reencarnación de un antiguo dios nórdico, que lo introduce a un mundo donde todas las creencias, mitos y leyendas son reales, y encima de todo esto también se avecina una gran guerra entre antiguos y “nuevos” dioses, que podría poner en peligro a toda la existencia.

Esta introducción podría servir tanto para el libro como para la serie, puesto que vistos en paralelo el espectador podrá notar que los primeros episodios recrean casi con extrema fidelidad los principales eventos y giros dentro de la novela, además de ofrecer nuevas pistas, personajes e incluso expandir mucho más a la mitología presentada por Gaiman.

Sin embargo, aun cuando acepto los cambios hechos para propósitos de la adaptación, a medida que fueron avanzando algunos de los episodios fui perdiendo el interés, en vista de que muchas de estas nuevas referencias así como segmentos nuevos resultaron ser extremadamente obvios en su inevitablemente propósito e intento de ir extendiendo la trama: un intento más de crear contenido para cubrir espacio en pantalla que propiamente adaptar.

American Gods - VoxBox
American Gods -VoxBox

Muchas de las situaciones vistas a una mayor escala resultan bastante forzadas e incluso minimizadas con respecto al gran conflicto planteado. Es un poco lamentable cómo a pesar de entender el material original y tener un formato más que suficiente para tener toda la historia no resulta particularmente satisfactorio a un nivel de adaptación. Existe mucho “relleno” creado exclusivamente para alargar la temporada e incluso personajes claves con mucho mayor potencial para tramas secundarias que no son del todo aprovechados. Como ejemplo este viene a ser el caso de Mr. Nancy (quienes hayan leído la novela comprenderán), que solo se encuentra con nuestros protagonistas para hacer más exposición, dejando de lado todo el carisma y posible química con los protagonistas.

Aunque existen muchos puntos positivos, tanto la dirección como la cinematografía resultan sumamente admirables desde un punto de vista creativo. Se puede valorar su apartado estético con sus grandiosos y psicodélicos diseños, e incluso encontrar algunas similitudes con la serie Hannibal, en vista de que Bryan Fuller estuvo involucrado en gran parte durante el desarrollo y producción de la serie.

Muchos episodios son verdaderamente notables, tomando en consideración únicamente sus méritos audiovisuales. La serie goza de un grado de simbolismo que captura tanto la esencia como muchos de los conceptos de la literatura de Gaiman, pero a un nivel completamente visual, dándole un nuevo valor agregado al mundo que el autor planteó varios años atrás.

Quizás el mayor punto negativo fue un final de temporada críptico, al mismo tiempo que un tanto surrealista, pero no en el sentido apropiado, sino más bien alejándose bastante de la sutileza con la que se había jugado en un principio, y recayendo también en un uso excesivo de diálogos para explicar todo el apartado místico de la serie.

En fin, no es una serie que tenga particularmente los mismos estándares que muchas otras y quizás recae un poco en algunos de los vicios del formato televisivo, pero no por eso debe verse como un producto inferior: al contrario, sigue siendo una propuesta lo suficientemente capaz de capturar interés y aumentar aún más la expectativa por el futuro que le espera. Es un buen momento para comenzar a verla, así como quizás ir familiarizándose con la fuente original.

VoxBox.-

Spider-Man: de verdad ha vuelto a casa

Spiderman. VoxBox.

Tom Holland demuestra no solo ser el Spider-Man más carismático de todos, sino que paradójicamente, aunque sea su versión más “modernizada”, sigue teniendo un espíritu mucho más cercano al cómic.

Opinión.- Es difícil y hasta casi inimaginable apostar por el éxito de una tercera encarnación cinematográfica de una misma franquicia, en tan poco tiempo. No han pasado ni unos diez años desde la última vez que vimos a otra persona usar el traje del trepamuros, pero es inevitable esta cierta tendencia al “rebooteo” para sacar un mejor provecho de un personaje tan popular como lo es Spider-Man, y sin duda todas las posibilidades mercadotécnicas que este es capaz de ofrecer.

Aun cuando la inminente cancelación de futuras secuelas con Andrew Garfield haya dividido a algunos fanáticos, esta nueva adaptación del superhéroe desde el principio tuvo mucho más respaldo mediático, al estar creativamente apadrinada por Marvel Studios, oficializando la incorporación del arácnido al tan popular universo cinematográfico, pero sin que Sony perdiera los derechos.

Claro que todavía había quienes tenían sus reservas, y tras una campaña casi excesiva de adelantos y tráilers los comentarios negativos no se hicieron esperar, augurando defectos en la cinta, tales como: “Iron Man opacará la película…”. Ahora, una semana después de haber sido el estreno mundial, no queda más que dejar de lado todas esas especulaciones y valorar el producto por lo que realmente es…

A mi consideración, una gran joya de entretenimiento que realmente captura la esencia de los cómics. Hablando desde la perspectiva de un verdadero fanático, también reacio a cambios demasiado evidentes como la edad de la tía May y la procedencia de algunos personajes secundarios, todo fue llevado con el suficiente grado tanto de sutileza como de originalidad, para no volverse irritante o distrayente.

Por primera vez considero que el espíritu jovial y cómico del personaje es utilizado de una forma lógica que se siente correcta de ver… es decir, hay que entender que Spider-Man hace chistes a los malos como un mecanismo de defensa contra sus propias inseguridades, que a fin de cuentas son las mismas que tendría un adolescente, y que es exactamente lo que se muestra y se siente.

He aquí otro punto a favor: se aborda correctamente la edad que debería de tener el personaje al inicio de su carrera, pero sin desprestigiar el drama que esa misma etapa representa. Vemos a un Peter Parker completamente dependiente, sin la edad suficiente para conducir o para ser tomado en serio por los vengadores, a pesar de tener un gran potencial heroico.

He aquí cuando realmente beneficia al personaje encontrarse rodeado de otros superhéroes. Por primera vez él no es el único foco de atención dentro del mundo de lo extraordinario, sino que solo representa una porción dentro de un mundo donde los extraterrestres y personas con superpoderes son cada vez más corrientes.

A decir verdad, su importancia dentro del universo Marvel se ve minimizada ofreciendo una visión que da mucha más riqueza y, al mismo tiempo, mayor nobleza. Esa faceta de querer ser primero el héroe local, “el vecino amistoso”, cuyos supervillanos no representan amenazas cósmicas, sino que por el contrario, afectan al señor con el local hot-dogs de la esquina, a sus vecinos, familiares y amigos.

Aun cuando se vuelve un elemento distractor que el traje posea tanta tecnología, sin duda existe otra capa dentro de la historia, que le agrega de un mayor interés a nivel de ejecución, y es el hecho de que a pesar de ser la versión con más recursos a su disposición es quien parece ser también el peor haciendo su trabajo, tal cual se comporta en todo momento como un amateur.

Sin duda alguna es el más “novato” de todos los tipos con traje de la ciudad, lo que hace que desesperadamente intente hacer algún acto heroico llamativo y se equivoque estrepitosamente, por no tener la madurez necesaria para lidiar la situación… a fin de cuentas, Spider-Man es un perdedor por defecto, pero uno muy difícil de no querer y de sentirse al mismo tiempo identificado.

Tom Holland demuestra no solo ser el Spider-Man más carismático de todos, sino que paradójicamente, aunque sea su versión más “modernizada”, sigue teniendo un espíritu mucho más cercano al cómic que sus predecesores. Esta cinta es colorida en todo momento, conserva un estilo ligero y fresco, lleno de una energía que venía haciéndole falta al personaje, al que cada vez querían oscurecer como si se tratara de otro “caballero de la noche”. Además, en esta ocasión rebosa de un elenco muy llamativo de nuevos personajes secundarios, que destacan por sus propias personalidades.

Michael Keaton, además, es perfecto no solo por su interpretación, sino que se siente como uno de los villanos de Marvel mejor construidos, algo bastante arriesgado de decir, tomando en consideración quien es realmente El Buitre en el mundo del cómic, pero la justificación que tiene para sus actos están llenos de una lógica increíble, tanto narrativa como simbólica. Es fascinante de ver, así como inevitable de predecir uno de los mayores giros en la trama, que tras analizarlo a profundidad era de esperarse, considerando lo conectado que se encuentra la vida personal de Peter Parker con su álter ego (ya lo sabrán quienes hayan visto la película).

Quizás el único punto negativo de la cinta sea que no conserve esa percepción de heroísmo y de proporciones épicas que trajeron las cintas de Raimi consigo. Esa grandiosidad cinematográfica que verdaderamente te sumergía en la ciudad de Nueva York, mientras nuestro protagonista se columpiaba por sus rascacielos. Es lo único que hizo en falta en esta ocasión, pero que como dije anteriormente, nos encontramos con la versión más inexperta de todas, que ya podremos ver cómo se desarrolla y crece en el largo futuro que parece depararle.

VoxBox.-

“The Founder”: en la boca del lobo feroz

The Founder. VoxBox.

The Founder, como biopic, es muy especial en cuanto a su tonalidad cómica y a la vez dramática: obviamente es una versión muy “ligera” de la vida de una muy polémica figura del mundo de los negocios.

Opinión.- Hacer una biopic no es fácil, ya que es un género complejo que depende de muchas opiniones y percepciones distintas de la audiencia. Existen factores de riesgo a la hora intentar recrear aspectos en la vida de una persona real e igualmente importantes decisiones creativas, que ponen en juego la capacidad de la audiencia para entender lo que pueda ser verosímil dentro del relato. A nivel personal solo tengo una cuestión por la que valoro estos filmes y son propiamente sus cualidades cinematográficas: no las veo como una forma de rendir homenaje y mucho menos contar de “la historia real”, pues para esos fines existen otros medios.

Creo que es la razón por la que The Founder, como biopic, es muy especial en cuanto a su tonalidad cómica y a la vez dramática; es decir, obviamente es una versión muy “ligera” de algunos aspectos de la vida de una muy polémica figura del mundo de los negocios, RayCroc, que contrariamente a lo que se pueda pensar por el título del filme este no es el verdadero fundador de la famosa cadena de comida rápida McDonald’s, sino quien puso los cimientos del imperio en el que este finalmente se convirtió.

Aun cuando digo que es ligera, no quiero decir que glorifica o romantiza su existencia, sino más bien nos sumerge a un viaje introspectivo de las decisiones más importantes que este tomó como empresario y lo llevaron a la cima, si bien algunas veces mostrándonos sus “ojos soñadores” y llenos de pasión por el “sueño americano”, a medida que avanza la situación comenzamos a cuestionar poco a poco su verdadera naturaleza. Aquí es cuando la película realmente se torna interesante, pues nos damos cuenta que no estamos siguiendo los pasos de nuestro convencional protagonista perdedor promedio, sino que hemos estado del lado de un lobo disfrazado de oveja todo este tiempo.

Te termine gustando o no RayCroc como persona, es indiscutible lo increíblemente fascinante la forma en que el director John Lee Hancock nos presenta su visión para los negocios, e incluso la forma entretenida en que presenta a las personas e historias que explican el funcionamiento que dio pie a la forma de trabajar de la gran mayoría de los actuales locales de comida rápida.

Sobra decir lo increíble que se encuentra Michael Keaton en su interpretación. Desde Birdman no ha hecho más que enfatizar y hacer honor a su posición como uno de los mejores actores con los que trabajar en la actualidad para papeles como estos llenos de una contagiosa convicción e incontrolable sed de motivaciones egoístas pero humanas como el poder económico, la fama e incluso una interpretación personal de la justicia.

Aun cuando este proyecto como película independiente no superara en las salas o con premios el nivel de reconocimiento que verdaderamente merecía, quizás ahora pueda ganar un nuevo estatus de popularidad con su masificación global en plataformas streaming como Netflix, y quizás sea el lugar que le corresponde en la actualidad, donde gracias a su continua recomendación podrá seguir expandiendo su “legado”.

Una memorable película que, si bien no goza de la calidad de una “obra maestra”, tiene la suficiente dosis de genialidad para inspirar a otros e incluso sentar la pauta de un nuevo subgénero de biopics desde el punto de vista del “malo” del cuento, aunque… todo puede ser relativo en los negocios, esa es la esencia de la realidad que no escapa en la ficción.

VoxBox.-

Razones para ver “Narcos” antes del estreno de su tercera temporada

Narcos. VoxBox.

He aquí razones por las que Narcos merece no solo ser recomendada a otros por primera vez, sino también tener una segunda revisión.

Opinión.- En 2014, cuando Netflix anunció la producción en conjunto con Gaumont International de una serie original basada en la vida del famoso narcotraficante colombiano Pablo Escobar, es muy posible que se haya levantado la ceja de muchos de forma suspicaz. Aunque Netflix como empresa ya es sumamente reconocida no solo por sus servicios de streaming de películas y series populares, sino también por la producción de series de alta calidad para su plataforma, esta propuesta sin duda tenía dos grandes dificultades para calar en una audiencia internacional desde el inicio.

La primera era (y no creo ser el único en pensar esto) es que hay demasiadas series sobre Pablo Escobar o referente al mundo del tráfico de droga de los carteles colombianos y mexicanos. No por eso quiero decir que sea un mercado que deba desestimarse, ya que existen buenos productos a raíz de esta moda (en cierta forma, el concepto de Breaking Bad se nutre de  muchas de estas ideas), pero hay que admitir que es un recurso que se está volviendo gastado.

La segunda dificultad era contar una historia que siempre estuvo bajo un contexto sumamente latinoamericano, pero a través de los ojos de los “gringos”. Por más que el Gobierno norteamericano haya estado involucrado en la captura de Escobar, en la vida real siempre hay un grado de resistencia cuando ellos cuentan “su versión oficial” de los hechos, un exceso de patriotismo que no es de agrado más que para ellos.

Pero por suerte todas estas dudas se disiparon rápidamente, tras una exitosa primera temporada que no solo le concedió a Netflix la seguridad para irse con todo en una segunda tanda que continuara con la caída del imperio de Escobar, sino que además promete indagar en la parte más ignorada de la historia del cartel de Cali en una tercera y cuarta temporada.

Aún a la expectativa del estreno de su tercera temporada este 2017, he aquí razones por la cual Narcos como serie merece no solo ser recomendada a otros por primera vez, sino también tener una segunda revisión.

Respeto por la cultura latinoamericana

A pesar de estar contada en su mayoría desde la perspectiva de un agente la DEA, Steve Murphy, como uno de los personajes principales y en teoría el protagonista de los “buenos”, la serie se enfoca en retratar con extrema fidelidad la cultura latinoamericana y el folclore colombiano.

El uso de música popular en español, referencias al catolicismo o el realismo mágico, el uso de locaciones en barrios reales de Colombia, pero no de una forma denigrante sino realista bajo el contexto de la época. Gran parte del idioma empleado es el español por defecto, con muy marcados acentos locales, una opción arriesgada tomando en cuenta que en Estados Unidos no acostumbran a tener un uso tan constante de subtítulos; sin embargo, no por eso la serie dejó de ser un éxito, sino más bien vista como un producto exótico.

Un elenco notable con papeles bien construidos

Muchos espectadores sudamericanos podrán reconocer a algunos actores latinoamericanos presentes previamente en una diversidad de películas e incluso telenovelas, pero en esta ocasión prestan todo su talento para darle vida a complejos personajes llenos de emociones y motivaciones sumamente universales. No importa que algunos hayan tenido pequeños roles secundarios,  o solo unos cuantos episodios como el caso de Alfredo Castro o de Luis Guzmán. Todos tienen su impacto dentro de la historia.

Por no decir que el trabajo de investigación y las dificultades de Wagner Moura para un papel tan fundamental en la serie como el de Pablo Escobar no solo son memorables, sino que ya le han dado un estatus de una interpretación icónica.

Sumamente centrada en los detalles

Murphy como protagonista da al espectador explicaciones muy detalladas de los procesos y planes de captura empleados por distintos organismos gubernamentales contra los narcotraficantes en la década de los ochenta, contrastando sus métodos con la tecnología de hoy en día, además de dar a conocer la terminología básica y los límites de la jurisdicción de la DEA en otros países, incluyendo también el impacto que tienen las decisiones del respectivo poder ejecutivo.

La voz en off, aunque pueda parecerlo, no está sobrecargada con exposición, porque es una narración realmente amena, fascinante y hace que la historia sea fluida para que cualquiera pueda comprender cada paso que dan sus personajes. Es una serie policial como muy pocas, llena equitativamente de acción y momentos de verdadera tensión, pero también centrada en mostrar con fidelidad el proceso de investigación y explicar lo pertinente sobre los procedimientos de captura reales.

Adecuada reconstrucción de los hechos reales

Cualquiera puede encontrar una buena historia real en el periódico y tener planes de adaptarla para un producto de entretenimiento, pero pocos tienen la maestría de lograr contar una historia tan compleja como lo fue el ascenso y descenso de un rey de la droga histórico, como lo fue Pablo Escobar.

Cada acción genera siempre una reacción en cadena y es precisamente con ese enfoque bajo el que se centra el guion, usando a su favor los hechos reales que a veces son más impresionantes que la ficción, logrando un nivel intensidad pero de también la rapidez necesaria para tener un producto televisivo. No son meses los que abarca la serie, sino años, pero mostrados con naturalidad.

Narcos es una excelente opción para una maratón del fin de semana, con cada episodio dejando a la expectativa y suspenso por saber lo que ocurrirá a continuación. Es una experiencia que vale la pena repetirse.

VoxBox.-

“El hombre de las mil caras”: no puedes obligar a que te guste algo

El hombre de las mil caras. VoxBox.

Si bien el estilo visual de El hombre de las mil caras no deja de ser una historia excesivamente confusa, al punto de que realmente no se te hace en ningún momento memorable.

Cine.- Existen casos en los que sientes la necesidad de hablar de algo, aun cuando sabes que el resultado no termina siendo el esperado. A menudo prefiero hablar sobre cosas que me emocionen y compartirlo de una manera entusiasta en busca de opiniones compartidas, pero alguien que valora la crítica de cine como una forma de oficio no puede escapar de dar inevitablemente valoraciones negativas de vez en cuando. Contrario a lo que muchos piensan, hoy en día yo no pertenezco al sector que opina que es más divertido hablar negativamente sobre una película.

Ahora, el caso a continuación tristemente es uno del que tenía muchas expectativas desde la primera vez que escuché hablar sobre este thriller español El hombre de las mil caras, dirigido por Alberto Rodríguez, que incluso hay que decir tuvo una aceptación internacional medianamente notable, siendo ganadora de dos premios Goya en las categorías de mejor guión adaptado y actor revelación, e incluso siendo parte de la selección oficial de San Sebastián del año pasado.

Pero tras verla varias veces, y con expectativas bastante altas, y tras pensarlo varias veces termino siempre con la misma conclusión: no es tan genial como aparente o promete ser inicialmente. Primero, hay que entender que está basada en hechos reales que involucran un mítico agente de los servicios secretos españoles Francisco Paesa, una biografía sumamente fascinante que por supuesto lo hace merecedor de tener una película basada en una de sus hazañas.

Pero del dicho al hecho hay un largo trecho… considero que el principal fallo de la película lo tiene la constante narración en off, que si bien es en ocasiones entretenida lamentablemente ocupa la mayor parte del tiempo en pantalla, dejando de lado tiempo que podría ser usado para un mejor desarrollo a sus personajes, dotarles de profundidad o siquiera atribuirles personalidades empáticas: ninguno de ellos parece gozar de nada de esto.

A diferencia de películas como Goodfellas, donde la voz en off forma parte del espíritu y personalidad de la película, aquí hay un fallido intento de hacer amena la explicación de los excesivos recursos burocráticos, que si bien son necesarios para entender la complejidad de la trama, se vuelve en extremo tedioso. Confieso que por cada parte en que hubo un momento de genuina tensión dignos de un thriller hubo otros diez de los que sentí la necesidad de decir: “¿A quién carajos le sigue importando esto a estas alturas?”.

Si bien el estilo visual es atractivo, al punto de ser sumamente notable, y su guion tiene muy bien merecido su logro en el ámbito de “adaptación”, bajo una valoración puramente narrativa no deja de ser una historia en excesivo confusa, al punto que en realidad no se te hace en ningún momento memorable, perdiendo por completo el interés que pudo haber causado al inicio en sus primeras escenas. Me prometió tanto, que el estafado fui yo.

Otro error increíble fue el sonido. Existe una discordancia entre la intensidad de las voces haciendo que sea por completo inaudible gran parte de los diálogos, haciendo al mismo tiempo sus efectos sonoros insoportables, volviendo la experiencia sumamente frustrante y poco placentera. Conste que no me refiero al acento del país, sino directamente a la calidad sonora del producto. Un error que, aunque podría no haberse presentado en las salas de cine (porque no me consta), está en todas las versiones caseras y sus otras formas de visualización disponibles.

En fin, es una tremenda decepción.

VoxBox.-

Dirk Gently: la única clase de holístico que necesitas es un detective

Dirk Gently. VoxBox.

Dirk Gently no es una serie hecha para todos y eso hay que dejarlo muy claro. Pero para aquellos que disfrutan este tipo de historias es un viaje sumamente intrigante.

Opinión.- A menudo lo más difícil después de haber terminado de ver una serie es encontrar otra que pueda cautivarte al mismo grado que la anterior, como para desear trasnocharte siguiendo episodio tras episodio. Quizás por esa razón cada año son más las series que parecen tener narrativas más continuas, lineales y con una necesidad más grande de hacer argumentos que duran a lo largo de toda una temporada, por lo que es sumamente necesario tener un mayor grado de atención a los detalles.

Esto presenta nuevas dificultades y al mismo tiempo abre las puertas a propuestas todavía más retadoras. Una de las que me he encontrado recientemente producidas por la BBC, en conjunto con la plataforma streaming Netxflix, y considero que necesita mención especial es Dirk Gently’s Holistic Detective Agency. Un peculiar producto audiovisual, dirigido a una audiencia quizás bastaste particular, al ser una serie para aquel fan del humor bizarro e inteligente, la ciencia ficción y las rompecabolescas situaciones.

Si no les suena el nombre no deben, porque sentirse para nada apartados de la realidad, aunque pueda sorprender a muchos que la serie televisiva es en realidad una adaptación de una serie de libros escritos por uno de los autores de ciencia ficción y comedia británicos más conocidos por la cultura popular (o al menos de la actual y predominante cultura pop/geek), Douglas Adams, escritor también del famoso libro The Hitchhiker’s Guide To The Galaxy.

Ahora, la historia que nos concierne trata sobre Todd, el botones de un hotel que tras encontrar una misteriosa escena del crimen, y encima la desaparición de la hija de un millonario en el edificio, termina viéndose involucrado por obligación de un caricaturesco detective “a la Doctor Who”, Dirk Gently, que básicamente lo acosa para convertirlo en su asistente, pero Dirk no es un detective convencional, sino un “detective holístico”, definido por él mismo como una persona que sigue las pistas que se le aparecen en el camino, conectándolas mediante la interconexión de todas las cosas en el universo.

Para aquel que encuentre esta premisa rara, pues realmente no se acerca ni a la punta del iceberg para describir la cantidad de rarezas que siguen apareciendo a medida que avanza la serie: viajes en el tiempo, vampiros emocionales, asesinos en serie, sectas cambiacuerpos, gatos-tiburones, en fin… es ciertamente desconcertante, pero al mismo tiempo está llena de mucho humor inteligente, un diseño de producción estimulante y personajes realmente entrañables.

No es una serie hecha para todos, y eso hay que dejarlo muy claro, pero para aquellos que disfrutan este tipo de historias es un viaje sumamente intrigante. Ocho episodios bastan sumergirte de lleno a la historia y dejarte con ganas de más. Y aunque al principio nada parezca tener sentido, conforme avanza te das cuenta que realmente todo está conectado de una u otra forma, y aunque no logres entenderlo todo al final por lo menos habrás aceptado en gran medida la extraña realidad en la viven sus protagonista.

VoxBox.