Derechos Humanos, Política

El Espino y la serpiente: los casos de desalojo

Desalojo. VoxBox.

Derechos humanos.- Los casos de desalojo de comunidades en El Salvador han vuelto a la agenda pública y mediática, debido a los últimos sucesos en la finca El Espino, que inició el 16 de mayo de 2018.

Pero el calvario de las familias que habitan El Espino no comenzó este año. La orden de desalojo se dio el 22 de julio de 2014. Gracias a diversas apelaciones, nunca se ejecutó. En 2016, la Sala de lo Constitucional admitió un amparo que presentó la comunidad, por presunta violación al derecho de defensa y audiencia, pero los magistrados rechazaron la petición en diciembre pasado, con el argumento de que los afectados sí habían tenido oportunidad de defenderse, según el periódico El Faro.

Pero el caso de El Espino, aunque sí es uno de los más grandes que ha tenido el país en los últimos años, no es el único.

Aquí te presentamos tres casos recientes de desalojo. No, no pretendemos minimizar lo que está sucediendo en El Espino, solo buscamos hacer hincapié en que, lastimosamente, esta ha sido una práctica común en El Salvador.

San Felipe

En mayo de este año, diversos medios nacionales informaban de tres familias en el cantón San Felipe, caserío Las Marías, en San Vicente, donde vivían tres familias que, tras una orden de desalojo del Juzgado de Paz de Apastepeque, se vieron obligadas a abandonar sus casas y empezar desde cero en otro lugar.

Hace 30 años, estas familias compraron el terreno a la dueña, que en ningún momento les dio escrituras de la propiedad. La exdueña falleció, y sus hijos han reclamado estos terrenos.

Las familias y los herederos iniciaron un litigio por la posesión de las tierras, pero las instituciones estatales no fueron favorables para los afectados.

Emmanuel

La alcaldía de Santa Tecla, al mando de Roberto d’Aubuisson, tienen proyectado crear un parque en el mismo sitio donde viven 88 familias.

Para mayo de 2017 estaba previsto el desalojo de esta comunidad, pero una orden de suspensión de la Sala de lo Constitucional llegó justo a tiempo para impedirlo. Gracias a esto, el Juzgado Tercero de Paz dejó sin efecto la acción que sería ejecutada por la Policía Nacional Civil.

Sin embargo, el alcalde D’Aubuisson brindó en aquel momento una conferencia en el Palacio Tecleño, en donde afirmó que harán uso de todos los recursos legales para que se ejecute el desalojo del terreno que “siempre ha sido municipal”.

Las Neblinas

En febrero de 2018, habitantes de la comunidad Las Neblinas, del municipio de Panchimalco, en el departamento de San Salvador, realizaron una protesta en la que exigieron a la Fiscalía General de la República detener un proceso de desalojo.

Los manifestantes aseguraban que eran más de cien personas las afectadas debido a esta orden.

La serpiente y los casos de desalojo

No estamos queriendo mezclar peras con manzanas, pero cada uno de estos casos, incluyendo el de El Espino, responden a contextos muy particulares que no tienen nada que ver entre sí, aparentemente.

El que mencionemos estos cuatro casos tampoco quiere decir que los estamos elevando como los únicos o los más importantes. Si los mencionamos es porque son más recientes y porque han llegado a los medios de comunicación, pero solo los usamos con fines ilustrativos, si lo quieren ver así.

Pero poniéndolos en perspectiva, y sin ánimo de reducir al absurdo cada situación, se puede sacar en claro una cosa, que ya de por sí es de dominio popular: en este país, los más odiados siempre son los más pobres.

Sucede tal como lo mencionó el profeta Eduardo Galeano: “La justicia es como las serpientes: solo muerde a los descalzos”.

VoxBox.-

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