“Las vírgenes suicidas”: Una bofetada con sabor a muerte

Las vírgenes suicidas. VoxBox.

Opinión.- Las vírgenes suicidas son recordadas como aquella historia popularizada por Sofia Coppola, allá por inicio de este siglo. Es esa película que cuenta la leyenda de cinco hermanas, rubias y de ojos azules, de melancólica belleza, pero también un poco introvertidas, que, sin embargo, era imposible no observarlas desde algún sitio apartado, mientras danzaban bajo los rayos de sol que volvía traslucidas sus faldas a cuadros o pantalones de pana.

Pues bien, dicha película está basada en la novela homónima de Jeffrey Eugenides, que empieza con una única certeza: las hermanas Lisbon inevitablemente se suicidarán. Es algo así como “la crónica de un suicidio colectivo anunciado”, y el lector, al igual que en aquel libro de García Márquez, va a buscar los indicios de por qué esa decisión ha sido tomada.

(Contiene spoilers)

Llegado a este punto, debo aclarar que el libro no está narrado por ninguna de las chicas (al igual que en la película, como recordarán aquellos que la vieron), sino por sus vecinos, los eternos enamorados, esos que las espiaban mientras bailaban en la oscuridad. Ellos, al igual que el lector, irán hilando la telaraña para descubrir las razones de los suicidios, pero también aportarán a la trama parte de su belleza.

Las vírgenes suicidas y la decadencia

Considero que el libro representa la decadencia de la juventud norteamericana, que vista a día de hoy también puede ser la de cualquier joven en cualquier parte del mundo occidental. Representa el hastío y el desasosiego. En parte también simboliza la negligencia de las familias felices, al menos aquellas que aparentan serlo, la falta de comunicación, la soberbia de creer que lo sabemos todo por el hecho de ser mayores.

Asimismo, la historia maquila a la perfección la etapa más crítica de nuestras vidas, la adolescencia. El libro está lleno de detalles, de sueños, de vida que necesita ser derrochada, pero que para las hermanas Lisbon se consume entre las paredes de su casa. Las chicas no tienen muchos amigos, nunca han salido con otros chicos, no conocen la amplitud del mundo que las rodea, y un día, después de vivir con tanta desesperanza, por fin deciden escapar. Pero su deseo es tan grande, que necesitan un escape certero, para siempre.

El punto de quiebre es ese, la noche en que las chicas deciden irse. Resulta abrumador el pensar que esa misma noche sus vecinos enamorados creían que podrían salvarlas, y en parte, quizás lo hicieron. Esa noche en que Lux atravesó la sala de estar dejándolos ahí, expectantes, la noche en que escucharon maletas arrastrarse para atravesar por fin el umbral de la niñez y salir a un mundo nuevo, un mundo inducido por pastillas para dormir, gas de cocina, y una cuerda colgando de cualquier viga. La noche más feliz para ellas fue la noche más triste de ellos, y luego, el mundo siguió como si nada, con los mismos vacíos y las mismas certezas, pero sin ellas.

Las vírgenes suicidas es una oda a la cotidianidad de los suburbios de cualquier país, donde un día y sin esperarlo algo nos saca del embotamiento habitual, del aburrimiento perenne y nos da una bofetada con sabor a muerte.

Autora: Vanessa Ramos. Abogada y lectora asidua.

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Retos literarios que trascienden

¿Por qué leer “Harry Potter” cuando ya eres mayor?

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¿Por qué leer “Harry Potter” cuando ya eres mayor?

¿Por qué leer Harry Potter. VoxBox

Opinión.- Es un hecho notorio que Harry Potter es mundialmente conocido. Todos sabemos algo sobre ese mundo mágico, e independientemente de nuestros gustos lectores o cinéfilos, internet lleva años explotando en spoilers por doquier.

Es también otro hecho notorio que con mis 26 años a cuestas me encuentro fuera del público al que los libros de J. K. Rowling están dirigidos, al menos en principio.

Sin embargo, y a manera de casualidad, hace un año me retaron a leer esta saga. Antes de aceptar me lo pensé bien. Las películas nunca me habían sorprendido. Es más, no recuerdo haberlas visto más de una vez, a excepción de Harry Potter y el cáliz de fuego. Sabía que soy malísima leyendo historias que sobrepasen un libro, ni siquiera con las trilogías puedo, mucho menos iba a lograrlo con siete libros. No obstante, meses después de aquella insinuación, el destino volvía a jugar conmigo, poniendo los libros donde quiera que iba, así que esta vez sin pensarlo mucho, me decidí a comprar el primero de la saga, Harry Potter y la piedra filosofal.

Debo aclarar que transcurrieron casi cuatro meses para que me dignara a leerlo.

Ahora bien, quiero dejar claro que esta es mi simple percepción de las cosas, que nunca he sido muy fanática de lo fantástico y que quizás esta nota no sea lo suficientemente imparcial, porque la saga me encantó y porque lloré mucho con ella.

¿Por qué leer Harry Potter si ya eres mayor?

Primero

Porque será un viaje a la infancia. Los tres primeros libros hacen querer tener 12 años y ser un estudiante de Hogwarts, aprender a montar tu propia escoba voladora, probar las delicias en el comedor del castillo, y sobre todo explorar las maravillas de un mundo mágico. Pero hay algo más, y que suele dejarse de lado cuando lees de niño, que ya de mayor entiendes perfecto, y es la certeza de morir. Harry Potter debe morir, todos vamos a morir indiscutiblemente, esperando que no sea en una batalla mágica, pero ciertamente moriremos.

Es esa certeza de nuestra propia mortalidad lo que vuelve enriquecedor a estos libros. Los seres humanos crecemos con el temor a la muerte, lo llevamos como una cruz a cuestas, pero en realidad todos debemos morir.

Segundo

Lo poco que recuerdo de las películas es que, si bien es cierto que el personaje de Hermione es fuerte, inteligente y muy capaz, las ideas por las que su personaje sorprende en el libro son mucho más fuertes, van más allá de su propia naturaleza. Hermione es para mí una revolucionaria. A lo largo de la historia, lucha por los derechos de los elfos domésticos, lucha porque la verdad se conozca, pelea porque el sistema corrupto en el que vive cambie, y que así los que son menospreciados tengan el mismo valor ante todos, y en ese acto hay una muestra enorme de nobleza, pero también de coraje (por algo es un miembro distinguido de la casa de Gryffindor).

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Tercero

Son libros muy críticos con nuestros conceptos de sociedad, o lo que entendemos como correcto. El mundo mágico también posee sus problemas raciales o de clases. Basta que leamos como la Familia Malfoy menosprecia a la familia de Ron, uno de los principales personajes de la trama. Ese desdén es en principio por el hecho de ser pobres, porque todos los hermanos Weasley tienen que reutilizar los libros de los mayores o sus uniformes. Y claro, todos sabemos que eso ocurre en nuestra sociedad, aunque vivamos en países tercermundistas (donde a todos nos falta algo), siempre va a existir el niño o grupo de niños, y por qué no, de adultos, capaces de herir con palabras que hacen sentir inferior a otro, por el solo hecho de tener menos. Quizás al comprender esta situación como adultos, meditemos en la educación de nuestros futuros hijos, o de nuestros sobrinos. Tal vez Harry Potter ayude a cambiar el mundo algún día.

Cuarto

Quizás es el punto más cliché de esta nota, pero nunca hay que juzgar a alguien por el sitio del que viene. En los libros, la escuela de magia está dividida en cuatro casas, y cada estudiante pertenece a una en específico, según ciertas características. Sin embargo, la cuarta casa, que resulta ser la menos competitiva, es Hufflepuff. Esta casa se fundó con los estudiantes que las demás no tomaron, sin importar mucho que tan hábiles fueran, o de que familia provenían, y siempre fueron vistos de esa forma, como los “otros”. Sin embargo, los miembros de esta casa siempre mostraron ser fuertemente leales. En la batalla final, por ejemplo, sin pensarlo decidieron luchar y defender su colegio, sin importar los peligros a los que sabían se enfrentarían.

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Quinto

La amistad es la línea central en la que se basan los libros de J. K. Rowling. Algo que me encanta de los libros, y que en las películas no se muestra como debería, es el vínculo afectivo que va más allá del trío principal. Tenemos la honestidad de Luna Lovegood, la valentía de Neville Longbottom, la lealtad de Dobby, y por qué no, el arrepentimiento de Draco Malfoy. Harry Potter nos muestra que la amistad no tiene por qué ser perfecta, que tus verdaderos amigos no tienen que ser aquellos que superen las expectativas de los demás, y que los actos de nobleza pueden venir hasta de quien menos lo esperas.

Sexto

Por último, de mayores podemos entender que ese horrocrux que está impregnado en alguna parte del propio Harry Potter, y que lo une con su mismísimo enemigo, es sin duda la parte mala que habita en todos nosotros. Porque siendo honestos, sin importar qué tan buenos tratemos de ser, siempre cometeremos un acto de maldad: no importa si es una palabra hiriente, un comentario cínico y fuera de lugar, o un acto de violencia como tal, es parte de la naturaleza del ser humano, es una lucha constante con nosotros mismos. Rowling nos muestra que la única forma de liberarnos de nuestros demonios internos es destruirlos, pero que, en medio de esa destrucción, similar a la muerte, podremos ser libres por fin.

Autora: Vanessa Ramos. Abogada y lectora asidua.

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Estos fueron los libros esenciales de mi 2017

Libros esenciales. VoxBox.

Literatura.- No soy de hacer grandes introducciones, así que voy a repetir lo que ya está claro en el título: estos son los libros esenciales de mi 2017.

La literatura ha formado parte esencial de mi vida desde hace muchos años. Sé que decirlo —en estos tiempos que corren— suena pretencioso, pero es lo que hay.

Aquí mi pequeña lista. Hubo más libros, pero estos fueron los que consideré más importantes. Si quieren, pueden dejar sus listas también, así nos recomendamos libros y autores, y el conocimiento no se queda estático.

10. Delirio, de Laura Restrepo

Un libro donde convergen muchas historias. Una novela que comienza, engañosamente, enseñándonos la vida de Aguilar y su esposa con problemas mentales, Agustina, la oveja negra de una familia adinerada de Bogotá. Digo engañosamente, porque Delirio en realidad es una especie de radiografía de la sociedad, a la vez que un relato íntimo de la aristocracia colombiana y de la guerra de las drogas de Pablo Escobar y las guerrillas.

9. Querida Ijeawele, de Chimamanda Ngozi Adichie

Sucede esto: una mujer en Nigeria se convirtió en madre de una niña. Como quería educarla para ser feminista y no sabía cómo, escribió a una de sus amigas de infancia que ha hablado por todo el mundo sobre feminismo y que además es escritora: Chimamanda. Este libro es la respuesta de la escritora a su amiga. ¿Qué me interesa eso a mí, hombre, centroamericano y sin hijos? No lo sé exactamente, pero me leí el libro en una sentada, y planeo volverlo a leer varias veces más. Es una visión maravillosa, simple y sensata sobre el feminismo.

8. Plástico cruel, de José Sbarra

Sbarra es de esos escritores que fácilmente se pasan por alto, y que se olvidan en medio de tanta historia y tradición literaria. Es argentino, y quizás por eso mismo haya sido tan fácil obviarlo. Pero deténganse un poco y dele una buena leída. Con una lectura rápida uno se encontraría pronto con la influencia bukowskiana en su literatura. Pero hay más. Plástico cruel es la historia de un amor no correspondido entre un travesti llamado Bombom, que se define a sí misma como poeta y puta, y un joven rural de 17 años, Axel el cerdo. Una historia que se sitúa en las antípodas del buen gusto: una novela escrita por un marginal, sobre marginales y, quizás, para marginales, pero creo que es un buen espejo para ver qué tan ridículos son los cimientos de nuestras sociedades, tan conservadoras y tan equivocadas. Sbarra no tiene miedo de llamar por su nombre a las cosas, mientras nos da una merecida bofetada en nuestra comodidad.

7. Mientras escribo, de Stephen King

Este libro quizás no entraría en esta lista, si no fueran por mis pretensiones ingenuas de escribir ficción. Pero creo que, aún si carecen de estas pretensiones, podrían disfrutar y aprender cosas útiles de este grandioso libro. No es ficción, hay que decirlo, sino una especie de autobiografía trunca, cuyo propósito no es otro que hablar sobre lo que a King más le interesa: literatura. Su infancia, su precoz interés en las letras y su vida después del éxito son narrados aquí como una excusa para hablar de literatura. En el camino, King da consejos para los escritores en vías de desarrollo (como yo). Pero no se confundan, esos consejos no son largas reflexiones intelectualoides sobre lo que significa escribir, sino herramientas prácticas, observaciones concisas y justas, y muchos ejemplos. No importa que no hayan leído nada de su obra (como es mi caso), no importa si no disfrutan el género al que él se ha consagrado o que no sepan quién diablos es Stephen King: este libro es sumamente útil para los que aspiren a contar historias que nacen en la imaginación.

6. Rendición, de Ray Loriga

Con esta novela me topé sin pedirlo, gracias a las diligencias de dudosa moral de un amigo. Una novela de ciencia ficción que este año se hizo acreedora del Premio Alfaguara. Me gustaría agregar algunas virtudes de esta novela, pero me encontré con que un miembro del jurado que se encargó de otorgar este premio escribió una columna para el periódico El País sobre la novela, una tal Elena Poniatowska, y ni modo, cuando hablan los grandes al resto nos toca callar:

“Creo que si un filósofo escribiera una novela, lo haría como el autor de Rendición, pegado a la tierra, a los cambios de la naturaleza que también son los cambios en su cuerpo […] Ray Loriga nos presenta una novela que no salvaría a Rulfo de la depresión, pero cuyos rumores coinciden con sus murmullos, el inútil bregar de sus personajes condenados de antemano a la soledad de la ciudad transparente”.

5. Saga Millenium, de Stieg Larsson

¿Qué podría decir de esta saga que no se haya dicho ya? Creo que muy poco. Apenas mi experiencia personal: tenía ganas de leerla desde hace ratos, pero no se había presentado la ocasión, y hasta este año que me prestaron los tres libros. El inicio de la primera novela (Los hombres que no amaban a las mujeres) puede ser un tanto engorroso. Larsson presenta el escenario quizás de la peor forma posible, explicando un intricado y aburrido laberinto de fraudes empresariales en Suecia. Pero si persisten un poco, el libro —y los que siguen— recompensan ese primer bache. La historia ha sido criticada como una novela escrita para ser best-seller, para ser vendible. Quizás tengan razón o no, pero resulta un viaje sumamente divertido. El grueso número de páginas que componen cada libro apenas y se siente. ¿De qué sirve la literatura si uno no puede, además de aprender cosas, disfrutar y ser feliz? Para los que odian los libros de moda, esta podría ser una mala opción. Para los lectores hedonistas, sin embargo, recomiendo ávidamente esta saga. No se van a arrepentir.

4. El tambor de hojalata, de Günter Grass

Al igual que Millenium, este ha sido para mí otro libro que quería leer desde hacía años, y no me decepcionó ni un poco. La mayoría de expertos en estos temas coinciden en que El tambor de hojalata es una de las novelas más importantes de la literatura universal y no solo de Alemania. La novela va sobre Oskar Matzerath, el niño que a sus 3 años decide dejar de crecer; un enano; un deforme; una especie de desquiciado sexual; un criminal que decide, además de dejar de crecer, romper cierto orden social de su caótico país, con sus tambores de juguete y sus redobles marciales. Oskar se convierte en una especie de “conciencia del Tercer Reich”, como lo afirma Miguel Sáenz, traductor de Grass al español. Pero más allá de las implicaciones políticas que contiene, se trata de un libro de aventuras, escrito de un modo oportuno y que, tal como lo señala el mismo Sáenz, rozó anticipadamente lo que Gabriel García Márquez definiría años más tarde como realismo mágico.

Como dato adicional, debo agregar que El tambor de hojalata es el primer libro de la Trilogía de Danzing, a la que le siguen El gato y el ratón y Años de perro.

3. Americanah, de Chimamanda Ngozi Adichie

Chimamanda, como señalé en el puesto 9 de esta lista, es una escritora nigeriana que se hizo “viral” hace unos años, por sus interesantes charlas Ted. Esta novela ganó el premio de los críticos neoyorkinos en 2014 y eso ya es decir bastante.

Pero fuera de premios y reconocimientos mediáticos, debo decir que Americanah es, de hecho, una gran novela. “Americanah” es el término burlón con que los nigerianos se refieren a los que vuelven de Estados Unidos, dándose aires de saber más que sus compatriotas que nunca han salido de su país. De esa burla parte la autora para contarnos una historia de amor que se desarrolla en tres décadas. Una historia de amor, sí, pero que en el camino nos va dando luces de cómo está organizado el mundo en sus hilos más caóticos y acaso invisibles. Cómo se vive el racismo en un país como Estados Unidos donde, superficialmente, sus ciudadanos huyen como la peste de esa palabrita.

Yo no sabía que era negra hasta que llegué a este país, suelta en algún momento la protagonista. El sueño americano, tan famoso en nuestro tercer mundo querido, es retratado con precisión quirúrgica desde la subjetividad de Ifemelu. Lo que más me gustó de la novela es que no hay protesta ni exageraciones. No hay rencor entre líneas ni tampoco pleitesía. Solo un mundo que funciona así, mal. Y a pesar de eso existen historias de amor.

Dije que no lo iba a hacer, pero aquí está la primera charla que hizo famosa a Chimamanda:

2. Las intermitencias de la muerte, de José Saramago

Qué les puedo decir: soy fan a ultranza de Saramago. Creo que no ha pasado un año, desde que lo conocí allá por el 2008, que no haya leído o releído algo suyo. Este año le tocó a Las intermitencias de la muerte y, como siempre, no me decepcionó ni una pizca. Los que hemos leído a este señor sabemos que tiene una tendencia a las fábulas que nunca intentó ocultar. A Carlos Reis, su buen amigo, Saramago confesó en alguna ocasión que sus obras nacen de un mismo impulso: darse respuesta a una serie de cuestiones sin resolver. ¿Qué sucedería si mañana la muerte decide dejar de hacer su único trabajo? Bajo esa premisa y escribiendo una de las mejores primeras líneas de la literatura (“Al día siguiente no murió nadie”), Saramago nos regala una novela/reflexión sobre la vida, la muerte y el amor. Los tópicos más trillados de la historia de la literatura. Pero el portugués sabe dotarla de nuevos e ingeniosos brillos. Rozando la ironía, el sarcasmo, las profundas reflexiones y rompiendo con el paradigma de narrador (son muchas las ocasiones en las que Saramago irrumpe en medio de la historia para hablarnos directo a nosotros, los lectores), el escritor nos regaló este libro cortito que vale la pena leer al menos una vez en la vida. Hermosa en contenido, en divagaciones y en lenguaje, Las intermitencias de la muerte es de lectura obligatoria para quienes hayan disfrutado ya de cualquier otro libro suyo.

1. El marinero que perdió la gracia del mar, de Yukio Mishima

Conflictos de Edipo y de la adolescencia mal resueltos, despiadadas críticas hacia los valores más tradicionales de Japón, paternidad, existencialismo y jerarquización social: El marinero que perdió la gracia del mar es una novela exquisita, preciosa y muy perturbadora. Quizás una novela que retrata con mucha fidelidad la psique de su autor. No tengo muchas maniobras de comparación, esta ha sido la primera y hasta la fecha única novela que he leído de este japonés. Pero me aventuraría a decir que en este relato Mishima expió mucho de sus propios demonios. Si de esta lista tuviera que quedarme con un solo libro, elegiría este sin pensármelo mucho (por algo lo puse en el primer puesto, ¿verdad?). Como he leído poco o nada de literatura nipona (mal por mí, pero el otro año planeo enmendarme) fácilmente podría caer en una exageración, pero de todas formas debo decirlo: desde la primera frase hasta la última (especialmente la última) hay un aura de belleza extraña y contundente en todo lo narrado. Mishima no era dueño de un estilo o una voz, sino de una estética a la que el resto de mortales no podríamos aspirar.

Como dato aparte, voy a agregar que si no conocen la vida y el final suicida de Yukio Mishima, tal vez deberían darle una leída a este enlace.

No me dejen hablando solo, cuenten: ¿cuáles fueron los libros esenciales de su 2017?

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Retos literarios que trascienden

Retos literarios. VoxBox.

Opinión.- Desde hace tres años tengo por costumbre plantearme retos literarios diferentes, en los que la variedad de lecturas, géneros y temáticas cambien en la medida de mis necesidades como lectora.

A manera de preámbulo, debo confesar que este modelo de sinergia lectora, si se le puede llamar así, se origina en 2013, cuando estaba por terminar mi carrera y la universidad me tenía atada a libros meramente académicos, por lo que a pesar de que siempre tenía un ritmo de lectura bueno, ese año mi lista se resumía a seis libros, todos leídos en las breves semanas de vacaciones entre un ciclo y otro. Por ello, al finalizar el año, dentro de mis propósitos de año nuevo se encontraba leer más, y no solo eso, sino buscar la forma de hacer tiempo entre mis ocupaciones profesionales con la lectura por placer. El reto de aquel entonces era simple: me propuse 25 lecturas a lo largo del año, bajo el método que siempre había seguido, salir a las librerías y enamorarme de un título en específico; o bien, ir en la búsqueda de alguna recomendación que, en efecto, llamara poderosamente mi atención.

El plan dio frutos, si bien no logré completar el reto, pues solo alcancé dieciocho lecturas. De igual manera, el sentimiento de satisfacción fue muy grande, y fue justamente ese pequeño sabor a victoria lo que me llevó a plantearme un reto superior para el año siguiente (2015).

Sin haber cumplido con mis veinticinco lecturas, le apostaba ahora a 50 libros. Así de simple. Mi reto básicamente era el número. No tenía limitantes de género literario, número de páginas, tipo de autores, etc. Mi reto era leer lo más posible y obviamente disfrutarlo. Recuerdo perfectamente el día que puse fin a este desafío: fue un 5 de diciembre, con bastante margen de tiempo, y ya estaba culminando las cincuenta lecturas, en donde varios amigos habían colaborado prestándome sus libros preferidos, o recomendándome tal o cual título. Es más, ese año en total leí cincuenta seis libros, por lo que una vez finalizado el reto mi ritmo lector seguía acelerado, y si mal no recuerdo terminé el libro cincuenta y seis la mañana del 31 de diciembre de aquel año.

En consecuencia con lo anterior, el haber salido triunfante de una actividad más complicada que los primeros veinticinco libros que dieron origen a mis retos, me había orillado a la búsqueda de algo más grande. Sin embargo, el año 2016 tenía previsto para mí muchas pérdidas, lo que derivó en un estado emocional que no podía cuadrar con un periodo de exigencia en cuanto a lecturas se trataba. Creo que pasé varias semanas en las que me era imposible terminar una sola página sin perder la concentración. El reto nuevamente era no estancarme, salir adelante y tratar de leer lo más posible. Al final, fueron cuarenta y tres lecturas, disfrutadas, vividas, amadas.

Retos literarios: leer solo autoras

Ya para el último trimestre del año, conocí la iniciativa que daría pie a mis propósitos literarios para este año: en Instagram, mi red social favorita, se había vuelto conocido el hashtag  #LeoAutorasOct, una iniciativa que básicamente consistía en leer únicamente a mujeres durante todo el mes de octubre, como forma de reivindicación de la mujer literaria, y de ver que aunque en las librerías los títulos escritos por mujeres son menores, eso no significa que ellas no escriban, que ellas no tengan la misma calidad y coraje para hablarnos de temas universales, y no solo de amor, maternidad o familia.

La decisión había sido tomada. Mi reto sería centrado en leer autoras y esta vez no había un máximo de libros por leer, sino más bien conocer a mujeres que la literatura universal les debe reconocimiento, o incluso tener acercamiento con autoras noveles, pero que desde ya estaban demostrando ser buenas para su trabajo. En mi ingenuidad creía que sería fácil, pero no: el primer obstáculo con el que me encontré es que, en efecto, las librerías, o al menos las de mi país no contaban con los suficientes títulos escritos por mujeres. Y es que no, el hecho de basarme en la idea de leer mujeres, no implicaba que no buscaría calidad, o al menos historias que para mí tuvieran relevancia.

El segundo obstáculo fue precisamente la temática de los libros de autoras. Nunca he sido fanática de las novelas románticas o de corte girly. Yo quería leer algo diferente, así que empecé a documentarme e investigar, a seguir el hashtag y a leer sobre las autoras clásicas o contemporáneas. El resultado fue asombroso. Me presentó un género al cual nunca le había prestado la suficiente atención: el ensayo. El poder de las palabras, a través de ese casi monólogo, de esa narración de la autora con ella misma, fue maravilloso.

El reto fue terminado este fin de semana. No me siento en condiciones de darle largas. Me quedé con cuarenta lecturas, de las cuales treinta han sido escritas exclusivamente por mujeres, desde Virgina Woolf, pasando por Emma Cline, Chimamanda Ngozi Adichie, Lara Moreno, Carmen G. de la Cueva, hasta la propia J. K. Rowling. Pero también pasaron por mis manos libros escritos por hombres, historias sobre mujeres fuertes desde la perspectiva masculina, y creo que esa mezcla le dio mayor sentido a este pequeño reto, que tantísimo me ha llenado.

Final del miedo: feminismo

Desde niña, la palabra feminismo me había parecido terriblemente curiosa. En aquella época encontré cientos de blogs de mujeres u hombres que hablaban de la idea, hablaban de odio hacia el hombre, hacia la mujer, al final de cuentas de odio hacia la propia especie, pero ahora, poco más de diez años después de aquel primer acercamiento con esa palabra y con su concepto —que entonces me daba miedo— conozco realmente lo que implica ser feminista.

Desde mi trinchera, desde mi amor infinito hacia mi padre y hermano, hacia ese grupo de amigos tan variados que tengo, pero que no dejan de ser hombres. Entiendo que ser feminista no significa que debo odiar a los hombres, eso es misantropía. Ser feminista no implica una lucha de mujeres solas, es una unión por la causa, una lucha de derechos por equidad, por respeto, porque vos y yo, y todos, seamos tratados como seres humanos.

Después de este año, de este reto, he creado mi propio concepto de feminismo: soy feminista, soy mujer, profesional, hija, hermana y amiga, soy una persona imperfecta, pero siempre trataré de encontrar la solución a un problema a través del dialogo, sin denigrar a nadie, sin importar que haya nacido mujer u hombre. Por eso mismo trabajaré a diario para que desde dentro, y desde la medida de mis posibilidades, la equidad exista. Mi precepto es simple: sin importar si para otros represento una versión errada del feminismo, lucharé por ella, porque es en lo que creo, por lo que he trabajado y por lo que seguiré luchando.

Ojalá que todos los años leamos a mujeres fuertes, y a hombres fuertes, a seres humanos que luchen por hacer de esta sociedad mejor, por inculcar en nuestras mentes el concepto de respeto e igualdad.

Felices lecturas y mejores retos literarios.

Autora: Vanessa Ramos. Abogada y lectora asidua.

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Sergio Ramírez: el primer centroamericano en recibir el Premio Cervantes

Premio Cervantes. VoxBox.

Detalles.- Ahora sí sería válido decirlo: Nicaragua era una fiesta, el escritor Sergio Ramírez ha ganado el premio Cervantes 2017.

Hay que hacer hincapié en esto: es la primera vez que el premio se lo lleva un centroamericano, así que no es solo una caricia al orgullo nica, sino también un ejemplo digno para todos nuestros países.

Serio Ramírez: vida y obra de un político escritor

Sergio Ramírez Mercado (Nicaragua, 1942) ha compaginado a lo largo de su vida su faceta literaria, con la que ha alumbrado más de cuarenta títulos, con una activa vida política que lo llevó en su día a ser vicepresidente de su país, un cargo que ejerció entre 1985 y 1990.

Estudió Derecho, aunque siempre tuvo una vocación artística. En 1960, al poco de entrar en la facultad, fundó la revista literaria Ventan junto a su amigo Fernando Gordillo. Precisamente fue ahí donde publicó algunos de sus primeros cuentos, como El estudiante o La tarjeta. Los mejores relatos los reuniría en 1963, en Cuentos, su debut en el mundo del libro. Al año siguiente se gradúa como doctor en Derecho, recibiendo la Medalla de Oro como mejor estudiante de su promoción.

Su primera novela llegó en 1970 con Tiempo de fulgor, la historia de un joven que emigra del pueblo a la ciudad con la meta de convertirse en médico. Desde entonces, alterna la narrativa con el ensayo y el periodismo. Su obra ha sido traducida a más de 20 idiomas.

En 1977, encabezó el grupo opositor de Los Doce, integrado por intelectuales, empresarios, sacerdotes y dirigentes civiles, que luchaba contra el régimen del dictador nicaragüense Somoza. Dos años después entró a formar parte del gobierno de Nicaragua junto al político Daniel Ortega, retirándose de la política en 1996, para dedicarse a la literatura por entero.

Como editor, fundó en 1978 la Editorial Universitaria Centroamericana (EDUCA), en San José (Costa Rica), y en 1982 la editorial Nueva Nicaragua. Desde 1999 da clases en diferentes universidades de EE. UU., México, Perú, España y Chile.

El legado de Ramírez

En su autobiografía titulada Adiós muchachos, Sergio realizó un ejercicio de reflexión sobre el desencanto político que invade personalmente a quien se comprometió con la utopía revolucionaria, y que ve caer los ideales en un fracaso que le incita a escribir la memoria de ese proceso: un testimonio personal y relevante que publicó en 1999 la editorial Alfaguara. Un libro imprescindible para todos, especialmente para los centroamericanos.

Otro de sus libros fundamentales, que ofrece una perspectiva de la riqueza y variedad de su obra, es Margarita, está linda la mar, con la que ganó el premio Alfaguara en 1998.

Esta es una novela compleja y de prosa muy lírica, en la que se aborda el tema de la lucha por la libertad, llena de tramas y personajes complejos, y se desarrolla en varios tiempos: los del dictador Somoza y los de su antecesor coetáneo de Rubén Darío, en una lectura crítica sobre la relación del gran literato nicaragüense con respecto al poder.

El Premio Cervantes

Considerado el Nobel de Literatura en español y dotado con EUR 125,000, este galardón reconoce la trayectoria de los escritores que hayan contribuido a enriquecer el legado literario hispano.

La algarabía que provoca que un centroamericano gane por primera vez este premio no es gratuita en modo alguno. Nicanor Parra, Mario Vargas Llosa, Adolfo Bioy Casares, Carlos Fuentes, Ernesto Sabato, Octavio Paz y el mismísimo Jorge Luis Borges son solo algunos de los nombres que recibieron en su momento este galardón.

Después de siete votaciones, Sergio Ramírez ha sido el elegido por mayoría por el jurado reunido en el Ministerio de Cultura y presidido por Darío Villanueva, director de la Real Academia Española.

El acta del jurado afirma que se le otorga el premio “por aunar en su obra la narración y la poesía y el rigor del observador y el actor, así como por reflejar la viveza de la vida cotidiana convirtiendo la realidad en una obra de arte, todo ello con excepcional altura literaria y en pluralidad de géneros, como el cuento, la novela y el columnismo periodístico”.

Centroamérica cuenta y vive

En 2012, Ramírez se embargó en una nueva aventura, el encuentro literario más importante de la región: Centroamérica Cuenta.

Una iniciativa que ha convocado a casi 300 narradores de España, América Latina, Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia y los Países Bajos, entre otros, para reflexionar y dialogar, desde el arte y la literatura, sobre diversos temas. Un espacio de reflexión y diálogo sobre diversos temas alrededor de la realidad y cultura centroamericana.

¡Alegría!

Pero la literatura centroamericana estaba ya de fiesta antes del anuncio de Sergio: hace dos días, la escritora salvadoreña-nicaragüense Claribel Alegría presentó su obra antológica Aunque dure un instante, nada menos que en un acto en el Palacio Real de Madrid, tan solo unas horas antes de recibir de manos de la reina Sofía el galardón Premio Reina Sofía, dotado con USD 48,900, que conceden anualmente Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca.

Sin duda, estamos viviendo buenos tiempos para la literatura y el arte centroamericano. Ojalá este momento dure mucho tiempo.

VoxBox.-

La historia de la primera novela lésbica de Inglaterra

En 1928 la escritora Marguerite Radclyffe Hall publicó la primera novela lésbica de Inglaterra. La moral de la época no dudó en enjuiciarla: esta es la historia.

Literatura.- Era 1926 y la escritora Marguerite Radclyffe Hall acababa de publicar su novela Adam’s Breed, que se convertiría en un éxito de ventas y le reportaría multitud de premios. La escritora estaba en lo más alto de su carrera literaria.

Fue en ese contexto cuando la escritora comenzó a escribir un libro que llevaba ratos dándole vuelta en la cabeza. Hall quería escribir una novela sobre lo que en ese momento se le conocía como “inversión sexual”: el lesbianismo.

Radclyffe Hall era consciente de que un escándalo de ese tipo podría echar a perder todo lo que había conseguido hasta la fecha. Pero también sabía que podría poner fin al silencio que había en torno al tema de la homosexualidad, tratándolo como algo natural. El riesgo parecía valer la pena.

El pozo de la soledad

Durante los dos siguientes años, Hall estuvo trabajando en lo que se convertiría en El pozo de la soledad. La novela trata sobre una mujer de la alta sociedad inglesa, cuya homosexualidad es evidente desde su juventud más temprana. La protagonista se enamora de otra mujer, a quien conoce mientras trabaja como conductora de ambulancias durante la Primera Guerra Mundial. La felicidad de la pareja, sin embargo, se ve afectada por el rechazo social y el aislamiento que producen en aquellos que las rodean.

Después de varios rechazos editoriales, Hall envió el manuscrito de la novela a Jonathan Cape, quien, receloso, aceptó publicarlo convencido del potencial comercial que tenía el libro.

Marguerite Radclyffe Hall vestida como hombre.

La primera tirada, de 1,500 ejemplares, fue discreta para evitar sensacionalismos y se vendió a un precio elevado, para que solo la compraran aquellos que estaban verdaderamente interesados en el libro. Las primeras opiniones no se hicieron esperar y fueron bastante variadas, sin que ninguna de ellas llegara a poner el grito en el cielo.

Para Leonard Woolf, marido de Virginia Woolf, estaba mal estructurada y muy descuidada en cuanto a su estilo.

El génesis del escándalo

El escándalo estalló cuando el libro cayó en manos de uno de los editores del diario Sunday Express, James Douglas, férreo cristiano y moralista. Orquestó una campaña de desprestigio del libro, aduciendo cosas como que “la inversión sexual y la perversión” eran ya demasiado visibles, que una novela como esa hacía que la sociedad necesitara “limpiarse a sí misma de la lepra de esos leprosos”. A él se le atribuye esta hermosa frase de tolerancia y respeto: “Preferiría darle a un niño o a una niña saludable una botella de ácido prúsico antes que esta novela. El veneno mata el cuerpo, pero el veneno moral mata el alma” (bastantes similares a algunas opiniones que leemos ahora en Facebook).

El editor también pidió que el Ministerio del Interior tomara cartas en el asunto.

Cape, en un ataque de pánico, envió una copia de la novela al Ministerio del Interior pidiéndole su opinión y ofreciéndose a retirarla, en caso de que lo consideraran oportuno. La respuesta del Ministro del Interior, el conservador William Joynson-Hicks, no se hizo esperar: El pozo de la soledad se consideraba “gravemente perjudicial para el interés público”, y si no se retiraba de forma voluntaria se iniciarían acciones legales.

Cape interrumpió la publicación, pero vendió los derechos de la novela a Pegasus Press, una editorial de lengua inglesa en Francia que imprimió el libro en París y lo mandó de vuelta a Londres. Está de más decir que todo este embrollo no hizo más que aumentar las expectativas del público. Cuando reapareció se vendió todavía con más rapidez.

Los intelectuales y escritores comenzaron a movilizarse

H. G. Wells y George Bernard Shaw publicaron un artículo en el que se criticaba la actuación del Ministerio del Interior. Leonard Woolf y E. M. Forster planearon hacer una carta de protesta que iría firmada por autores como Shaw, T. S. Eliot, Arnold Bennet o Virginia Woolf. Hall se opuso a la redacción inicial, porque únicamente se hacía referencia a la polémica y a la libertad de expresión, y no se hablaba por ninguna parte del mérito artístico y de la genialidad del libro.

Muchos de los testigos que la defensa llamó para testificar se negaron. El novelista Evelyn Waugh alegó que no se había leído el libro y Bernad Shaw dijo que él era demasiado inmoral como para ser un buen testigo.

El día del juicio se presentaron cuarenta testigos, incluyendo a Virginia Woolf, Forster y algunas otras personalidades. De todos modos, no se les escuchó, ni a ellos ni a nadie, porque el tribunal consideró que debía tomar la decisión sin oír ninguna opinión.

La sentencia final alegaba que el mérito literario era irrelevante y que la novela era obscena e inmoral, así que se dio la orden de que fuera destruida.

La apelación, que incluía un testimonio de Rudyard Kipling, quien tampoco fue escuchado, fue inútil.

Poco después Cape vendió los derechos a una editorial estadounidense y se produjo un proceso similar al que tuvo la novela en Inglaterra. En un juicio en el que declararon autores como Hemingway, Upton Sinclair o John Dos Passos, la defensa argumentó el antecedente de Mademoiselle de Maupin de Théophile Gautier, que describía una relación lésbica de forma más explícita que El pozo de la soledad y que fue absuelta en 1922.

Lo curioso es que en el mismo año en que fue publicado El pozo de la soledad se publicaron otras cuatro novelas de temática lésbica en Inglaterra: El hotelde Elizabeth Bowen; Orlando, de Virginia Woolf; Mujeres extraordinarias, de Compton Mackenzie; y El almanaque de las mujeres de la norteamericana,de Djuna Barnes. Ninguno tuvo problemas legales.

¿Sirvió de algo?

Más allá del valor literario de la novela de Hall, lo interesante de este episodio es que estas pequeñas acciones abrieron una brecha para que en algunos países, en especial europeos, la censura contra este tipo de formas de vida se redujera considerablemente.

Esperemos que nunca dejen de existir escritores con ganas de romper los moldes.

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“Piel de lobo”: la importancia de enseñar sexualidad a los niños

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Debo admitir que la principal razón por la que recomiendo Piel de lobo es por la forma seca, e incluso desapercibida de cómo cuenta el abuso de una niña.

Literatura.- Piel de lobo es la segunda novela de la autora Lara Moreno. La historia puede parecer un tanto común al inicio, si no fuera por el preámbulo que nos presenta la contraportada, en donde nos deja entrever un secreto o un recuerdo perturbador en el pasado de una de las protagonistas.

El libro aparentemente prometía una historia que, aunque sencilla, iba a cautivar a cualquier tipo de lector, pero al menos conmigo no lo logró, o no del todo. No es que se trate de un mal libro, eso lo debo aclarar. Está muy bien escrito, los personajes son directos y la simpleza de los diálogos creo que es lo más rescatable de la novela. Sin embargo, considero que la autora tenía un tema muy interesante por explorar, por mostrar su punto de vista y no solo eso, sino también por ser la voz de quienes temen contar situaciones semejantes.

El libro habla sobre (perdón por el spoiler) la naturalización de la violencia, de la violencia sexual y psicológica que viven las mujeres en España, en El Salvador y en el resto del mundo. Con esa base, considero que Moreno podía entregar un diamante pulido a sus lectores, y mostrarnos de forma más sesgada la realidad de las personas que sufren de abusos, sobre todo cuando son niños y cómo la violencia trasciende en el tiempo.

Y aunque reconozco que la autora posiblemente consideró importante contar con una historia principal, un poco menos controvertida, creo que se le olvidó desarrollar a fondo el tema que para mí, y puedo jurar que para muchos, era más el central.

Dejando de lado lo anterior, debo admitir que la principal razón por la que recomiendo su lectura es porque la forma seca, e incluso desapercibida de cómo cuenta el abuso de una niña, el cual se continúa hasta que esta llega a la adolescencia, es sumamente honesto. En la vida real pasa así, el abusador se esconde tras las sombras y nadie se da cuenta hasta que las cosas pasan. En parte porque creemos que nunca nos pasarán a nosotros, y cuando llegan, como un golpe contundente e imprevisto, vemos con horror la susceptibilidad a la que estamos expuestos.

Y es que sin ánimo de criticar las decisiones de los demás, nuestras sociedades están llenas de padres pasivos o incrédulos ante la realidad de sus hijos, y por favor, no crean que los estoy culpando, yo sé que los responsables no son ellos, pero si en nuestras sociedades “modernas” lográramos ser más conscientes de los riesgos a los que los niños se ven sometidos día a día, y tratáramos de prevenirlos, quizás la realidad sería otra.

Requerimos educar a los niños, enseñarles que la sexualidad es algo que existe, y que nadie tiene derecho de decidir sobre el cuerpo de otro, ni de tocarlo sin permiso, que eso es violentar, es acosar. El impacto que el libro genera es este, ver cómo el abuso se refleja siempre de forma críptica, por temor, por vergüenza o incluso por desconocimiento. Pero que por más velos que se traten de poner sobre la violencia sexual, el daño es profundo, siendo que el cuerpo y el alma de quien lo ha sufrido quedan en estados críticos, lo que deviene en situaciones depresivas en el mayor de los casos.

Puntuación: 3/5

Autora: Vanessa Ramos. Abogada y lectora asidua.

Otros textos de la autora:

¿Sant Jordi en lugar de navidad?

Las chicas de Russell y el fehaciente dolor de la adolescencia

Mamá, yo también quiero ser feminista

Mi segundo viaje al Macondo de “Cien años de soledad”

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Un legado de 20 años con magia: Harry Potter

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J. K. Rowling ha llenado la vida de muchos con la magia, desde la publicación del primer libro de la saga Harry Potter, en 1997. 

Literatura.- J. K. Rowling ha llenado la vida de muchos con la magia, desde la publicación del primer libro de la saga Harry Potter, en 1997.

Y hoy es una ocasión para celebrarlo, empezando porque hoy cumple 20 años desde que esta historia del joven Harry Potter comenzó, y además, su autora cumple 52 años. Una coincidencia bastante agradable para muchos potterheads.

Joanne Rowling nació el 31 de julio de 1965, en Yate. Desde pequeña disfrutaba escribir historias de fantasía, aunque no imaginaba que se convertiría en una de las escritoras más famosas del mundo.

La idea de Harry Potter llegó en junio de 1990, durante un viaje en tren desde Manchester a Londres. Cinco años más tarde finalizó el manuscrito de Harry Potter y la piedra filosofal.

Harry Potter VoxBox
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Hemos tenido la dicha desde entonces de disfrutar las 7 novelas de la saga del joven mago Harry Potter.

Pero no todos están disfrutando de esta celebración. La saga de Harry Potter ha sido severamente criticada y rechazada por la religión. Esto ha sido controversial por el tema que resalta en estas películas: la hechicería y la magia. Muchas personas tomaron la iniciativa de quemar los libros, o prohibirlos en algunas escuelas de Latinoamérica y Estados Unidos.

Sin embargo, ha sido seguida y aclamada por muchos. Una saga que gira en torno a la Escuela Hogwarts de Magia y Hechicería, junto a sus mejores amigos Ron Weasley y Hermione Granger. Harry tiene una cicatriz con forma de relámpago en su frente, la cual obtuvo cuando el Mago Oscuro Lord Voldemort intentó asesinarlo cuando solo era un bebé. Voldemort asesinó a los padres de Harry el 31 de Octubre de 1981. Harry es famoso dentro del mundo mágico, por ser la única persona que ha sobrevivido al Avada Kedavra, causando la caída de Lord Voldemort.

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Estos libros y películas crearon un vínculo especial con el público, que hasta llegó a ser un grupo de fans denominado potterheads. J. K. Rowling tuvo el placer de ver su historia hecha realidad y amada por muchos, nos adentró al mundo de Harry desde que era pequeño y lo vimos crecer con Hermione y Ron, a través de las aventuras y dificultades que pasaron juntos. Más que una historia de magia, es una historia de aprendizajes.

Gracias, J. K. Rowling, por enseñarnos que nuestros sueños se pueden realizar, y que a veces a la vida le hace falta un poco de magia que nos haga salir de nuestra zona de confort y tener una visión más amplia de la vida.

¡Feliz cumpleaños, Harry Potter y J. K. Rowling!

Los dejamos con las 20 mejores frases de Harry Potter:

1. “La felicidad se puede hallar hasta en los más oscuros momentos, si somos capaces de usar bien la luz”.

2. “Son nuestras elecciones las que muestran lo que somos, mucho más que nuestras habilidades”.

3. “No es bueno dejarse arrastrar por los sueños y olvidarse de vivir”.

4. “No sientas pena de los muertos, sino de los vivos, y sobre todo de aquellos que viven sin amor”.

5. “Hay muchos tipos de valentía. Hay que tener un gran coraje para oponerse a nuestros enemigos, pero hace falta el mismo valor para hacerlo con los amigos”.

6. “Para una mente bien preparada, la muerte es solo la siguiente gran aventura”.

7. “Es hora de elegir entre lo que es fácil y lo que es correcto”.

8. “Las palabras son, en mi no tan humilde opinión, nuestra más inagotable fuente de magia, capaces de infringir daño y de remediarlo…”.

9. “El amor es una fuerza que es más hermosa y más terrible que la muerte”.

10. “¡No te das cuenta de que no importa lo que uno es por nacimiento, sino lo que uno es por sí mismo!”.

11. “Lo único que nos da miedo cuando nos asomamos a la muerte o a la oscuridad es lo desconocido”.

12. “Los jóvenes no pueden saber cómo piensan ni cómo se sienten los ancianos, pero los ancianos somos culpables si olvidamos qué significa ser joven”.

13. “La verdad es una cosa terrible y hermosa, y por lo tanto debe ser tratada con gran cuidado”.

14. “Tu incapacidad de comprender que hay cosas mucho peores que la muerte siempre ha sido tu mayor debilidad”.

15. “La gente encuentra más fácil perdonar a los demás por equivocarse, que por acertar”.

16. “La comprensión es el primer paso para la aceptación, y solo aceptando puede recuperarse”.

17. “¿Piensas que los muertos a los que hemos querido nos abandonan del todo? ¿No crees que los recordamos especialmente en los mayores apuros? Tu padre vive en ti, Harry, y se manifiesta más claramente cuando lo necesitas”.

18. “Ser el Maestro de la Muerte no es conseguir la inmortalidad. Es aceptar la muerte, esto es conquistarla”.

19. “Seremos fuertes a medida que estemos unidos, débiles a medida que estemos divididos… el don de esparcir discordia y enemistad es muy grande… podemos combatirlo demostrando un lazo de amistad y confianza igualmente fuertes”.

20. “Y ahora, Harry, adentrémonos en la oscuridad y vayamos en busca de la aventura, aquella caprichosa seductora”.

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Estos son los diez escritores más ricos del planeta

Escritores más ricos. VoxBox.

Decir “los escritores más ricos del planeta” puede sonar extraño para algunos, que todavía imaginan a los escritores como seres solitarios.

Literatura.- Hablar de los escritores más ricos del planeta puede sonar extraño para algunos, que todavía imaginan a los escritores como seres solitarios, escribiendo sin cesar en un cuartucho oscuro y miserable, mientras se beben la última gota de licor.

Pero nada más lejos de la realidad.

Estos escritores crearon un imperio a través de su imaginación y de mundos fantásticos e imaginarios que nos han trasmitido ilusiones, alegrías, tristezas, rabias y hasta logran enamorarnos: ¡qué sería del ser humano sin un buen texto!

La escritura, al igual que otras artes, despierta una serie de sentimientos únicos y diferentes en las personas, y nos permiten crear un olimpo y hasta el surgimiento de las mejores ideas.

La clave del éxito ha sido ser únicos e innovadores en cada historia desarrollada. Dejar volar su imaginación sin tabúes ni paradigmas, logrando atrapar a cada lector.

Aquí están los escritores cuyas inmensas fortunas se crearon a base de sacrificios, derrotas y poco o mucho genio.

1- J. K. Rowling

USD 1,000 millones

Nacida en Gran Bretaña, hizo su fortuna gracias a la saga de Harry Potter. En todo el mundo se han vendido más de 450 millones de los libros, que narran las aventuras del joven mago. Esta semana se dio a conocer que para octubre se publicarán dos nuevos libros de la saga, aunque la participación de Rowling todavía no es segura.

2- Stephen King

USD 400 millones

Nació en Portland, Estados Unidos, en 1947. Es conocido por sus libros de terror, de los cuales ha vendido 350 millones de copias. Entre sus obras más destacadas están Carrie, The Shining, It, The Dark Tower y 11/22/63, siendo esta última sobre el asesinato de J. F. Kennedy.

3- Danielle Steel

USD 350 millones

Esta neoyorquina de 65 años ha vendido más de 530 millones de libros. Se destacan sus novelas para adultos, poesías y textos de no ficción, entre ellos Having a Baby y His Bright Light.

4- Tom Clancy

USD 300 millones

Las historias de tinte militar y político han sido la clave de su éxito. Sus libros más vendidos son En la mira, Contra todo enemigo y La caza del octubre rojo.

5- James Patterson

USD 250 millones

Se ha hecho famoso por las 65 obras que ha escrito sobre el psicólogo del exmiembro del FBI Alex Cross. En 2012 ganó USD 94 millones.

6- John Grisham

USD 200 millones

Las novelas de suspenso han hecho millonario a este abogado. Su libro El informe Pelícano fue el más vendido en la década de los noventa (cerca de 15 millones de ejemplares).

7- Jackie Collins

USD 180 millones

Todos los 28 libros que ha escrito sobre tórridos romances, sexo y poder se han convertido en best-sellers y ha vendido 400 millones de copias en 40 países. Se destacan los títulos Todo lo que puedas desear, El mundo está lleno de hombres casados, Mujeres de Hollywood y El semental.

8- Nora Roberts

USD 150 millones

Tiene en su lista más de 200 novelas románticas y de suspenso. Solo el año pasado facturó USD 23 millones. Desde que redactó su primera obra en 1979, adoptó la rutina de escribir ochos horas al día.

9- Dean Koontz

USD 125 millones

En 1968 dejó de trabajar como profesor de literatura en una escuela secundaria, para dedicarse a escribir historias en las que mezcla el suspenso, el terror, la ciencia ficción y la sátira. Fantasmas y Relámpagos son sus títulos más populares.

10- Stephenie Meyer

USD 125 millones

Se hizo famosa y millonaria con Crepúsculo. Empezó a escribir la saga de vampiros en 2005, cuando se sentía presionada por su trabajo de recepcionista y la crianza de sus hijos. Jamás imaginó que iba a vender 100 millones de copias.

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Se vienen dos nuevos libros de la saga de Harry Potter

Harry Potter. VoxBox.

La saga continúa y en octubre se pondrán a la venta dos nuevas entregas de Harry Potter, pero todavía no queda claro la participación de Rowling en estos libros.

Literatura.- En 2017 se celebran 20 años de la publicación del primer libro de la saga, Harry Potter y la piedra filosofal, que supuso el inicio de un fenómeno casi sin precedentes. Han sido varias las generaciones que han seguido las historias de los niños magos que, poco a poco, se convirtieron en adultos y fueron desencadenando numerosas tramas a su alrededor.

Un libro que desembocó en casi una decena de películas y millones de personas aficionadas a lo que hace ya 20 años comenzó en la escuela de Hogwarts.

Ahora, para celebrar esas dos décadas de magia, la editorial Bloomsbury ha anunciado el lanzamiento de dos nuevos libros de Harry Potter, que tendrá lugar el próximo mes de octubre. El título que acompañará estas nuevas publicaciones es Harry Potter: una historia de la magia y Harry Potter, un viaje a través de la historia de la magia.

El primero de ellos se centrará en las asignaturas que los aspirantes a mago cursan en Hogwarts, mientras que el segundo transportará al lector al pasado del universo Harry Potter, poblado por brujas, magos, criaturas y sus fascinantes hechizos.

Eso sí, todavía hace falta conocer las fechas exactas de las publicaciones.

De todas formas, uno de los parámetros estará marcado en el calendario en el 20 de octubre, día en el que comienza la Exhibición de Harry Potter, Una Historia de Magia, en la biblioteca nacional del Reino Unido, ubicada en Londres, cita en la que se enmarca el lanzamiento.

Otra de las dudas es que no se tiene absoluta claridad sobre la influencia o participación que tendrá Rowling en la realización de los libros.

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