Sobre la necesidad de creer y el sentido de pertenencia

El sentido de pertenencia es una de las formas de plenitud que alcanzamos los seres humanos. Pero ¿cómo podemos saber cuándo hacemos bien y cuándo creemos demasiado?

Opinión.- Siempre me lo repito: carecer de la suficiente inteligencia emocional es un problema, ya que de repente puede ocurrir una caída y uno entra en crisis. Lo sé por experiencia.

Cuando tenía 12 años me dio por buscar a Dios con todas mis fuerzas. Pasaba por algo que yo consideraba como dolor de mundo. Había un sinsentido que me corroía desde el fondo de mí y sentía que me agobiaba. Ahora sé que eso se llama angustia… y ya más alcanzativo podría considerar eso como una protocrisis existencial. Comencé a orar por las noches, a escuchar predicaciones y a leer la Biblia, hasta que me la terminé y sentí que todavía no era suficiente. Así que decidí comenzar a congregarme.

En definitiva asistir a la iglesia es una de las experiencias más importantes de mi vida. Hay un antes y un después en todo sentido. Ahí conocí a mis amigos y aprendí a socializar como no lo había hecho en la escuela ni en el pasaje donde vivía. Es decir, de ambos lugares tenía —y tengo— amigos, pero en la iglesia aprendí que los amigos no solo son para hacerse bullying mutuamente, sino también para hablar, para exteriorizar lo que uno pueda estar sintiendo.

Y aunque suene exagerado, en la iglesia aprendí que a las amistades se les abraza, se les dice y recuerda que uno los quiere mucho, que se les extraña, que uno las lleva en sus oraciones. Al principio no hallaba que hacer con tanta cordialidad y es por eso que mencioné al inicio del post lo de la inteligencia emocional: llegó un momento en el que de verdad creí en las palabras de todas esas personas y  pensé en que todos los gestos eran de genuina honestidad. Creo que realmente estaba falto de algo y tenía una ceguera extraordinaria. Pero bueno, siempre me lo autorrepito: tardo, pero de un momento a otro caigo en la cuenta. De que caigo, caigo.

El despertar suele ser muy duro.

Hubo un momento en el que no soportaba pertenecer a una organización donde el 80 % es representación y el otro 20 % cordialidad. En ese estado aguanté 5 años, hasta que mi fe no dio para más. Hay honestidad, por supuesto, pero no hay diferencia con otros círculos o causas sociales, donde hay honestidad solo entre los amigos, entre los pequeños grupos, en esos donde uno no cabe. Y cuando me doy de frente contra la pared de ladrillos… bueno… en aquellas circunstancias me comporté como un completo idiota.

Al menos hoy sí estoy consciente de mis rarezas… es decir, no me asumo anormal, pero antes creía que de verdad encajaba en el grupo, cuando en verdad era solo representación. Así que eso, sumado a mi angustia y a la estupidez supina propia de dicho contexto, debió provocar que le hiciera puñetera la existencia a cuantas personas tenía a mi alrededor. La mayoría de quienes conocí han tenido la amabilidad de no echármelo en cara, pero estoy seguro de que resulté insoportable para muchos. Y claro, aún no he perdido la habilidad para caer mal: esa es una de mis principales virtudes.

A estas alturas podría estarse preguntando (y si no es así me tocará poner como prejuicioso palabras en su boca): “¿Y este idiota que es demasiado ingenuo o qué?”. Bueno, algo así… al menos asumo la parte que me corresponde. No soy todo inocencias, por supuesto, pero en principio creí en la pureza de la sal. Me entregué en cuerpo y alma como nunca lo había hecho en ninguna cosa o aspecto de mi vida. Mi relación con Dios fue de lo más fenomenal, porque no hay nada más maravilloso que bajar la mochila invisible llena de cargas espirituales que todos nos arrogamos llevar en la espalda, porque de locos nos ponemos a cargarla más y más a lo largo de la vida.

Creo que un cristiano que con honestidad tiene fe en Dios lleva una vida menos desdichada, porque carece del dilema sartreano y de todas esas angustias que solemos añadir en este valle de lágrimas a quienes nos gusta complicarnos. El buen cristiano deposita sus cargas en Dios y con eso resuelve en lo espiritual… al menos quien de verdad tenga fe. Si hay verdad o falsedad en lo espiritual es cosa de cada quien. Yo no me meto en la relación con Dios de nadie. Y si su relación con Dios es inexistente, eso también es cosa suya. Todos tenemos una escala espiritual de valores y eso se respeta. Mi punto en este post es otra cosa.

Es ingenuo creer en la pureza de las instituciones, eso lo sé… es lamentable que yo tuve que aprenderlo a puros golpes. No hubo nadie que me aconsejara o me dijera esto o aquello. También me faltó boca para hablar, por supuesto, pero con los años he llegado a la conclusión evidente de que hay personas que somos proclives a caer en esta clase de cosas. No sé si hay un problema emocional implicado en esto (aunque de seguro sí), pero trataré de ser breve para exponerlo. No sé si ahora podré alumbrar donde antes fui incapaz de comprender qué es lo que ocurre en este proceso. De todos modos la experiencia enseña.

Igual, hay que distinguir entre los casos de fanatismo y enajenación extrema, como los planteados de una forma muy ilustrativa en la película La ola, de Dennis Gansel (película que, por otra parte, da para mil ensayos, sin contar la novela y los experimentos reales). Ese tipo de alienación corresponde a un perfil muy concreto, peligroso en lo inmediato, por supuesto, pero radicalmente distinto al otro tipo de alienación.

Si de repente conocemos a alguien extraordinario, determinado y que es capaz de cumplir con éxito cualquier idea o proyecto que tenga, suele pasar que de repente dan ganas de seguirlo, apoyar su causa, contribuir para que las cosas de verdad cambien (¿cambiar el qué? No lo sé… solo dan ganas de creer que por fin algo cambiará). Fue así como terminé convenciéndome de servir en un par de causas a lo largo de mi vida… iba a enlistarlas, pero mejor me ahorro la autobiografía.

Luego de un modo infantil terminé decepcionado. El error, por supuesto, es mío, no de las instituciones humanas. No todas las personas creen en entregarse a una causa y eso también merece respeto. Hay personas que se unen a grupos o causas para adquirir sentido de pertenencia, por lo cual no hay ninguna diferencia entre pertenecer a una institución  que desea ayudar, que a un club social cualquiera.

Lo mismo ocurre con los estudios o con otros ejemplos que se le ocurran. Cuando hacíamos trabajos en grupo (en la universidad) yo era de esos que leen todo, investigaba material y todavía quería saber acerca de temas periféricos o eje transversal. Y dentro del grupo había quienes solo querían pasar la materia y ya, que agarraron la carrera porque había que estudiar algo. Visto así, ¿qué derecho tengo para echarles en cara si hay o no mediocridad? Lo correcto es que cada quien decide si tomar a broma o en serio su proyecto de vida. Y la navaja sartreana indica que cada quien lo resuelve y no tengo por qué invadir o juzgar el proyecto del otro. Sin embargo, por años me dejé afectar.

Si me convierto en voluntario de algo, no solo leeré el material que me proporcionen, sino que investigaré todo lo relacionado con mi futura labor. Y no quiero que se confunda, que no es diligencia o querer quedar bien: es pasión… una pasión irrefrenable, que de repente se convierte en una luz celestial. Pero tarde o temprano caigo a tierra y el golpe entonces duele. Lo explico con muñequitos por si usted no conoce el perfil del que le hablo. Pero si ha pasado por el mismo padecimiento, entonces todo lo dicho está de más.

Y como ya puse demasiados ejemplos, mencionaré el esclarecedor de siempre, la vieja confiable, solo para llegar al punto que espero me esté siguiendo. En el clásico ejemplo nazi, si bien eran peligrosos aquellos fanáticos radicales que eran capaces de hacer vandalismo o quién sabe qué otras barbaridades, lo cierto es que los desmoralizados solían caer, al menos una buena parte. Pero quienes de verdad eran y son peligrosos son aquellos que con suma tranquilidad defienden a muerte el ideal, que son capaces de convencer a los demás, y han llegado a asumir de tal manera, que es casi imposible sacarlos de ahí, porque han llegado a la etapa donde filtran la realidad a través de esa creencia.

No juzgo si la ideología nazi estaba o no en lo correcto, que eso es un punto aparte. Pero espero que me esté siguiendo en ese punto: hay personas que somos proclives a caer en esos idealismos peligrosos, de esos de los que nadie nos puede sacar, porque somos apasionados, nos gusta profundizar, creemos en la causa de verdad, como si fuéramos a salvar al mundo de algo. Y me incluyo, porque hasta que estuve observándome, hasta que vi atrás y todo lo que dejé, me enteré de cuántas veces me entregué en cuerpo y alma, y cuántas veces me “defraudé”.

No digo que lo he superado. Nada me convence más que ver a alguien que está con todos los poderes y que quiere formar un buen equipo de trabajo. Si es una buena causa, yo digo: “¡Vamos, hagámoslo!”, y de verdad colaboro con todo lo que puedo. Pero ahora, con menos enajenación (siempre está, pero la iré minimizando con los años), creo que puedo comenzar a servir a futuras nuevas causas con el equilibrio correcto, con la justa medida.

Espero que otras personas que estén pasando por lo mismo hagan autoanálisis y puedan sanar un poco su corazón: decirlo es una obviedad, pero todos fallamos y por ende las organizaciones también lo harán. Eso no debe hacer que perdamos las convicciones o el sentido de pertenencia. Tal vez siempre se necesita cambiar el rumbo, pero a veces solo debemos movernos un par de escalones y las cosas pueden mejorar. Suena a superventas, pero a varios años de estar alejado de cualquier causa me doy cuenta y hago balance.

Siento que veo con más claridad lo recorrido y los siguientes pasos que quiero dar.

VoxBox.-

El smartphone de LG que podría ser el Android del año

LG. VoxBox.

El LG V30 promete mucho y solo faltaría conocer el precio. Pero ahora es un buen candidato a ser el smartphone del año, tomando en cuenta estas tres razones.

Tecnología.- LG acaba de presentar hace algunos días en el IFA de Berlín a su nuevo Smartphone de la familia VXX; en este caso, el denominado LG V30, el cual no tiene nada que envidiarle a los smartphones estrellas como el Galaxy S8 o Google pixel, e incluso mejora al smartphone estrella de LG, presentado este año como lo fue el LG G6.

Aquí te presentamos 3 razones por las cuales, al día de hoy, este LG V30 podría ser considerado como el Android del año.

—El diseño es muy elegante y atractivo, cuenta con una pantalla de gran tamaño (6 pulgadas), en un cuerpo no muy grande, consiguiendo así un gran porcentaje del frontal ocupado por la pantalla (82 %), que lo coloca entre los más altos del mercado actual. Los colores son muy llamativos y dan un toque de distinción y elegancia. Específicamente saldrá en color negro Aurora, plata Cloud, azul Moroccan y violeta Lavender. Obviamente no podía faltar la resistencia al agua y polvo.

—En la pantalla LG ha hecho un cambio importante, ya que han sustituido la tecnología de la misma. Antes usaban el común panel IPS y para este V30 han empleado un panel OLED. Esto se traduce principalmente en mejor interpretación de colores y mayor brillo, por lo que la calidad de imagen mejorará sustancialmente. Para que tengan una idea el panel OLED es el que usa LG en sus televisores de mayor calidad.

—La cámara definitivamente podría ser el factor definidor. La configuración es de mucha calidad, doble cámara trasera y una delantera. Como de costumbre, la segunda cámara trasera (13 Mpx) está destinada para fotografías con gran angular, pero el BOOM de este smartphone es la cámara trasera principal (16 Mpx) y su apretura focal f/1.6. Esta sería la cámara con la apertura focal más baja del mercado en un smartphone, lo que significaría que tomaría fotografías muy bien iluminadas. Esta apertura permitiría al LG V30 —en teoría— tomar las mejores fotos en condiciones con poca iluminación, como lo son fotos nocturnas.

En conclusión, este LG V30 promete mucho y solo faltaría la publicación de su precio, pero ahora mismo es un serio candidato a ser el smartphone del año, tomando en cuenta las tres razones ya planteadas y además otros detalles como carga rápida, gran potencia, sonido de gran calidad y sistemas de seguridad adicionales y novedosos. Definitivamente empresas como Samsung, Sony, Huawei y Google tendrán que ingeniárselas para poder superar este gran smartphone, que combina lo mejor posible en potencia, pantalla y cámara en un diseño muy atractivo.

VoxBox.-

Narraciones Swingers: ¿Nos perdonará la sociedad?

Swingers. VoxBox.

Esta primera entrega servirá para presentar y delimitar una serie de artículos que girarán en torno al amor, al sexo y en cómo se vive y disfruta la sexualidad en la vida swinger, en una sociedad tan conservadora.

Sexualidad.- Me llamo Judith y me encanta el sexo. La verdad, yo podría ser cualquier mujer de las urbes centroamericanas. Solo que por haber nacido precisamente en esta región es complicado hablar de sexo abiertamente. A esta edad en la que transito una debe ser recatada, decente y sobre todo conservadora. ¡Ay de nosotras!, las que decimos que disfrutamos de la sexualidad, especialmente si se tiene más de 40 años.

Que nos perdone Dios, porque la sociedad no puede

Para el resto de seres humanos somos putas. Los hombres lo tienen más fácil. Se nos enseñó que ellos sí pueden ejercer la sexualidad cuando y con quienes quieran. Si es con más de una mujer, mejor. Machos.

Pero créanlo o no, soy más curiosa que puta. Cuento con una ventaja que no todas tienen, y es la de contar con un marido que me acompaña en las más inverosímiles aventuras sexuales. Sí, también él es curioso. Porque al final, la naturaleza humana se conoce y se aprecia mejor desde el sexo.

Terminada la presentación, pasemos a lo que nos toca…

Esta primera entrega servirá para delimitar una serie de notas que girarán alrededor del amor, el sexo y la sexualidad en la vida swinger.

Hablar sobre una relación swinger, donde mi esposo y yo podemos compartir la sexualidad con otras personas, se dice fácil, pero ha sido un proceso lento y de autoconocimiento para ambos. También ha sido un proceso lleno de amor, aunque muchos no estén de acuerdo. Debemos tener claro que vivir este estilo de vida NO es lo mismo que tener una relación abierta.

No es simplemente que ambos seamos calientes y pervertidos, sino que llegamos a la conclusión, cada quien por su lado, de que no le pertenecemos a nadie y que la “fidelidad sexual” es una forma de control social, que aunque sí sirve en algunos casos, no determina el compromiso, ni la lealtad entre una pareja.

En algún momento de nuestros 15 años de matrimonio nos dimos la oportunidad de compartir estas opiniones poco correctas. Fue maravilloso que ninguno se escandalizó, que no nos juzgamos.

En más de 5 años de practicar la vida swinger nos hemos encontrado de todo y hemos tenido experiencias gratas y no tan gratas, dentro y fuera de la cama.

No se asusten, no andamos por ahí quebrando matrimonios, no. No es ese el propósito de una vida libre. Lo que sí ha pasado es que hemos aprendido a leer a las personas que simplemente quieren aventuras y ser infieles (porque existen esos infieles patológicos), y que nada saben de este estilo de vida.

También hay por ahí mujeres que dicen estar en este ambiente con el único objetivo de andar cuidando al marido, porque saben que de todos modos les serán infieles.

El amor entre las personas que nos denominamos swingers es profundo y lleno de compromiso. Se basa en el respeto y predomina la opinión femenina, pues somos más vulnerables en general.

El sexo se vive con responsabilidad y el uso de métodos anticonceptivos de barrera es indiscutible. La sexualidad se vive de manera plena y sin ataduras.

¿Eso qué quiere decir? Sencillo. Los adultos que optamos por una vida así, tenemos la suficiente madurez como para decir: “Con esta pareja o esta persona sí queremos tener un encuentro sexual. Con estos otros, no”.

En nuestra región esta práctica es un tabú (como casi todo lo que tiene que ver con sexualidad), pero les aseguro que se trata de una experiencia divertida. Aunque tampoco confundan que estoy intentando convencer a nadie. He conocido también personas a quienes no les llama la atención ni les interesa, y están seguros de que no lo disfrutarían. Eso está bien, de eso se trata esto: de conocer qué nos gusta y qué no.

Durante varias semanas estaré contándoles no solo experiencias, sino además descubrimientos que hemos ido encontrando con mi marido.

Besos.

VoxBox.-

“BoJack Horseman”: La temporada más individualista

BoJack. VoxBox.

BoJack Horseman siempre ha tenido sus “arcos principales” escondidos en cada una de sus temporadas, un cierto aire temático que se distingue por los cambios en la intro.

Opinión.- Una de las razones que hacen de BoJack Horseman una serie tan cautivadora es el hecho de que tenga ese compromiso de respetar cada uno de los hilos narrativos de sus respectivos personajes, darse el tiempo de explorar cada una de sus vidas de forma individual y dar justificaciones concretas para sus acciones, junto con el rumbo estos que toman, aun si están separados de la vida del protagonista.

Incluso sin querer considerar esta la mejor temporada, viendo todos sus episodios de manera global, conserva aquellos elementos propios de la serie que ha conservado desde sus inicios; en particular, aquel humor absurdo y tan marcado en lo satírico-social, pero al mismo tiempo existen nuevos elementos adicionales que la hacen distinguible de muchos episodios previos.

En primer lugar, la serie siempre ha tenido sus “arcos principales” escondidos en cada una de sus temporadas, un cierto aire temático que se distingue por los cambios en la intro y distinguen cada una de las aventuras que ha vivido BoJack desde que lo vimos al inicio de la serie, como el proceso de descubrimiento por el que pasó cuando Diane comenzó su biografía, el rol más importante de su carrera al interpretar al ídolo de su infancia y una nueva crisis existencial tras el estreno de su película.

Pero esta temporada, al retomar desde el momento exacto en que terminó la anterior, no le queda de otra que lidiar con un Bojack completamente solo, prácticamente aislado del mundo tras casi haber arruinado por completo todas las relaciones con sus amigos cercanos, casi al borde de la autodestrucción, aun cuestionando su lugar en el mundo y sumiéndose en su propia infelicidad tras la muerte de Sarah Lynn.

Este aspecto se mantiene casi vigente a lo largo de toda la temporada, donde vemos cómo el protagonista se ve obligado a intercambiar a los miembros de su círculo cercano de amigos por el de su familia biológica. Cada vez vemos más y más episodios enfocados individualmente a retratar la vida de los otros secundarios que hacen vida en la serie, cada uno tiene su propio viaje que no necesariamente está ligado de forma inherente a la vida de BoJack, algo bastante innovador, porque finalmente hemos llegado al punto en que nos hemos acostumbrado a sus vidas de la manera en que ellos la ven, o mejor dicho: lo que antes se escapaba de la superficie.

Hollyhock y el oscuro pasado

Sin embargo, aun cuando cada uno de estos episodios son entretenidos, enternecedores y hasta amargos por sus propios méritos, el mayor foco de atención y expectativa a lo largo de toda la temporada ha sido el de revelar el oscuro pasado del clan familiar materno de BoJack, que de una u otra forma no son más que pistas dejadas a lo largo de toda la serie y una anticipación para descifrar la misteriosa identidad de la madre de esta ahora supuesta hija biológica de BoJack, Hollyhock.

Aunque considero que la adición de Hollyhock no termina de cuajar del todo, se entiende cómo su relación con BoJack termina siendo necesaria. Vemos cómo su existencia se convierte en un nuevo motor que levanta un vez más del suelo a nuestro protagonista, lo obliga a reencontrarse con el pasado, con el fin de convertirse en una mejor persona, y le da nuevas razones para vivir, aunque al principio existe una ambigüedad en su dinámica, y esta termina por ser justificada tras la revelación final de su origen.

La revelación de Beatrice

Pero sin duda el mayor interés durante toda la temporada fue Beatrice, la madre de Bojack que habíamos visto previamente en flashbacks, y ahora se ha decidido a aventurar ahondando en su pasado con mayor profundidad. Aunque eso no la convierte en una mejor persona, la convierte en un personaje más complejo, víctima también de los errores de generaciones pasadas. Estos episodios donde el pasado y el presente se reencuentran resultan ser hasta ahora algunos de los mejores de toda la serie (el segundo y onceavo respectivamente), junto con algunas de sus imágenes más perturbadoras.

En fin, a veces cuesta creer cómo una serie de animación resulte ser tan deprimente y al mismo tiempo sea capaz de abordar tramas con temas tan complejos así como atrapantes. Es una serie que definitivamente hasta el momento no ha decaído en cuanto calidad, y aunque todavía no existe una visualización concreta de cierre, no extrañaría que poco a poco este podría estar comenzando a gestarse. De cualquier forma aquí estaremos esperándolo impacientemente para seguir las aventuras de nuestra estrella de televisión y equino antropomórfico favorito.

VoxBox.-

Sobre la historia de la falsa independencia centroamericana

Independencia. VoxBox.

La independencia no representa ningún cambio esencial en las relaciones de producción sobre las cuales se establecía la sociedad guatemalteca.

Opinión.- La semana pasada se celebró en los países centroamericanos la independencia de la Corona española. El 15 de septiembre de 1821 se toma como el punto de partida de la formación de la identidad de cada uno de los países que forman la región centroamericana, que en algunos momentos de la historia hubo otros eventos significativos para finiquitar tal separación; sin embargo, cabe rescatar las interioridades sobre las que se formaron los procesos de independencia, ya que la misma se celebra y se enseña con tanto “fervor” en los países de la región.Mapa Centroamericano

La historia oficial, o al menos la historia que se enseña en las aulas de la educación, expone que los países centroamericanos estuvieron bajo el dominio español desde el proceso de conquista (lo que en realidad fue un proceso sangriento de invasión), al mismo tiempo que el sistema colonial sobre el cual se legitimó el proceso de explotación de los llamados indios tenía su desembocadura en la Corona española, a la que en el sistema de explotación del indio la región centroamericana se presenta como una oportunidad para todos aquellos españoles que, exiliados de su país, pudieran recuperar su “dignidad” humana luego de ser abandonados por su propia corona.

La historia continúa narrando que, luego de años de la Colonia donde la base económica continuó siendo no solo la explotación, sino la expropiación de tierras por parte de la Corona y de la Iglesia, la región comenzó a tener un crecimiento económico, capaz de competir con la economía española, que tomando en cuenta que la economía peninsular se había debilitado por las deudas con otros países europeos, así como por el financiamiento de las guerra napoleónicas, la independencia se dio como consecuencia del debilitamiento del poder de la Corona y no por movimientos nacionalistas por parte de los países centroamericanos.

Así, los criollos (la clase alta) vieron una oportunidad de dejar de tributar a una Corona española que solo vivía de forma parasitaria, y que al mismo tiempo financiaba la campaña contra Napoleón y los moros, a costa de los tributos que provenían de América. Así, para ya no tributar, y continuar con el amasamiento de su fortuna, decidieron iniciar una campaña para separarse definitivamente de la Colonia, y al mismo tiempo, continuaron con el mismo sistema de explotación colonial luego de la independencia.

En Centroamérica no hubo un cambio de verdadera libertad dentro de la población popular, y solo cambió de manos la dirigencia del sistema de explotación.

En palabras de Carlos Figueroa Ibarra, la independencia no representa ningún cambio esencial en las relaciones de producción sobre las cuales se establecía la sociedad guatemalteca. En tal contexto existían contradicciones sobre los cuales se debatió el proyecto de los grandes comerciantes, terratenientes, y el de la pequeña burguesía urbana, haciendo de los pueblos de indios la base continua del sistema económico colonial luego del proceso de independencia. Así que cabe preguntarse qué es lo que realmente se está celebrando en la región durante las llamadas “fiestas patrias”, ya que no existe una identidad de lo que se llama libertad, a la explotación que se dio durante la época postindependencia.

En aquel tiempo triunfó el proyecto político del hacendado latifundista. Ahora en la región parece repetirse en estructura un sistema que no beneficia a un pueblo, sino solo al explotador.

¿Cuál es la Independencia que tanto se celebra?

VoxBox.-

El momento “cráter”

Opinión.- A mí se me antojan los momentos cráter como esa sensación random que nos queda cuando algo nos cala hondo: es algo que no veíamos venir y que al mismo tiempo desencadena las reacciones más variadas. Parecido al factor sorpresa, pero llega más lejos que el simple asombro.

Como nada de esto me lo he inventado, debo añadir que tan curioso nombre lo saqué de unas palabras de Roque Dalton, que de abusivo se me ocurrió utilizarlas como la definición. Él escribió sobre el momento cráter:

Una noche, se produjo un fuerte temblor de tierra. Nada particular en aquellos tiempos en que según el Servicio Sismológico se daban hasta mil temblores diarios en la zona central del país. Lo bueno estuvo en que este temblor no fue de los que pasan como mareos personales o que solo son registrados por los sismógrafos más sensibles. Por el contrario, fue verdaderamente fuerte y produjo un cambio notable en la morfología de mi celda. Una gran parte del repello de la pared larga que se había hinchado debido a las corrientes de las lluvias, se vino abajo con gran estruendo. Pasó lo que llamo un “momento cráter”, y que sólo yo sé de qué se trata, no tiene que ver exclusivamente con volcanes y terremotos o explosiones de granada de obús. Saber de pronto que tu mujer te engaña, por ejemplo, es un típico “momento cráter”.

Este fragmento aparece en la novela Pobrecito poeta que era yo…, que fue publicada en 1976. Además de ese dato, reconozco que, en rigor, ni siquiera se pueden considerar como definición ninguno de los elementos de la cita mencionada, y que, de hecho, el autor no tiene ni la menor intención de hacerlo, ya que es ficción y es una cita marginal sacada de contexto. Sin embargo, para mí —y me ocurrió desde la primera vez que leí esa novela— resultó ser algo revelador. Quizá porque sin saberlo había vivido cosas que me recordaron tan escurridiza definición.

Sin entrar en mayores detalles, quizá porque también fui víctima de un engaño recuerdo con claridad mi reacción: estaba con mucho, mucho sueño y de repente un torrente de adrenalina invadió todo mi ser. No estaba ni alegre ni triste y solo se apoderó de mí una resignación, una cólera sorda, una certeza de algo que no podía definir con palabras en aquel entonces… en un sentido casi poético sabía que, por más que lo intentara, no había vuelta atrás y mi relación jamás volvería a ser igual. Tal vez se convertiría en algo mejor —eso nadie podía saberlo en ese momento— o en algo peor, donde la suerte estaba echada. Pero solo sabía que la certeza de saber esa verdad lo cambiaba todo.

Como la mente obra de formas misteriosas, con los años esa definición volvía a mi cabeza. De palabrerío insuficiente, pasó a ser para mí una forma acertada y poética de entender las cosas. Por la ambigüedad, supongo. Dalton no nos dice cómo reaccionaría el que llegue a saber que su mujer lo engaña: solo nos anuncia que ese instante mismo es el momento cráter. Lo demás lo pone uno después. Yo, por ejemplo, actué con naturalidad, aunque por dentro me invadió una tonta resignación, la sensación de que ella nunca me quiso de verdad.

Si eso lo trasladamos a otra clase de situación, notaremos que los momentos cráter se encuentran en más experiencias de las que querríamos imaginar. Desde lo simple inesperado, pasando por lo emotivo y las más de las veces en instantes poéticos.

El momento cráter no es ni lo sorprendente, ni lo épico, ni lo terrorífico. Solo se sabe que es y ya. Todo dependerá de la reacción: cuando ocurre el momento cráter, la reacción será siempre inesperada. Hay quienes llorarán, de otros se apoderarán sentimientos encontrados, quizá algo parecido a la anagnórisis, o bien, simplemente un momento que sobrepasa lo sorprendente, porque tiene mucho de inolvidable, lo suficiente para meditar una y otra vez sobre el hecho en particular.

Y para que suene más concreta la cosa, dentro de la cita de Dalton menciona lo del temblor de tierra, lo cual implica que el momento cráter lo aplica a dos situaciones distintas: la cuestión es cómo va a reaccionar después.

En mi caso creo que soy del tipo que se corta, congela o petrifica. Es decir, con pena debo reconocer que quizá sería de los tipos inútiles que al comenzar una balacera se quedaría quieto, y que al mismo tiempo no haría nada para ayudar. Por el contrario, hay personas que en el instante mismo, como si hubieran estado esperando a que la situación ocurriera, son capaces no solo de reaccionar, sino de tomar acciones importantes al respecto, porque comprenden con estoicismo que la vida está en juego.

Según este ejemplo, el suceso vendría a ser la balacera, pero el momento cráter es lo que vive en su interior cada persona: unos se quedarán paralizados, otros gritarán, unos llorarán, otros tendrán ataques neuróticos, algunos actuarán a lo loco, quizá unos con calma y frialdad como si fueran soldados, otros pensarán en soluciones inmediatas, y bueno… inserte aquí el ejemplo que se le ocurra. La cuestión es que el momento cráter es ese instante que usted no puede predecir, pero que a continuación tendrá que afrontar y conocer.

¿Cuál fue su reacción la primera vez que vio un momento crucial en su caricatura preferida? En mi caso fue hace muchos años, pero me parece delicioso el ejercicio de recordar. Se me ocurre, por ejemplo, la primera vez que vi a Goku convertirse en Super Saiyajin (Dragon Ball es ejemplo que todos conocemos); o la vez que vi a Shishio atravesar con la espada a su mujer, con tal de poder herir a Kenshin (en Samurai X); o cuando Rock Lee apareció de pie, mientras todos pensaron que estaba derrotado (del anime Naruto). Todas son situaciones inesperadas e intensas, pero la cuestión es cómo reaccioné.

O bueno, piense, por ejemplo, cómo reaccionó la primera vez cuando en la película Braveheart escucha a Mel Gibson gritar de forma sorpresiva: “¡¡Libertad!!”, cuando todos lo dábamos por muerto sin hacer bulla. Ahora podemos verlo a cada rato y sentirnos conmovidos por deporte. Pero la pregunta es: ¿cómo reaccionó la primera vez que lo vio? Esa reacción, mi estimado lector, es el momento cráter. Y es un momento random pero también placentero, doloroso y catártico. Es una extraña forma de disfrutar la verdadera obra de arte, aunque también nos haga pasar malos ratos en la vida práctica. Es la sensación de estar vivo y es la anarquía impredecible de nuestro proceso bioquímico. Es, de alguna manera, una constante microscópica que nos recuerda lo inescrutable que resulta ser la vida.

VoxBox.-

Los jugosos sobresueldos de Jimmy Morales

Sobresueldos. VoxBox.

Jimmy Morales tiene un sueldo de USD 20,000 y un sobresueldo de USD 6,000. ¡Qué buen negocio resulta ser presidente de Guatemala!

Opinión.- ¡Mch!, qué días ha tenido Guatemala.  Jimmy, Jimmy, Jimmy (mueve la cabeza en negación). Se salvó de una buena y ahora ya está metido en otra polémica.

Mientras los muy “honestos y justos” diputados de Guatemala han decidido votar por la inocencia de Jimmy, con solo 25 de 104 votos en contra de la inmunidad del presidente,el jefe de Estado se ha salido con la suya en el caso de corrupción, investigando a su partido FCN por fondos poco transparentes en las elecciones 2015. Viva la impunidad, ¡yupi!

Anoche ya se estaba revelando otro caso poco transparente para el presidente. Un medio digital destapaba sobresueldos de Jimmy por cheques de GTQ 50,000 (unos USD 6,856.72). Un vocero del ejército confirma que han sido cheques a nombre del presidente con cantidades similares.

Aparte de todos los beneficios que el Gobierno ya le cubre, como alimentación, casa y el mantenimiento de su familia, tiene un sueldo de GTQ 149,000 (unos USD 20,433.08) y un sobresueldo de los mencionados 50,000 quetzales.

En total el presidente, por su muy honrado trabajo, recibe casi GTQ 200,000 que en números sobrepasan los USD 27,400.

Veamos un poco el contexto: los salarios promedio de los presidentes en Latinoamérica andan entre los USD 6,000 a USD 15,000.

VoxBox/Datos de 2016.

Con los datos conocidos, el salario del presidente de Guatemala supera al mejor salario de la región latinoamericana. Ser presidente en este país es un gran negocio. Y eso sin contar los sobresueldos… 😉

Jimmy Morales dio a conocer al principio de su presidencia que gran parte de su salario (un 60 %) sería donado a diferentes causas. Sin embargo, a principios de este año Jimmy anunció que no seguirá donando el salario, ya que tiene “gastos” por el juicio que enfrentan su hijo y hermano por fraude fiscal.

Hace unos días publicamos una nota sobre cómo la lucha contra la impunidad ganaba en Guatemala y de cómo el patrón, de no darle cabida a la corrupción en el Gobierno de Guatemala, parecía marchar bien, cuando detuvieron el proceso de expulsión del comisionado Iván Velásquez, que había iniciado Jimmy y que muchos especularon era por cobardía del presidente a la investigación que actualmente manejan.

Sin embargo, hoy vemos y comprobamos que la dizque lucha contra la corrupción y la indignación de las personas fue una llamarada de tuza, un momentum y no una constante del pueblo guatemalteco. Una vez más, la corrupción gana.

Corrupción 1 – Guatemala 0

Por si fuera poco, el Ejército de Guatemala desde su cuenta oficial saca un comunicado, admitiendo que es un bono extraordinario por responsabilidad. ¡Ay, ay!, no sabemos si llorar o qué.

Y sí, el párrafo final dicen que buscan la transparencia en el manejo del presupuesto, así que ya podemos enterrar y dar por muerta la transparencia en Guatemala.

El presidente se ha mantenido al margen de las declaraciones, sobre todo lo que ha sucedido en las últimas semanas, pero el día de ayer decidió hacer una publicación empezando con una frase: el silencio habla.

Y un versículo sobre la prudencia. ¡Boom! Y el típico: “Bendiciones”, como cereza del pastel.

Que disfrute su sobresueldo, Jimmy. Que le abunde.

Ojalá algún día nos caiga un bono así. Lo de 2015 de Guatemala fue en vano, porque hoy dieron cinco pasos para atrás.

Lástima.

VoxBox.-

El iPhone X, lo último en consumismo

Tecnología.- Apple, el imperio de la tecnología y el consumismo, ha presentado este día el iPhone 8 y el iPhone X, entre otros productos.

A parte de estrenar el Steve Jobs Theatre, una estructura con tintes espaciales, se ha lanzado el nuevo celular que promete ser un antes y un después en los dispositivos móviles celulares.

Entre las novedades del iPhone 8 y el iPhone 8 Plus es que ahora se podrá cargar de forma inalámbrica, y traerá dos cámaras en la parte trasera, lo que mejorará las fotografías y videos del dispositivo. Los consumidores siguen pidiendo que se mejoren detalles como la durabilidad del cable para cargarlo y el tiempo de duración de la batería, pero al parecer los ingenieros y genios de la empresa han decidido que eso no es prioridad, nuevamente. El iPhone 8 costará USD 699 y el iPhone 8 Plus tendrá un costo de USD 799, además que podrás encargarlo a partir del 15 de septiembre y estará disponible en tiendas a partir del 22 de septiembre.

En el caso del iPhone X, muestra avances importantes y que mejoran la experiencia de los consumidores, ya que contará con reconocimiento facial, por lo que ahora será mucho más difícil que tu pareja pueda revisar tus redes sociales. Otra novedad de este dispositivo es que podrás interactuar de manera distinta con los emojis, convirtiéndolos en Animojis; es decir, el celular reconocerá tus movimientos y gestos, y los aplicará a los clásicos emojis. Por otro lado, también tendrá dos cámaras, que prometen hacerte un fotógrafo pro para que subas tus pics a Instagram y nos sorprendas con tu vida llena de emociones.

Súmale que no tendrá botón de mando.

Por supuesto, esta versión tendrá ventajas mayores… por ejemplo, tendrá 2 horas más de batería que el iPhone 7, podrá cargarse con un pad inalámbrico que permitirá cargar otros dispositivos (como el iWatch y los audífonos inalámbricos) Apple, el AIR POWER.

Todo esto podrá ser tuyo por USD 999, y podrás encontrarlo disponible en tiendas a partir del 3 de noviembre.

Preparen el dinerito, queridos lectores, porque Apple está acá para recibirlo.

VoxBox.-

Este es el mejor capítulo de “BoJack Horseman”

BoJack Horseman. VoxBox.

Un par de recomendaciones: 1. No lea la siguiente nota si no ha visto la cuarta temporada de BoJack Horseman. 2. Reproduzca la canción que dejo aquí abajo las veces que sea necesario.

Opinión.- BoJack Horseman ve correr a un montón de caballos anónimos sobre una hermosa pradera. Aquí fue donde nos quedamos en la temporada anterior. El teléfono suena, Diana quiere saber de él desde hace tiempos y no desiste en su intento de llamarlo. Bojack cuelga, como siempre. No tiene rumbo fijo, hasta que decide volver a la casa de campo de sus abuelos en Michigan.

No sé en qué momento Bojack se convirtió en una de las series más profundamente tristes de los últimos años. No sé cómo llegamos a este episodio maravilloso llamado The Old Sugarman Place. No sé cómo una serie que en sus primeros capítulos apuntaba a ser una producción bastante mediocre alcanzó este punto de belleza.

Pero aquí estamos. Mi tesis es que este segundo episodio de la cuarta temporada es uno de los más hermosos de toda la serie.

Aquí dejo algunos argumentos.

Los ancestros Horseman

Ya antes pudimos ver la relación infortunada que BoJack tenía con su madre. Ya sabíamos que el desequilibrio emocional de nuestro caballo protagonista era una consecuencia directa de una familia disfuncional, de una madre con severos problemas de carácter y con una sinceridad capaz de arruinarle la vida a cualquiera.

Lo fácil hubiese sido que nos quedáramos con eso. Pero los creadores de la serie decidieron dar un paso más atrás en la historia con este episodio: conocimos cómo fue la infancia de la madre de BoJack. Nos permitieron empatizar con ella, ver cómo se gestaban y crecían sus propios demonios. Aquí es donde radica una parte esencial de lo maravilloso de la serie: no todas pueden darse el lujo de regresar dos generaciones atrás del protagonista, para hacernos entender el porqué de sus miserias.

La educación profundamente machista que plagó la niñez de Beatrice se refleja con el humor fino característico de la serie (“Oh, cariño, deja de levantar eso, te desgarrarás el útero”, suelta la abuela Horseman en algún momento).

La reconstrucción

En menos de media hora de capítulo fuimos testigos de cómo BoJack junto a su vecino Eddie reconstruyen el hogar que alguna vez albergó tanta vida y que ahora se encuentra inhabitable. No es un recurso nuevo en cine o en televisión hacer un símil entre la recuperación de un espacio físico y el mejoramiento interno (diría espiritual, pero no sé si aplica) de los personajes, pero en esta ocasión es una herramienta maravillosa que funciona de forma orgánica, con gracia, y sirve de perfecta excusa para contar las historias paralelas que nos querían contar.

Justamente ese es mi tercer y último argumento.

Las historias se conectan

Dos historias distintas tienen lugar en este capítulo: por un lado, en tiempo presente, la de BoJack, que ha ido a parar a aquella casa porque su vida ha perdido el rumbo: y la otra es la de su madre cuando era niña. El punto de encuentro es la casa, como mencioné antes, pero la forma en que conectan es demasiado sublime para ser real.

La primera vez que vemos ese choque de tiempos es cuando BoJack mira en su celular, arropado con una manta que apenas lo protege del frío, la miniserie de Sarah Lynn, en el preciso momento en que informan de su muerte. En ese preciso instante sus abuelos entran por la puerta y nos enteramos que el hermano mayor de su madre ha muerto en la Segunda Guerra mundial. La abuela de BoJack nunca volverá a ser la misma, así como BoJack no volverá a ser el mismo luego de la muerte de Sarah Lynn. La muerte los ha marcado a todos.

El punto más alto de esos encuentros se produce cuando el viejo Eddie —quien vive con cierto patetismo su viudez— se sienta en el piano para distraer a todos, mientras BoJack se roba la veleta con la que dará por terminada la reconstrucción.

La abuela de BoJack escucha las notas que está tocando Eddie, muchos años adelante, y comienza a cantar una vieja melodía que habla sobre el tiempo, el amor, la memoria y volar.

(No pude encontrar la canción en YouTube. Me hubiese encantado dejar aquí el video. Pero si alguien puede buscarla, se llama I Will Always Think of You, de Jane Krakowski y Colman Domingo).

No sé si estos argumentos serán válidos para afirmar que este es el mejor capítulo de la temporada cuatro y de la serie (en el momento que escribo aún no veo los dos últimos de la temporada), pero al menos yo sí lo creo.

The Old Sugarman Place está tan perfectamente realizado, que inmediatamente supe que acababa de quitarle el puesto a Fish Out of Water. Así de intenso lo creo.

VoxBox.-

Joseph Merrick: la vida, el amor y la dignidad humana

“Es cierto que mi forma es muy extraña, pero culparme por ello es culpar a Dios;
si yo pudiese crearme a mí mismo de nuevo procuraría no fallar en complacerte.

Si yo pudiese alcanzar de polo a polo o abarcar el océano con mis brazos,
pediría que se me midiese por mi alma. La mente es la medida del hombre.”

Joseph Merrick,
inspirado en unos versos de Isaac Watts

Opinión.- El 5 de agosto de 1862 nació Joseph Merrick. La mayoría le conoce como el Hombre Elefante. Su mal congénito, que a partir de los 5 años se mostró en su cuerpo con una agresividad que lo aquejaría toda su vida, hizo que se ganara tan terrible apodo, ya que partes de su piel parecían tener la misma consistencia y color que la de un elefante.

Si Merrick estuviera vivo, incluso ahora no habría solución para su enfermedad. El estoicismo, su actitud hacia la vida y el mundo que le tocó vivir lo convierten en un ejemplo de valentía, tenacidad, amor y dignidad humana.

Los medios en su época lo llamaron “el hijo más desafortunado de Inglaterra”. Y también hubo algún columnista anónimo que llegó a escribir que el mundo entero tendría que ponerse de rodillas y pedirle perdón a un hombre que solo conoció vejaciones, dolor, morbo, curiosidad y desprecio. Un mundo que le negó todo el amor, aunque él de su parte devolviera la otra mejilla y prodigara amabilidad y cariño.

La vida

Es conocida la anécdota que Merrick vivió con una dama: ella le dio la mano y él de repente rompió en llanto incontenible. Cuando le preguntaron qué le pasó, él solo acertó a decir que era la primera vez que una mujer le daba la mano, y que no estaba acostumbrado a ser tratado con amabilidad. Debo confesarle que el solo pensarlo me parte el alma. Incluso reconocer la causa del llanto requiere coraje y honestidad.

Trabajó desde niño, aunque le fue imposible hacerlo bien por sus impedimentos. Sufrió hambre, burlas, golpes y otro tipo de maltratos de parte de su familia, de tal manera que en varias ocasiones intentó huir, hasta que al fin lo logró.

Al no encontrar ningún tipo de trabajo y con el hambre a punto de devorarlo, se decide a trabajar como sujeto de exhibición en esos ambulantes que presentan rarezas. De ahí fue que nació el apodo del Hombre Elefante.

La gente al verle actuaba con tanto escándalo, que muchas veces la policía cerró las exhibiciones que estaban abarrotadas de curiosos y morbosos. Insultos, amenazas, satanizado por fanáticos religiosos, posibles maltratos físicos no precisados en ningún testimonio, asco, terror, miradas hostiles y mórbidas, y todo lo que se le ocurra, lo vivió Merrick todos los días de su vida, hasta que llegó a vivir en London Hospital, donde apenas en sus últimos años de vida conoció un poco de sosiego, y relativa paz y tranquilidad.

Sobrellevar una enfermedad que le impedía comer, respirar y movilizarse con normalidad, además que cada noche de su vida fue un martirio, ya que las dimensiones de su cabeza le impedía dormir en posición natural como la mayoría de personas. ¿Cómo fue que no sucumbió a la locura?

Eso sí: se cree que cayó en la tentación de dormir en una postura normal y que eso lo llevó a la muerte, porque de seguro en esa posición se lesionó la nuca de manera fatal. Es decir, la única noche de sueño que él decidió intentar vivir con normalidad le resultó fatal.

El amor

Merrick conoció el amor desde temprano, a través de su madre. Ella quería que fuera a la escuela, que aprendiera en medio de sus dificultades a llevar una vida lo más cerca posible de lo normal. Y por el propio Merrick se sabe que ella fue su ángel, la única persona de este mundo que trató de darle todo el amor.

Fue tanto así que él se volvió dependiente de ella, además que fue su modelo para considerar que todas las mujeres eran así de sensibles: por testimonios, conversaciones y cientos de comentarios, se sabe que tenía casi devoción religiosa por la figura de la mujer. Así que cuando su madre falleció para él fue la tragedia más terrible de su vida.

Incluso lo consideró más terrible que todo lo que vivió. Se me ocurre que de seguro fue que ese amor compensaba los millones de desprecios del resto de la humanidad. Sin ella literalmente quedó en la más pura orfandad moral y espiritual. Pero su estoicismo y resiliencia son la prueba de que Merrick estaba destinado a sobrellevar sus circunstancias con un amor del tipo consagrado, de ese que se aprende a llevar después del duelo. Se sabe que jamás se despegó de un pequeño retrato de su madre.

Ashley Montagu (autor de The Elephant Man: A Study In Human Dignity) considera que ese amor de madre desmesurado permitió que Merrick aprendiera a amar bien y por sobre cualquier circunstancia. Las miradas de temor, de odio y fobia irracional no las recibió jamás con rencor, sino que con amor culpable; es decir, con ese extraño sentimiento parecido pero que no es masoquismo, y que se caracteriza por sentir que uno es culpable de algo y que tiene que hacer otro algo para remediarlo. Si nunca ha vivido ese sentimiento, lamento comentarle que es imposible explicarlo con todas las palabras del mundo.

Se encariñaba de la gente con una rapidez pasmosa, y desde el momento en que lo miraban con temor o asco mejor se apartaba, más para no sentir que era molestia que por sentirse ofendido. Tal como lo representa la película de David Lynch, Merrick prefería en la mayoría de ocasiones no hablar, no porque careciera de inteligencia, sino porque veía cómo la gente cambiaba la cara (quizá por los extraños sonidos y el terrible esfuerzo que hacía para pronunciarse correctamente) y mejor le ahorraba al prójimo el disgusto, como si el pobre Merrick hubiera sido culpable de su condición.

Ese extraordinario amor en general puede resultar extraño para muchos, pero a lo largo de la historia han existido personas que se identifican con el sentir de Merrick, ya que aprender a amar sin recibir, a amar en medio del desprecio, a sobrellevar el dolor y a mostrar la mejor cara: Merrick es un ejemplo impresionante de amor, en definitiva.

La dignidad humana

A pesar de la vida que Merrick conoció, destacó por su sensibilidad, don de gentes, carácter dulce, estilo ingenioso, educado y distinguido, con un vocabulario extenso y una memoria prodigiosa. Y no es una exageración: sostuvo conversaciones con algunas  de las gentes más importantes de su época, incluida la princesa de Gales. Hay quienes llegaron a pensar que quizá nació con una inteligencia por encima del promedio, pero es algo que jamás podremos saber.

Visto en frío, Merrick tendría que haber guardado resentimiento con el mundo circundante que le tocó. O como mínimo, ya que le resultaba imposible valerse por sí mismo para siquiera defenderse, le quedaba la opción de volverse loco, de suicidarse, de buscar una manera de aislarse del resto del mundo. En alguna ocasión pensó en la posibilidad de irse a vivir a un faro o un asilo especial para ciegos: pero todo era para que ocurriera la posibilidad de que alguien por fin lo tratara con normalidad.

Joseph Merrick Plaque
“Un verdadero modelo de valentía y dignidad para todos los pueblos, de todas las generaciones. Erigido por sus amigos, en todo el mundo, en el año 2004”.

Ya me ha pasado que me han tratado mal sin que yo le haya hecho nada a la otra persona. También —sin deberla ni temerla, como decimos en mi país— han insultado mi inteligencia, o se han aprovechado de mi nobleza, o ignorado mis gestos y buenas intenciones. Digo todo esto para que usted, estimado lector, también reflexione en que de seguro le ha ocurrido también, y muchas otras experiencias que no nos queda de otra que callar.

O también hemos pasado por amores tóxicos, o tragedias personales, o toda clase del sufrimiento que trae la vida. Leo la historia de Merrick y pienso en las palabras de Roque Dalton, en uno de los diálogos de su novela: “Ustedes lo que tienen son angustias metafísicas tropicalizadas”. Me río con amargura y me siento como un niño inmaduro.

Y no diré que me consuelo al pensar que alguien la pasó mil veces peor: me siento mal, porque quisiera ser más fuerte, quisiera a veces haberme defendido, quisiera que comprendieran quienes nunca quisieron hacerlo, quisiera haberme apartado cuando debí hacerlo… quisiera… en fin… entonces la historia de Merrick resulta en un sentimiento agridulce.

Y en una gran enseñanza, por supuesto.

VoxBox.-