Madonna, el eterno arquetipo de La Emperatriz

Desde ya lo admito, soy fan de Madonna. Desde los 6 años, cuando por primera vez vi un video suyo, era el “Like a virgin”, lo pasaban a las 9 de la noche en el micro programa “La canción de la semana”. Por supuesto, mis papás intentaban mandarme a acostar a esa hora, pero yo veía el video de reojo mientras daba vueltas en mi afán de irme a la cama.

¿Por qué es importante hablar de esta mujer?, se preguntarán algunos. Yo misma me lo pregunté durante años, mientras disfrutaba de toda su discografía. Para empezar hay que decirlo, Madonna es universal. Creo que no hay rincón de este planeta que no haya sido tocado por alguna de sus canciones, alguna de sus películas (aunque hayan sido catalogadas como malas), o sus libros infantiles. También porque, como lo dice el título de este artículo, es el eterno arquetipo de la Emperatriz.

Cuando pienso en Madonna y sus casi 60 años de vida, de hecho, hoy cumple 59… me viene a la mente el arquetipo de La Emperatriz, ese arcano poderoso que nos habla de la fecundidad creativa, la renovación constante y el poder femenino de la vida. Madonna es La Emperatriz. Llegó con pocos dólares en el bolsillo a Nueva York en los ochentas, venía de su natal Míchigan, su madre había muerto cuando ella era una niña y contaba con poco apoyo de su familia. Le tocó sufrir penurias y rechazos, eso no la desmoralizó, al contrario, tomó toda la adversidad y la pulverizó. Lo ha hecho durante años. La admiro por eso. Su trabajo, sus relaciones románticas, sus hijos, sus causas y luchas… todo la ha retado a superarse constantemente.

En lo personal, creo que Madonna ha sido de las artistas que más han sido fieles a sí mismas, lo que canta, sus gustos estéticos, tanto en el diseño de sus producciones, como la moda que ha ido imponiendo a lo largo de los años y sus proyectos de vida han pasado por procesos de meditación, de crecimiento, que no han reñido con su objetivo: ser un referente cultural durante los últimos 30 años. No solo en la música, en lo social, en lo político, en la defensa por las mujeres, en la segunda revolución sexual al inicio de los noventas.

Celebro su vida ahora, dejándoles mi playlist esencial de esta mujer que ha marcado mi vida:

Like a prayer: Madonna ya estaba bien instalada en la fama cuando sacó este sencillo, del álbum homónimo, rondaba 1989 y yo tenía 12 años, me impresionó verla de cabellera negra, bailando frente a varias cruces en fuego. Mi madre se escandalizó cuando me vio viendo el video, creo que le chocó ver al pobre San Martín de Porres inmiscuido en la historia. La producción es maravillosa. Esta canción tomó relevancia en dos ocasiones más en mi vida, una cuando me di cuenta que el amor es algo más que solo sexo, es un “algo” que nos eleva espiritualmente, nos hace mejores personas, digamos que con ella entendí la teoría de lo que significa estar enamorada y la otra cuando al fin encontré a alguien a quien asignarle esta canción, sabiendo que me siento a salvo.

Vogue: Este sencillo salió en marzo de 1990, era parte del soundtrack de “Dick Tracy”, película en la que también participó Madonna, mi papá me llevó a verla al cine, porque él siempre fue fan de esa caricatura, cada domingo la leía religiosamente en un periódico local. El video está ambientado con la estética de los años 30, el ciclo de oro del cine de Hollywood, me encanta como referente cultural y si, fue mi ring tone del celular en la época en la que trabajaba en un museo, donde me obligaban a usar tacones y maquillarme. Me pareció menos torturante ese hecho mientras hacía las poses que Madonna me enseñó, demostrando que hasta una mujer tan poco maliciosa como yo logra aventar glamour en este descolorido mundo.

You’ll see: Como la vida trae glamour y amor, también trae tristezas. Especialmente cuando vamos creciendo como personas y no nos salen las cosas como queremos. Era 1995 cuando Madonna lanzó esta canción, del álbum “Something to remember”. Yo estaba en bachillerato, me había enamorado locamente y por supuesto, no me correspondieron. Me acompañó esta canción en mis épocas de tristeza y debo decirlo, no hay mejor soundtrack para eso, para superar el corazón roto y pensar… “ya vas a ver, de esta voy a salir más fuerte”.

Music: Esta canción, del álbum homónimo, fue lanzada en el 2000, quedaba claro que el nuevo siglo iba a tener más de Madonna, en lo personal me gusta mucho, a pesar de que tengo dos pies izquierdos, me dan ganas de bailar.

Don’t tell me: Cuando me siento desanimada, esta es de las canciones que desempolvo, creo que me hace pensar en que todo es posible, que uno tiene una fuerza inmensurable que impulsa hacia lo que debemos hacer.

American life: Madonna es más que una mujer frívola que le gusta el sexo, no… es una persona que tiene un criterio amplio y unas convicciones políticas bien puestas, muestra de ello es esta canción, en 2003 se constituyó, junto a “Hollywood” y “I’so stupid” en tres canciones de protesta a la invasión de Estados Unidos a Irak, ciertamente los Bush nunca fueron los favoritos de la artista. En cuanto a la canción, se siguen escuchando los sonidos electrónicos y usa un rap bastante visceral .

Hung up: Irónicamente, esta canción me recuerda a mi mamá. Quizá sea la entrada que tiene un rif propio de una canción de Abba que amaba mi madre. Hace tiempos escribí un relato de esta canción en el blog Non-girl Blue. Me parece que es apta para dar homenaje a las influencias de antaño, combinadas con los ritmos actuales. Recuerden: Don’t cry for me, cause i find my way…

Die another day: Ni siquiera el gran espía James Bond, 007, se ha salvado de ser parte del ideario de la chica material. Recuerdo que esta película la fui a ver con mi amigo Marlon, lo mejor fue la canción.

 

Cheris: La esencia de la inocencia se materializó con esta canción, ¿qué más inocente que un amor separado por el aire y el mar? La presencia de esos sirenos marcó el inicio de mi adolescencia.

Crónicas de una mujer sin útero (VI): cuando la maternidad no es bendición

Maternidad. VoxBox.

Tristemente, sí, he sabido, a lo largo de más de 30 años, de miles de casos de este tipo: niñas y adolescentes embarazadas, abandonadas, discriminadas.

Opinión.- La primera vez que vi a una niña embarazada, yo también era una niña. Ella tenía 15 años y yo rondaba los 12. En la colonia decían que había quedado preñada de un compañero de la escuela. La verdad me la contó mi mamá… Julia, digamos que se llamaba así, estaba esperando un bebé de su papá.

Desde ese día, y poco a poco, vi otras muchachas de mi edad salir embarazadas antes de los 18 años. No es que en mi casa hubiera una orientación sexual amplia, no… el consejo básico era: “No abrás las piernas”. No le puedo reprochar nada a mis padres, era la época, ellos habían sido educados con más rigidez (o incluso, más ignorancia) que a mí, así que no me extraña, a estas alturas, la educación sexual que me dieron.

Entre esas muchachas que les comento estaba Heidy, mi vecina. Teníamos la misma edad. Ella dio a luz a los 16 años y tuvo un niño. Recuerdo que fuimos a su fiesta de 15 años y a los pocos meses se comentaba en la cuadra que “ya había pecado”. En su caso vi más palpable las discriminaciones propias de estos casos: dejó de ir a la escuela, todos los adultos la ponían como ejemplo de “errores imperdonables”, los muchachos le decían obscenidades (tratándola de puta para arriba).

Haciendo memoria, Heidy no era todo eso que se decía de ella desde que supieron de su embarazo, era una muchachita muy tranquila, no era “puta” como le decían algunas personas, ni “zorra”, era muy inteligente, sacaba buenas notas y es triste pensar que sus padres le cortaron oportunidades porque se sentían humillados. ¿Y ella? No recuerdo que alguien le preguntara cómo se sentía. Tuvo un hijo, un niño. Tengo muchos años de no saber nada de ellos.

Tristemente, sí, he sabido, a lo largo de más de 30 años, de miles de casos de este tipo: niñas y adolescentes embarazadas, abandonadas, discriminadas, faltas de educación y de orientación, señaladas. Jamás he escuchado algo igual para los muchachos u hombres adultos que tuvieron relaciones sexuales con ellas. “Ellos no pierden nada”, me dijo una vez mi mamá, mientras tocábamos el tema. “La que pierde es la mujer”. Punto.

Siempre me dio conflicto pensar que, por una parte, la sociedad idealiza y magnifica a la figura materna en las mujeres (“Es una bendición ser madre”), pero a la vez se cometen delitos (sí, es delito tener relaciones sexuales con menores de edad en El Salvador… y creo que en toda la región centroamericana), y se señala a las niñas y adolescentes que quedan embarazadas, pierden su dignidad, “ya no sirven” y son relegadas a una vida señaladas de malas, cuando simplemente todo se reduce a que nunca tuvieron educación sexual, orientación familiar y un poco de compasión. “Abrieron las piernas”.

Por supuesto, están los casos en que estas chicas logran salvarse de la humillación… casándose… ¿acaso eso soluciona algo cuando han sido víctimas de estupro?

Actualmente en El Salvador se está gestionando la reforma del Código de Familia, pues permite que una menor de edad contraiga matrimonio si hay un embarazo de por medio. Posiblemente tener apoyo y amor de una pareja ayude, pero está comprobado que la maternidad en una edad muy temprana limita el desarrollo en todo aspecto (educativo, social, laboral, emocional e incluso físico) de las niñas y adolescentes.

La Asamblea Legislativa de El Salvador no logró un acuerdo entre los partidos políticos para dicha reforma.

¿Qué pasa con otros casos más drásticos?

Esta mañana leí la historia de una niña de 10 años, con una discapacidad intelectual, que dio a luz a un bebé. Las autoridades aseguran que el embarazo fue producto de una violación. Según las autoridades hospitalarias,  el embarazo fue atendido mediante un proceso de cesárea, debido a que la pelvis de la niña era demasiado pequeña para permitir el nacimiento normal del bebé. ¿Esta niña tiene derecho a un vida luego de ser sometida sexualmente? ¿El Estado le ayudará a cuidar a su bebé, a alimentarlo?

Desde la experiencia personal, desde las experiencias que he visto en mis coetáneas, de niñas y adolescentes, desde todas esas experiencias lo digo… a la sociedad le ha faltado agallas para proteger a la infancia de abusos de todo tipo.

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Esto decía el papel que leyó Arya

Arya. VoxBox.

A los internautas no se les escapa nada. A tan solo unas cuantas horas del estreno del quinto episodio, ya sabemos qué dice la carta que leyó Arya en el cuarto de Meñique.

Trending.- Como al grandioso mundo del internet nada se le escapa, ya sabemos qué decía la carta que encontró Arya Stark en la habitación de Meñique.

Agárrense:

“Robb, te escribo con el corazón en un puño. Nuestro buen rey Robert [Baratheon] está muerto, por las heridas que le causó un jabalí de caza. Nuestro padre ha sido acusado de traición. Él conspiró con los hermanos de Robert para ir en contra de mi amado Joffrey y tratar de robarle el trono. Los Lannister me está tratando muy bien y me proporcionan todo tipo de comodidades. Te lo ruego: ven a Desembarco del Rey, jura fidelidad al rey Joffrey y evita cualquier conflicto entre las grandes casas Lannister y Stark”.

Ahora pongamos un poco de contexto.

¿De dónde sale esta carta?

Debemos retroceder unos cuantos años en el tiempo, a la época en la que Ned Stark tenía la cabeza en su sitio aun estando encerrado en Desembarco del Rey. Tras la muerte de Robert y mientras su padre estaba prisionero, Sansa tuvo que demostrar, tras la política de acoso y derribo de Cersei Lannister, su lealtad a la corona. Con la presión y el miedo de ser considerada una traidora como Ned, fue obligada a escribir esta carta a Invernalia para que la recibiera su hermano Robb, que se estaba erigiendo como Rey en el Norte.

¿Cómo consiguió Meñique ese papel?

No se puede confiar en Littlefinger, eso se sabe desde el inicio. Casi siempre acaba obteniendo lo que quiere. El antiguo Maestre de Invernalia, Luwin, actuaba como el archivero, así que no es raro que este tuviera la carta en su poder. Meñique convenció a su sucesor, el Maestre Wolkan, de que la recuperara. Sí, es el hombre que habla con él justo antes de que Arya consiga colarse en la estancia, confirmándole que “es la única copia que hay en Invernalia”.

¿Qué saca Meñique con todo esto?

Está claro que algo pretende, como bien demostró al esperar pacientemente hasta que Arya saliera de su cuarto, compungida. Todo apunta a crear un enfrentamiento entre las hermanas Stark, que ya mantuvieron un roce a causa de su hermano Jon. Meñique ha jugado bien “sus cartas”, asegurándose de que el Maestre comprendiera lo importante que era para Lady Stark recuperar ese escrito.

Arya desconoce el contexto en el que su hermana lo escribió, así que no le queda más remedio que pensar que Sansa traicionó deliberadamente a su familia.

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“Eastwatch”: lentitud, justicia y el origen de Jon Snow

Eastwatch. VoxBox.

Bueno, sí, después de la épica batalla de Spoils of War, era casi inevitable que este episodio quinto episodio (Eastewatch) se pusiera más lento.

Opinión.- En Eastwatch, el quinto episodio de esta séptima temporada, vimos poca acción, demasiado poca. En todo momento tuve la impresión de que se trataba de un capítulo de relleno. Sucedieron cosas importantes, claro, pero volvió ese sentimiento del primer capítulo, de que los directores solo quería reacomodar la historia.

De todas formas, aquí está este resumen del episodio:

—Por fin corroboramos que fue Bron quien le salvó la vida a Jaime. No era sorpresa para nadie, pero necesitábamos comprobarlo. Además, ahora sabemos cuál es el límite de la batalla de Bron: “Cuando hay dragones, se acaba nuestra sociedad”. Y cómo no.

—Daenerys volvió a mostrar su implacable sentido de la justicia, con lo que quedó del ejército Lannister. Esa “ejecución” de los dos soldados que no quisiera arrodillarse fue muy digna de la Madre de Dragones.

—¿El rey de los Caminantes Blancos descubrió a Bran? ¿Tendrá consecuencias negativas?

—Dato interesante: cada vez tenemos más pistas de que Jon Snow no es bastardo. Esa escena de Gilly con Sam en la que hablan de los escalones fue un spoiler de la teoría que se venía manejando: la boda secreta entre Rhaegar y Lyanna Stark, que dio como fruto a Jon Snow. Sí, Snow es Targaryen. Y sí, en ese caso Daenerys sería su familia, su tía, específicamente.

—Comenzamos a ver una grieta importante en la relación de las hermanitas Stark. Si se pelean habrá que tomar equipos y yo sería Team Arya hasta el final.

—Otro punto que refuerza ese argumento: Jon ha sido el segundo humano en acercarse a Drogon, sin sufrir las mortales consecuencias. La escena fue bastante buena y pudimos ver un destello de amor en los ojos de la reina.

—A pesar de todo, Cersei sigue controlando su reino y no ha perdido ni un segundo la compostura. Además, sabemos que espera un nuevo heredero.

—¡Reapareció el hijo bastardo de Robert Baratheon!

—¿Solo a mí me da la impresión de que Varys está jugándole muy sucio a Daenerys y a Tyrion?

—¿Qué habrá pasado con la reunión entre Jaime y Tyrion?

—¿Qué leyó Arya en la habitación de Littlefinger?

—¿A qué juega Littlefinger?

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“The Spoils of War”: ¡Dracarys! La magistral venganza de Khaleesi

The Spoils of War. VoxBox.

Por si a alguno todavía le quedaba duda de que esta temporada sería épica, aquí está The Spoils of War, el cuarto épico capítulo de esta fascinante séptima temporada.

Opinión.- Para aquellos sin corazón que vieron el episodio antes de tiempo gracias a los hackers, este resumen no tendrá nada que no sepan desde hace días.

Para aquellos guerreros que recién lo vieron, esta es una pequeña forma de procesar todo eso que acabamos de ver.

Veamos y discutamos:

The Spoils of War comienza con los Lannister yéndose de Highgarden, luego de haber derrotado a los Tyrell (Olena: todavía te echamos de menos). Bronn le recuerda a Jaime la promesa que hizo de darle su castillo.

—Cersei por fin logra concretar la ayuda del Banco de Hierro (negociando con Mycroft Holmes, pero eso es de otra serie). Pero no todo está ganado para la reina: la lealtad del Banco depende de la llegada del oro.

—Bran da otra sutil muestra de que ha estado enterado de todo. Littlefinger le entrega la daga a Bran, junto a una de sus ya tradicionales (y repetitivas) pláticas manipuladoras sobre el caos. Bran simplemente responde: “El caos es una escalera”. ¿Recuerdan que Littlefinger le dijo esto Varys en la misma sala del trono en la tercera temporada?

—El reencuentro de los hermanos Stark resulta simplemente conmovedor. Sobre todo el abrazo de Sansa y Arya en la tumba de sus ancestros.

—Daenerys demuestra su sagacidad política justo en una escena que parecía muy sentimental. “Pelearé por ti, pelearé por el norte…”. La Madre de Dragones mira a Jon Snow con sinceridad y de fondo suena una música agradable, “cuando se arrodillen ante mí.” Touché, Khaleesi.

—Arya contra Brienne. Sí, suena disparatado, si tomamos en cuenta las proporciones. Pero no, resulta en una pelea de entrenamiento bastante bien lograda. Yo al menos me emocioné muchísimo. Intuyo que no fui el único.

—Por fin hemos visto un triunfo militar aplastante de Daenerys. Por fin, por fin, ¡y de qué forma! Los dothraki atacan a las fuerzas Lannister que están a punto de partir de Highgarden y la mismísima heredera del Rey Loco hace su aparición montada en uno de sus cachorros. Esos  últimos 14 minutos del episodio The Spoils of War son todo lo que hemos esperado por 7 temporadas.

LE-GEN-WAIT FOR IT-DARY.

VoxBox.-

Perdemos las esperanzas: violencia contra la niñez

Niñez. VoxBox.

Si bien es cierto que la niñez representa una población vulnerable, ¿no es acaso nuestro deber el protegerlos, cuidarlos e instruirlos para ser personas resilientes frente a la sociedad?

Opinión.- La violencia contra la niñez es una de las problemáticas que, a nivel mundial, siempre ha estado presente. En el caso de El Salvador, es un crimen altamente normalizado y legalmente poco penado por las autoridades judiciales, por lo que la invisibilización que se tiene frente a este tema ha abonado a que se sigan reproduciendo nuevas formas de violencia.

Ya no solo tenemos el castigo físico como método de corrección “eficaz” o el maltrato psicológico a través de burlas, amenazas y negligencia, ya que también existe una alta tasa de niños y niñas que han sido abusados sexualmente por parte de sus padres o encargados.

El problema es que todas estas formas de maltrato no solo se dan en la casa, aunque la gran mayoría sucedan ahí. También vemos casos en que la escuela, comunidades, calles y espacios públicos, incluso las iglesias e instituciones gubernamentales, son escenarios de este tipo de situaciones. Esto da paso a otra problemática muy grave: las penalizaciones en contra de los agresores suelen ser una burla frente a la gravedad del delito.

Actualmente en el país nos encontramos frente a una ley que permite el matrimonio entre violadores y víctimas, si este es permitido por los padres o tutores de las niñas y, en caso de embarazo, si el agresor paga la manutención del bebé. Imaginen que todas las leyes sobre protección infantil, penalizaciones de abuso sobre menor incapaz o estupro, y el derecho de libertad que estas niñas tienen, se ven obstaculizados por esta vía legal que facilita las acciones de estos inhumanos sobre muchas niñas en El Salvador.

Otro aspecto antes mencionado, pero que aún sirve como un sello de garantía para que mantengamos una cultura donde abusar a los niños es tarea fácil, radica en la invisibilización y pasividad de las personas no solo ante el abuso, sino que en ocasiones también ante aquellas figuras representativas que cometen dicho delito, y un ejemplo clarísimo y que me llena de mucho coraje es la falta de crítica cuando existe violación de menores por parte de miembros de la iglesia.

Al parecer, la raíz de todo este abuso de poder que se ejerce en contra de los niños es por una ideología que justifica el derecho que tenemos sobre ellos, en donde se les puede considerar como seres dependientes, que no piensan y no pueden elegir. En donde existe el derecho a pegarles, a no dejar que expresen lo que sienten frente a ciertas situaciones que les afectan, negarles la necesidad de llorar o reír, a callarlos, a no tomar en cuenta sus opiniones, a tomarlos como un objeto de nuestra propiedad con el que podemos hacer lo que queramos, con la excusa barata de que nosotros como adultos sabemos lo mejor para ellos.

Si bien es cierto que la niñez representa una población vulnerable, ¿no es acaso nuestro deber el protegerlos, cuidarlos e instruirlos para ser personas resilientes frente a la sociedad? ¿No es nuestra responsabilidad el crear vías para amparar sus derechos? Al parecer, estamos a años de luz para ver un cambio verdadero frente a esta injusticia: es más, el Estado está dando paso libre a que esta situación siga así. Aceptar las uniones tempranas, penalizar el aborto en casos de violación, falta de justicia para víctimas de abuso y la poca intervención ciudadana solo hacen crecer esta nueva gran epidemia social, en donde nuestros niños se encuentran más desprotegidos y con pocas opciones para garantizarles el bienestar psicosocial que merecen.

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¿Es correcto pensar que el grunge fue la primera expresión artística en hablar sobre el bullying?

Opinión.- Yo pienso que si.

Posiblemente sea porque nací a finales de los setenta y mientras crucé la adolescencia el movimiento musical en cuestión estaba en su apogeo, con bandas como Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden, Soul Asylum, Blind Melon y otras tantas. O tal vez sea porque el problema del acoso escolar o acoso infantil es tan viejo como la humanidad.

Incluso así, busqué en mi memoria otras expresiones culturales que tocaran el tema y no las encontré… ni en la televisión, el cine o la música encontré rastros de denuncias o muestras solidarias con muchachos que han sufrido maltrato por parte de sus compañeros de clases. Hasta en la década de los noventa era un tema que no se tocaba, o si se hacía… fue con guantes de seda.

Posiblemente porque antes, si admitías que alguien te hostigaba en el colegio, o la escuela, o a la hora de salir a jugar con los demás niños de las colonias, el primer consejo de los adultos era agarrar al hostigador a patadas. “Si te dejas pegar, luego te pego yo”, fue la consigna de nuestros padres y ahí íbamos por la vida tratando de evitar la agresión de otros niños, para evitar la agresión de nuestros padres después.

Pero regresando al grunge… ayer, 1.º de agosto, cumplió 25 años de haber salido al público el sencillo Jeremy, de Pearl Jam. Un himno hermoso y tortuoso de un muchacho que sufrió bullying, y que al no encontrar respaldo en sus padres y otras personas decidió quitarse la vida.

La banda se consolidó con esta canción como una agrupación que tocaba temas para desequilibrados, o al menos, para generar concientización de problemas que han tenido arreglo. Si no… no siguiéramos acá.

Ciertamente esta generación de músicos tuvieron que lidiar no solo con la fama y lo que conlleva, sino que además de ser referentes musicales se convirtieron en puntos de inflexión en temas como el suicidio, el acoso escolar, los abusos por parte de adultos. Lastimosamente muchos perdieron la batalla y decidieron, como Jeremy, trascender antes de tiempo y buscaron salir de este mundo de manera adelantada.

En lo personal, el video de Jeremy  me impactó, no porque haya tenido pensamientos suicidas a mis 16 años, sino porque expone de manera perfecta la pasividad de los grupos escolares. Nunca fui demasiado popular en el colegio y esto reforzó mi idea de que pertenecer a grupos es una farsa. Al final, creo que fue el caldo de cultivo de los indiferentes de la actualidad… “Pobrecito”, es lo único que nos dignamos a decir cuando escuchamos alguna desgracia, pero nunca hacemos nada. Seguimos como en la década de los noventa, solo que ahora magnificados y mejorados.

En fin… 25 años de haber escuchado esta canción y pensar que ahora, el bullying, el abuso, el suicidio y la indiferencia siguen igual. Excepto el bullying, que ahora se ha tornado más arrasador y tiene nuevas plataformas en las redes sociales. Lo bueno: la música siempre es un gran referente y un consuelo.

Les dejo el video. Es lo único rescatable de algunas situaciones. Hoy recuerdo esto, porque justo el 2 de agosto, casualmente al día siguiente del lanzamiento de este sencillo, mi amigo Roberto decidió irse, como Jeremy.

VoxBox.-

La pesadilla de ser niña en Nicaragua

Estadísticas oficiales muestran que 1,600 niñas han sido violadas en el país en la última década y resultaron embarazadas. Fueron obligadas a dar a luz por las autoridades sanitarias.

Opinión.- A Kathy de los Ángeles Méndez, de 15 años, un medio ligado al gobierno del presidente Daniel Ortega la celebró a lo grande el pasado mayo, a propósito de la celebración del Día de la Madre en Nicaragua. La adolescente posó al lado de un colchón y canastas con productos básicos, regalos de la Nueva Radio Ya. Su cara morena de niña mostraba una sonrisa tímida a las cámaras, mientras sostenía un diploma en las manos que la certificaba como la mamá más joven de Nicaragua. El vientre hinchado fue declarado “la madre panza” y fue celebrado con música y una gran exposición pública. Lo normal, en un país donde la vicepresidenta Rosario Murillo ha declarado que el embarazo de una niña es un “milagro”, aunque las leyes establezcan que un embarazo en una menor de 16 años es una violación y que el Estado está obligado a investigarlo y enjuiciar al culpable.

Las críticas a la radio oficialista fueron duras, y esta respondió en su cuenta de Twitter a la defensiva. “No sabemos las circunstancias de esa niña, pero es más fácil sacar la guillotina que investigar, ¿o no?”, respondieron unos periodistas que violaron el Código de la Niñez al exponer a una menor.

El caso de Kathy de los Ángeles no es el único en Nicaragua, país que cuenta con las tasas más altas de embarazos en niñas entre 10 y 14 años en América Latina. Estadísticas oficiales, reunidas en un estudio de la organización IPAS Centroamérica, muestran que en la última década —coincidiendo con los diez años de gobierno del presidente Daniel Ortega— 1,600 niñas entre 10 y 14 años han sido violadas, y como producto de esa violación resultaron embarazadas. Como en Nicaragua el aborto terapéutico fue prohibido hace ya una década con el apoyo del Frente Sandinista, el partido del presidente Ortega, a estas niñas no se les recomendó abortar y, por el contrario, fueron obligadas a parir por las autoridades de salud pública.

“En Nicaragua no hay opciones para una niña que sufre violencia sexual y como resultado queda embarazada”, dice Marta María Blandón, directora de IPAS. “Hace diez años, con la penalización del aborto en Nicaragua, en este país a la niña no le queda otro camino que parir, y una vez que la niña pare, tampoco es bien visto que se le ofrezca que dé al niño en adopción, porque existe todavía el estigma de que la madre que engendra tiene que criar, así se trate de una niña de 9 años. A las niñas que han sido abusadas nadie les recomendó la interrupción del embarazo, que deberían, porque pone en peligro su vida, porque es una tortura, porque no es adecuado que una niña asuma responsabilidades físicas, emocionales, espirituales, de una mujer adulta”, agregó Blandón.

La pesadilla de ser niña en Nicaragua la ha vivido Carla Vanesa Calderón, de 17 años, violada cuando tenía 14. La adolescente vive en una choza hecha con tablones de madera, láminas oxidadas, plásticos y cartones en una chabola localizada a las afueras de la ciudad de León, en el Oeste de Nicaragua. Es aquí donde contó su historia: Máximo Rayo García, un conocido de la familia, abusó de ella constantemente. “Me pagaba cuando abusaba de mí. Cuando no me quería dejar hacer nada de él. Me trataba a trompones (golpes), me amarraba de las manos y de los pies, me decía que me iba a matar si yo hablaba. A mí y a mi mamá”, relató Carla Vanesa.

Como resultado de las violaciones quedó embarazada, y aunque no quería ser madre la joven fue obligada a parir. “Me sentía mal, porque ya no iba a ser la niña que era. Por eso cuando estaba embarazada pensaba que quería botar a la niña. Me pegaba para que se me cayera. Me golpeaba en la panza. Cuando nació la niña no sentía cariño ni amor, porque pensaba que ella me había desgraciado mi vida. Mi mamá me decía que le agarrara amor, que la niña no tenía culpa, que el papá era un cobarde y que yo no tenía por qué desquitarme en la niña. Yo le decía a mi mamá que no quería ver a la niña”, dijo Carla Vanesa.

Ella se convierte en adulta al lado de una bebé, en un mundo de miseria que las hace más vulnerables, sin que el Estado las proteja, y más bien manipula los embarazos adolescentes, catalogándolos como un milagro, en un guiño a los sectores más conservadores de un país que, según organizaciones que trabajan contra el abuso sexual, sufre una epidemia de violaciones contra sus niñas. “El Estado y todas sus instituciones tienen responsabilidad”, dijo Lorna Norori, directora del Movimiento Contra el Abuso Sexual. “No hay una política de protección. Las instituciones de Nicaragua no solamente no están haciendo nada para proteger a esta niñas, lo que ya es grave, sino que están lesionando sus derechos cuando convencen a una niña de 10, 11, 13 años de que tiene que aceptar su maternidad”, afirmó Norori.

Por: Carlos Salina

Para: El País

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Resumen venenoso: “The Queen’s Justice” y los reencuentros

The Queen's Justice. VoxBox.

¿Qué ha sucedido en The Queen’s Justice, el tercer episodio de la temporada 7 de Game of Thrones? No es mi intención explicar nada, así que mejor hagamos un brevísimo resumen del capítulo.

Opinión.- ¿Qué es lo que acabamos de ver en The Queen’s Justice? Todavía lo estamos tratando de procesar: cada capítulo de esta temporada de GoT está muy cargado de información y resulta difícil entenderlo.

No es mi intención explicar nada, así que mejor hagamos un brevísimo resumen del capítulo:

— El episodio estuvo repleto de reencuentros. Uno, al menos, fue bastante agradable: los niños Stark. Aunque el bueno de Bran se encargó de hacerlo raro al final, creo que a todos nos alegró ver a dos hijos legítimos de Ned reunirse de nuevo en el norte.

— El otro reencuentro fue genial por razones distintas: Ellaria y Cersei se vuelven a ver las caras y la venganza de la reina es aterradora, inhumana y efectiva. El veneno fue uno de los grandes protagonistas de este episodio.

— La reunión de Jon Snow y de Daenerys estuvo mejor de lo que yo había esperado. Ninguno cedió tan fácil ante el otro y, probablemente de no haber sido por la divina intercesión de Tyrion, las cosas habrían terminado muy mal para el bastardo.

Euron es un desgraciado, cínico y vulgar, que sin embargo nos ha terminado cayendo muy bien.

— ¿Nadie se fijó que no apareció Arya?

— Cersei está demostrando tener mejor cabeza para la guerra que todos con la Madre de Dragones y su séquito. Dejarles conquistar Casterly Rock con tanta facilidad fue un golpe muy astuto.

— Jaime Lannister tiene un corazón muy noble, pero cada vez nos hace sospechar más que podría traicionar a su hermana/amante.

— Olenna Tyrell termina su vida de una forma que solo les es dado a los más grandes personajes: viendo a los ojos a sus asesinos y ganándoles la moral.

Te amamos, Olenna.

Como ya es costumbre, les dejamos el avance del cuarto episodio:

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La música de “Veronica Mars”

Veronica Mars. VoxBox.

A inicios de los dos mil, varios productores y directores decidieron incorporar la música como elemento importante: este es el caso de Veronica Mars.

Opinión.- Era el año 2004. Tenía 20 años y sentía que, estando en mi cuarto año de universidad, ya no debería estar viendo programas sobre adolescentes. Pero, superando la vergüenza, el año anterior había visto la primera temporada de The OC y ya había oído cosas buenas sobre Veronica Mars, el programa que nadie en Estados Unidos estaba viendo.

El primer capítulo que vi fue el número cuatro, Thewrath of Con. Ahí aprendí lo básico: Veronica no era popular, era hija de un detective privado viviendo en un área de California donde no había clase media y no había dejado de investigar cómo habían asesinado a su mejor amiga el año anterior; pero, aún más importante, entendí que había la trama global y era más importante que “el caso del día”.

Ya otros han hablado sobre cómo fue bajando la calidad en las siguientes temporadas, en donde necesitaban quitarle complejidad para atraer más televidentes. No voy a detenerme en eso. En lo personal, considero que la temporada tres es superior a la dos y sí, definitivamente, la temporada uno es lo mejor de todo, incluyendo la película de 2014 que financiaron los fanáticos ávidos de un cierre.

La música siempre ha sido fundamental en los programas de televisión y aún más cuando se dirigen a jóvenes impresionables. Los productores sabían que era la mejor forma de vendernos discos (¿Se acuerdan de los CDs?) y por eso siempre terminaban incluyendo en las tramas un club en el que se presentaran los grupos de actualidad: El After Dark en Beverly Hills 90210, el P3 en Charmed o The Bait Shop en la segunda temporada de The OC.

Alguien en esos mundos ficticios podría haberse preguntado por qué artistas famosos llegaban a esos lugares tan ínfimos. Pero nadie lo hizo, ni siquiera Seth Cohen, quien durante un capítulo de The OC fue superfan de Rooney, banda de la que nadie se acordaría luego ni ahí, ni en el mundo real.

Si bien la música siempre ha estado presente en la televisión, creo que nunca se le ha utilizado tan bien como a principios de los dos mil, y específicamente J. J. Abrams en Alias, Josh Schwartz en The OC y Rob Thomas en Veronica Mars. Quizá podría incluir a la primera temporada de Gossip Girl, pero —como actualmente en The Handmaid’s Tale— no creo que haya sido una constante, sino que más bien hubo esporádicos momentos de genialidad. Por cierto, en Gossip Girl también estuvo involucrado Schwartz, una de las personas más jóvenes en tener un programa de televisión a su cargo.

Por lo general, la música solo se usa como acompañamiento o como fondo. Pero los productores antes mencionados (y su equipo) quizá ya habían aprendido de Tarantino que la música también puede complementar o incluso hacer más especial una escena. No somos pocos los que notamos esas cosas y aún en esos momentos en que teníamos poco acceso a internet y no existían los teléfonos inteligentes, ni aplicaciones para reconocer canciones, nos las ingeniábamos para averiguar cuál era la canción que tan bien había funcionado en ese particular momento.

Esta vez decidí que iba a hablar solo sobre una de estas series. Hasta este momento he fallado. Pero, quinientas palabras después, finalmente llego al meollo: hablar de la música de Veronica Mars, porque siento que ha envejecido mejor que The OC, en donde incluso su entretenida temporada uno incluye los horribles capítulos con el personaje de Oliver, que solo hace que Marisa parezca más estúpida.

Pues bien. Las canciones que yo considero más memorables en Veronica Mars, porque complementan la escena a la perfección, son:

Run, de Air. Voy a admitir mi ignorancia. Yo no conocía esta canción hasta ese capítulo en que Veronica descubre lo sórdidos que eran los papás de la comatosa Meg Manning. Las fantasmagóricas campanitas de esta canción no podían ser más apropiadas para ambientar la rara atmósfera de esa casa.

Troubled times, de Fountains of Wayne

Now is The Time, de Damone

Lily Dreams On, de Cotton Maher

Estas tres canciones deben darles una idea de cuán trascendental para mí era el personaje de Lilly Kane, la mejor amiga de Veronica, cuyo asesinato intentaba resolver. La primera era su canción favorita. Así dice Veronica cuando va en el carro junto a su exnovio (y hermano de Lilly). “But we made it through the troubled times (“pero lo logramos en medio de los tiempos turbulentos”)”es la letra que mejor refleja esas complejas relaciones.

La segunda es la canción que Logan decide utilizar en el video-homenaje a Lilly,durante el capítulo cuatro ya mencionado, How was the ride of your life? (“¿Cómo fue el viaje de tu vida?”) pregunta la vocalista de Damone, mientras el video muestra a Lilly fuera del carro y siendo todo lo salvaje que no soportaba su mamá y que hace que su papá se quiebre y se ponga a llorar. La tercera sale durante el final de la primera temporada, cuando ya Veronica sabe quién mató a su amiga y está soñando que se despide de ella. Lilly le dice: “Sabes cómo serán las cosas ahora, ¿no es así? Tienes que saberlo”. Luego la canción dice: “Lejos de aquí, Lily sueña”.

I hear the bells, de Mike Doughty (quien en algún momento grabó para el sello de Dave Matthews). De nuevo de la temporada 2. Cuando les cancelan el baile de graduación, todos se van al apartamento de Logan. Ya, con la fiesta avanzada y con esta canción de fondo, él le dice a la protagonista que siempre creyó que terminarían juntos, a lo que ella, más consecuente con el personaje que conocimos durante la temporada uno que con quien terminó siendo, le responde que si realmente cree que una relación tiene que ser tan difícil y dramática como él la pinta. (Oigo las campanas sonando alegre y triunfantemente). Por supuesto que, en la vida real, esta canción jamás sería puesta durante una fiesta, a menos que alguien como yo controlara la playlist.

Feel So Free, de Ivy. Una canción nada melodramática para acompañar el suicidio de la mamá de Logan: “Debí saberlo, debería haberlo sabido ya. Y me siento tan libre, sí, me siento bien. Nunca pensé que me sentiría como me siento esta noche”. En lo personal, creo que el hecho de que Logan luego sospechó que ella solo había fingido su muerte le quita peso a este momento, aunque sí funcionó más para que el personaje de él fuera aún más trágico (por cierto, el actor es cienciólogo).

It Never Rains in Southern California, de Albert Hammond, que dicen que trata de cuán mal la pasó el cantante antes de encontrar el éxito. Es la última canción que sonó en la serie antes de ser cancelada, cuando parecía que otra vez todo le iba a salir mal a Keith Mars durante las elecciones. (Parece que no llueve en el sur de California, pero no te advierten que llueve a cántaros).

Momentary Thing, de Something Happens. Al principio de la serie, Logan es uno de los muchos que le hace la vida imposible a Veronica. Pero, en el capítulo Weapons of Classdestruction, ambos ceden a la tensión y, cuando él va a ayudarle, se besan mientras suena esta canción. (Nos llevaremos bien después de tanto tiempo).

We Used to be Friends, de The Dandy Warhols fue usada en uno de los capítulos de The OC, cuando Anna (que nunca debió irse) y Summer están enojadas con Seth, pero por supuesto que es más trascendente como tema principal de esta serie. Es la introducción perfecta para la historia de quien antes tuvo el caché de ser la hija del sheriff, ser amiga de una porrista millonaria, además de la novia de su hermano y que es ahora “pobre” (en términos gringos) y parte de los rechazados. (Hace mucho tiempo solíamos ser amigos, pero últimamente no he pensado en ti en lo absoluto).

Rally, de Phoenix. De la temporada 3. Cuando parece que la canción solo se usa porque la letra “He esperado tanto… cansado o borracho, creo que estás muy bien. He esperado tanto. No habrá decencia alguna”, refleja cuánto le gusta Veronica a Piz y suena mientras Wallace le pide a ella que sea clara, que deje de hacerse la tonta y que ponga las cosas claras. El solo de guitarra toma protagonismo para enfatizar el momento en que Piz le roba un beso y le dice que entiende, que solo son amigos. Pero no termina ahí. La guitarra final de Phoenix remata los minutos finales del capítulo, cuando las puertas del elevador se abren y Logan los encuentra dándose un segundo beso en el pasillo, se sincroniza con la edición, va de la cara de Veronica a la espalda de Logan alejándose y las puertas que se cierran. Luego los créditos. Me encanta esa escena.

Y eso es todo lo que tengo para decir en mi primer post intrascendente. Solo me queda compartirles que yo estaba tan fascinado con Kristen Bell/Veronica Mars que hasta me compré el libro Neptunenoir. Pero ya esas son otras filias que no vienen al caso. Si quiere leer a otra(o) fan propiamente de la música del programa, le dejo este otro enlace (en inglés).

VoxBox.-