“Dark”: la teoría del eterno retorno

Dark. VoxBox.

Opinión.- La producción Dark, para quien no lo sepa, es una de las propuestas de Netflix más comentadas estas últimas semanas, marcando nuevamente el éxito en tendencias de la plataforma, por su producción de contenido original. En este caso, se trata de una serie realizada completamente en Alemania, lo cual enfatiza una vez más el interés de la empresa de expandirse a nivel internacional.

Para empezar, el elefante en la habitación…

Puede que a primera vista los espectadores tengan razón en guardar cierto escepticismo, por el parecido estético y visual de la serie con muchos otros productos de entretenimiento de los últimos años. Ha sido directamente comparada con Stranger Things, de forma negativa. Incluso guarda ciertas semejanzas con IT o cualquier otro show de temática sobrenatural ambientada en lúgubres bosques lluviosos y pequeños pueblos en los suburbios. Podríamos hacer incontables comparaciones, que van desde Twin Peaks hasta Riverdale.

Y realmente es entendible: más que una coincidencia, posiblemente sea la forma que tiene Netflix de “invertir dinero en algo seguro”, utilizando fórmulas que ya han sido exitosas en el pasado. Por suerte, Dark logra atrapar gracias a su particular forma de presentar un buen misterio de viajes en el tiempo y muy bien logrados cliffhangers al final de cada episodio.

Lo más positivo de Dark

Una vez que comienzas a verla, la curiosidad por querer entender lo que está ocurriendo, y encontrar una explicación lógica a los hechos, inevitablemente te hará querer volver por más, sin importar las deficiencias que tiene en otros apartados.

La historia es sumamente compleja. En un principio piensas que se trata de otra típica historia de niños desaparecidos, en un pequeño pueblo donde aparentemente “nunca ocurre nada extraordinario”. Pero conforme avanza, te encuentras con una serie de situaciones interconectadas por saltos temporales y fascinantes paradojas que le dotan de una personalidad propia.

Podríamos compararla, hasta cierto punto, con Donnie Darko, en el sentido de que existe una trama que requiere de suma atención en los detalles, pero que no deja de ser entretenida. Esto gracias a la carga dramática que conllevan muchas de las situaciones familiares, que se encuentran inmersas en todos estos hechos extraños.

La excusa de los viajes en el tiempo

Ciertamente, podríamos pensar que el aspecto más fantástico de la serie sirva más como una excusa para representar el lado más retorcido de las comunidades pequeñas. Una temática muy predominante en los libros de Stephen King, donde la serie también parece recoger cierta inspiración. Todos estos entornos, a pesar de su aparente estabilidad y pretendida seguridad, parecen esconder detrás de las puertas de cada hogar infinitas redes de mentiras, infidelidades, traiciones, rencores o alguna otra manifestación de tóxicas relaciones.

También guarda muchas implicaciones filosóficas. En especial la teoría del eterno retorno de Nietzsche, referenciada de forma directa casi al final, que sirve de base para dar una explicación sólida a los viajes en el tiempo y hablar de complejos conflictos morales. Donde se pone en duda el propósito de la existencia o la validación de conceptos como el destino y el libre albedrío.

Dejando de lado si es una “representación realista”, los guionistas se esmeraron en dotarle a la serie de una lógica interna lo suficientemente coherente para sus propósitos, y que no te da el tiempo suficiente de cuestionar su universo, solo aceptar a medida que se van presentando las reglas del juego y conjeturar tus propias teorías.

Sin embargo…

A pesar de tener muchos puntos a favor, la serie también está sumamente abarrotada de personajes secundarios, y quizás con una muy innecesaria forma de complicar más la trama. Realmente es fácil perder el rastro en el árbol genealógico, haciendo casi necesario darte un respiro para anotar algunas ideas con respecto al origen de algunos personajes.

Aunque cuenta con un elenco excepcional y personajes con motivaciones muy claras, muchos de ellos se quedan inertes en su línea de acción, con muy poca relevancia o siendo relegados a hacer relleno en lo que queda de la temporada. Todo sin saber si en algún momento volverán a hacer algo importante.

Además, hay una extrema necesidad de ser más cerebral que emotivo. Teniendo por defecto que algunas situaciones dentro de los círculos familiares queden sin el impacto o las consecuencias que se podrían esperar, siendo opacado este aspecto por la constante búsqueda de explicaciones a otros misterios.

Desconozco si esto se debe a la propia frialdad de la cultura europea y el tratamiento que tienen para sus series, pero sin duda eso hace que apele a un público más racional que interesado por indagar en el drama humano. A pesar de todo, sigue siendo muy recomendable para quienes disfrutan del misterio y la ciencia ficción por igual.

Solo queda esperar si la segunda temporada logrará satisfacernos por completo y si cumplirá con revelarnos todos esos cabos sueltos que nos dejaron con ganas.

VoxBox.-

Ryan Reynolds ¿interpretará a Pikachu? Sí, esto está pasando

Ryan Reynolds. VoxBox.

Detalles.- El actor que interpretará a Pikachu, en la próxima película inspirada en el videojuego Great Detective Pikachu, será Ryan Reynolds.

El mismo Ryan Reynolds que da vida a Deadpool.

Probablemente hayan varias cosas que tengamos que explicar más.

La película comenzará a rodarse en Londres en 2018.

Según informa THR, Reynolds no solo prestará la voz a su personaje, sino que también usarán sus expresiones faciales mediante captura de movimientos.

Ryan Reynolds no solo dirá pika-pika

Por fortuna, el actor no tendrá que ensayar cientos de variaciones de la palabra pikachu. En el juego Great Detective Pikachu, el popular pokémon habla “humano”, un detalle que aún causa cierta inquietud a los fans de la saga.

Junto a Pikachu/Reynolds podremos ver al joven Justice Smith, que saldrá también en la nueva entrega de Jurassic World.

Probablemente la película no tenga este aspecto.

Ya nada nos sorprende de este mundo.

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Morazán: la película, el mito y los errores honestos

Morazán. VoxBox.

Detalles.- Comencemos desde donde debemos comenzar: Morazán es una película que se sitúa en 1842, cuando el líder unionista era el Jefe del Estado de Costa Rica. La Asamblea Nacional lo autoriza a organizar una fuerza militar para la restauración de la República Centroamericana. Sin embargo, los líderes conservadores de la Iglesia católica y la oligarquía local, instigan a los soldados a rebelarse contra el gobierno legítimo. Morazán enfrenta su última batalla.

Esta es la breve sinopsis que hace IMDB de esta película de manufactura hondureña. Ayer tuvimos la oportunidad de verla y acá nuestras observaciones.

Antes que nada conviene, hacer una aclaración: Morazán no es un documental, ni ha pretendido serlo nunca. Es una película de ficción, y esto quiere decir, entre otras cosas, que sus “errores históricos” en realidad no son tal cosa.

Sí, contiene spoiler

Si nos ponemos con exquisiteces, podríamos decir que la película tiene errores, por supuesto.

No es la intención de este texto abordarlos, pero habría que señalar algunos. Todo los que mencionamos a continuación pueden ser debatidos y rebatidos, porque no responden necesariamente a razones técnicas, sino a apreciaciones personales y subjetivas.

Los errores de Morazán

El recurso de poner información al inicio de la película le restó un poco de mérito. Probablemente el director no encontró una mejor forma de poner a la audiencia en contexto, pero eso en realidad no era necesario, si se toma en cuenta que se trata de ficción y no de un documental.

El guion se volvía ripioso, falto de sustancia por momentos. Muchos diálogos pudieron fácilmente solventarse de forma más expedita, volver la película más ágil.

El ritmo de la película, por otro lado, era inconsistente. Las escenas de acción no lograron transmitir, por ejemplo, la verdadera angustia de los protagonistas.

Otro de los puntos débiles —y aquí sí entra mucho en juego nuestra propia subjetividad— tiene que ver con la selección del momento de la vida de Morazán que se representó.

La cinta, como escribimos arriba, se enfoca en los acontecimientos que precedieron la muerte del héroe, relatando qué hacía Morazán en Costa Rica, los días antes de ser fusilado el 15 de septiembre de 1842, cuando tenía 49 años.

Hispano Durón, el director, aseguró para un medio hondureño que la intención era exponer “cuál era su proyecto […] quiénes se opusieron a ese proyecto y por qué lo mataron”.

Sin embargo, consideramos que para tales propósitos hubiese sido de más valor situar el hilo argumental en 1826, cuando Manuel José Arce disolvió el congreso y se alió con los conservadores guatemaltecos, permitiendo, entre otras cosas, que surgiera la prominente figura de Francisco Morazán como caudillo de toda la República.

No es que haber escogido los últimos días del militar haya sido un error, solo consideramos que hubiese sido más oportuno lo otro.

María Eugenia Ramos, en una crítica que hace de la película en El Pulso, señala lo siguiente, que nos gustaría también retomar:

“Otro detalle es la selección del actor que representa al general José Trinidad Cabañas, quien se ve demasiado joven para la edad que tenía el personaje histórico en esa época, casi cuarenta años; y tiene, además, una dificultad en la que yo nunca hubiera reparado, puesto que soy citadina, pero que un amigo nacido y criado en el área rural me hizo notar; en sus palabras, “no sabe montar a caballo”, habilidad que debió haber sido un requisito para el papel”.

Tampoco lo habríamos notado jamás, pero qué buen detalle.

Pero en fin, continuemos.

Enfoquémonos en las fortalezas

La película arranca con el fusilamiento del militar guatemalteco Miguel Ángel Molina Bedoya, en Puntarenas, Costa Rica. Es 1842. Antes de disparar, el general Francisco Morazán ordena que se le ejecute de espaldas, porque es un traidor.

No se preocupen, no vamos a contar toda la película, pero esta primera escena sirve de maravilla para dar a conocer el carácter del mítico militar y líder político en cuestión: Francisco Morazán tiene claras las cosas y no le tiembla el pulso para conseguir lo que considera justo, pero también es un hombre que llora, ama y se equivoca. Con una inusual honradez, la cinta no esconde ninguna de estas características.

Y ahí, justo ahí, radica el gran éxito de Morazán: nos presenta no a un caudillo sino a un hombre, de convicciones insobornables y con ideales que aspiran a ser universales, pero un hombre al fin de cuentas.

Francisco Morazán comete errores que la película, con buen tino, no busca nunca justificar ni esconder. Algunos de esos errores incluso le costaron la vida, como el de dividir a sus tropas, enviando a Saget a Caldera; o quedarse en San José con solo 125 hombres, insuficientes para diezmar la rebelión; además, descuida imperdonablemente las relaciones diplomáticas con la Iglesia y se fía demasiado de su encanto para las negociaciones.

La película nunca aburre, eso sí, y presenta una historia viva, de un hombre real, que amó, vivió y murió casi de la misma forma que lo hiciéramos el resto de mortales.

Las actuaciones fueron un punto importante: el colombiano Orlando Valenzuela interpreta eficazmente su papel como Morazán, y lo mismo se podría decir del resto del reparto.

Las escenas finales

La despedida de Teresa Escalante, amante de Morazán; el dictado de su testamento/carta a su hijo; el profundo amor de sus compañeros y el innegable respeto de sus enemigos; el pelotón y la estoica decisión de Morazán de dirigir él mismo su propio fusilamiento; el tiro de gracia a manos de Pinto…  Estas son las escenas finales, en las que recae el mayor peso dramático de todos, y fueron magistralmente bien logradas.

Si la película cometió errores, en este punto ya la habremos perdonado.

Entonces, ¿vale la pena la película?

Categóricamente: . Por dos razones.

La primera, quizás la más debatible, es que se trata de una producción centroamericana. Sí, muchos van a argumentar que ese no debería ser un criterio válido para apoyar o no una obra, pero independiente de si la película gusta o no, siempre es buen momento para apoyar a los artistas locales y regionales.

Segundo, la película contiene un tesoro invaluable: te despierta la curiosidad por seguir indagando en la vida de Morazán, lo que se traduce también en una curiosidad por investigar sobre nuestra propia historia, nuestros inicios como República unida, de nuestras raíces como hermanos y compatriotas.

Deberíamos de verla todos.

VoxBox.-

¿Será esta la película definitiva de María Magdalena?

María Magdalena. VoxBox.

Cine.- Por donde se le vea, María Magdalena es una de las figuras bíblicas más enigmáticas e incomprendidas de la historia.

Quizás por eso el director Garth Davis ha decidido embarcarse en la aventura que supone la vida de esta mujer.

La película será protagonizada por Rooney Mara y Joaquin Phoenix.

“La película bíblica cuenta desde un punto de vista biográfico la historia de María Magdalena (Mara), una joven mujer que busca dar un nuevo sentido a su vida. A pesar de las jerarquías y reglas impuestas por su época, María Magdalena se atreve a desafiar a su familia y unirse a un nuevo movimiento social liderado por Jesús de Nazaret (Phoenix), y no tarda en encontrar su sitio en este nuevo camino que les llevará hasta Jerusalén”, asegura la sinopsis.

El trabajo de Davis

El director de esta cinta no será un completo desconocido: sabemos que dirigió Lion, una cita protagonizada por Dev Patel en el que también participó Mara.

Con aquella película, Davis nos mostró su increíble capacidad para ventilar los más devastadores dramas humanos.

¿Podrá repetir esa experiencia con esta nueva película, tomando en cuenta la complejidad de la vida de Magdalena? Esperemos que sí.

María Magdalena en el cine

La Magdalena ha sido llevado el cine en varias ocasiones, aunque no de la manera protagónica como se contempla en este proyecto fílmico.

Una de ellas por la californiana Barbara Hershey, en la polémica cinta de Martin Scorsese La última tentación de Cristo (1988), y por la italiana Monica Bellucci, quien la interpretó en La Pasión de Cristo (2004), dirigida por Mel Gibson.

Aunque una de las más recordadas ha sido el de la desaparecida actriz neoyorquina Anne Bancroft, quien encarnó el rol para la película de 1977 Jesús de Nazaret, retratando a María Magdalena con la imagen de la prostituta arrepentida que comenzó a masificarse desde la Edad Media.

Esto nos hace preguntarnos: ¿será esta la película definitiva de María Magdalena?

Esperemos a marzo para saberlo. Sin más preámbulos, aquí el maravilloso tráiler:

VoxBox.-

Esta es la desalentadora opinión de Tarantino sobre Netflix

Tarantino sobre Netflix. VoxBox.

Detalles.-  ¿Qué opina Quentin Tarantino sobre Netflix? ¿No te pasa que a veces amaneces haciéndote esa pregunta? ¿No? Nosotros tampoco, pero no pueden negar que es interesante saberlo.

Resulta que el mayor detractor de esta plataforma es Quentin Tarantino.

El canal Yellow King Film Boy acaba de publicar un video con un segmento de audio, en el que el director habla sobre por qué no es un fanático de Netflix.

Entre otras cosas, dice esto:

Es algo muy triste para mí. Y estoy un poco sorprendido de lo rápido que sucedió, de cómo el público ha avanzado. Y no es solo por la nostalgia. No me gusta Netflix, así que ni siquiera puedo decirte exactamente cómo funciona eso.

Sin embargo, había una calidad diferente para las tiendas de videos. Mirabas alrededor, tomabas las cajas, leías el reverso de las mismas. Hacías una elección, incluso tal vez hablabas con el hombre detrás del mostrador, y tal vez te recomendaba algo. Y él no se limitaba a poner algo en tus manos, sino que te daba un pequeño discurso de venta sobre el tema de alguna manera u otra. Y el punto es que, de alguna manera, se invertía en ti como cliente, de una manera que no sucede ahora con la tecnología electrónica, cuando se trata de películas.

¿Tiene razón Tarantino sobre Netflix?

En resumidas cuentas, lo que han provocado estas plataformas —al menos para Tarantino— es que el espectador haya perdido cierto compromiso a la hora de consumir cine o series. Esto redunda en una capacidad cada vez menor de apreciar lo que está delante de nosotros.

Esta falta de compromiso se evidencia también en lo que está sucediendo recientemente en la taquilla, con los estrenos en salas de cine.

¿Crees que tiene un punto válido o no? Déjanos saber tu opinión.

VoxBox.-

La Liga de la Justicia: ¿Fue el fiasco que todos esperaban?

Liga de la justicia. VoxBox.

Opinión.- Existe una tendencia, o una falsa concepción, que una producción problemática es automáticamente factor de fracaso en taquilla o crítica, pero no tiene que ser siempre el caso: sí se ha dado el caso en que una buena posproducción, e incluso regrabaciones, pueden conllevar una mejora en el producto final.

Advertencia al lector: aquí hay spoilers

La raíz del problema: la Liga de la Justicia

Con el caso que nos concierne ahora, Liga de la Justicia fue una producción problemática desde mucho antes, y el nivel de presión era mucho mayor que seguramente hubieran querido los ejecutivos de Warner Brothers, que han tenido una larga lista de lo que se pueden considerar fracasos en el ámbito de la crítica, en casi todo lo relacionado con lo que han intentado hacer con los personajes de DC.

Cabe destacar que en nada ayudaron los problemas personales por los que tuvo que pasar Zack Snyder recientemente. Sin embargo, dejando esto de lado, verdaderamente el más grande error del Universo Cinematográfico de DC fue, desde el principio, haber cimentado su creación con el único propósito de nivelarse con la competencia que ha sido Marvel.

Esto ha traído una serie de malas decisiones creativas, que no han permitido un desarrollo concreto de sus personajes y tener que definir todo su estilo a base de únicamente querer diferenciarse o desatacar del enemigo, quedándose estancados en una atmósfera lúgubre y poco estimulante, para luego irónicamente querer emular y, en cierta forma, también adoptar parte de la fórmula de Avengers, con el fin de obtener mejores resultados.

Cuando heredas tus propios errores…

Ahora, con la película en cuestión: en términos generales, no merece el nivel de enojo y algunas de las críticas negativas más despectivas que ha recibido recientemente. En cierta forma, sigue siendo un sólido producto de entretenimiento, cuyo único problema fue no haber sido el primero en su categoría, estando condenado desde el principio a ser relegado o comparado con The Avengers de Joss Whedon, que irónicamente escribió y superviso el proyecto en su etapa final.

Sus mayores problemas vienen siendo una consecuencia directa de algunas de las decisiones realizadas tempranamente en la franquicia, como conservar esa estética grisácea y monótona que dan forma a un universo a simple vista nada original, poco atractivo visualmente. Aunque intentan corregir este error con la estética de los héroes, el villano principal o las amenazas no dejan de tener un diseño sumamente soso, que en muchos momentos hace que Steppenwolf parezca un villano reciclado de un videojuego. Algo que deja mucho que desear en los efectos especiales.

Sin querer revelar mucho, pero…

Cuando el conflicto se centra en un debate moral por la ausencia de Superman, esta no se siente real, o al menos no llega a un nivel emocional como para que exista una impresión por parte del público. Si recordamos eventos de la película pasada con ambos íconos, Bruce y Clark nunca llegaron a conocerse verdaderamente como amigos o compañeros.

Por lo tanto, más que una representación de la culpa de Bruce por la pérdida de un amigo cercano, es solo una situación incómoda con la que hay que lidiar y en la que se pierde todo el dramatismo que pudo generar esta muerte, de haberse realizado de otra forma o bajo otro contexto.

Lo mismo pasa con el resto del equipo, que vienen siendo en términos generales completos desconocidos entre sí. Entonces cuando se menciona a Superman como una “ausencia para el equipo”, esta es inexistente o al menos así lo es en términos de conflicto interno para los personajes. Mucho en la historia se siente igual, aunque hay un sentido de la urgencia o el peligro muy poco logra transmitir ese sentimiento eficazmente.

De hecho, el tercer acto termina siendo bastante ambiguo en términos de amenaza. Se sabe cuáles son las consecuencias de fallar en la misión, pero no hay una demostración directa de las vidas que necesitan salvarse en el momento. Vemos una sola familia, cuya presencia es constante en la cinta, y sin embargo no apreciamos la magnitud del caos que se genera en toda la ciudad, haciendo que se pierda parte del factor “superheroico”.

¿Pero todo es malo?

Ciertamente no. El grupo de actores escogidos para representar a estos míticos héroes funcionan en sus respectivos roles, que terminan estando muy bien definidos, a pesar del poco tiempo que se dejó para la presentación de algunos.

La mayoría pasa por un proceso de transformación en un mayor o menor grado, cosa que se agradece. Todos cumplen su respectiva función dentro del equipo y su interacción, aunque no es del todo tan fascinante como cabría de esperarse, terminas por acostumbrarte a sus personalidades. Sus acciones no se sienten forzadas o fuera de lugar, lo cual implica que existe un respeto y apreciación por la fuente original, que no había sido muy visible.

Por momentos se logra capturar parte de la esencia de los cómics, donde los héroes de DC muchas veces tienden a ser vistos desde las alturas, como si de dioses se trataran. Además, conforme avanzaba la cinta, era notable un intento por aligerar la carga e ir “corrigiendo” algunos errores pasados. La primera escena poscréditos demuestra que podrían estar dispuestos a llevar estos personajes a reencontrarse con parte de sus raíces.

No deja de ser una película promedio de un género que ya se siente bastante gastado últimamente, pero que podría dar pie a otras cosas interesantes. Solo quedará esperar si sobrevive a la prueba del tiempo, o el nivel de riesgo que quieran asumir sus productores.

VoxBox.-

Películas de directores de Marvel que quizás no conocías

Marvel. VoxBox.

Opinión.- Todos conocemos las películas del universo cinemático de Marvel, su multimillonaria idea de generar múltiples películas interconectadas en un mismo universo ficticio —una forma de representar aventuras serializadas—, que se han vuelto la última tendencia de Hollywood, y es el futuro modelo de negocios a seguir por múltiples estudios cinematográficos, en lo que al blockbuster contemporáneo se refiere.

En cierta forma, el hacer cine de entretenimiento se ha mezclado con el marketing, a niveles que nunca antes se habían visto, siendo cada vez más las expectativa y mucho más la cobertura mediática a los anuncios de futuras franquicias de superhéroes o proyectos que intentan imitar el éxito de Marvel. Cabe destacar que muchos de estos proyectos quedan en el olvido, como una simple noticia de “lo que pudo haber sido”.

Este es el factor más notable, que muchos podrían considerar a Marvel (siendo una propiedad de Disney) no solo el primer estudio cinematográfico en desarrollar y expandir esta idea de los universos cinematográficos, sino la única casa productora en haberlo hecho de forma coherente y exitosa hasta el momento, o al menos es lo que se puede concluir tras ver resultados como el de Universal con sus monstruos clásicos del Dark Universe (que solo fue capaz de engendrar una espantosa película de La Momia, con Tom Cruise) y la poca receptividad crítica de la mayoría de las películas de Warner con los personajes de DC.

Ahora, hay que tener en cuenta que desde mucho antes ha existido esta idea de películas con historias interconectadas, solo que no se había explotado con el mismo carácter comercial que ahora. Mucho de lo que ha hecho Marvel para cosechar tanto éxito es el haber establecido los cimientos de su franquicia, bajo los hombros de gente sumamente creativa, que lograron darle una voz propia y una tonalidad particular, que hace hasta ahora distinguible a todas sus películas, la mayoría con su característico sentido del humor ligero.

Pero ya las películas de Marvel casi no se diferencian entre sí, forman parte de una misma propuesta que, a pesar de tener diferentes personajes protagónicos, casi todas comparten los mismos elementos estéticos y narrativos. Ahora ya existe un término generalizado para referirse a todas las películas que se sienten como “películas de Marvel”, no por compartir necesariamente a sus personajes en un mismo universo, sino por seguir los mismos esquemas y códigos que convierten a casi todas en una misma experiencia.

De hecho, se puede debatir el supuesto control creativo que tiene un director sobre este tipo de películas. Parece ser más fácil para muchos tomar estos proyectos como trabajos por encargo y seguir al pie de la letra “el libro de reglas” de la compañía, e incorporar sus propias ideas originales solo cuando estas puedan adaptarse o moldearse correctamente junto a la fórmula de Marvel.

No quiero que esto se entienda como una crítica directa a estas películas. Claro, tienen sus fallas, pero muchas de ellas siguen siendo lo suficientemente entretenidas. Buenas, en términos generales, y cumplen con uno que otro mérito que las puede llegar a hacer destacables. Pero ya no se sienten memorables. Ya se ha llegado a un punto en que cada vez es más difícil reconocer el nombre de los directores que están detrás de la mayoría de estas películas y se ha hecho casi imposible valorar su trabajo de manera individual.

Como he dicho, ahora todas se sienten como “películas de Marvel”, implicando que parecen haber perdido su capacidad de innovar o de aportar nuevas ideas sobre la mesa. Son más repetitivas y se sienten mucho más restrictivas, es muy difícil diferenciar cuándo un director como Taika Waititi está realmente aportando su visión en estas películas, o si simplemente está queriendo imitar el estilo que tanto le funcionó a sus antecesores, como Joss Whedon o James Gunn.

Memorable es el caso de Edgar Wright, quien durante más de dos años estuvo atado al desarrollo de la película de Ant-Man, para luego anunciarse su despido por tener diferencias creativas con los ejecutivos. Por suerte Wright no tardó mucho en recuperarse y desarrollar algo completamente suyo: Baby Driver.

Para honrar a esos directores, cuyos nombres han sido opacados ante la presión de encajar al “estilo Marvel”, he realizado una lista con  películas que quizás no conocían. Todas fueron realizadas en una etapa pre-Marvel.

Francamente, la mayoría de ellos han demostrado en el pasado ser sumamente creativos por su cuenta, y con más que suficiente potencial para realizar proyectos muchísimo más originales bajo otras condiciones.

Rocketeer (1991), de Joe Johnston

Joe Johnston no es para nada un director emergente; al contrario, podría decirse que es ya un veterano de la generación de los ochenta. Quizás el único “veterano” de esta lista, o solo como realizador, sino siendo encima Director de arte y Supervisor de Efectos Especiales de los clásicos de otros directores de su generación, teniendo créditos tanto en la primera trilogía de Star Wars como en Indiana Jones.

Además de ser responsable de dos clásicos de culto, como Willow y Querida, encogí a los niños, también ha demostrado su valía dentro del drama histórico con October Sky. Pero, a mi consideración, quizás su trabajo más subestimado siempre ha sido Rocketeer. Si la ven hoy, se darán cuenta muy fácilmente por qué razón él fue escogido para reinventar los orígenes del Capitán América, en The First Avenger.

Rocketeer tiene un factor nostálgico que recrea a la perfección la fantasía de algunas historias pulp de los años treinta, un sentido de la maravilla sumamente inocente muy difícil de valorar en las historias de superhéroes de la actualidad. Es una película simple, con fallas, pero que dentro de todo logra fácilmente capturar nuestra imaginación y emoción por la aventura.

Palookaville (1995), de Alan Taylor

Esta posiblemente sea una de las opciones más raras de la lista. Alan Taylor, director de Thor: The Dark World, ha tenido un considerable éxito en el ámbito televisivo, dirigiendo episodios para grandes series aclamadas por la crítica, tales como The Sopranos, Game of Thrones, Mad Men y Boardwalk Empire, pero que comenzó verdaderamente su carrera dirigiendo esta comedia dramática de corte independiente.

La trama gira alrededor de un trío de “perdedores” con vidas sumamente disfuncionales, y que deben lidiar constantemente con los problemas típicos de la clase menos acomodada de la sociedad norteamericana. Un día, por pura casualidad, se encuentran en una situación perfecta para robar un camión blindado… y luego pasan el resto de la película evaluando la posibilidad de cometer un atraco real.

Una tonalidad un tanto ambigua, pero que maneja muy bien los tiempos dramáticos, actuaciones memorables y un humor que reside en los pequeños detalles de la vida cotidiana, realmente enternecedora desde una perspectiva correcta. La más emotiva de este montón.

Kiss Kiss Bang Bang (2005), de Shane Black

Posiblemente esta sea una de mis predilectas. Shane Black ha sido uno de los guionistas más interesantes e irreverente, con películas de acción policial interesantes y hasta algunos verdaderos clásicos. Quizás a él se le pueda atribuir haber redefinido el género en la época de los ochenta, gracias a Lethal Weapon y luego una vez más The Last Boy Scout.

Kiss Kiss Bang Bang es su ópera prima como director. Tuvo como protagonista el mismísimo Robert Downey Jr., con quien le tocaría trabajar nuevamente en Iron Man 3. Sin embargo, Kiss Kiss Bang Bang es un thriller detectivesco que no solo parodia al género en el que él mismo ayudó a consolidar, sino que se apropia y reinventa muchos de sus clichés, gracias a su narración en off tan dinámica e increíble sentido del humor negro, capaz de romper la cuarta pared. Sumamente recomendable.

Serenity (2005), de Joss Whedon

Esta no es necesariamente desconocida. Si son fanáticos de Marvel, por supuesto que ya deben conocer el trabajo que ha realizado Joss Whedon y todo el fandom que él mismo engloba gracias a su trabajo. Muchas veces ha demostrado sus dotes como director, geek y jefe creativo, en series de culto como Buffy, Angel y Firefly.

Aunque no necesariamente sea su mejor trabajo, Serenity es sumamente admirable. Primero, por el simple hecho de haber contado con el apoyo para hacerla, aun sabiendo que posiblemente terminaría siendo un fracaso de taquilla (que lo fue), pero además por hacer un producto independiente, que puede ser disfrutado tanto por fanáticos como aquellos ajenos a la serie televisiva en la que se basa.

Simplemente una aventura espacial western que es sumamente entretenida y divertida de ver, en todo momento. Quizás este sea el trabajo que sentaría las bases para hacerlo el hombre responsable de traer a la pantalla grande a los Avengers. No una, sino dos veces.

Super (2010), de James Gunn

Hablando de aventuras espaciales y Nathan Fillion, James Gunn, director de Guardians of the Galaxy, también incurrió en el género superheroico antes de ser contratado por Marvel, solo que en este caso Super es más una comedia negra en la que nuestro “héroe” resulta ser un discapacitado mental y su compañera una sociópata fanáticas de los cómics con aspiraciones homicidas. Pero está bien, solo atacan a los malos… la mayoría de veces.

Es una película rara, por no querer adelantar mucho. A veces, hasta incómoda de ver. Pero que siendo objetivamente analizada puede encontrársele un valor mucho más profundo. Una película independiente con un cast de primera, y aunque no sea necesariamente del gusto de todos, se aprecia el potencial creativo de Gunn. Su primera película, Slither, también se ve sumamente interesante, pero mentiría si dijera que he tenido oportunidad de verla.

What We Do In The Shadows (2014), de Taika Waititi

Una de las comedias más originales de nuestra década y, fácilmente, una digna sucesora de Spinal Tap. Taika Waititi saca a relucir toda su creatividad, sentido del humor, y encima su nivel de improvisación en este falso documental, que sigue las aventuras cotidianas de un grupo de vampiros que son compañeros de cuarto en la moderna Nueva Zelanda.

Extraña, ingeniosa y sumamente divertida. Una joya perdida en este mundo sobresaturado de información y películas malas. No tiene ninguna pérdida, está en Netflix. Mucha gente también conocerá a Waititi por The Hunt for the Wilder People, pero considero que esta sigue siendo superior. Ahora, con el estreno Thor: Ragnarok y el éxito tan generalizado que ha tenido, su carrera puede llegar a dar un salto enorme, en el que espero que no se desvíe de hacer mucho más material como este.

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Los creadores de los Minions llevarán al cine a Mario Bros

Mario Bros. VoxBox.

Cine.- Por fin, una de las sagas de videojuegos más exitosas en la historia regresará a la gran pantalla con una película animada: sí, Mario Bros tendrá su participación en la gran pantalla.

La película estará bajo la responsabilidad de los estudios de Illumination Entertainment, quienes fueron los encargados de hacer Despicable Me, Minions y The Secret Life of Pets.

Illumination, rama de películas animadas de Universal Pictures, lleva más de un año en negociaciones con Nintendo para hacer esta película, según Wall Street Journal.

La última vez que vimos a Mario en el cine fue en aquella infame (pero ridículamente graciosa) película con actores reales llamada Super Mario Bros, en 1993. Por ahora no hay fecha pautada para el estreno del film.

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Ya está confirmado: habrá nueva trilogía de “Star Wars”

Nueva trilogía de Star Wars. VoxBox.

Cine.- Disney y Lucasfilm acaban de soltar una noticia equivalente a la bomba nuclear: han confirmado que habrá nueva trilogía de Star Wars. Esta trilogía aparecerá cuando la actual termine, así como los proyectos de spin-offs de A Star Wars Story.

Pero no solo habrá nueva trilogía de Star Wars

También dieron a conocer que ya tienen al director y guionista, que será el mismísimo Rian Johnson, quien dirigió el Episodio VIII y que al parecer ha hecho muy buena relación con los ejecutivos de Disney.

Johnson contará con el apoyo en el guion de Ram Bergman, un veterano de Lucasfilm que ha colaborado en todas las trilogías. De lo poco que se ha anunciado, se sabe que esta trilogía será una nueva historia que se apartará de la vida de los Skywalker. De hecho, se explorarán nuevas galaxias y se adentrarán en nuevos personajes.

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Pronto podríamos ver a los Avengers y a los X-Men en la misma película de Disney

Disney. VoxBox

Detalles.- La cadena de noticias CNBC informa que el conglomerado 21st Century Fox podría vender su división cinematográfica a Disney.

Disney tomaría control de 20th Century Fox Studios, Fox Television, FX y National Geographic, junto a marcas como Star y Sky.

Buenas noticias para los fans de Marvel

Con la venta de Fox Entertainment Group, Disney tomaría control de gran parte de los personajes de Marvel que no posee, como de X-Men (incluyendo a Deadpool y la planeada X-Force) y Los Cuatro Fantásticos.

Disney controlará todo

Si la negociación se concreta, 21st Century Fox seguiría manteniendo la propiedad sobre algunas de sus cadenas televisivas, incluyendo a Fox, Fox News y Fox Sports, rival de una ESPN que ya que es propiedad de Disney.

Otro elemento importante es que Fox también es dueña a perpetuidad de Star Wars: A New Hope, lo que también daría pie a que Disney tenga control absoluto sobre la franquicia y pueda sacar provecho económico de la película que comenzó la saga.

Y en la biblioteca de películas de Fox existen otra serie de películas importantes, incluyendo las dos que más han recaudado, Titanic y Avatar, que darían aún más poder a la compañía de Mickey Mouse.

Como antecedente, en Disney ya adquirieron en el pasado Fox Family Worldwive por USD 2,900 millones, además de su deuda, lo que permitió dar paso a canales como Disney XD y Freeform.

Negociaciones estancadas

Sin embargo, ahora mismo estas negociaciones se han estancado al no haber llegado a un acuerdo.

A pesar de esto, es interesante saber que Fox está dispuesta y en la búsqueda de comprador para uno de los segmentos de entretenimiento más grandes e importantes del mundo. Por lo anterior, habrá que seguir de cerca esta historia, para conocer quién será el nuevo dueño de la jugosa división de Fox.

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