Los inútiles debates sobre el aborto

Aborto. VoxBox.

Si una mujer fue violada merece la oportunidad del aborto sin que nadie le esté preguntando nada.

Opinión.- Entiendo que el aborto es un tema que en países como el mío hay que agarrar con pinzas, porque hay muchas personas que tienen una mente muy frágil y pulcra, y ese tipo de suciedades los escandaliza hasta el infarto.

Por mucho que me gustaría que fuera diferente, esa es la realidad de muchos países empobrecidos —que al igual que el mío, utilizan el eufemismo de “conservadores” para llamarle a la más pura hipocresía— pero, con todo y todo, creo que este tema es delicadísimo y todos deberíamos participar en él, incluso los seres más puros y execrables.

Pero no estoy hablando de eso. Es más, no estoy proponiendo aquí un debate de altura, con cifras, datos, estadísticas, argumentos médicos y legales o contrariedades culturales. Por favor lea bien esta parte y no se confunda.

Lo que estoy haciendo es proponiéndole atentamente al sistema judicial que se vaya a dar una vuelta por la mismísima mierda. Y no se confunda, este todavía no es el insulto. Es una asesoría por la que no les voy a cobrar.

Váyanse de vez en cuando a dar una vuelta por los barrios bajos del país, conozca sus casas y sus situaciones, y vean lo que hemos provocado todos. Vea cómo es de inhumano que ustedes estén queriendo meter 30 años a la cárcel a una adolescente por haber sido violada en su barrio de mierda, por una estructura criminal más fuerte que la Policía y, esto es lo más ridículo, por no haber buscado asistencia prenatal.

Pero no solo el sistema judicial: usted también, querido lector, que tiene ideas demasiado impenetrables sobre por qué esas mujeres desagradables andan por ahí siendo violadas y luego llorando que no las metan presas. Usted también váyase a la mierda, y este sí que es un insulto.

Pero no solo ellos: el resto de personas, organizaciones, asociaciones, iglesias y líderes de cualquier cosa que sientan la inquebrantable necesidad de discutir por qué es bueno, por qué es malo, por qué es bonito o feo mientras hay mujeres muriendo por una legislación más propia de la época de Cristo que de este siglo de probados avances tecnológicos y humanos.

Váyanse a la mierda ustedes y sus debates sobre el aborto.

No es válido, no es moral, no es cristiano, no es ético meter a la cárcel a una mujer que ha sido violada y, como consecuencia de esa violación, experimentara cualquier tipo de aborto.

No hay debate acá: si una mujer fue violada merece la oportunidad de abortar sin que nadie le esté preguntando nada.

De las otras causales podemos hablar otro día, si su inmaculada mentecita se lo permite —y si es que logró leer hasta acá sin persignarse hasta sangrar—.

VoxBox.-

“The Founder”: en la boca del lobo feroz

The Founder. VoxBox.

The Founder, como biopic, es muy especial en cuanto a su tonalidad cómica y a la vez dramática: obviamente es una versión muy “ligera” de la vida de una muy polémica figura del mundo de los negocios.

Opinión.- Hacer una biopic no es fácil, ya que es un género complejo que depende de muchas opiniones y percepciones distintas de la audiencia. Existen factores de riesgo a la hora intentar recrear aspectos en la vida de una persona real e igualmente importantes decisiones creativas, que ponen en juego la capacidad de la audiencia para entender lo que pueda ser verosímil dentro del relato. A nivel personal solo tengo una cuestión por la que valoro estos filmes y son propiamente sus cualidades cinematográficas: no las veo como una forma de rendir homenaje y mucho menos contar de “la historia real”, pues para esos fines existen otros medios.

Creo que es la razón por la que The Founder, como biopic, es muy especial en cuanto a su tonalidad cómica y a la vez dramática; es decir, obviamente es una versión muy “ligera” de algunos aspectos de la vida de una muy polémica figura del mundo de los negocios, RayCroc, que contrariamente a lo que se pueda pensar por el título del filme este no es el verdadero fundador de la famosa cadena de comida rápida McDonald’s, sino quien puso los cimientos del imperio en el que este finalmente se convirtió.

Aun cuando digo que es ligera, no quiero decir que glorifica o romantiza su existencia, sino más bien nos sumerge a un viaje introspectivo de las decisiones más importantes que este tomó como empresario y lo llevaron a la cima, si bien algunas veces mostrándonos sus “ojos soñadores” y llenos de pasión por el “sueño americano”, a medida que avanza la situación comenzamos a cuestionar poco a poco su verdadera naturaleza. Aquí es cuando la película realmente se torna interesante, pues nos damos cuenta que no estamos siguiendo los pasos de nuestro convencional protagonista perdedor promedio, sino que hemos estado del lado de un lobo disfrazado de oveja todo este tiempo.

Te termine gustando o no RayCroc como persona, es indiscutible lo increíblemente fascinante la forma en que el director John Lee Hancock nos presenta su visión para los negocios, e incluso la forma entretenida en que presenta a las personas e historias que explican el funcionamiento que dio pie a la forma de trabajar de la gran mayoría de los actuales locales de comida rápida.

Sobra decir lo increíble que se encuentra Michael Keaton en su interpretación. Desde Birdman no ha hecho más que enfatizar y hacer honor a su posición como uno de los mejores actores con los que trabajar en la actualidad para papeles como estos llenos de una contagiosa convicción e incontrolable sed de motivaciones egoístas pero humanas como el poder económico, la fama e incluso una interpretación personal de la justicia.

Aun cuando este proyecto como película independiente no superara en las salas o con premios el nivel de reconocimiento que verdaderamente merecía, quizás ahora pueda ganar un nuevo estatus de popularidad con su masificación global en plataformas streaming como Netflix, y quizás sea el lugar que le corresponde en la actualidad, donde gracias a su continua recomendación podrá seguir expandiendo su “legado”.

Una memorable película que, si bien no goza de la calidad de una “obra maestra”, tiene la suficiente dosis de genialidad para inspirar a otros e incluso sentar la pauta de un nuevo subgénero de biopics desde el punto de vista del “malo” del cuento, aunque… todo puede ser relativo en los negocios, esa es la esencia de la realidad que no escapa en la ficción.

VoxBox.-

“Castlevania” y su tributo a la nostalgia

Opinión.- Tal y como los creadores de la producción lo prometieron, el guion de la serie animada Castlevania bebió mucho de la historia que se nos presenta en aquel memorable videojuego que tanto disfrutamos en nuestra infancia: Castlevania III: Dracula’s Curse.

La premisa inicial en Castlevania es que un mundo intolerante, cerrado y radical suele empujarnos a la venganza, y que si el amor y la venganza se fusionan nos creará una voluntad férrea para hacer lo que sea, lo cual nos hace recordar aquella —ahora tan gastada por nuestra generación— frase de Nietzsche: “Todo lo que se hace por amor está más allá del bien y del mal”.

Es decir, de entrada tenemos a un personaje (¿antihéroe o villano?) que siente la necesidad de redimirse, que al conocer el amor comprendió el tamaño de su soledad, pero que la fatalidad del sino le impide seguir el camino del bien. Su momento de ser radical es ahora y la intolerancia del mundo no será nada en comparación con su odio y sed de venganza. Su maldad está justificada, pero será el espectador quien decidirá en torno al dilema moral.

Ni ordinaria ni extraordinaria, esta serie al menos promete saldar una deuda con la fantasía de quienes en las últimas dos décadas del siglo pasado hubieran querido ver una adaptación de esta clase. No sé si es experimento social de la compañía Netflix, pero retomar historias de aquellas consolas de videojuegos podría ser un mercado nuevo, algo que millones de adultos de este tiempo agradeceríamos. Habrá que esperar qué es lo que ocurrirá.

Con libreto de Warren Ellis y la dirección de Sam Deats, lograron una animación decente, con ciertos aires de steampunk, un buen trabajo expresivo en la animación de algunos personajes, pero nos quedó debiendo un poco más de acción, dada su prolongación de algunas escenas que supongo pretendían imprimirle dramatismo. Eso no es negativo, por supuesto, pero estoy seguro que más de alguno esperará que la animación lo haga brincar del asiento.

La franquicia completa de Castlevania es dueña de una extraordinaria banda sonora, por lo cual sorprende que en esta producción no hubieran aprovechado nada de ella. Sin embargo, aunque podría haber sido mejor, la ambientación musical tiene sus propios méritos, al menos en cuanto a coherencia de lo que nos presenta. Eso hay que destacarlo.

El manejo de intriga en episodio tras episodio hace que uno desee ver más. El famoso efecto cliffhanger siempre funciona. Lo malo de una serie como esta, que tiene toda una exitosa franquicia tras de sí, es que tendrá una larga sombra que hará que no a todos les pueda cubrir sus expectativas. Esa clase de opiniones se dejarán ver en los próximos días y no es una modesta opinión: es casi evidente.

Por otra parte, por momentos sentí que los personajes eran demasiado arquetípicos, cuando ya se sabe (después de 41 entregas de Castlevania) que existe un universo de posibilidades con los que podían dar para más. Trevor Belmont, por ejemplo, es cínico y desenfadado, con lo que le da un toque de humor a una trama con toques góticos y oscuros, pero nos hace sentir que metieron a un personaje posmoderno en una serie llena de gente radical de la Edad Media.

Y sin embargo, Belmont también despertará al llamado del héroe, con esta memorable frase dicha por el oráculo anciano: “Morir no es lo que nos asusta, sino vivir sin haber hecho lo mejor posible”. El viaje del héroe ha comenzado. Esperamos que la siguiente temporada tenga algo más por ofrecer.

VoxBox.-

VoxBox: el Playground camboyano

VoxBox. VoxBox.

VoxBox anhela convertirse en una revista cultural, apegada al concepto más holístico posible de “cultura”, que sea competitiva con los temas del momento.

Opinión.- VoxBox nació en la mente de la editora en jefe con la idea —un tanto poética— de convertirse en una caja de resonancia sobre los temas que a la gente le importan, pero —hay que agregar— también sobre aquellas agendas que son importantes, aunque a los públicos no les gusten.

Diciéndolo de otra forma: VoxBox anhela convertirse en una revista cultural, apegada al concepto más holístico posible de “cultura”, que sea competitiva con los temas del momento y que, al mismo tiempo, sea un espacio donde converjan distintas voces, desde las más utilitarias hasta las más incómodas: decir libremente, por ejemplo, que el sexo oral sigue siendo un gusto adquirido o que Beyoncé anunció que estaba esperando gemelos. Contar que Venezuela vive una crisis y que Cristiano Ronaldo utiliza vientres de alquiler, porque se le pega la gana y tiene el oro para permitírselo. Procrastinar con estilo, cultura pop que sí da gusto.

VoxBox tampoco pretende hacer periodismo, así que no se ofendan los colegas.

Un año después, aquellas pretensiones inocentes se han vuelto más cabronas: los públicos son, en efecto, impredecibles (cómo se extrañan aquellos años gloriosos en los que la dictadura de la Aguja Hipodérmica nos remitía a un individuo que no existía y, en cambio, había una masa amorfa y homogénea). A la gente no le gusta leer párrafos demasiado grandes (hoy se aguantan este) y, sobre todo, hay temas que se deben agarrar con guantes de seda, porque Internet es tan grande y las posibilidades de toparte con una persona con una infancia jodida es muy alta: estos son los tipos que tienden a ofenderse por cada idiotez, los que te acusan de ser demasiado subjetivo en un artículo de opinión (¿?), los que te ponen la etiqueta de “Marvelita” porque no te gustó la Mujer Maravilla o los que te solicitan de la forma más repugnante posible que quites la bandera del Orgullo LGBTI de tu perfil, porque a ellos se les antoja.

Quiérase o no, todos esos detalles, sumados a un sinnúmero de pequeños triunfos y fracasos, terminan marcando para bien o mal el rumbo de cualquier intento de publicación.

En un año, VoxBox pasó de ser el Playground camboyano a ser una revista en vías de desarrollo al mejor estilo centroamericano: con más errores que aciertos, pero sin dar marcha atrás.

Ahora la revista habla más de Selena Gomez y páginas para adultos que de feminismo y de problemas sociales del continente, pero eso es solo para atraerlos a ustedes, queridos lectores. Tal vez en una de esas se dan cuenta que en el mundo (y en Internet) hay espacio para todos y en una de esas, teniendo mucha suerte, terminan comprendiendo que la diversidad es hermosa porque es real e ineludible.

Y salud por este año.

VoxBox.-

Razones para ver “Narcos” antes del estreno de su tercera temporada

Narcos. VoxBox.

He aquí razones por las que Narcos merece no solo ser recomendada a otros por primera vez, sino también tener una segunda revisión.

Opinión.- En 2014, cuando Netflix anunció la producción en conjunto con Gaumont International de una serie original basada en la vida del famoso narcotraficante colombiano Pablo Escobar, es muy posible que se haya levantado la ceja de muchos de forma suspicaz. Aunque Netflix como empresa ya es sumamente reconocida no solo por sus servicios de streaming de películas y series populares, sino también por la producción de series de alta calidad para su plataforma, esta propuesta sin duda tenía dos grandes dificultades para calar en una audiencia internacional desde el inicio.

La primera era (y no creo ser el único en pensar esto) es que hay demasiadas series sobre Pablo Escobar o referente al mundo del tráfico de droga de los carteles colombianos y mexicanos. No por eso quiero decir que sea un mercado que deba desestimarse, ya que existen buenos productos a raíz de esta moda (en cierta forma, el concepto de Breaking Bad se nutre de  muchas de estas ideas), pero hay que admitir que es un recurso que se está volviendo gastado.

La segunda dificultad era contar una historia que siempre estuvo bajo un contexto sumamente latinoamericano, pero a través de los ojos de los “gringos”. Por más que el Gobierno norteamericano haya estado involucrado en la captura de Escobar, en la vida real siempre hay un grado de resistencia cuando ellos cuentan “su versión oficial” de los hechos, un exceso de patriotismo que no es de agrado más que para ellos.

Pero por suerte todas estas dudas se disiparon rápidamente, tras una exitosa primera temporada que no solo le concedió a Netflix la seguridad para irse con todo en una segunda tanda que continuara con la caída del imperio de Escobar, sino que además promete indagar en la parte más ignorada de la historia del cartel de Cali en una tercera y cuarta temporada.

Aún a la expectativa del estreno de su tercera temporada este 2017, he aquí razones por la cual Narcos como serie merece no solo ser recomendada a otros por primera vez, sino también tener una segunda revisión.

Respeto por la cultura latinoamericana

A pesar de estar contada en su mayoría desde la perspectiva de un agente la DEA, Steve Murphy, como uno de los personajes principales y en teoría el protagonista de los “buenos”, la serie se enfoca en retratar con extrema fidelidad la cultura latinoamericana y el folclore colombiano.

El uso de música popular en español, referencias al catolicismo o el realismo mágico, el uso de locaciones en barrios reales de Colombia, pero no de una forma denigrante sino realista bajo el contexto de la época. Gran parte del idioma empleado es el español por defecto, con muy marcados acentos locales, una opción arriesgada tomando en cuenta que en Estados Unidos no acostumbran a tener un uso tan constante de subtítulos; sin embargo, no por eso la serie dejó de ser un éxito, sino más bien vista como un producto exótico.

Un elenco notable con papeles bien construidos

Muchos espectadores sudamericanos podrán reconocer a algunos actores latinoamericanos presentes previamente en una diversidad de películas e incluso telenovelas, pero en esta ocasión prestan todo su talento para darle vida a complejos personajes llenos de emociones y motivaciones sumamente universales. No importa que algunos hayan tenido pequeños roles secundarios,  o solo unos cuantos episodios como el caso de Alfredo Castro o de Luis Guzmán. Todos tienen su impacto dentro de la historia.

Por no decir que el trabajo de investigación y las dificultades de Wagner Moura para un papel tan fundamental en la serie como el de Pablo Escobar no solo son memorables, sino que ya le han dado un estatus de una interpretación icónica.

Sumamente centrada en los detalles

Murphy como protagonista da al espectador explicaciones muy detalladas de los procesos y planes de captura empleados por distintos organismos gubernamentales contra los narcotraficantes en la década de los ochenta, contrastando sus métodos con la tecnología de hoy en día, además de dar a conocer la terminología básica y los límites de la jurisdicción de la DEA en otros países, incluyendo también el impacto que tienen las decisiones del respectivo poder ejecutivo.

La voz en off, aunque pueda parecerlo, no está sobrecargada con exposición, porque es una narración realmente amena, fascinante y hace que la historia sea fluida para que cualquiera pueda comprender cada paso que dan sus personajes. Es una serie policial como muy pocas, llena equitativamente de acción y momentos de verdadera tensión, pero también centrada en mostrar con fidelidad el proceso de investigación y explicar lo pertinente sobre los procedimientos de captura reales.

Adecuada reconstrucción de los hechos reales

Cualquiera puede encontrar una buena historia real en el periódico y tener planes de adaptarla para un producto de entretenimiento, pero pocos tienen la maestría de lograr contar una historia tan compleja como lo fue el ascenso y descenso de un rey de la droga histórico, como lo fue Pablo Escobar.

Cada acción genera siempre una reacción en cadena y es precisamente con ese enfoque bajo el que se centra el guion, usando a su favor los hechos reales que a veces son más impresionantes que la ficción, logrando un nivel intensidad pero de también la rapidez necesaria para tener un producto televisivo. No son meses los que abarca la serie, sino años, pero mostrados con naturalidad.

Narcos es una excelente opción para una maratón del fin de semana, con cada episodio dejando a la expectativa y suspenso por saber lo que ocurrirá a continuación. Es una experiencia que vale la pena repetirse.

VoxBox.-

Cuba, la pretensión del poderío estadounidense

Cuba. VoxBox.

Luego del anuncio de Donald Trump sobre dar marcha atrás a los acuerdos alcanzados para iniciar las formalizaciones sobre las relaciones entre EE. UU. y Cuba, uno de los matices que demuestra tales enunciados es no solamente endurecer las relaciones y restringir el dinero que entra a la isla, sino que trata de dar un “mensaje duro” sobre todos aquellos actores que no van acorde con los intereses estadounidenses, sino que además tales declaraciones ocultan verdades históricas sobre América Latina.

Opinión.- Estados Unidos ha tratado de establecer la política democrática (desde su propia perspectiva) hacia aquellos países que en algún momento no se situaron dentro de la voluntad norteamericana, y esto no solamente incluye la retórica de una resistencia hacia un país de influencia mundial, sino que EE. UU. se ha encargado de establecer argumentos, olvidando en ocasiones el actuar histórico hacia aquellos países que se han visto afectados sobre el desacuerdo que ha tenido el país norteamericano sobre la libertad de determinar en cada pueblo su propia forma de subsistencia.

Dentro del discurso de Trump, él expuso que una de las razones para volver a endurecer las relaciones con Cuba ha sido lo siguiente: “Sabemos lo que pasa ahí y no lo olvidamos. Cuba debe legalizar los partidos, permitir elecciones supervisadas, liberar los presos y entregar a los fugitivos. Mientras no haya libertad, habrá restricciones”. Sencillo, si Cuba permite la libertad democrática, y además de ello no interviene en la economía nacional, entonces la libertad llegará a los ciudadanos cubanos, y con ello, el camino hacia el mundo libre. ¿Es tan sencillo?

En primer lugar, establecer de nuevo la ruta hacia un embargo económico supone una presión de mercado hacia un país que no tiene la posibilidad de subsistir por medio de una autarquía (donde con la producción interna puede sostener el país, sin la necesidad de relaciones comerciales externas), lo cual es una utopía. Al mismo tiempo restringir de nuevo el turismo, las remesas, la negociación con empresas cubanas, entre otras cosas, supone que al estar de nuevo bajo una presión económica se tendría que cumplir con las exigencias de quien impone el embargo. Pero hay que tener en cuenta que las exigencias estadounidenses “van a beneficiar al pueblo cubano”.

Señalar a un país de violar derechos humanos, de tener presos políticos, de utilizar la fuerza para callar la libre expresión, y al mismo tiempo exigir un orden democrático a través de prácticas que aíslan en mayor medida al pueblo que se pretende proteger, es de manera superflua exigir legítimamente la puesta en marcha de un mejor orden democrático, pero quien señale y exija tal orden democrático, debe tener al menos aquellos que exige.

Estados Unidos es el país que en mayor medida ha violentado los derechos humanos, y no solamente dentro de su territorio, sino que va más allá al romper las democracias en América Latina, irrumpir en países de Medio Oriente, utilizar estrategias bélicas para promulgar la paz y libertad que ellos mismos pretenden tener. No, tratar de exigirle a Cuba que permita libertades no es lo que EE. UU. quiere lograr: es tratar de exigir cuentas sobre algo que ellos mismo violan, es hacer caso omiso a sus propios vejámenes en “virtud” de intentar permitir la “libertad de otros”.

VoxBox.-

Dirk Gently: la única clase de holístico que necesitas es un detective

Dirk Gently. VoxBox.

Dirk Gently no es una serie hecha para todos y eso hay que dejarlo muy claro. Pero para aquellos que disfrutan este tipo de historias es un viaje sumamente intrigante.

Opinión.- A menudo lo más difícil después de haber terminado de ver una serie es encontrar otra que pueda cautivarte al mismo grado que la anterior, como para desear trasnocharte siguiendo episodio tras episodio. Quizás por esa razón cada año son más las series que parecen tener narrativas más continuas, lineales y con una necesidad más grande de hacer argumentos que duran a lo largo de toda una temporada, por lo que es sumamente necesario tener un mayor grado de atención a los detalles.

Esto presenta nuevas dificultades y al mismo tiempo abre las puertas a propuestas todavía más retadoras. Una de las que me he encontrado recientemente producidas por la BBC, en conjunto con la plataforma streaming Netxflix, y considero que necesita mención especial es Dirk Gently’s Holistic Detective Agency. Un peculiar producto audiovisual, dirigido a una audiencia quizás bastaste particular, al ser una serie para aquel fan del humor bizarro e inteligente, la ciencia ficción y las rompecabolescas situaciones.

Si no les suena el nombre no deben, porque sentirse para nada apartados de la realidad, aunque pueda sorprender a muchos que la serie televisiva es en realidad una adaptación de una serie de libros escritos por uno de los autores de ciencia ficción y comedia británicos más conocidos por la cultura popular (o al menos de la actual y predominante cultura pop/geek), Douglas Adams, escritor también del famoso libro The Hitchhiker’s Guide To The Galaxy.

Ahora, la historia que nos concierne trata sobre Todd, el botones de un hotel que tras encontrar una misteriosa escena del crimen, y encima la desaparición de la hija de un millonario en el edificio, termina viéndose involucrado por obligación de un caricaturesco detective “a la Doctor Who”, Dirk Gently, que básicamente lo acosa para convertirlo en su asistente, pero Dirk no es un detective convencional, sino un “detective holístico”, definido por él mismo como una persona que sigue las pistas que se le aparecen en el camino, conectándolas mediante la interconexión de todas las cosas en el universo.

Para aquel que encuentre esta premisa rara, pues realmente no se acerca ni a la punta del iceberg para describir la cantidad de rarezas que siguen apareciendo a medida que avanza la serie: viajes en el tiempo, vampiros emocionales, asesinos en serie, sectas cambiacuerpos, gatos-tiburones, en fin… es ciertamente desconcertante, pero al mismo tiempo está llena de mucho humor inteligente, un diseño de producción estimulante y personajes realmente entrañables.

No es una serie hecha para todos, y eso hay que dejarlo muy claro, pero para aquellos que disfrutan este tipo de historias es un viaje sumamente intrigante. Ocho episodios bastan sumergirte de lleno a la historia y dejarte con ganas de más. Y aunque al principio nada parezca tener sentido, conforme avanza te das cuenta que realmente todo está conectado de una u otra forma, y aunque no logres entenderlo todo al final por lo menos habrás aceptado en gran medida la extraña realidad en la viven sus protagonista.

VoxBox.

Música que nos da pena admitir que escuchamos

Por eso decidí hacer este recuento de la música que me da pena admitir que me gusta, sin etiquetas, ni clasificaciones, y qué pasó por mi vida allá cuando yo tenía la edad de mis queridos millennials.

Música.- Esta mañana, al regresar a la oficina luego de una gripe de esas que te recuerdan la muerte de la manera más tonta posible, me puse a hacer repaso de la música que me gusta, esa que suelen ignorar los millennials con los que trabajo, pero luego pensé que escucho música (a escondidas) que me delata el mal gusto. Sí. No solo escucho rock, ni pop de los ochenta.

Por eso decidí hacer este recuento de la música que me da pena admitir que me gusta, sin etiquetas, ni clasificaciones, y qué pasó por mi vida allá cuando yo tenía la edad de mis queridos millennials.

ACLARACIÓN: La única restricción de esta lista de canciones es que hayan sido estrenadas después del 2000. Dicho eso… acá les dejo mis gustos culposos:

10. Blink 182: Debo reconocer que escuché todo el disco y me gustaron varias de sus canciones, que al final me resultaron como una buena broma a lo rígido. En el caso de Adam’s Song, que se quedó en mis playlist postreintas, porque me recuerda a un exalumno a quien quise mucho y que ya no está entre nosotros.

 

9. Avril Lavigne: Corría el año 2002 cuando llegó esta pequeña mujer, enfundada de negro, cabello largo suelto y nos contó que las cosas con los hombres son, habitualmente, complicadas, y pensé que pasaría a la historia de la música con más bombos. No pasó, pero mientras duró, me encantó.

 

8. Korn: Alguien me dijo que junto con Deftones son los precursores del nu metal, ese híbrido que evolucionó de unir el heavy metal con el rap. Para mí, el video de Freak on a Leash es una hermosura de sincronización y con la virtud de levantarme el ánimo. Esta canción se estrenó en 1999, y pues… sé que no está en el margen post 2000, pero es exquisita.

 

7. Evanescence: Esta banda que no sé ni como catalogarla, porque por ratos parece que tocan nu metal, por otros ratos se van al rock gótico y por ratos hasta me caen mal, porque terminan haciendo algunos “arroz con mango” que no tienen ni ton, ni son… pero esta canción nos trajo a la vida en varias ocasiones, allá por 2003.

 

6. My Chemical Romance: Ahora que lo pienso… la primera década del 2000 fue el inicio de los incomprendidos, y esta banda era la empoderada de la lucha de los raros en el colegio. De hecho, el video de I’m Not Okay (I Promise) está ambientado en los ires y venires de un colegio donde estar loco es un poco necesario. Lo confieso, esta canción suena en mi cabeza cuando veo que mis hijos no han lavado los trastos en más de 24 horas.

 

5. Incubus: Otra banda inclasificable, pero digamos que es rock alternativo. Estos chicos de California fueron descubiertos por Korn, allá cuando el siglo despertaba. Les telonearon todos los conciertos de la gira en Europa y cuando regresaron, en 2001, se metieron a un estudio, y como resultado salió el disco de donde se desprende Whish You Were Here. Lo que me sorprendió fue el gusto que le tomé al sonido del DJ pinchando un disco en medio de la canción.

ADVERTENCIA: De acá en adelante me va dando más pena aún.

4. Kabah: Este grupo mexicano ya estaba haciendo música desde hace ratos. Sus primeros éxitos pop amenizaban las fiestas de colegio, cuando yo era colegiala, o sea a mediados de los noventa, pero en 2000 sacó su disco XNE, de donde sale Antro, una canción que además de pegajoza para bailar en una disco, hace uso de toditas las preposiciones… a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, hacia, hasta, para, por, según, sin, so, sobre, tras… perdónenme, estudié Letras y no puedo evitar emocionarme.

 

3. Kudai: Recuerdo que di con esta canción de pura casualidad allá por 2004, y no tenía ni idea de quiénes eran estos chicos. Luego averigué que eran chilenos y que, como dice su canción… a veces tenía ganas de Escapar.

 

2. Calle 13: En 2006 acababa de llegar a Guatemala y me esperaba un año de estar soterrada por el frío del Altiplano. En esos días mi amigo Pedro fue a visitarme y llegó con esta canción entre sus maletas peregrinas, y me dijo: “He encontrado la canción adecuada para vos”… él manejaba un Staltel, y aunque él ya no está en mi vida, yo sigo escuchando con la misma risa en la cara Atrévete te te.

 

1. Steve Aoki & Angger Dimas feat. Iggy Azalea: Siempre he pensado que es cosa del último lustro eso de reunir a varios artistas y que canten juntitos… en realidad Beat Down me atreví a escucharla, porque vi que Steve Aoki participaba. A Iggy Azalea ya la había escuchado, pero la rapera no me había enamorado, hasta que llegó a esta colaboración.

Estoy consciente de que acá faltan otros gustos culposos y creo que da para otra lista, pero con una categorización mejor establecida.

VoxBox.-

Hablemos de machismo: violación en hombres

Machismo. VoxBox.

El machismo contiene un conjunto de varias prácticas que moldean los comportamientos y actitudes de las personas en todas las sociedades.

 Opinión.- El machismo es uno de los temas más controversiales y de los que en las últimas décadas es motivo de debate, entre aquellos que lo consideran como un mal social y los que creen que este tema se exagera demasiado, y que nuestra sociedad está bien tal cual como la vemos. Y es que existen demasiadas conductas y prácticas que muchos movimientos a favor de la defensa de los derechos humanos condena y adjudica a esta ideología colectiva. Hablar de machismo es complicado, porque nos encontramos con una legión de personas que toma como burla todas las críticas que se hacen en contra de muchos actos que en nada contribuyen al colectivo social.

El machismo contiene un conjunto de varias prácticas que moldean los comportamientos y actitudes de las personas en todas las sociedades, esto en mayor o menor medida, pero de igual manera siempre se mantiene ahí porque, lamentablemente, es parte de nosotros y se encuentra en todos los sistemas donde nos movamos. Si queremos hablar del machismo, no hay nada más eficiente que la vida diaria, donde las cuestiones social y moralmente cuestionables también están impregnadas de esos pensamientos machistas, y que en realidad afectan la percepción real de la gravedad en estas situaciones.

Como ejemplo tomaremos uno de los delitos más invisibilizados que, al menos en El Salvador, suele ser el menos investigado por las autoridades: la violación en hombres. Recientemente revisaba una noticia acerca de un hombre que había ido a las autoridades policiales a denunciar que dos mujeres le obligaron a tener relaciones sexuales en contra de su voluntad. A pesar de ser un delito peculiar, en el sentido de que no se notifican muchos casos de estos, no me sorprende que se haya dado. Pero lo que nunca me deja de impresionar es esa visión tan retrógrada y misógina que muchas personas tienen frente a estas cuestiones.

En los comentarios de esta noticia no cesaban frases como: “Qué maricón que fue a denunciar”, “que suertudo tener a dos mujeres de gratis”, “que desagradecido, otros estuvieran felices con ese servicio”, y demás ideas tontas que no vale repetir. En serio no entiendo cómo aún, en pleno siglo XXI, podemos considerar que la violación en hombres es una probabilidad inexistente y que es cuestión de “hombres suertudos”, y que el que no se deje o se sienta mal con esto es un “maricón”, “nena” o “pipián”. Si incluso la violación en menores y mujeres suele ser objeto de desatención y burlas, qué otra reacción podríamos esperar ante estos testimonios.

Personalmente considero que la violación en hombres puede ser concebida por las personas a través de dos puntos. El primero corresponde al machismo en sí, y en una de sus grandes manifestaciones: la violación es un signo de poder. En las mujeres y niños sirve para subordinar, pero cualquier depravado puede hacerlo con cualquier persona, sin importar el sexo. Violar a un hombre requiere de mayor esfuerzo físico y psicológico, no solo se humilla a la víctima, se le degrada, sodomiza y se adjudica un poderío más grande para el que lo hace. El que viola a un hombre es más macho todavía, una mujer por fin es débil, pero ¿violar a otro como yo?

La segunda condición viene de la nueva variante del machismo: el feminismo distorsionado. Para este grupo particular, la violación en hombres no es nada grave y es un chiste, y las autoridades deberían estar pendientes de las mujeres y de los niños, porque ellos son los grupos más vulnerables. Y a pesar de que hasta cierto punto sea cierto y que nos encontramos en cierta desventaja, a cualquiera que se le degrade o atente su integridad física o psicológica, también necesita apoyo y atención. En fin, estas mujeres consideran que es un castigo que los hombres merecen porque son malos, pervertidos y opresores.

Creo que el problema de estas percepciones es la invisibilización que tienen sobre la víctima. La violación en hombres no es motivo de burla, ni tampoco un tema que debemos dejar pasar y mucho menos es cuestión de “privilegio”, porque es un acto malintencionado que degrada a aquellos que lo reciben. Escuchamos, hablamos e incluso defendemos a los grupos vulnerables, pero ¿no son los hombres igualmente víctimas?

VoxBox.-

Una historia de amor que no acaba: Taylor Swift y Spotify

Algunos dicen que es la Regina George de Spotify y creemos que tienen razón. Taylor Swift había tenido un pasado medio turbulento con Spotify y fue un escándalo total.

Opinión.- Queen Tay,está de regreso en Spotify. Eso de We Are Never Getting Back Together no duró mucho tiempo con la plataforma de música.

Algunos dicen que es la Regina George de Spotify y creemos que tienen razón. Taylor Swift había tenido un pasado medio turbulento con Spotify y fue un escándalo total.

Ok, amamos a Taylor Swift, pero nos parece un poco bitchy que después de quitar toda su música de Spotify, regrese el mismo día que Katy Perry lanzó su disco.

Bad Blood y Katy Perry

Tay no solo tiene problemas con sus amores. Ha tenido un par (muchas) de peleas con artistas como Katy Perry: ¿por qué? Fácil: Katy Perry salió con el exnovio de Taylor, John Mayer.

Una traición enorme para Tay, que termina odiando tanto a exes y consideraba a Katy su amiga. Está en el manual de best friends: no salir nunca con el ex de tu amiga, oops Katy.

Incluso, Taylor utilizó su mejor arma: una canción dedicada a Katy Perry. Bad Blood de su más reciente álbum. Así es, la tierna Taylor no es tan tierna.

S

You Belong With Me, Spotify

Pero regresemos al nuevo escándalo. Taylor ha pasado muy callada desde hace varios meses, pero ya saben lo que dicen: de las aguas mansas, líbrame Señor.

Swift contraatacó de nuevo. Ha regresado como la reina que todos creen que es, haciendo un bitchy move. Todas las canciones y éxitos de Tay están disponibles y gratuitos en Spotify.

Tiempo antes, su música había sido retirada de la plataforma, ya que la artista consideraba injusto poner música gratis al alcance de todos.

La cantante incluso escribió una carta muy enojada para la plataforma, alegando que no era por ella, sino por aquellos artistas que estaban comenzando y no tenían los recursos para producir música gratuita.

Y casi un año después, aquí estamos escuchando una playlist especial por ella: “This Is Taylor Swift en Spotify”, el mismo día que Katy Perry ha colocado su nuevo disco: Witness.

Lo sabemos, Tay, es difícil no regresar con tu ex.

Aplaudimos la creatividad y sed de venganza de Tay, nunca se nos hubiera ocurrido. Sorry Katy, no siempre se gana.

We Knew You Were Trouble, Tay

Pero aún somos tus fans.

VoxBox.-