La música de “Veronica Mars”

Veronica Mars. VoxBox.

A inicios de los dos mil, varios productores y directores decidieron incorporar la música como elemento importante: este es el caso de Veronica Mars.

Opinión.- Era el año 2004. Tenía 20 años y sentía que, estando en mi cuarto año de universidad, ya no debería estar viendo programas sobre adolescentes. Pero, superando la vergüenza, el año anterior había visto la primera temporada de The OC y ya había oído cosas buenas sobre Veronica Mars, el programa que nadie en Estados Unidos estaba viendo.

El primer capítulo que vi fue el número cuatro, Thewrath of Con. Ahí aprendí lo básico: Veronica no era popular, era hija de un detective privado viviendo en un área de California donde no había clase media y no había dejado de investigar cómo habían asesinado a su mejor amiga el año anterior; pero, aún más importante, entendí que había la trama global y era más importante que “el caso del día”.

Ya otros han hablado sobre cómo fue bajando la calidad en las siguientes temporadas, en donde necesitaban quitarle complejidad para atraer más televidentes. No voy a detenerme en eso. En lo personal, considero que la temporada tres es superior a la dos y sí, definitivamente, la temporada uno es lo mejor de todo, incluyendo la película de 2014 que financiaron los fanáticos ávidos de un cierre.

La música siempre ha sido fundamental en los programas de televisión y aún más cuando se dirigen a jóvenes impresionables. Los productores sabían que era la mejor forma de vendernos discos (¿Se acuerdan de los CDs?) y por eso siempre terminaban incluyendo en las tramas un club en el que se presentaran los grupos de actualidad: El After Dark en Beverly Hills 90210, el P3 en Charmed o The Bait Shop en la segunda temporada de The OC.

Alguien en esos mundos ficticios podría haberse preguntado por qué artistas famosos llegaban a esos lugares tan ínfimos. Pero nadie lo hizo, ni siquiera Seth Cohen, quien durante un capítulo de The OC fue superfan de Rooney, banda de la que nadie se acordaría luego ni ahí, ni en el mundo real.

Si bien la música siempre ha estado presente en la televisión, creo que nunca se le ha utilizado tan bien como a principios de los dos mil, y específicamente J. J. Abrams en Alias, Josh Schwartz en The OC y Rob Thomas en Veronica Mars. Quizá podría incluir a la primera temporada de Gossip Girl, pero —como actualmente en The Handmaid’s Tale— no creo que haya sido una constante, sino que más bien hubo esporádicos momentos de genialidad. Por cierto, en Gossip Girl también estuvo involucrado Schwartz, una de las personas más jóvenes en tener un programa de televisión a su cargo.

Por lo general, la música solo se usa como acompañamiento o como fondo. Pero los productores antes mencionados (y su equipo) quizá ya habían aprendido de Tarantino que la música también puede complementar o incluso hacer más especial una escena. No somos pocos los que notamos esas cosas y aún en esos momentos en que teníamos poco acceso a internet y no existían los teléfonos inteligentes, ni aplicaciones para reconocer canciones, nos las ingeniábamos para averiguar cuál era la canción que tan bien había funcionado en ese particular momento.

Esta vez decidí que iba a hablar solo sobre una de estas series. Hasta este momento he fallado. Pero, quinientas palabras después, finalmente llego al meollo: hablar de la música de Veronica Mars, porque siento que ha envejecido mejor que The OC, en donde incluso su entretenida temporada uno incluye los horribles capítulos con el personaje de Oliver, que solo hace que Marisa parezca más estúpida.

Pues bien. Las canciones que yo considero más memorables en Veronica Mars, porque complementan la escena a la perfección, son:

Run, de Air. Voy a admitir mi ignorancia. Yo no conocía esta canción hasta ese capítulo en que Veronica descubre lo sórdidos que eran los papás de la comatosa Meg Manning. Las fantasmagóricas campanitas de esta canción no podían ser más apropiadas para ambientar la rara atmósfera de esa casa.

Troubled times, de Fountains of Wayne

Now is The Time, de Damone

Lily Dreams On, de Cotton Maher

Estas tres canciones deben darles una idea de cuán trascendental para mí era el personaje de Lilly Kane, la mejor amiga de Veronica, cuyo asesinato intentaba resolver. La primera era su canción favorita. Así dice Veronica cuando va en el carro junto a su exnovio (y hermano de Lilly). “But we made it through the troubled times (“pero lo logramos en medio de los tiempos turbulentos”)”es la letra que mejor refleja esas complejas relaciones.

La segunda es la canción que Logan decide utilizar en el video-homenaje a Lilly,durante el capítulo cuatro ya mencionado, How was the ride of your life? (“¿Cómo fue el viaje de tu vida?”) pregunta la vocalista de Damone, mientras el video muestra a Lilly fuera del carro y siendo todo lo salvaje que no soportaba su mamá y que hace que su papá se quiebre y se ponga a llorar. La tercera sale durante el final de la primera temporada, cuando ya Veronica sabe quién mató a su amiga y está soñando que se despide de ella. Lilly le dice: “Sabes cómo serán las cosas ahora, ¿no es así? Tienes que saberlo”. Luego la canción dice: “Lejos de aquí, Lily sueña”.

I hear the bells, de Mike Doughty (quien en algún momento grabó para el sello de Dave Matthews). De nuevo de la temporada 2. Cuando les cancelan el baile de graduación, todos se van al apartamento de Logan. Ya, con la fiesta avanzada y con esta canción de fondo, él le dice a la protagonista que siempre creyó que terminarían juntos, a lo que ella, más consecuente con el personaje que conocimos durante la temporada uno que con quien terminó siendo, le responde que si realmente cree que una relación tiene que ser tan difícil y dramática como él la pinta. (Oigo las campanas sonando alegre y triunfantemente). Por supuesto que, en la vida real, esta canción jamás sería puesta durante una fiesta, a menos que alguien como yo controlara la playlist.

Feel So Free, de Ivy. Una canción nada melodramática para acompañar el suicidio de la mamá de Logan: “Debí saberlo, debería haberlo sabido ya. Y me siento tan libre, sí, me siento bien. Nunca pensé que me sentiría como me siento esta noche”. En lo personal, creo que el hecho de que Logan luego sospechó que ella solo había fingido su muerte le quita peso a este momento, aunque sí funcionó más para que el personaje de él fuera aún más trágico (por cierto, el actor es cienciólogo).

It Never Rains in Southern California, de Albert Hammond, que dicen que trata de cuán mal la pasó el cantante antes de encontrar el éxito. Es la última canción que sonó en la serie antes de ser cancelada, cuando parecía que otra vez todo le iba a salir mal a Keith Mars durante las elecciones. (Parece que no llueve en el sur de California, pero no te advierten que llueve a cántaros).

Momentary Thing, de Something Happens. Al principio de la serie, Logan es uno de los muchos que le hace la vida imposible a Veronica. Pero, en el capítulo Weapons of Classdestruction, ambos ceden a la tensión y, cuando él va a ayudarle, se besan mientras suena esta canción. (Nos llevaremos bien después de tanto tiempo).

We Used to be Friends, de The Dandy Warhols fue usada en uno de los capítulos de The OC, cuando Anna (que nunca debió irse) y Summer están enojadas con Seth, pero por supuesto que es más trascendente como tema principal de esta serie. Es la introducción perfecta para la historia de quien antes tuvo el caché de ser la hija del sheriff, ser amiga de una porrista millonaria, además de la novia de su hermano y que es ahora “pobre” (en términos gringos) y parte de los rechazados. (Hace mucho tiempo solíamos ser amigos, pero últimamente no he pensado en ti en lo absoluto).

Rally, de Phoenix. De la temporada 3. Cuando parece que la canción solo se usa porque la letra “He esperado tanto… cansado o borracho, creo que estás muy bien. He esperado tanto. No habrá decencia alguna”, refleja cuánto le gusta Veronica a Piz y suena mientras Wallace le pide a ella que sea clara, que deje de hacerse la tonta y que ponga las cosas claras. El solo de guitarra toma protagonismo para enfatizar el momento en que Piz le roba un beso y le dice que entiende, que solo son amigos. Pero no termina ahí. La guitarra final de Phoenix remata los minutos finales del capítulo, cuando las puertas del elevador se abren y Logan los encuentra dándose un segundo beso en el pasillo, se sincroniza con la edición, va de la cara de Veronica a la espalda de Logan alejándose y las puertas que se cierran. Luego los créditos. Me encanta esa escena.

Y eso es todo lo que tengo para decir en mi primer post intrascendente. Solo me queda compartirles que yo estaba tan fascinado con Kristen Bell/Veronica Mars que hasta me compré el libro Neptunenoir. Pero ya esas son otras filias que no vienen al caso. Si quiere leer a otra(o) fan propiamente de la música del programa, le dejo este otro enlace (en inglés).

VoxBox.-

La niña que violaron todos los días durante seis meses

Niña que violaron. VoxBox.

Una niña que violaron todos los días durante seis meses, ahora es una noticia que casi pasa desapercibida. ¿Por qué habría de sorprendernos? Hay 120 millones de niñas en el mundo que han sido violadas.

Opinión.- Hay una noticia de una mujer que violaron todos los días durante seis meses seguidos.

¿Es sorprendente? ¿Es sorprendente leer esto hoy en día?

Otra mujer ha sido añadida a las estadísticas de violación, reprimida por una cultura machista que pareciera tener su apogeo en Latinoamérica, pero realmente es un fenómeno que acontece en todo el mundo.

Ya no me sorprenden estas noticias. Me parece ya algo dentro de lo cotidiano.

Es normal leer dentro de la semana, una o dos notas de alguna mujer violada o abusada en cualquiera de las formas que sea posible.

Las mujeres lo aceptamos como una posibilidad de algo que podría pasarnos a lo largo de nuestra vida: cualquier tipo de abuso sexual o violación. Este el mundo en el que nos hemos resignado a coexistir con la cultura machista.

En este mundo vive Ekhlas, la joven yazidí secuestrada a sus 14 años por el Estado Islámico.

La emboscada a su aldea era con el propósito de agarrar la mayor cantidad de jóvenes posibles  y hacerlas prisioneras.

Ekhlas fue prisionera del Estado Islámico junto con un grupo de 150 niñas aproximadamente. Ahí fue cuando fue escogida, según su descripción, por un hombre de olor desagradable, pelo largo y con aspecto de bestia.

“Me violó todos los días, durante seis meses. Traté de matarme”, dijo la joven. “Probablemente piensas que soy fuerte como una roca, pero quiero que sepas que estoy herida por dentro. Mi dolor es como 100 muertes”.

Siento el dolor de Ekhlas, pero la experiencia que tuvo que vivir a corta edad, queda corta para las palabras.
Jamás nadie va poder borrar lo que vivió y ahora ella debe lidiar con los traumas de su pasado, ¿será este el horrible modo de vivir que les espera a las 120 millones de niñas en el mundo que han sido violadas?
Piensen en el número un rato. Ciento veinte millones niñas. Una de cada diez niñas va ser violada en su vida.

Mi dolor es como 100 muertes

Pero esos números es lo normal, es lo que pasa cada día, no es nada nuevo. No es nada sorprendente, porque este es el destino que nos ha tocado vivir por ser mujeres. Niñas que ni siquiera han terminado de jugar con muñecas les toca casarse con sus violadores, ser amas de casa y dejar sus sueños atrás. Por el simple y triste hecho de ser mujer, porque en este mundo ser mujer es algo triste, es algo de qué lamentarse.

Es una estupidez que en pleno siglo XXI sigamos viviendo una cultura dominada por los hombres, que nuestra vida como mujeres se rija por los deseos sexuales de los hombres, que las mujeres tengan que lidiar con las consecuencias de una sociedad incapaz de protegerlas. Una sociedad que esconde y cubre el machismo que mata y viola a nuestras niñas.

Ekhlas dejó su juventud aquel día que la hicieron prisionera. Escapó un día y ahora vive en un centro psiquiátrico de Alemania, donde trata de asimilar lo que vivió.

Ekhlas quiere ser abogada y ha vuelto a ver a los ojos a las personas. Esa es la esperanza que tenemos. A pesar de lo cruel y oscuro que puede ser este mundo, somos lo suficientemente fuertes para luchar por nosotras mismas cuando nadie lo ha hecho.

Ekhlas está encontrando su vida de nuevo.

Quiero leer cada historia de cada mujer que ha sido violada y que sepan que las estamos escuchando. No es una noticia más, no es una estadística más. Es una persona con una historia que nos enseña que nos queda mucho por hacer como mujeres en cada parte del mundo.

Las estamos escuchando.

VoxBox.-

Múltiples emociones: así fue el segundo episodio de “Game of Thrones”

Game of Thrones. VoxBox.

Opinión.- Casi todo el mundo —redes sociales, claro— coincidió con el que el primer episodio de la séptima temporada de Game of Thrones estuvo bastante flojo.

Además de la espectacular venganza de Arya Stark, nada realmente importante sucedió. Muchos se quejaron de que el primer episodio solo sirvió para recordarnos dónde quedaron los personajes y sentar las bases de lo que se vendría luego.

Bueno, quizás tenían razón: el segundo tuvo de todo.

AQUÍ EMPIEZAN LOS SPOILERS

Múltiples emociones

No vamos a hacer un resumen detallado de cada cosa que ocurrió, pero en términos generales podemos decir que este capítulo estuvo bien cargado de todo un poco.

— Planes militares con Daenerys y sus aliadas.

— Amor y sexo entre Missandei y Gusano Gris.

— Orgullo familiar con los Stark (“Si la tocas te mato”, le juró Jon Snow a Littlefinger)

— Un rencuentro inesperado con Nymeria (Nymeria </3)

Y justo cuando pensábamos que al capítulo le hacía falta acción (justo cuando iba a tener lugar una hermosa escena de sexo lésbico entre Ellaria y Yara), aparece Euron para desbaratar el plan de la Madre de Dragones y termina con los barcos.

La huida de Theon fue un golpe bajo aunque bastante predecible.

También habrá que resaltar que, tal como quedaron las cosas, todo parece indicar que la estrategia de Tyrion de atacar King’s Landing con ejércitos locales y Casterly Rock (el corazón de la ciudad) con los Inmaculados y los Dothraki ha salido muy mal. Algo que no le suele suceder a la grandiosa mente del menor de los Lannister. Así que por respeto a lo que hemos visto de él hasta ahora, podemos dejar espacio para la duda: ¿Se habrá equivocado realmente o todo estaba previsto? En caso de haberse equivocado, ¿sabrá salir de esta?

Una última cosa: ¿Sam podrá curar a Ser Jorah? ¿Qué consecuencias traería el éxito de su curación para el juego de tronos? ¿Solo a mí me dio asco esa transición entre las rebanadas de piel y la comida?

En fin, solo resta comenzar a esperar el siguiente domingo para volver a tener una razón de existir.

Mientras tanto, ¿qué podemos esperar del siguiente episodio?

Todavía no lo sabremos, pero te vamos a mantener informado.

Aquí hay, para mientras, un adelanto:

VoxBox.-

TOP 10: Personajes masculinos extraordinarios de “Canción de hielo y fuego”

Canción de hielo y fuego, saga de novelas que inspiró la serie Juego de Tronos, nos ofrece personajes memorables que representan todo un reto a lo hora de hacer un top. Veamos qué tal me va.

Opinión.- Este top es complemento del anterior. No sé si lograré mi cometido, el de ser lo suficientemente justo. He dejado fuera a los Clegane (Gregor y Sandor), a Rorge y Mordedor, a Lim Capa de Limón y a todos esos que son grandes guerreros, muy fuertes, pero que consideré que necesitan algo más para considerarse extraordinarios.

Por otro lado, con mucho pesar dejé fuera a Caramanchada, ser Duncan El Alto, ser Barristan Selmy, Belwas el Fuerte, Khal Drogo y Daario Naharis. Además que a Brandon y Benjen Stark (hermanos de Ned), Jon Snow y Rob Stark, todos grandes guerreros, pero que gozaron demasiado del favoritismo del autor de la saga, por lo que consideré necesario darle oportunidad a otros personajes.

Bran Stark (hijo de Ned), Morroqo, Thoros de Myr y cualquier otro ser mágico los dejé fuera, porque ganarían un lugar alto solo por esas habilidades superhumanas.

Lo mismo hice en el post anterior, pero el lector no fue tan benevolente.

Así que, como notará, esto también pudo haber sido un top 20, pero mejor me quedo con 10. Huelga añadir de nuevo una advertencia, para quienes no han visto la serie ni leído la saga de Martin. Esta vez con un meme en boca de Jon Snow:

Al ser esta una saga de fantasía oscura es natural que aparezcan un sinfín de situaciones imposibles. El autor maneja bien la verosimilitud dentro de su propio universo, por lo que no resulta relativamente complicado elegir a unos que destacan por sobre los demás, a través de características muy concretas. Algo espero poder comunicar, según lo que entiendo por extraordinario. Comencemos…

10. Varys

Si he dejado a otros hombres grandes fuera, ¿por qué la Araña está aquí? Bueno, porque a su manera es un sobreviviente. Pero no solo eso: logró llegar a lo alto, tal vez con métodos cuestionables, por supuesto, pero logró granjearse la amistad y el temor de grandes reyes y señores.

Todo lo que diga Varys puede cuestionarse, pero si hacemos caso de su relato fue esclavo en Lys, miembro de una compañía de comediantes, sobrevivió a un ritual de sangre y vivió en la calle mendingando y robando, llegando a convertirse en alguien temido. No sabemos si sabe pelear o blandir la espada, pero es un absoluto maestro del disfraz, una prueba real de que las apariencias engañan. Un día con polvos y perfume, otro día vestido de negro, con botas y olor a vino agrio. Además que su experiencia le enseñó algo importante: vale más la información que el oro y las gemas. Así que Varys siempre pudo anticiparse a lo que fuera, tanto así que incide en todos los acontecimientos principales de la saga de Martin, que es por decir poco.

9. Donal Noye

Donal Noye era el herrero de la Guardia de la Noche. Además de eso es un hombre demasiado humilde, que prefiere pasar desapercibido. Así que por él mismo poco sabemos, pero los hechos y las historias de los demás alimentan su leyenda.

Sirvió a la casa Baratheon y forjó la famosa maza de Robert y la primera espada de Stannis. Como herrero, un habilidoso sin igual. Herido en batalla se infectó su herida y tuvieron que amputar su brazo. Decidió unirse a la Guardia y demostró desde el principio su valía.

Noye fue mentor de Snow y le enseñó a ganarse a sus compañeros. Cuando curaron las heridas de Jon, a Noye le bastó un solo brazo para inmovilizarlo y permitirle maniobrar al maestre Aemon. Mató con su único brazo a Mag el Poderoso, el rey de los gigantes y uno de los seres más temidos por la Guardia y el Pueblo Libre. Murió en el intento, pero ¿qué hombre en solitario sobreviviría al ataque de un gigante? Cuando el Pueblo Libre intentó entrar por la puerta que defendió Noye, simplemente resultó imposible. Un hombre que con un solo brazo valía por diez.

8. Mance Rayder

Aunque no quisiera, Mance Rayder tenía que estar aquí. La serie ni siquiera sacó una mínima parte de todos los logros de Mance. Solo unir al Pueblo Libre, ¿tiene idea de lo que a este hombre le costó? Cuando le dijo a Jon que solo por la fuerza se somete al Pueblo Libre, Mance lo decía literalmente. A algunos jefes de clanes tuvo que matarlos en combate singular, y a veces a sus hijos o segundos, a veces peleando con cuatro o cinco hombres al mismo tiempo, y en ocasiones tuvo que dejar en agonía a algunos hasta obligarlos a rendirse. Se convirtió en rey-más-allá-del-muro porque se ganó el respeto de todos. Los thennitas, las mujeres de la lanzas, los señores de los huesos, Tormund Matagigantes, hasta los gigantes con sus mamuts y los domadores de bestias (cambiapieles o wargs) reconocieron la valía de Mance.

Dentro de la Guardia de la Noche, en una ocasión, Jon Snow entrenaba con tres de los mejores muchachos, combatiendo con espadas romas. Venció a los tres de una vez, lo cual dice mucho de las habilidades de Jon (hay quienes afirman que podría estar entre las mejores espadas de los Siete Reinos). Pero cuando peleó contra Mance Rayder por práctica no tuvo ni una sola oportunidad. Ni una sola. Hasta Jon recibió una lección de humildad con tremenda paliza. Espero que un día se anime a leer esa pelea, que aparece en Danza de dragones.

7. Jaime Lannister

A lo largo de todas las novelas de la saga tuve mis dudas con Jaime. Pero a estas alturas ya no sé si es un hombre bueno o malo. Es fiel a la casa Lannister y haría lo que fuera por su hermana, pero en el fondo Jaime es un verdadero caballero, como lo demostró con Brienne de Tarth, con los asedios que logró finalizar en treguas y sin ninguna muerte, y con sus hazañas de juventud, donde el mismísimo Arthur Dayne lo armó caballero.

Grandes leyendas de la Guardia Real reconocían la valía de Jaime, incluso el Rey Loco. Brienne de Tarth, cuando llevaba a Jaime de prisionero, tuvo demasiadas dificultades para mantenerlo a raya, y eso que estaba famélico y encadenado. La serie no le hace justicia a esa pelea, pero en las novelas ella misma lo piensa sin darle el gusto de saberlo, donde reconoce que en otras circunstancias él la habría vencido (y no olvidemos que Brienne casi no pierde ni una pelea a lo largo de la saga).

6. Victarion Greyjoy

Si acaso hay algún tipo de cadena alimenticia o niveles de poder, George R. R. Martin creo que debe tener en alto a este hijo del hierro. Cuando un hombre lo ofendió fue capaz de matarlo usando una sola mano, estrangulándolo sin que pudiera hacer nada. Sabe pelear usando las dos manos y sin importar si es tierra firme o alta mar, en medio de una tormenta. A pesar de estar en el océano usa armadura, pero jamás alguien ha logrado derrotarlo.

Y es que a pesar de tener la fortaleza de un monstruo, jamás ha subestimado a un enemigo y no deja que su orgullo lo nuble. Es inmensamente religioso, se encomienda a su dios Ahogado, y ha demostrado tener don de liderazgo, por lo que su actual expedición a Essos ha sido todo un éxito. Quedará pendiente para las siguientes entregas de Martin si logra domar a los dragones (tiene en su poder el Cuerno del Dragón de la antigua Valyria) o si tal vez logra una alianza con Daenerys Targaryen.

5. Jaqen H’ghar

Si el anterior era un monstruo, a este sujeto no sé cómo considerarlo. Pero mágico no es: solo se trata de uno de los miembros más habilidosos de los Hombres sin Rostro. Actualmente su paradero es desconocido, aunque podría estar en la Ciudadela, dada la descripción de un personaje que se encuentra allí. Este hombre es un arma letal ambulante. Incluso Rorge y Mordedor, considerados dos de los peores criminales de Desembarco del Rey (y uno de ellos fue el único que venció a Brienne de Tarth), le tenían un respeto que roza en el temor. Veamos este fragmento con Arya Stark:

—Estoy buscando a Jaqen —dijo—. Tengo un mensaje para él.

Rorge se detuvo. Algo brilló en sus ojos… ¿sería posible que tuviera miedo de Jaqen H’ghar?

—En los baños. Fuera de mi camino.

Arya se dio media vuelta y salió corriendo veloz como un ciervo, volando sobre los guijarros hasta que estuvo al lado de los baños. Jaqen estaba sumergido en una bañera, rodeado de vapor, mientras una criada le echaba agua caliente por encima de la cabeza. La larga cabellera, roja por un lado y blanca por el otro, le caía sobre los hombros húmeda y pesada.

Se acercó silenciosa como una sombra, pero él abrió los ojos.

—La chica camina con pasitos de ratón —dijo—, pero uno oye.

«¿Cómo me ha podido oír?», se preguntó, y pareció como si también eso lo oyera.

—El sonido del cuero contra la piedra canta más alto que un cuerno de guerra para uno con los oídos atentos. La niña lista va descalza.

Los Hombres sin Rostro son la combinación letal de religión, sabiduría y el arte de asesinar en todas las formas posibles. Así que imagínese… era imposible no mencionarlo…

4. Arthur Dayne, la Espada del Amanecer

Eddard Stark, Barristan Selmy y Jaime Lannister, en distintos momentos de la saga, reconocen cada uno por su lado que Dayne era el mejor guerrero que hubieran conocido. Solo eso ya debería bastar para justificar situarlo entre los mejores. Pero agreguemos un poco más. Era un hombre sabio, justo, inteligente, caballero y líder. Incluso el pueblo alrededor de los Siete Reinos lo amaba, ya que cualquier cosa que uno de sus hombres hiciera él respondía y pagaba cualquier deuda o daño. Llevaba las peticiones del pueblo llano al rey Aerys II y siempre estuvo de parte de los más necesitados. Omitiendo el suceso de su muerte, prácticamente nadie pudo derrotarlo jamás en combate singular.

¿Cómo se supone entonces que participó en el secuestro de Lyanna Stark? Bueno, de eso da para hablar en otro post. No sé si me pondré a escribirlo, porque creo que ya no hay mucho que añadir. Pero en relación con su figura, Arthur Dayne era llamado la Espada del Amanecer porque llevaba consigo a Albor, un mandoble que solo puede blandir el mejor guerrero de los Siete Reinos y forjado con el corazón de una estrella caída del cielo. Y nadie volverá a blandirlo hasta que aparezca otro guerrero digno, lo cual se ve muy lejano.

3. Tyrion Lannister

Si este fuera un top de los 10 más astutos, o bueno, de los 10 más inteligentes, no dude que estaría en el número uno. Sin embargo, a pesar de lo extraordinario que resultan todos los demás, ¿cómo pudo escalar hasta aquí? No solo el campo de batalla lo es todo para convertirse en alguien extraordinario. Tyrion ha demostrado su valía en cada cosa que ha emprendido y se ha ganado la simpatía y el odio (más por envidia de su ingenio que por otra cosa) de cuanta persona haya conocido. Y gracias a su inteligencia ha sabido burlar la muerte en demasiadas ocasiones.

Cualquier tarea que se le ha encomendado, incluso en situaciones adversas, ha sabido llevarlas a buen puerto, porque su capacidad de análisis y de resolución de problemas es superhumana. Se ha llevado la peor parte en muchas ocasiones y en todas nadie lo ha reconocido (como todo lo que vivió en Desembarco del Rey), pero uno como lector lo capta de inmediato: sin Tyrion todo habría estado perdido en la mayoría de situaciones donde intervino. Le doy mis palmas a Martin por este personaje, porque con una habilidad de escritor que merece respeto ubicó a la inteligencia por encima de la fuerza.

2. Oberyn Martell

Oberyn es un hombre amoral. ¿Cómo podría estar aquí? Creo que varios de los mencionados arriba podrían matarlo, aunque tal vez Oberyn sea capaz de llevárselos consigo, porque sus armas las mantenía envenenadas y el más leve roce podía ser letal.

Pero Oberyn era un hombre de otro mundo. Mientras todos siguen una mentalidad lineal y acorde a una sola moral, Oberyn representa en la saga a un hombre sin tiempo, a alguien que está más allá de los convencionalismos. Antes prefirió vivir que cumplir con su deber de miembro de la casa Martell. Viajó por todo el mundo, peleó contra los guerreros más fuertes adondequiera que llegó, incluso arriesgó su vida sirviendo en los Segundos Hijos, donde pudo haber muerto como simple mercenario, pero incluso así formó su propia banda. Conoció a mujeres y hombres de todas las lenguas, nacionalidades y clases sociales, viajó a la Ciudadela solo porque le dio la gana de estudiar, pero al final no hizo los votos de maestre y siguió con su vida.

Y no solo eso. Cuando se quedó con Ellaria Arena la reconoció ante todo el mundo, con mucho orgullo, sin importarle el qué dirán sobre su condición de bastarda y además amante. También reconoció a todas sus hijas bastardas, engendradas en las más variopintas circunstancias. Les enseñó el arte de la guerra (ganándose el apodo de Serpientes de Arena), les quitó de la cabeza todo convencionalismo y las preparó para ser mujeres diferentes a lo que suelen ser todas en los Siete Reinos. Me encanta recordar esa frase que le dice a sus hijas, cuando les explica los vaivenes del amor:

Si queréis casaros, casaos. Si no, tomad el placer allí donde lo encontréis. Demasiado escasea ya en el mundo. Pero elegid bien: si os cargáis con un imbécil o con un bestia, no me pidáis luego que os libre de él. Ya os he dado instrumentos para que lo hagáis vosotras solas.

Ingenioso, divertido y mordaz. ¿Qué más añadir? Todo el que lo conocía se sorprendía por su extraordinaria visión de mundo. Incluso logró aturdir a Tyrion el día que lo conoció. Ah, sí: la pelea recreada en la serie no es nada. En la novela se evidencia que la Montaña jamás tuvo la menor oportunidad… eso sí… en combate singular gana quien mata al oponente, y eso, ni modo, lo logró la Montaña, porque así lo quiso el autor.

1. Rhaegar Targaryen

Ni modo… los Targaryen dentro de la saga son demasiado especiales. Así como Dany es una mujer extraordinaria, Rhaegar es un hombre fuera de serie, merecidamente reconocido como un ser peculiar.

Desde que aprendió a leer, es decir, desde que era solo un niño, comenzó a hacerlo con una voracidad, disciplina y dedicación, que todos pensaban que Baelor el Santo había reencarnado. Llegó a tener una inteligencia y sabiduría impropia de su edad. Pero un día, como si nada, siendo jovencito decidió que quería convertirse en caballero, y a los 17 años lo logró como nadie. Parecía ser que los libros le habían dado algún tipo de iluminación, ya que de repente Rhaegar emprendía cualquier cosa y la coronaba con éxito. Así que se convirtió en un caballero destacado en las artes de la guerra, al mismo tiempo que en un gran músico y compositor, con capacidad para conmover a quien lo escuchara.

Cuando menos se dio cuenta, Rhaegar era un showman. Cersei Lannister mencionó en alguna ocasión que si el pueblo ovacionaba a Aerys II, el doble de multitud ovacionaba a Tywin… pero ninguno de los dos llegaba a la mitad de las ovaciones que alcanzaba Rhaegar. Ser Barristan Selmy sirvió a tres reyes y él estaba seguro que Rhaegar habría sido mejor que los tres. Otros personajes a lo largo de la saga opinaban lo mismo.

Rhaegar despertaba admiración y envidia a partes iguales. Perdió en combate singular contra Robert Baratheon, pero además de esa circunstancia de la guerra nadie pudo derrotarlo en ningún torneo o combate singular, e incluso derrotó a Arthur Dayne, su mejor amigo. Por otra parte, Rhaegar parece el clásico personaje demasiado perfecto y sin embargo era un hombre melancólico, que sentía una tristeza no expresada, una desesperanza oculta. Lo casaron con Elia Martell y parecía que se amaban. De esa unión nacieron dos hijos.

No fue hasta que conoció a Lyanna Stark que todo su mundo dio vuelta. Pero esa es otra historia.

* * *

Creo que lo mencioné en el post anterior: Martin posee una habilidad para decir desde lo no dicho. En otras palabras, administra con sabiduría la información que nos transmitirá a través de la narración y espera que nosotros nos tomemos la molestia de deducir. ¿A quién le gusta la lectura que lo dé todo en la boca? A mí no.

Hay muchos personajes de Canción de hielo y fuego que no inciden directamente en la trama, pero sabemos que por ellos todo está ocurriendo. Es decir, la historia contada en la saga es la consecuencia de la historia no contada, que solo ella, de por sí, es una maravillosa épica. Estoy seguro que Martin no es el primero en intentar esto como una técnica literaria. Pero en definitiva lo logra con un gran mérito.

VoxBox.-

Spider-Man: de verdad ha vuelto a casa

Spiderman. VoxBox.

Tom Holland demuestra no solo ser el Spider-Man más carismático de todos, sino que paradójicamente, aunque sea su versión más “modernizada”, sigue teniendo un espíritu mucho más cercano al cómic.

Opinión.- Es difícil y hasta casi inimaginable apostar por el éxito de una tercera encarnación cinematográfica de una misma franquicia, en tan poco tiempo. No han pasado ni unos diez años desde la última vez que vimos a otra persona usar el traje del trepamuros, pero es inevitable esta cierta tendencia al “rebooteo” para sacar un mejor provecho de un personaje tan popular como lo es Spider-Man, y sin duda todas las posibilidades mercadotécnicas que este es capaz de ofrecer.

Aun cuando la inminente cancelación de futuras secuelas con Andrew Garfield haya dividido a algunos fanáticos, esta nueva adaptación del superhéroe desde el principio tuvo mucho más respaldo mediático, al estar creativamente apadrinada por Marvel Studios, oficializando la incorporación del arácnido al tan popular universo cinematográfico, pero sin que Sony perdiera los derechos.

Claro que todavía había quienes tenían sus reservas, y tras una campaña casi excesiva de adelantos y tráilers los comentarios negativos no se hicieron esperar, augurando defectos en la cinta, tales como: “Iron Man opacará la película…”. Ahora, una semana después de haber sido el estreno mundial, no queda más que dejar de lado todas esas especulaciones y valorar el producto por lo que realmente es…

A mi consideración, una gran joya de entretenimiento que realmente captura la esencia de los cómics. Hablando desde la perspectiva de un verdadero fanático, también reacio a cambios demasiado evidentes como la edad de la tía May y la procedencia de algunos personajes secundarios, todo fue llevado con el suficiente grado tanto de sutileza como de originalidad, para no volverse irritante o distrayente.

Por primera vez considero que el espíritu jovial y cómico del personaje es utilizado de una forma lógica que se siente correcta de ver… es decir, hay que entender que Spider-Man hace chistes a los malos como un mecanismo de defensa contra sus propias inseguridades, que a fin de cuentas son las mismas que tendría un adolescente, y que es exactamente lo que se muestra y se siente.

He aquí otro punto a favor: se aborda correctamente la edad que debería de tener el personaje al inicio de su carrera, pero sin desprestigiar el drama que esa misma etapa representa. Vemos a un Peter Parker completamente dependiente, sin la edad suficiente para conducir o para ser tomado en serio por los vengadores, a pesar de tener un gran potencial heroico.

He aquí cuando realmente beneficia al personaje encontrarse rodeado de otros superhéroes. Por primera vez él no es el único foco de atención dentro del mundo de lo extraordinario, sino que solo representa una porción dentro de un mundo donde los extraterrestres y personas con superpoderes son cada vez más corrientes.

A decir verdad, su importancia dentro del universo Marvel se ve minimizada ofreciendo una visión que da mucha más riqueza y, al mismo tiempo, mayor nobleza. Esa faceta de querer ser primero el héroe local, “el vecino amistoso”, cuyos supervillanos no representan amenazas cósmicas, sino que por el contrario, afectan al señor con el local hot-dogs de la esquina, a sus vecinos, familiares y amigos.

Aun cuando se vuelve un elemento distractor que el traje posea tanta tecnología, sin duda existe otra capa dentro de la historia, que le agrega de un mayor interés a nivel de ejecución, y es el hecho de que a pesar de ser la versión con más recursos a su disposición es quien parece ser también el peor haciendo su trabajo, tal cual se comporta en todo momento como un amateur.

Sin duda alguna es el más “novato” de todos los tipos con traje de la ciudad, lo que hace que desesperadamente intente hacer algún acto heroico llamativo y se equivoque estrepitosamente, por no tener la madurez necesaria para lidiar la situación… a fin de cuentas, Spider-Man es un perdedor por defecto, pero uno muy difícil de no querer y de sentirse al mismo tiempo identificado.

Tom Holland demuestra no solo ser el Spider-Man más carismático de todos, sino que paradójicamente, aunque sea su versión más “modernizada”, sigue teniendo un espíritu mucho más cercano al cómic que sus predecesores. Esta cinta es colorida en todo momento, conserva un estilo ligero y fresco, lleno de una energía que venía haciéndole falta al personaje, al que cada vez querían oscurecer como si se tratara de otro “caballero de la noche”. Además, en esta ocasión rebosa de un elenco muy llamativo de nuevos personajes secundarios, que destacan por sus propias personalidades.

Michael Keaton, además, es perfecto no solo por su interpretación, sino que se siente como uno de los villanos de Marvel mejor construidos, algo bastante arriesgado de decir, tomando en consideración quien es realmente El Buitre en el mundo del cómic, pero la justificación que tiene para sus actos están llenos de una lógica increíble, tanto narrativa como simbólica. Es fascinante de ver, así como inevitable de predecir uno de los mayores giros en la trama, que tras analizarlo a profundidad era de esperarse, considerando lo conectado que se encuentra la vida personal de Peter Parker con su álter ego (ya lo sabrán quienes hayan visto la película).

Quizás el único punto negativo de la cinta sea que no conserve esa percepción de heroísmo y de proporciones épicas que trajeron las cintas de Raimi consigo. Esa grandiosidad cinematográfica que verdaderamente te sumergía en la ciudad de Nueva York, mientras nuestro protagonista se columpiaba por sus rascacielos. Es lo único que hizo en falta en esta ocasión, pero que como dije anteriormente, nos encontramos con la versión más inexperta de todas, que ya podremos ver cómo se desarrolla y crece en el largo futuro que parece depararle.

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Ni monógamos ni polígamos: simplemente sexuales

Sexuales. VoxBox.

Sexuales por naturaleza, tanto para reproducirnos como para entretenernos, la naturaleza humana sigue empantanada en el debate de las preferencias sexuales, la monogamia o la poligamia. Pero primero lo primero: somos simplemente sexuales.

Opinión.- Nuestra ética humana y nuestra identidad cultural nos ha obligado a elegir durante miles de años entre un par de opciones para convivir como sociedad y para estabilizarnos como comunidad humana: monogamia, bigamia, poligamia, poliandria, poliginia, y las cientos de variantes por región.

Los miles de testimonios anónimos que alberga el informe Kinsey o cualquier informe serio relacionado con el estudio de la sexualidad, o los testimonios mismos que usted conoce, ya sea de forma directa, indirecta, por chisme o de primera mano, acerca de la sexualidad descubierta desde la infancia, la posterior satanización de la curiosidad (fundamentalmente para que no nos hagamos daño tan temprano, si lo vemos desde el punto de vista de la infinita sabiduría popular) y la vigilancia de nuestros impulsos físicos hasta que somos capaces de controlarlos por nuestra cuenta.

Las leyes para controlar nuestra sexualidad, con la finalidad de tener un estándar, algo socialmente aceptable. La penalización de lo extraño y de lo que consideramos que hace daño a otros (que dicho sea de paso, no quiero implicar que acepte o rechace una cosa y otra, ya que no es el tema en sí), ya sea porque no estamos listos para asumirlo o no tenemos la madurez para afrontarlo. El cuido de nuestros menores, que hasta la fecha es lo único en lo que casi todas las comunidades humanas estamos de acuerdo: lanzar todo el peso de la ley a quien se meta con la sexualidad de los menores, ya sea con o sin consentimiento.

¿Por qué es tan difícil manejar la sexualidad humana? Hay muchas aristas y puntos de vista, y es evidente que el tema nos interesa a todos, ya sea de forma abierta o solapada. A propósito, quiero citar un fragmento de una novela de Laura Restrepo (recomendable, dicho sea de paso), titulada Delirio y que ganó el prestigioso premio Alfaguara de novela en el año 2004:

…Aminta esperaba un hijo la despidió, los niños lloraron, yo traté de interceder pero Eugenia fue implacable, tal vez también en esa ocasión le salió de adentro esa especie de horror por la sexualidad de los demás que siempre ha marcado su vida, que a lo mejor también es horror por la sexualidad propia, no sería de extrañar, pero lo primero, esa compulsión a censurar y reglamentar la vida sexual de los otros fue una actitud que compartió con Carlos Vicente, en esa inclinación sombría se encontraban los dos, ahí coincidían, ahí eran cómplices y ése era el pilar de la autoridad tanto del uno como del otro, algo así como la columna vertebral de la dignidad de la familia, como si por aprendizaje hereditario supieran que adquiere el mando quien logra controlar la sexualidad del resto de la tribu, no sé si entiendas a qué me refiero, Aguilar, Claro que entiendo, dijo Aguilar, si no entendiera eso no podría descifrar este país, pero la tía Sofi seguía abundando en explicaciones como si se las estuviera dando más bien a sí misma, Es una especie de fuerza más poderosa que todo y que viene en la sangre, una censura inclemente y rencorosa hacia la sexualidad en cualquiera de sus expresiones como si fuera algo repugnante, a Eugenia le parecen un insulto las parejas que se besan en el parque o que se abrazan entre el mar, hasta el punto de protestar porque la policía no impide que hagan eso en público, siendo Eso todo lo que tiene que ver con la sexualidad, con la sensualidad, dos cosas que para ella nunca han tenido nombre, las reduce apenas a un Eso que pronuncia con un gesto torcido como si solo mencionarlo le ensuciara la boca…

¿Por qué esa tendencia de la inmensa mayoría a ser ultraconservadores en el sexo, pero no en otras cosas como la violencia o el consumo de sustancias recreativas? No mentiré al admitir que la respuesta se escapa de mis manos, además que una opinión breve como esta no podría dar para tanto. Pero considero importante traer a colación lo siguiente.

Independiente de nuestras preferencias sexuales, de nuestros tabúes, de las convenciones sociales que nos autoimponemos para sobrevivir como especie y como seres biopsicosociales y valorativos, lo cierto es, aunque nos moleste y tengamos que lidiar con eso, que la realidad es que solo somos seres sexuales. Y con esto no estoy implicando nada, sino solo sacando algo muy básico, que decidimos ignorar todo el tiempo: no importa qué tan civilizados creamos ser, pero lo cierto es que los impulso los vencemos todos los días, los combatimos encarnizadamente, tratando de someter los sentimientos a la razón.

Antes que considere que esta es una reflexión inútil, se lo comento porque escuché a dos personas discutiendo sobre la naturaleza humana: Los seres humanos ¿somos monógamos o polígamos por naturaleza? Escuché uno tras otro planteamiento y hubiera querido tener una grabadora para poder rescatar algo. Cuando escuché que la conversación de ambos comenzaba a empantanarse, me di cuenta que la pregunta está mal planteada.

Es como de repente verse al espejo y mirarse a la cara. Nos guste o no lo que vemos, no quiere decir que podamos negarlo. Para explicarlo mejor le daré un ejemplo bastante extremo:

Suponga que usted se fue a dormir en un día cualquiera, en su casa, en su cama. Cuando despierta no puede moverse, está atado y tiene una venda en sus ojos. Se asusta. Siente un terror de muerte. Siente el frío de su cuerpo desnudo. Intenta moverse y no hay nada por hacer, está totalmente sometido. ¿Qué haría si siente que alguien está intentando estimular su cuerpo? Se asusta, por supuesto. Trata de escapar aunque no lo logra. Luego siente que alguien intenta darle placer y después de tanta persistencia, a pesar de negárselo y de sentirse humillado, usted sin querer tiene un orgasmo. Luego de su orgasmo le quitan la venda y descubre que es una persona de su mismo sexo. ¿Qué haría? ¿Gritar de la pura indignación? ¿Llorar? ¿Sentir que la tierra se lo tragará? A pesar de la negación, ¿podrá borrar el orgasmo que acaba de sentir?

Es un ejemplo muy, muy delicado y bastante extremo, lo reconozco, pero hay un punto al que quiero llegar. Para que se entienda por qué es algo delicado, no olvide que cuando alguien ha sido víctima de violación y ha tenido un orgasmo, por ejemplo, la secuela psicológica suele ser muy fuerte y difícil de superar: a eso y a otros fenómenos relacionados le llaman el orgasmo de la culpabilidad.

Pero el punto es que somos seres sexuales. Y no solo los seres humanos, sino casi todos los mamíferos. Son tan contados los mamíferos monógamos, que precisamente son excepciones que confirman la regla de nuestra naturaleza. Tanto el perro que se frota a su humano cuando está descubriendo su sexualidad, como las especies salvajes que de repente hacen algo que no tiene que ver nada con la reproducción. Y lo negamos, y nos molesta, y hay quien me insultará solo por recordarle algo tan simple.

Es por eso que la pregunta no es si somos monógamos o polígamos por naturaleza, porque es una pregunta mal planteada: somos seres sexuales, llenos de instintos físicos, que a través de miles de años de domesticación de nuestra naturaleza salvaje hemos sometido nuestros impulsos a la razón. Así como de repente reaccionamos con violencia en el momento más inesperado, también somos tremendamente sexuales cuando las millones de variables y circunstancias lo permiten y coinciden en nuestro actuar.

Y mientras sigamos negando la discusión de ese mundo desconocido del que apenas hablamos superficialidades, la sexualidad seguirá siendo siempre condenada.

Todavía, mi estimado lector, hay miles de preguntas que deberíamos intentar respondernos para comprender mejor nuestra naturaleza.

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Los inútiles debates sobre el aborto

Aborto. VoxBox.

Si una mujer fue violada merece la oportunidad del aborto sin que nadie le esté preguntando nada.

Opinión.- Entiendo que el aborto es un tema que en países como el mío hay que agarrar con pinzas, porque hay muchas personas que tienen una mente muy frágil y pulcra, y ese tipo de suciedades los escandaliza hasta el infarto.

Por mucho que me gustaría que fuera diferente, esa es la realidad de muchos países empobrecidos —que al igual que el mío, utilizan el eufemismo de “conservadores” para llamarle a la más pura hipocresía— pero, con todo y todo, creo que este tema es delicadísimo y todos deberíamos participar en él, incluso los seres más puros y execrables.

Pero no estoy hablando de eso. Es más, no estoy proponiendo aquí un debate de altura, con cifras, datos, estadísticas, argumentos médicos y legales o contrariedades culturales. Por favor lea bien esta parte y no se confunda.

Lo que estoy haciendo es proponiéndole atentamente al sistema judicial que se vaya a dar una vuelta por la mismísima mierda. Y no se confunda, este todavía no es el insulto. Es una asesoría por la que no les voy a cobrar.

Váyanse de vez en cuando a dar una vuelta por los barrios bajos del país, conozca sus casas y sus situaciones, y vean lo que hemos provocado todos. Vea cómo es de inhumano que ustedes estén queriendo meter 30 años a la cárcel a una adolescente por haber sido violada en su barrio de mierda, por una estructura criminal más fuerte que la Policía y, esto es lo más ridículo, por no haber buscado asistencia prenatal.

Pero no solo el sistema judicial: usted también, querido lector, que tiene ideas demasiado impenetrables sobre por qué esas mujeres desagradables andan por ahí siendo violadas y luego llorando que no las metan presas. Usted también váyase a la mierda, y este sí que es un insulto.

Pero no solo ellos: el resto de personas, organizaciones, asociaciones, iglesias y líderes de cualquier cosa que sientan la inquebrantable necesidad de discutir por qué es bueno, por qué es malo, por qué es bonito o feo mientras hay mujeres muriendo por una legislación más propia de la época de Cristo que de este siglo de probados avances tecnológicos y humanos.

Váyanse a la mierda ustedes y sus debates sobre el aborto.

No es válido, no es moral, no es cristiano, no es ético meter a la cárcel a una mujer que ha sido violada y, como consecuencia de esa violación, experimentara cualquier tipo de aborto.

No hay debate acá: si una mujer fue violada merece la oportunidad de abortar sin que nadie le esté preguntando nada.

De las otras causales podemos hablar otro día, si su inmaculada mentecita se lo permite —y si es que logró leer hasta acá sin persignarse hasta sangrar—.

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“The Founder”: en la boca del lobo feroz

The Founder. VoxBox.

The Founder, como biopic, es muy especial en cuanto a su tonalidad cómica y a la vez dramática: obviamente es una versión muy “ligera” de la vida de una muy polémica figura del mundo de los negocios.

Opinión.- Hacer una biopic no es fácil, ya que es un género complejo que depende de muchas opiniones y percepciones distintas de la audiencia. Existen factores de riesgo a la hora intentar recrear aspectos en la vida de una persona real e igualmente importantes decisiones creativas, que ponen en juego la capacidad de la audiencia para entender lo que pueda ser verosímil dentro del relato. A nivel personal solo tengo una cuestión por la que valoro estos filmes y son propiamente sus cualidades cinematográficas: no las veo como una forma de rendir homenaje y mucho menos contar de “la historia real”, pues para esos fines existen otros medios.

Creo que es la razón por la que The Founder, como biopic, es muy especial en cuanto a su tonalidad cómica y a la vez dramática; es decir, obviamente es una versión muy “ligera” de algunos aspectos de la vida de una muy polémica figura del mundo de los negocios, RayCroc, que contrariamente a lo que se pueda pensar por el título del filme este no es el verdadero fundador de la famosa cadena de comida rápida McDonald’s, sino quien puso los cimientos del imperio en el que este finalmente se convirtió.

Aun cuando digo que es ligera, no quiero decir que glorifica o romantiza su existencia, sino más bien nos sumerge a un viaje introspectivo de las decisiones más importantes que este tomó como empresario y lo llevaron a la cima, si bien algunas veces mostrándonos sus “ojos soñadores” y llenos de pasión por el “sueño americano”, a medida que avanza la situación comenzamos a cuestionar poco a poco su verdadera naturaleza. Aquí es cuando la película realmente se torna interesante, pues nos damos cuenta que no estamos siguiendo los pasos de nuestro convencional protagonista perdedor promedio, sino que hemos estado del lado de un lobo disfrazado de oveja todo este tiempo.

Te termine gustando o no RayCroc como persona, es indiscutible lo increíblemente fascinante la forma en que el director John Lee Hancock nos presenta su visión para los negocios, e incluso la forma entretenida en que presenta a las personas e historias que explican el funcionamiento que dio pie a la forma de trabajar de la gran mayoría de los actuales locales de comida rápida.

Sobra decir lo increíble que se encuentra Michael Keaton en su interpretación. Desde Birdman no ha hecho más que enfatizar y hacer honor a su posición como uno de los mejores actores con los que trabajar en la actualidad para papeles como estos llenos de una contagiosa convicción e incontrolable sed de motivaciones egoístas pero humanas como el poder económico, la fama e incluso una interpretación personal de la justicia.

Aun cuando este proyecto como película independiente no superara en las salas o con premios el nivel de reconocimiento que verdaderamente merecía, quizás ahora pueda ganar un nuevo estatus de popularidad con su masificación global en plataformas streaming como Netflix, y quizás sea el lugar que le corresponde en la actualidad, donde gracias a su continua recomendación podrá seguir expandiendo su “legado”.

Una memorable película que, si bien no goza de la calidad de una “obra maestra”, tiene la suficiente dosis de genialidad para inspirar a otros e incluso sentar la pauta de un nuevo subgénero de biopics desde el punto de vista del “malo” del cuento, aunque… todo puede ser relativo en los negocios, esa es la esencia de la realidad que no escapa en la ficción.

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“Castlevania” y su tributo a la nostalgia

Opinión.- Tal y como los creadores de la producción lo prometieron, el guion de la serie animada Castlevania bebió mucho de la historia que se nos presenta en aquel memorable videojuego que tanto disfrutamos en nuestra infancia: Castlevania III: Dracula’s Curse.

La premisa inicial en Castlevania es que un mundo intolerante, cerrado y radical suele empujarnos a la venganza, y que si el amor y la venganza se fusionan nos creará una voluntad férrea para hacer lo que sea, lo cual nos hace recordar aquella —ahora tan gastada por nuestra generación— frase de Nietzsche: “Todo lo que se hace por amor está más allá del bien y del mal”.

Es decir, de entrada tenemos a un personaje (¿antihéroe o villano?) que siente la necesidad de redimirse, que al conocer el amor comprendió el tamaño de su soledad, pero que la fatalidad del sino le impide seguir el camino del bien. Su momento de ser radical es ahora y la intolerancia del mundo no será nada en comparación con su odio y sed de venganza. Su maldad está justificada, pero será el espectador quien decidirá en torno al dilema moral.

Ni ordinaria ni extraordinaria, esta serie al menos promete saldar una deuda con la fantasía de quienes en las últimas dos décadas del siglo pasado hubieran querido ver una adaptación de esta clase. No sé si es experimento social de la compañía Netflix, pero retomar historias de aquellas consolas de videojuegos podría ser un mercado nuevo, algo que millones de adultos de este tiempo agradeceríamos. Habrá que esperar qué es lo que ocurrirá.

Con libreto de Warren Ellis y la dirección de Sam Deats, lograron una animación decente, con ciertos aires de steampunk, un buen trabajo expresivo en la animación de algunos personajes, pero nos quedó debiendo un poco más de acción, dada su prolongación de algunas escenas que supongo pretendían imprimirle dramatismo. Eso no es negativo, por supuesto, pero estoy seguro que más de alguno esperará que la animación lo haga brincar del asiento.

La franquicia completa de Castlevania es dueña de una extraordinaria banda sonora, por lo cual sorprende que en esta producción no hubieran aprovechado nada de ella. Sin embargo, aunque podría haber sido mejor, la ambientación musical tiene sus propios méritos, al menos en cuanto a coherencia de lo que nos presenta. Eso hay que destacarlo.

El manejo de intriga en episodio tras episodio hace que uno desee ver más. El famoso efecto cliffhanger siempre funciona. Lo malo de una serie como esta, que tiene toda una exitosa franquicia tras de sí, es que tendrá una larga sombra que hará que no a todos les pueda cubrir sus expectativas. Esa clase de opiniones se dejarán ver en los próximos días y no es una modesta opinión: es casi evidente.

Por otra parte, por momentos sentí que los personajes eran demasiado arquetípicos, cuando ya se sabe (después de 41 entregas de Castlevania) que existe un universo de posibilidades con los que podían dar para más. Trevor Belmont, por ejemplo, es cínico y desenfadado, con lo que le da un toque de humor a una trama con toques góticos y oscuros, pero nos hace sentir que metieron a un personaje posmoderno en una serie llena de gente radical de la Edad Media.

Y sin embargo, Belmont también despertará al llamado del héroe, con esta memorable frase dicha por el oráculo anciano: “Morir no es lo que nos asusta, sino vivir sin haber hecho lo mejor posible”. El viaje del héroe ha comenzado. Esperamos que la siguiente temporada tenga algo más por ofrecer.

VoxBox.-

VoxBox: el Playground camboyano

VoxBox. VoxBox.

VoxBox anhela convertirse en una revista cultural, apegada al concepto más holístico posible de “cultura”, que sea competitiva con los temas del momento.

Opinión.- VoxBox nació en la mente de la editora en jefe con la idea —un tanto poética— de convertirse en una caja de resonancia sobre los temas que a la gente le importan, pero —hay que agregar— también sobre aquellas agendas que son importantes, aunque a los públicos no les gusten.

Diciéndolo de otra forma: VoxBox anhela convertirse en una revista cultural, apegada al concepto más holístico posible de “cultura”, que sea competitiva con los temas del momento y que, al mismo tiempo, sea un espacio donde converjan distintas voces, desde las más utilitarias hasta las más incómodas: decir libremente, por ejemplo, que el sexo oral sigue siendo un gusto adquirido o que Beyoncé anunció que estaba esperando gemelos. Contar que Venezuela vive una crisis y que Cristiano Ronaldo utiliza vientres de alquiler, porque se le pega la gana y tiene el oro para permitírselo. Procrastinar con estilo, cultura pop que sí da gusto.

VoxBox tampoco pretende hacer periodismo, así que no se ofendan los colegas.

Un año después, aquellas pretensiones inocentes se han vuelto más cabronas: los públicos son, en efecto, impredecibles (cómo se extrañan aquellos años gloriosos en los que la dictadura de la Aguja Hipodérmica nos remitía a un individuo que no existía y, en cambio, había una masa amorfa y homogénea). A la gente no le gusta leer párrafos demasiado grandes (hoy se aguantan este) y, sobre todo, hay temas que se deben agarrar con guantes de seda, porque Internet es tan grande y las posibilidades de toparte con una persona con una infancia jodida es muy alta: estos son los tipos que tienden a ofenderse por cada idiotez, los que te acusan de ser demasiado subjetivo en un artículo de opinión (¿?), los que te ponen la etiqueta de “Marvelita” porque no te gustó la Mujer Maravilla o los que te solicitan de la forma más repugnante posible que quites la bandera del Orgullo LGBTI de tu perfil, porque a ellos se les antoja.

Quiérase o no, todos esos detalles, sumados a un sinnúmero de pequeños triunfos y fracasos, terminan marcando para bien o mal el rumbo de cualquier intento de publicación.

En un año, VoxBox pasó de ser el Playground camboyano a ser una revista en vías de desarrollo al mejor estilo centroamericano: con más errores que aciertos, pero sin dar marcha atrás.

Ahora la revista habla más de Selena Gomez y páginas para adultos que de feminismo y de problemas sociales del continente, pero eso es solo para atraerlos a ustedes, queridos lectores. Tal vez en una de esas se dan cuenta que en el mundo (y en Internet) hay espacio para todos y en una de esas, teniendo mucha suerte, terminan comprendiendo que la diversidad es hermosa porque es real e ineludible.

Y salud por este año.

VoxBox.-