¿Quién disfruta más del sexo oral?

Sexo oral. VoxBox.

Hablemos de sexo oral. Sin tapujos, ni tabúes. Las mujeres se han permitido experimentarlo sin el estereotipo que antes se tenía. ¿Quién lo disfruta más? ¿A quién le gusta más el sexo oral? ¿Al hombre o a la mujer?

Opinión.- Es un tema que se habla en secreto y que a algunos les incómoda aceptar que lo practican (o que quieren practicarlo).

Las mujeres se han permitido experimentarlo sin el estereotipo que antes se tenía, que era solo para satisfacer al hombre. Pero ¿quién lo disfruta más?

Vamos a los hechos científicos: ya hay estudios que han comparado que las mujeres son más propensas a practicar el sexo oral que los hombres. Y aquí voy a divagar un poco en que creo que esto se debe a que los hombres han mostrado un gran interés en que las mujeres les practiquen sexo oral y las mujeres nos limitamos a no experimentarlo por miedo (sí, machismo). 

Un estudio realizado por la Universidad del Pacífico y London School of Hygiene and Tropical Medicine aseguró que la práctica de sexo oral entre los géneros no es equilibrado. Lo que se encontró fue que las mujeres prefieren no recibir sexo oral, porque sienten el rechazo de los hombres hacia los genitales femeninos, y eso acaba por incomodarlas.

A ver, voy a detenerme aquí. Las mujeres a menudo se sienten inseguras no solo de sus genitales, sino de su cuerpo en sí: las llantitas, la celulitis, la depilación y, además, si sus genitales son aceptables para los hombres o no. Esto es producto, obviamente, de la visión machista en la sexualidad.

Las prácticas sexuales para una mujer implican muchas cosas y entre todas esas, la última en la que piensan es en la satisfacción y el placer. En este contexto, las mujeres han optado por disfrutar el sexo oral de otra manera. Además, a menudo las mujeres relacionan practicarle sexo oral al hombre con el poder: el hombre se relaja y ella lo controla (más estereotipos).

Una investigación publicada en el Journal of Sex Research, recalca que los hombres jóvenes tildan el sexo oral a las mujeres como un acto “de mal gusto”.

Pardójicamente, sabemos que el aparato reproductor de la mujer está mucho mejor capacitado que el del hombre para recibir placer.

Pero en los últimos años, la mujer ha experimentado una liberación en su sexualidad. Ahora podemos ver a las mujeres más decididas y seguras de querer recibir placer, incluso más que los hombres.

Mientras tanto, el sexo oral sigue siendo uno de los grandes temas pendientes de las relaciones entre parejas. Y, como casi siempre, las mujeres son las que salen perdiendo.

Solo nos queda esperar que esta revolución en la sexualidad femenina continúe.

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No eres mejor viajero por ser mochilero

Opinión.- Sí es cierto que no he ido a Europa y el viaje más largo que hice ha sido de poco más de un mes. Pero puedo decir que viajar de mochilero es lo mejor. Aunque a veces me doy aires de superioridad y me suelo ganar mis insultos por ello, o recibir un “no eres mejor viajero por ser mochilero, cada quien viaja como le gusta”, cuando publico algo relacionado en alguna red social.

Me rehuso a viajar en tour o excursión porque no me gusta que me controlen el tiempo o que me lleven a lugares que no me interesan, o que me estén diciendo “les damos cinco minutos para estar en este pueblo, nos espera otro pueblo en el que estaremos otros cinco minutos”. Tampoco me gusta viajar de forma cómoda porque me hace perder la emoción. No me gusta ir en un transporte donde me den la comida porque me pierdo la oportunidad de comprar alguno que otro manjar que se suban a vender al bus, o probar la comida típica del lugar donde estoy; y si no hay comida típica, tengo la oportunidad de comer donde lo hacen la mayoría de lugareños o personas que van de pasada como en los mercados. O mejor aún: en la calle.

Sí, es cierto que cada quien viaja de la forma que le guste, pero no hay comparación con la sensación que tienes de viajar sin ningún plan; a lo mejor con el tiempo justo, pero sin ninguna ruta establecida ni ningún horario interpuesto, porque tienes aquella sensación que te hace un hueco en el estómago que se llena con la emoción de llegar a lo desconocido, que te hace tener una experiencia más directa con lo que vas a conocer. Se abren tus sentidos y te llena de anécdotas que son el mejor recuerdo para toda la vida.

Recuerdo la primera vez, la que te marca para siempre: fue en el año 2008 cuando un 17 de abril tomé un vuelo directo a Lima. Me pude dar una escapada por la noche a la ciudad y regresar a acomodarme un rato en algún pasillo del aeropuerto a esperar que amaneciera para tomar un vuelo a Cusco. Y así fue, me puse a dormir en los pasillos, en intervalos cortos de tiempo, ya que pasaban haciendo limpieza o simplemente habían demasiadas personas transitando en el lugar y te despertaban al poco tiempo de quedarte dormido. Así pasé esa noche. Luego fue el llegar a un lugar donde no conocía a nadie y comenzar a preguntar cómo llegar a Machu Pichu para ir avanzando poco a poco por los otros pueblos que están desde Cusco hasta mi destino, por todo el Valle Sagrado.

Llegué a un pueblo llamado Ollantaytambo y de allí tome un tren con una hermosa vista hasta llegar a Agua Caliente. Y el siguiente día partir muy temprano, finalmente, a Machu Pichu.

Para no aburrirlos con esto me saltaré el día que fui a Machu Pichu y les contaré lo que paso después. Al terminar mi recorrido me regresé a Ollantaytambo por la noche y me fui directo a un pueblo cercano a las ruinas de Moray donde pasé la noche, para el siguiente día en la mañana salir a conocerlas. Me di cuenta que había perdido la billetera con la tarjeta para poder retirar dinero (unos USD 200). Me quedé solo con 20 dólares que tenía en la bolsa del pantalón. Para mi suerte, ese día encontré a un grupo de personas que me dieron la mano y con la que ahora tengo una comunicación a distancia.

Me quedaban unos cinco días en Perú. Debido al incidente no pude ir a Nazca ni a Puno pero las personas que me ayudaron me dieron comida y facilitaron que me comunicará con mi familia en El Salvador. Esperé que ellos me mandaran dinero para regresar a mi país y para sobrevivir a los días que me quedaban.

Luego vino el problema en el aeropuesto. Cuando compré el vuelo redondo se suponía que iba con impuestos incluidos —o yo entendí eso— y al momento de transbordar tenía que pagar unos sesenta dólares. Está demás decir que no tenía ni un quinto. Ante mi desesperación, una de las cajeras me dijo que me pusiera a pedir. Me dijo que muchos turistas hacen eso. Así fue que comencé a pedir dinero. Recibía monedas en soles y dólares; y así, contra el reloj, viví esa experiencia Amazing Race, completando el dinero tan solo unos momentos antes de abordar el vuelo. Fui el último en subir, casi cinco minutos antes de despegar.

Esa fue para mí una gran lección.

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Y soy Rebelde ¿porque me voy de Netflix?

Opinión.- Lloré la relación de Roberta y Diego y canté a pulmón: 🎶 Aunque no escucho ya estoy lejos de aquí, cierro los ojos y ya estoy pensando en ti y soy…🎶 bueno, ustedes saben lo que sigue.

Es casi una hecatombe saber que ya no podremos seguir disfrutando de las innumerables rupturas amorosas de esta novela. Y Netflix sabe muy bien cómo nos sentimos.

Hace unos días, Netflix lanzó en su cuenta de Twitter unos tuits para despedirse de Televisa. Y lo hizo de una forma muy peculiar, algunos dirían que hasta de forma burlona.

Pero ¿por qué Televisa se va de Netflix?

Hace unos meses Televisa decidió lanzar su nuevo servicio: Blim. Que viene siendo como una copia de Netflix, en el sentido que es un servicio de video bajo demanda por suscripción.

Debido a esta nueva plataforma (hacer exclusivo sus programas), Televisa ha decidido retirar sus contenidos de Netflix.

Y esto no es poca cosa: según reportes de 2014, las series más vistas de Netflix en México eran telenovelas: Rebelde y Teresa, ambas producidas por Televisa (fuente: Kari Pérez, RP de Netflix para Latinoamérica).

Lo quiera admitir o no, se trata de una pérdida considerable para Netflix. Pero nos alegra que se lo haya tomado por el lado amable y le haya sacado provecho para su publicidad.

Aquí te dejamos los tuits:

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Escribir por las mañanas podría mejorarnos la vida

Opinión.- La escritura se ha considerado siempre un ejercicio reservado a unos cuantos “iluminados” en la historia de la humanidad. Y aunque su uso haya incrementado notablemente en la era del Internet, la mayoría de veces la usamos solo con fines prácticos: escribir un tuit, un estado en Facebook o un mensaje por WhatsApp.

Pero ¿tiene algún beneficio escribir para uno mismo? ¿Escribir por escribir? ¿Por el simple desahogo personal? ¿Por placer?

En los últimos meses han circulado reseñas sobre una práctica que al parecer es común entre personas de muy distintos ámbitos: actores, empresarios, periodistas y otros.

El hábito es sencillo: poco después de despertar por la mañana, tomar lápiz y papel y escribir hasta completar cerca de tres páginas, lo cual equivale más o menos a 750 palabras, mismas que se completan en un promedio de media hora. Escribir lo primero que venga a la mente. Escribir sin censura. Escribir sin pensar que alguien más va a leer el resultado final. Escribir y ya.

¿Por qué algo tan simple puede tener tanta importancia? La respuesta puede ser variada. Podríamos decir que, como otros hábitos, este enseña también el valor de la disciplina y la constancia.

De acuerdo con quienes hacen esto que se ha dado en llamar Páginas matutinas es que, de inicio, escribir conlleva la cualidad de la conexión. Como han descubierto muchos escritores en la historia de la literatura, paradójicamente escribir sin rumbo definido casi siempre conduce a algún lugar. Podemos comenzar con un recuerdo, con el sueño que tuvimos la noche que recién terminó, con una idea que quisiéramos desarrollar e incluso con algún pendiente del día. Si continuamos sin reservas, movidos únicamente por el impulso de escribir, con toda seguridad terminaremos en un punto que aunque no imaginábamos, de algún modo ya conocíamos.

Por otro lado, escribir de la nada, llenar una página en blanco con lo primero que se nos ocurra, también nos enseña al menos dos cosas: una, nuestros propios límites. ¿Qué podemos decir? ¿De qué manera lo hacemos? ¿Con cuánta dificultad? En segundo lugar, también nos hace escuchar a nuestro crítico interior. Todos tenemos esa voz que nos señala nuestros errores, a veces con severidad excesiva. Conocer a ese juez pequeño pero terrible también es importante para nuestro desarrollo personal, pues no pocas veces es el orquestador del autosabotaje en que incurrimos.

Finalmente, y aunque no es menor, la escritura también tiene efectos positivos en aspectos específicos de nuestra salud física y mental, pues puede contribuir a reducir las nocivas consecuencias del estrés y mejorar la memoria, por ejemplo.

Y si todo esto resultara ser una mentira, ¿qué tienes que perder? ¡Intentálo y cuéntanos los resultados!

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Leonard Cohen, el que nos hipnotiza

Opinión.- En medio del barullo de la vida cotidiana, rodeada de gente y ruido, tratando de no sucumbir al ir al banco para hacer algunos pagos de la casa estaba cuando me cayó un mensaje al WhatsApp, era mi mejor amiga, Emilia.

El día no estaba siendo benévolo hasta que cayó ese mensaje, no decía mucho: “Debes escuchar esta maravilla” y luego un enlace de YouTube. Por supuesto, tuve que esperar a llegar a mi escritorio y ver de qué se trataba. Era el primer sencillo del nuevo álbum de Leonard Cohen: You Want It Darker. Una exquisitez.

Resulta que el nuevo disco del canadiense saldrá a la venta el próximo 21 de octubre, una colección de “extraordinarias canciones”, según la discográfica, que ha producido su hijo Adam y de las que a partir del viernes pasado suena en las radios.

Esta nueva canción de Cohen da nombre al álbum y profundiza en un análisis comprometido de la mente religiosa, una sorpresa creativa en la que dice: “No sabía que tenía permiso para matar y mutilar”. Para crear esta “hipnótica canción”, señala la discográfica Sony en asociación con Columbia, Cohen ha contado con la colaboración de la agrupación Cantor Gideon Zelermyer and the Shaar Hashomayim Synagogue Choir, de Montreal, cuyas voces “recuerdan” al autor el sonido de su juventud.

En este disco también podremos deleitarnos con If I Didn’t Have Your Love, Traveling Light, It Seemed The Better Way, Treaty, On The Level, Leaving The Table, Steer Your Way y String. Este es el décimo cuarto en estudio del artista, que publicó su primer álbum a los 33 años, y llega después de Popular Problems, que salió en 2014.

Definitivamente Cohen nos hipnotiza con su voz melodiosa, sus letras inteligentes y nos saca del terrible torbellino de un pesado día. Escuchen nada más.

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Apología de la cursilería: Jorge Drexler

Jorge Drexler. VoxBox.

Sonaba una de las canciones que más le han pegado a Jorge Drexler en las radios: Mi guitarra y vos. Tuve suerte de que el estribillo fuera tan sencillo.

Opinión.- Encontré a Jorge Drexler hace unos años, me encontraba en una gasolinera de la capital, creo que era de madrugada y me tomaba un café. Nunca lo había escuchado pero su voz me resultaba familiar, así que en ese momento pensé que sí lo conocía, pero que había olvidado su nombre.

Sonaba una de las canciones que más le han pegado en las radios, Mi guitarra y vosTuve suerte de que el estribillo fuera tan sencillo, porque no me costó recordarlo después para googlearlo. Desde ese momento hasta la fecha es uno de mis músicos de cabecera. A veces lo dejo de escuchar, pero inevitablemente termino volviendo a él.

Sería difícil explicar las razones por las que algunas cosas te terminan gustando más que otras: por qué algunos poetas, algunos músicos, algunos pintores, algunos actores nos atraviesan la piel y nos hacen quedarnos con sus obras por muchísimo tiempo. Sería difícil y un tanto ridículo. Pero en el fondo creo que Drexler le ha devuelto a la música latinoamericana esa tradición que por momentos parece haber perdido: la belleza de las composiciones sencillas y la preponderancia de las letras, de las palabras, bien ejecutadas.

Y sí, a veces sus canciones pueden fácilmente calificarse como cursilerías, pero ya lo decía Joaquín Sabina en algún momento: la canción, a diferencia de la poesía, puede darse el lujo de ser cursi.

La biografía del moro judío

Nació el 21 de septiembre de 1964 en Montevideo, Uruguay. Su padre, originario de Alemania, escapó de su país durante el holocausto. Su madre es de herencia española y portuguesa. Jorge es médico con especialización en la otorrinolaringología.

Cuando tenía 30 años, Drexler salió de su profesión como un médico para perseguir la música. El mundo perdió un médico y ganó un artista. Tratos justos sí los hay.

Fue Joaquín Sabina quien lo “descubrió” y le abrió las puertas de la música profesional, por decirlo de alguna forma.

Muchos años después, Drexler le dedicó esta canción a un tal Sabina Martínez:

Si todavía no tiene muy claro a qué me refiero cuando lo llamo un genio, permítase un momento de su tiempo y escuche la Ted Talk que el cantante dio el 25 de abril de 2017:

Ahora el uruguayo cumple 53 años, y aunque me es difícil hacer un resumen de sus “mejores” canciones, aquí hice una playlist para intentarlo.

Póngale, y que sea lo que sea.

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Millennials: los incomprendidos

Opinión.- Los que estamos en los veintitantos, los que pasamos en el celular, los que tenemos Netflix en vez de cable, los que tenemos crisis existenciales, los ambientalistas, los amigos de la inmediatez, los que exigimos más derechos, los inconformes, los emocionales, los adictos al internet, los arriesgados, los apasionados, los rebeldes y los incomprendidos.

Los Millennials: somos juzgados por la generación X y los BabyBoomers y cargamos con el peso de llenar los zapatos de nuestros antepasados. Sin embargo, no somos ni la sombra de lo que fueron ellos. Nunca lo vamos a hacer porque no podemos comparar peras con tomates, no hay ni una sola razón para compararnos. Somos diferentes.

Las generaciones anteriores no nos toman en serio, somos los que sin experiencia intentamos encontrar nuestro lugar en el mundo. Los puestos directivos y gerencias están ocupados por la generación pasada. En los trabajos hay una división, los millennials que quieren arriesgarse y la generación X que son calculadores y precavidos. Es un caos.

Los Millennials ya no vemos la vida como algo material, el trabajo ya no está resignado a cubículos, no queremos casarnos a los veinte y mucho menos tener una familia numerosa. Queremos sentir, vivir y hacer recuerdos. Vivir cada día en medio de la incertidumbre, no hacer planes y solo dejarnos llevar. Queremos cambiar las reglas del juego pero el sistema está demasiado cómodo. Nos seguirán juzgando por nuestras ideas y raras formas vivir. Seguiremos siendo los hijos raros de la sociedad. Los eternos incomprendidos.

VoxBox.-

Regresó el terror: AHS

Opinión.- No me gusta el género de terror. He visto pocas películas de miedo, soy muy nerviosa.

Sin embargo, desde que me encontré con American Horror Story el gusto por el terror y el suspenso he superado mis propios demonios y me enganché a ver las primeras temporadas casi con devoción. La primera temporada que vi fue la tercera: Coven. Quizá sea mi afición a las relaciones entre mujeres y el feminismo, pero me pareció bien argumentada y sobre todo, bien documentada, me sorprendió encontrarme con historias antiguas sobre mujeres acusadas de brujería.

La segunda temporada que vi fue la segunda: Asylum. Fantástico regreso a los años cincuenta y a toda la mística alrededor de los manicomios y el tema de las posesiones demoníacas me dejaron pensando seriamente sobre la necesidad de acompañamiento espiritual de vez en cuando. Me pareció interesante que apareciera también el tema de las abducciones.

Para cuando llegue a ver la primera temporada, Murder House, ya era una fanática, nunca he amado tanto las actuaciones de Jessica Lange, Katy Bates y de Angela Bassette como en esta época de mi vida. Murder House tiene esos tintes nostálgicos de los noventas, tan enganchadores para gente de mi edad, sumándole la apacible vida de pareja que se intenta reconciliar.

Luego de algunas semanas de espera llegó a mi la cuarta temporada: Freak Show. Exquisita. Aunque a estas alturas ninguna supera a la tercera temporada que sigue siendo mi favorita.

La serie no tuvo suerte conmigo, llegó la quinta temporada titulada Hotel, cambios se dieron, entre ellos, ya no aparecía Jessica Lange y se integró Lady Gaga, no me mal interpreten, la cantante en cuestión me simpatiza y hasta conozco algo de su producción musical, pero en lo personal esa temporada no me gustó. El tema del vampirismo no me atrapó y la abandoné en el tercer capítulo.

Ahora regresó. Estoy emocionada, decidida a otorgarle mi perdón y olvido por la decepción de la temporada anterior y me embarco a descubrir la sexta temporada: My Roanoke Nightmare.

Para quienes tienen buena retentiva, la colonia desaparecida en la que se basa esta nueva temporada fue mencionada en la primera temporada, cuando una medium explica un conjuro para deshacerse de fantasmas. En esta temporada regresan actores que ya han aparecido en temporadas anteriores, como Cheyenne Jackson, Wes Bentley y Finn Wittrock. Con ellos seguirán la serie Sarah Paulson, Katy Bates, Angela Bassette, Lyli Rabe, Denis O’Hare y Lady Gaga.

Definitivamente hay mucho por descubrir en esta  nueva temporada y estaremos atentos a seguirla muy de cerca.

VoxBox.-

El hombre de negro sigue cantando

Opinión.- Han pasado 13 años desde que el gran Johnny Cash dejó este mundo. Esta mañana he escuchado de nuevo sus canciones.

Ver a Johnny Cash siempre enfundado de negro en sus presentaciones, conocer de sus adicciones y escuchar su carrasposa voz presentándose “Hello, I’m Johnny Cash”, nos da una idea de cómo fue en vida este hombre que siempre anduvo por la vida con una guitarra en mano.

Siempre he admirado su amor por su segunda esposa, cantante como él, June Carter. Su historia fue tormentosa, pero con mucho amor. Después de todo, soy mujer cursi, porque siempre me impresionan las historias que van desde las adicciones, la rehabilitación y la redención.

¿Rock, country y gospel? ¿Qué era lo que cantaba este armonioso hombre? Johnny se reconocía como cantante de Gospel, pero su música trascendió no solo géneros, sino también generaciones y países. Como solo la buena música sabe hacer. Como los grandes, cantó al sentimiento que nos une como seres humanos.

Algo que existe en su obra es la tristeza y el desamparo. A mí me lo parece así. La temprana muerte de su hermano siendo niños se refleja en sus canciones, y también el peso de lo pecaminoso del mundo, pero de pronto Johnny toma todo eso y hace maravillosas obras de arte que lo llevan por toda una ruta de giras, dando conciertos en prisiones, teatros pequeños y escalando poco a poco al éxito.

El 12 de septiembre de 2003 murió Johnny. Meses antes, en mayo, había muerto June, su gran amor que estuvo junto a él durante 35 años. Según comentó el propio Cash, antes de su muerte June le animó a que siguiese trabajando, algo que él cumplió, llegando a completar más de sesenta grabaciones en sus últimos cuatro meses de vida.

En el mismo año en el que la parca lo visitó realizó varios covers. De este tiempo rescatamos Hurt, una deliciosa y dolorosa canción, original de Nine Inch Nails. Rarísimas veces un cover supera a la versión original, y considero que esta es una de esa ocasiones. La producción de su video es hermosa y oscura, como su música. No tiene ninguna pérdida admirar este trabajo.

Gracias, Johnny, por compartir con nosotros tu dolor y tu amor.

VoxBox.-

Lo que me ha enseñado Tolstoi

Opinión.- Realista.

A los 16 años dormía con los libros de León Tolstoi en mi cama, mi mamá se sorprendía del desorden en el que vivía, mi cuarto siempre fue un caos de libros y objetos de arte regados por todos los rincones, libros, tarros de pintura, pinceles y telas llenas de colores incomprensibles. Mi adolescencia transcurrió entre estudio, cuidar a mis hermanas y tratar de encontrar una vocación. Cada noche, al llegar al límite del cansancio, agarraba todo lo que estaba en mi cama y lo bajaba al suelo para hacerme un espacio donde acostarme, bajaba todo, menos los libros de Tolstoi.

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Amaba ese realismo con el que retrataba poblaciones, personajes y una época convulsa: Ana Karenina, Los Cosacos y Guerra y Paz estuvieron en ese caos durante muchos meses, los leía y los releía, tratando de desentrañar qué era lo que hacía este ruso que me mantenía fascinada. Pocos autores lo han logrado. Amé a Tolstoi.

Hasta mi mamá, en sus intentos (casi siempre infructuosos) de poner orden y disciplina en mi vida y en mi cuarto, notó que aquellos gruesos libros pertenecían a un selecto grupo que no eran relegados al suelo, en un momento de distracción me soltó un “¿de qué trata este libro?” cuando vio la pasta dura y roja de Los Cosacos, el libro más delgado que tenía de Tolstoi, le contesté que era la historia de un hombre que buscaba calma y tranquilidad entre una etnia del Cáucaso, luego de una guerra. Por supuesto mi madre me soltó un “vos solo cosas raras lees”.

El tiempo pasó y me fui adentrando en otros autores, debía crecer y terminar el colegio y pues, la vida me llevó a un camino en el que de vez en cuando León Tolstoi aparecía en mis estantes de libros.

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Entonces sucedió. Vino el desempleo, al parecer el mundo no es muy amable con los humanistas y pasé un tiempo en el que tuve que tomar decisiones importantes, en aras de pagar los recibos del mes tomé toda mi biblioteca y fui a venderla en una librería especializada en la venta de ejemplares usados, allá en el centro histórico de San Salvador. Recuerdo que ese día lloré. En esa venta me tuve que desprender de hermosos ejemplares que había coleccionado durante muchos años, entre todos esos, iban mis tres libros de Tolstoi. Lloré al verlos perderse entre tantos otros ejemplares que otras personas llegaban a dejar ahí por unas cuantas monedas. Me sentí una Judas, traicionando a mis autores favoritos.

De León Tolstoi aprendí que había que saber desprenderse, que la gente es importante, que uno debe ser bueno, que ser buen cristiano es posible aún en tiempos convulsos, que pensar en un colectivo es posible.

Diez años después, Tolstoi regresó a mi vida. Como en mi adolescencia, duerme a mi lado, ahora que estoy casada también le damos chance a mi esposo de que nos acompañe. Mi esposo también le agrada mucho. Ahora Tolstoi regresó reencarnado no en sus libros, sino en mi gato, esa mascota que es mística y amorosa a la vez. Espero que en esta ocasión se quede más tiempo conmigo.

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VoxBox.-