Madonna, el eterno arquetipo de La Emperatriz

Música.- Desde ya lo admito, soy fan de Madonna. Desde los 6 años, cuando por primera vez vi un video suyo, era el Like a virgin. Lo pasaban a las 9 de la noche en el microprograma La canción de la semana. Por supuesto, mis papás intentaban mandarme a acostar a esa hora, pero yo veía el video de reojo, mientras daba vueltas en mi afán de irme a la cama.

¿Por qué es importante hablar de esta mujer?, se preguntarán algunos. Yo misma me lo pregunté durante años, mientras disfrutaba de toda su discografía. Para empezar, hay que decirlo: Madonna es universal. Creo que no hay rincón de este planeta que no haya sido tocado por alguna de sus canciones, alguna de sus películas (aunque hayan sido catalogadas como malas), o sus libros infantiles. También porque, como lo dice el título de este artículo, es el eterno arquetipo de La Emperatriz.

Cuando pienso en Madonna y sus casi 60 años de vida —de hecho, hoy cumple 59— me viene a la mente el arquetipo de La Emperatriz, ese arcano poderoso que nos habla de la fecundidad creativa, la renovación constante y el poder femenino de la vida. Madonna es La Emperatriz. Llegó con pocos dólares en el bolsillo a Nueva York en los años ochentas, venía de su natal Michigan, su madre había muerto cuando ella era una niña y contaba con poco apoyo de su familia. Le tocó sufrir penurias y rechazos, pero eso no la desmoralizó, al contrario: tomó toda la adversidad y la pulverizó. Lo ha hecho durante años. La admiro por eso. Su trabajo, sus relaciones románticas, sus hijos, sus causas y luchas… todo la ha retado a superarse constantemente.

En lo personal, creo que Madonna ha sido de las artistas que más han sido fieles a sí mismas, tanto en lo que canta, sus gustos estéticos, así como en el diseño de sus producciones, también la moda que ha ido imponiendo a lo largo de los años y sus proyectos de vida, los cuales han pasado por procesos de meditación y de crecimiento, que no han reñido con su objetivo: ser un referente cultural durante los últimos 30 años. No solo en la música, sino en lo social, en lo político, en la defensa por las mujeres y en la segunda revolución sexual, al inicio de los años noventas.

Celebro su vida ahora, dejándoles mi playlist esencial de esta mujer que ha marcado mi vida:

Like a prayer: Madonna ya estaba bien instalada en la fama cuando sacó este sencillo, del álbum homónimo. Rondaba 1989 y yo tenía 12 años. Me impresionó verla de cabellera negra, bailando frente a varias cruces en fuego. Mi madre se escandalizó cuando me vio viendo el video, creo que le chocó ver al pobre San Martín de Porres inmiscuido en la historia. La producción es maravillosa. Esta canción tomó relevancia en dos ocasiones más en mi vida: una cuando me di cuenta que el amor es algo más que solo sexo, es un “algo” que nos eleva espiritualmente, nos hace mejores personas. Digamos que con ella entendí la teoría de lo que significa estar enamorada. Y la otra cuando al fin encontré a alguien a quien asignarle esta canción, sabiendo que me siento a salvo.

Vogue: Este sencillo salió en marzo de 1990. Era parte del soundtrack de Dick Tracy, película en la que también participó Madonna. Mi papá me llevó a verla al cine, porque él siempre fue fan de esa caricatura. Cada domingo la leía religiosamente en un periódico local. El video está ambientado con la estética de los años 30, el ciclo de oro del cine de Hollywood. Me encanta como referente cultural y sí, fue mi ringtone del celular en la época en la que trabajaba en un museo, donde me obligaban a usar tacones y maquillarme. Me pareció menos torturante ese hecho, mientras hacía las poses que Madonna me enseñó, demostrando que hasta una mujer tan poco maliciosa como yo logra aventar glamur en este descolorido mundo.

You’ll See: Como la vida trae glamur y amor, también trae tristezas. Especialmente cuando vamos creciendo como personas y no nos salen las cosas como queremos. Era 1995 cuando Madonna lanzó esta canción, del álbum Something to Remember. Yo estaba en bachillerato, me había enamorado locamente, y por supuesto, no me correspondieron. Me acompañó esta canción en mis épocas de tristeza y debo decirlo, no hay mejor soundtrack para eso, para superar el corazón roto y pensar: “Ya vas a ver, de esta voy a salir más fuerte”.

Music: Esta canción, del álbum homónimo, fue lanzada en el 2000. Quedaba claro que el nuevo siglo iba a tener más de Madonna. En lo personal me gusta mucho: a pesar de que tengo dos pies izquierdos, me dan ganas de bailar.

Don’t Tell Me: Cuando me siento desanimada, esta es de las canciones que desempolvo. Creo que me hace pensar en que todo es posible, que uno tiene una fuerza inmensurable que impulsa hacia lo que debemos hacer.

American Life: Madonna es más que una mujer frívola que le gusta el sexo, no… es una persona que tiene un criterio amplio y unas convicciones políticas bien puestas. Muestra de ello es esta canción, que en 2003 se constituyó, junto a Hollywood y I’so Stupid en tres canciones de protesta a la invasión de Estados Unidos a Irak. Ciertamente los Bush nunca fueron los favoritos de la artista. En cuanto a la canción, se siguen escuchando los sonidos electrónicos y usa un rap bastante visceral .

Hung Up: Irónicamente, esta canción me recuerda a mi mamá. Quizá sea la entrada que tiene un riff propio de una canción de Abba que amaba mi madre. Hace tiempos escribí un relato de esta canción en el blog Non-girl Blue. Me parece que es apta para dar homenaje a las influencias de antaño, combinadas con los ritmos actuales. Recuerden: “Don’t cry for me, cause i find my way…”.

Die Another Day: Ni siquiera el gran espía James Bond, 007 se ha salvado de ser parte del ideario de la chica material. Recuerdo que esta película la fui a ver con mi amigo Marlon. Lo mejor fue la canción.

Cheris: La esencia de la inocencia se materializó con esta canción. ¿Qué más inocente que un amor separado por el aire y el mar? La presencia de esos sirenos marcó el inicio de mi adolescencia.

VoxBox.-

Enrique Bunbury contra Gustavo Cerati: ¿Con quién te quedas?

Cerati Bunbury. VoxBox.

De esta manera, a Ricardo le toca defender a Gustavo Cerati y a mí me toca defender a Enrique Bunbury, ambos en sus etapas de solistas.

Música.- Siempre he pensado que el 11 de agosto algo sucede: algo extraordinario. Todas las personas que nacen este día son exquisitamente interesantes. Para una muestra, estos dos grandes de la música que ahora se ven enfrentados en este humilde versus.

La idea nació conversando con Ricardo Corea sobre los cumpleaños de estos dos compositores. En los noventa ambos encontraron el éxito con sus respectivas bandas, Héroes del Silencio y Soda Stereo. Por supuesto, Soda ya tenía su rato de estar dando batallas en los escenarios cuando los Héroes llegaron al ámbito musical. Son dos años de diferencia, pero dos años son dos años.

De esta manera, a Ricardo le toca defender a Cerati y a mí me toca defender a Bunbury, ambos en sus etapas de solistas, coincidentes en los últimos años de los noventa y al inicio de este siglo.

Gustavo Cerati

A Cerati nadie me lo presentó: lo tuve que encontrar por las malas. Lo hallé tarde. Calculo que fue a finales de 2009, acababa de sacar su Fuerza Natural y ese disco se volvió mi pan de cada día por varios meses. Luego supe que era el mismo Cerati que cantaba De música ligera y comencé a peregrinar por su banda original. Así que sí, como a casi toda la música que hoy conforman mi canon, llegué a Cerati al revés: por el solista entré a Soda y por lo que terminó siendo su último disco conocí todo lo demás.

Cuando Gustavo sufrió en Venezuela un isquemia cerebral y luego un ACV, yo ya conocía buena parte de su trayectoria musical. Cuando Cerati murió el 4 de septiembre de 2014, yo lo lloré sinceramente.

Sacar cinco canciones de Gus es complicado. Esta selección se queda cortísima. He tratado de que mi criterio principal sean las letras, pero a veces el fanatismo nos juega sucio. De todas formas, aquí va:

1. Primer disco de solista de Cerati. Era 1993. Cuatro años después se disolvería Soda Stereo, pero mientras tanto Gus ya buscaba procesar sus propios sonidos. El primer disco como solista siempre es, imagino, una carta de presentación que te puede levantar mucho o tirar al infierno. ¿Adivinen a quién se le ocurrió hacerle un homenaje a su maestro, el Flaco Spinetta? Sí, esta canción no es de Cerati, pero cuenta porque nadie me lo prohíbe:

2. Otra canción de este primer disco (Amor amarillo) que creo que pasó desapercibida y que, sin embargo, me parece una especie de profecía de lo que la música de Cerati se convertiría con el paso del tiempo. “En viaje hacia la redención, la luz no deja de pulsar, y si la confusión es una predilección humana, todo puedo perdonar”:

3. Nunca he estudiado la obra de Cerati. Aunque me pagaran no lo haría, porque yo la música no la tengo por objeto de estudio, sino como simple, banal y exclusivo deleite. Pero apostaría un par de dólares a que los personajes que más y mejor pueblan las canciones de Cerati son los pájaros, los árboles y la Tierra. No por gusto su último disco fue un tributo a la fuerza natural. Esta canción es uno de sus primeros tributos hacia esa naturaleza que tanto le fascinó:

4. “Divina obscenidad”, canta Cerati en una de sus canciones más eróticas de todos los tiempos. Mi fanatismo me traiciona y diría que, incluso, se trata de unas de las canciones más sensuales de nuestro idioma. Dije que me iba a basar en las letras, pero el acompañamiento musical de esta pieza es, perdonen la hipérbole, perfecta.

5. Ya conté que Fuerza Natural fue una pequeña obsesión de algunos meses. Parte de la culpa la tuvo esta canción. La primera vez que escuché el disco pensé que después del séptimo “track” (Rapto) no habría nada que pudiera embelesarme más, y justo en eso llegó la octava canción:

6. BONUS TRACK: El 22 de noviembre de 2001, Gustavo Adrián Cerati lanzó al mundo un concierto en vivo llamado 11 episodios sinfónicos. Para esa producción escogió esta canción de Soda Stereo, específicamente del Doble vida. Cerati, en aquellos años de Soda, se sumergió en la intertextualidad escribiendo una canción basándose en uno de los mejores cuentos del mítico Allan Poe. Un hermosura de composición, por donde se lo vea:

Enrique Bunbury

Primero, decir que Enrique nació en 1967 y hoy llega a los 50 años. Desde mi adolescencia se convirtió en ícono que acompañaba mis noches de insomnio, borracheras y literatura. Conjugó, desde que era vocalista de los Héroes del Silencio, toda la figura del rockero (a veces exageradamente parecido a Jim Morrison), que gusta de la cultura, de la exquisitez del teatro, las líricas profundas y complejas con influencia de los grandes filósofos como Nietzsche, y debo admitir que conocí a William Blake gracias a sus canciones, donde es mencionado en más de una ocasión.

En su natal España nació con el nombre de Enrique Ortiz de Landázuri Izarduy, pero tomó el apellido Bunbury de un personaje de una obra de Oscar Wilde, La importancia de llamarse Ernesto.

Durante los últimos 20 años se ha dedicado a ser solista con una amplia producción, variopinta e innovadora.

1. Inicio con Lady Blue, canción que aparece en su álbum Flamingos, lanzado en 2002. Yo pateaba por primera vez la universidad y el cambio que daba Bunbury a su música y a su estilo estético me tenían sorprendida. Se lo perdoné pronto, porque algo estaba claro: las letras seguían siendo fieles a su estilo.

2. Alicia (Expulsada al País de las Maravillas), del álbum Radical Sonora, fue el track que salió a la luz para confirmar que ahora lo de Enrique iba a ser la combinación entre sonidos arabescos y el tecno-rock, aunque en su estética seguía el sesgo trágico y oscuro, propio de los mitos griegos y la literatura de Carroll. En esta canción describe a la mujer que se estaba gestando para dar paso al nuevo siglo: una mujer fugaz, que admite que, como cualquier hombre, tiene miedo a los compromisos y que la vida se le va en ver pasar las estrellas para tejer historias: y como es lógico, por esas razones, es tomada como una rareza.

3. El viento a favor es la canción que recuerdo de su segunda producción en solitario, titulada Pequeño. En esta canción se nota esa mirada hacia atrás, no para apta para arrepentimientos, sino más bien para hacer una reflexión honesta del camino recorrido y para tomar aire. A mí me llegó en un tiempo convulso, cuando tenía que definir muchas cosas en mi día a día, por supuesto… nada salió como calculé y cada vez que tengo que hacer un viraje del timón, retomo esa humilde canción y pienso: “Solo puede ir mejor”.

4. En 2008, Enrique lanzó su producción Hellville de Luxe, un álbum que seguía siendo parte de sus mutaciones. En él venía la preciosa Porque las cosas cambian. Desde hace unos años es parte del soundtrack de la amistad que tengo con Emilia, mi mejor amiga. Posiblemente no solo a Bunbury, sino a la generación X en general, nos ha dado por la evaluación del tiempo vivido, y esta canción reivindica las relaciones especiales y duraderas, esas que cambian, que se fortalecen y se vuelven eternas.

5. Al finalizar 2011, empezó la campaña de expectativa para el lanzamiento del álbum Licenciado Cantinas. Lo que me gustó de esta producción es que mezcló tantas cosas en un solo producto: se realizó una pequeña película titulada, por supuesto, Licenciado Cantinas: The Movie, que se retoma en las producciones de videos individuales de los sencillos. El más impactante es Ódiame, canción propia para las ocasiones etílicas. En el video se ve la catastrófica y apocalíptica boda en el día del fin del mundo, según los mayas: 12 de diciembre de 2012. Para mí es una producción extraordinaria, porque además da homenaje a grandes de la música latinoamericana como Agustín Lara y Atahualpa Yupanqui.

6. BONUS TRACK: No puedo despedirme de este versus/homenaje sin mencionar esta canción: un hermoso bolero que formó parte del soundtrack de la película Cantiflas. Tanto el film como la canción Vete de mí nos recuerda que la vida es un equilibrio entre la comedia, la alegría y los momentos tristes y melancólicos. Y por supuesto, descubrir la voz de Bunbury en medio de uno de los momentos más tristes de la vida de Mario Moreno fue un golpe y me sacó más de una lágrima.

¿Con quién de los dos te quedas tú?

VoxBox.-

¿Es correcto pensar que el grunge fue la primera expresión artística en hablar sobre el bullying?

Opinión.- Yo pienso que si.

Posiblemente sea porque nací a finales de los setenta y mientras crucé la adolescencia el movimiento musical en cuestión estaba en su apogeo, con bandas como Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden, Soul Asylum, Blind Melon y otras tantas. O tal vez sea porque el problema del acoso escolar o acoso infantil es tan viejo como la humanidad.

Incluso así, busqué en mi memoria otras expresiones culturales que tocaran el tema y no las encontré… ni en la televisión, el cine o la música encontré rastros de denuncias o muestras solidarias con muchachos que han sufrido maltrato por parte de sus compañeros de clases. Hasta en la década de los noventa era un tema que no se tocaba, o si se hacía… fue con guantes de seda.

Posiblemente porque antes, si admitías que alguien te hostigaba en el colegio, o la escuela, o a la hora de salir a jugar con los demás niños de las colonias, el primer consejo de los adultos era agarrar al hostigador a patadas. “Si te dejas pegar, luego te pego yo”, fue la consigna de nuestros padres y ahí íbamos por la vida tratando de evitar la agresión de otros niños, para evitar la agresión de nuestros padres después.

Pero regresando al grunge… ayer, 1.º de agosto, cumplió 25 años de haber salido al público el sencillo Jeremy, de Pearl Jam. Un himno hermoso y tortuoso de un muchacho que sufrió bullying, y que al no encontrar respaldo en sus padres y otras personas decidió quitarse la vida.

La banda se consolidó con esta canción como una agrupación que tocaba temas para desequilibrados, o al menos, para generar concientización de problemas que han tenido arreglo. Si no… no siguiéramos acá.

Ciertamente esta generación de músicos tuvieron que lidiar no solo con la fama y lo que conlleva, sino que además de ser referentes musicales se convirtieron en puntos de inflexión en temas como el suicidio, el acoso escolar, los abusos por parte de adultos. Lastimosamente muchos perdieron la batalla y decidieron, como Jeremy, trascender antes de tiempo y buscaron salir de este mundo de manera adelantada.

En lo personal, el video de Jeremy  me impactó, no porque haya tenido pensamientos suicidas a mis 16 años, sino porque expone de manera perfecta la pasividad de los grupos escolares. Nunca fui demasiado popular en el colegio y esto reforzó mi idea de que pertenecer a grupos es una farsa. Al final, creo que fue el caldo de cultivo de los indiferentes de la actualidad… “Pobrecito”, es lo único que nos dignamos a decir cuando escuchamos alguna desgracia, pero nunca hacemos nada. Seguimos como en la década de los noventa, solo que ahora magnificados y mejorados.

En fin… 25 años de haber escuchado esta canción y pensar que ahora, el bullying, el abuso, el suicidio y la indiferencia siguen igual. Excepto el bullying, que ahora se ha tornado más arrasador y tiene nuevas plataformas en las redes sociales. Lo bueno: la música siempre es un gran referente y un consuelo.

Les dejo el video. Es lo único rescatable de algunas situaciones. Hoy recuerdo esto, porque justo el 2 de agosto, casualmente al día siguiente del lanzamiento de este sencillo, mi amigo Roberto decidió irse, como Jeremy.

VoxBox.-

La música de “Veronica Mars”

Veronica Mars. VoxBox.

A inicios de los dos mil, varios productores y directores decidieron incorporar la música como elemento importante: este es el caso de Veronica Mars.

Opinión.- Era el año 2004. Tenía 20 años y sentía que, estando en mi cuarto año de universidad, ya no debería estar viendo programas sobre adolescentes. Pero, superando la vergüenza, el año anterior había visto la primera temporada de The OC y ya había oído cosas buenas sobre Veronica Mars, el programa que nadie en Estados Unidos estaba viendo.

El primer capítulo que vi fue el número cuatro, Thewrath of Con. Ahí aprendí lo básico: Veronica no era popular, era hija de un detective privado viviendo en un área de California donde no había clase media y no había dejado de investigar cómo habían asesinado a su mejor amiga el año anterior; pero, aún más importante, entendí que había la trama global y era más importante que “el caso del día”.

Ya otros han hablado sobre cómo fue bajando la calidad en las siguientes temporadas, en donde necesitaban quitarle complejidad para atraer más televidentes. No voy a detenerme en eso. En lo personal, considero que la temporada tres es superior a la dos y sí, definitivamente, la temporada uno es lo mejor de todo, incluyendo la película de 2014 que financiaron los fanáticos ávidos de un cierre.

La música siempre ha sido fundamental en los programas de televisión y aún más cuando se dirigen a jóvenes impresionables. Los productores sabían que era la mejor forma de vendernos discos (¿Se acuerdan de los CDs?) y por eso siempre terminaban incluyendo en las tramas un club en el que se presentaran los grupos de actualidad: El After Dark en Beverly Hills 90210, el P3 en Charmed o The Bait Shop en la segunda temporada de The OC.

Alguien en esos mundos ficticios podría haberse preguntado por qué artistas famosos llegaban a esos lugares tan ínfimos. Pero nadie lo hizo, ni siquiera Seth Cohen, quien durante un capítulo de The OC fue superfan de Rooney, banda de la que nadie se acordaría luego ni ahí, ni en el mundo real.

Si bien la música siempre ha estado presente en la televisión, creo que nunca se le ha utilizado tan bien como a principios de los dos mil, y específicamente J. J. Abrams en Alias, Josh Schwartz en The OC y Rob Thomas en Veronica Mars. Quizá podría incluir a la primera temporada de Gossip Girl, pero —como actualmente en The Handmaid’s Tale— no creo que haya sido una constante, sino que más bien hubo esporádicos momentos de genialidad. Por cierto, en Gossip Girl también estuvo involucrado Schwartz, una de las personas más jóvenes en tener un programa de televisión a su cargo.

Por lo general, la música solo se usa como acompañamiento o como fondo. Pero los productores antes mencionados (y su equipo) quizá ya habían aprendido de Tarantino que la música también puede complementar o incluso hacer más especial una escena. No somos pocos los que notamos esas cosas y aún en esos momentos en que teníamos poco acceso a internet y no existían los teléfonos inteligentes, ni aplicaciones para reconocer canciones, nos las ingeniábamos para averiguar cuál era la canción que tan bien había funcionado en ese particular momento.

Esta vez decidí que iba a hablar solo sobre una de estas series. Hasta este momento he fallado. Pero, quinientas palabras después, finalmente llego al meollo: hablar de la música de Veronica Mars, porque siento que ha envejecido mejor que The OC, en donde incluso su entretenida temporada uno incluye los horribles capítulos con el personaje de Oliver, que solo hace que Marisa parezca más estúpida.

Pues bien. Las canciones que yo considero más memorables en Veronica Mars, porque complementan la escena a la perfección, son:

Run, de Air. Voy a admitir mi ignorancia. Yo no conocía esta canción hasta ese capítulo en que Veronica descubre lo sórdidos que eran los papás de la comatosa Meg Manning. Las fantasmagóricas campanitas de esta canción no podían ser más apropiadas para ambientar la rara atmósfera de esa casa.

Troubled times, de Fountains of Wayne

Now is The Time, de Damone

Lily Dreams On, de Cotton Maher

Estas tres canciones deben darles una idea de cuán trascendental para mí era el personaje de Lilly Kane, la mejor amiga de Veronica, cuyo asesinato intentaba resolver. La primera era su canción favorita. Así dice Veronica cuando va en el carro junto a su exnovio (y hermano de Lilly). “But we made it through the troubled times (“pero lo logramos en medio de los tiempos turbulentos”)”es la letra que mejor refleja esas complejas relaciones.

La segunda es la canción que Logan decide utilizar en el video-homenaje a Lilly,durante el capítulo cuatro ya mencionado, How was the ride of your life? (“¿Cómo fue el viaje de tu vida?”) pregunta la vocalista de Damone, mientras el video muestra a Lilly fuera del carro y siendo todo lo salvaje que no soportaba su mamá y que hace que su papá se quiebre y se ponga a llorar. La tercera sale durante el final de la primera temporada, cuando ya Veronica sabe quién mató a su amiga y está soñando que se despide de ella. Lilly le dice: “Sabes cómo serán las cosas ahora, ¿no es así? Tienes que saberlo”. Luego la canción dice: “Lejos de aquí, Lily sueña”.

I hear the bells, de Mike Doughty (quien en algún momento grabó para el sello de Dave Matthews). De nuevo de la temporada 2. Cuando les cancelan el baile de graduación, todos se van al apartamento de Logan. Ya, con la fiesta avanzada y con esta canción de fondo, él le dice a la protagonista que siempre creyó que terminarían juntos, a lo que ella, más consecuente con el personaje que conocimos durante la temporada uno que con quien terminó siendo, le responde que si realmente cree que una relación tiene que ser tan difícil y dramática como él la pinta. (Oigo las campanas sonando alegre y triunfantemente). Por supuesto que, en la vida real, esta canción jamás sería puesta durante una fiesta, a menos que alguien como yo controlara la playlist.

Feel So Free, de Ivy. Una canción nada melodramática para acompañar el suicidio de la mamá de Logan: “Debí saberlo, debería haberlo sabido ya. Y me siento tan libre, sí, me siento bien. Nunca pensé que me sentiría como me siento esta noche”. En lo personal, creo que el hecho de que Logan luego sospechó que ella solo había fingido su muerte le quita peso a este momento, aunque sí funcionó más para que el personaje de él fuera aún más trágico (por cierto, el actor es cienciólogo).

It Never Rains in Southern California, de Albert Hammond, que dicen que trata de cuán mal la pasó el cantante antes de encontrar el éxito. Es la última canción que sonó en la serie antes de ser cancelada, cuando parecía que otra vez todo le iba a salir mal a Keith Mars durante las elecciones. (Parece que no llueve en el sur de California, pero no te advierten que llueve a cántaros).

Momentary Thing, de Something Happens. Al principio de la serie, Logan es uno de los muchos que le hace la vida imposible a Veronica. Pero, en el capítulo Weapons of Classdestruction, ambos ceden a la tensión y, cuando él va a ayudarle, se besan mientras suena esta canción. (Nos llevaremos bien después de tanto tiempo).

We Used to be Friends, de The Dandy Warhols fue usada en uno de los capítulos de The OC, cuando Anna (que nunca debió irse) y Summer están enojadas con Seth, pero por supuesto que es más trascendente como tema principal de esta serie. Es la introducción perfecta para la historia de quien antes tuvo el caché de ser la hija del sheriff, ser amiga de una porrista millonaria, además de la novia de su hermano y que es ahora “pobre” (en términos gringos) y parte de los rechazados. (Hace mucho tiempo solíamos ser amigos, pero últimamente no he pensado en ti en lo absoluto).

Rally, de Phoenix. De la temporada 3. Cuando parece que la canción solo se usa porque la letra “He esperado tanto… cansado o borracho, creo que estás muy bien. He esperado tanto. No habrá decencia alguna”, refleja cuánto le gusta Veronica a Piz y suena mientras Wallace le pide a ella que sea clara, que deje de hacerse la tonta y que ponga las cosas claras. El solo de guitarra toma protagonismo para enfatizar el momento en que Piz le roba un beso y le dice que entiende, que solo son amigos. Pero no termina ahí. La guitarra final de Phoenix remata los minutos finales del capítulo, cuando las puertas del elevador se abren y Logan los encuentra dándose un segundo beso en el pasillo, se sincroniza con la edición, va de la cara de Veronica a la espalda de Logan alejándose y las puertas que se cierran. Luego los créditos. Me encanta esa escena.

Y eso es todo lo que tengo para decir en mi primer post intrascendente. Solo me queda compartirles que yo estaba tan fascinado con Kristen Bell/Veronica Mars que hasta me compré el libro Neptunenoir. Pero ya esas son otras filias que no vienen al caso. Si quiere leer a otra(o) fan propiamente de la música del programa, le dejo este otro enlace (en inglés).

VoxBox.-

Vocalista principal de Linkin Park se suicida

Noticias.- Chester Bennington, vocalista principal de Linkin Park, se suicidó este jueves, informa TMZ. El cantante se ahorcó en una residencia privada en la ciudad de Palos Verdes Estates (California, EE. UU.), detalla el portal, citando fuentes policiales. Agrega que su cadáver fue descubierto este jueves por la mañana.

Chester estaba casado y tenía 6 hijos, fruto de dos matrimonios. El músico tuvo problemas de adicción a las drogas y el alcohol durante años, y había confesado que en el pasado había considerado suicidarse, porque había sido abusado por un hombre mayor cuando era apenas un niño.

La muerte del vocalista coincide con el día en que su amigo, que hace unos meses también se suicidó, Chris Cornell, habría cumplido 53 años.

Estaremos ampliando esta información en breve.

 

VoxBox.-

La película de Queen pronto será una realidad

Película de Queen. VoxBox.

Tras años luchando por salir adelante, la película de Queen ya está en preparación y será el actor Ramy Malek quien dé vida a Freddie Mercury.

Trending.- Tras varios años luchando por sacar adelante el proyecto, por fin el biopic dedicado a Queen va a ser posible, según se dice desde la web de la banda.

La película, que llevará como título Bohemian Rapshody, ha estado pendiente desde hace casi una década. A finales de 2016, después de que Sacha Baron Cohen y Ben Whishaw salieron del proyecto debido a diferencias creativas con Brian May, guitarrista del grupo, será finalmente Rami Malek, el protagonista de Mr. Robot, el encargado de dar vida a Freddie Mercury.

May será productor ejecutivo junto al también integrante de la banda Roger Taylor. Ambos han declarado: “Rami tiene una gran presencia y está totalmente dedicado al proyecto. Él ya está viviendo y respirando a Freddie, lo cual es maravilloso”.

Respecto a quienes serán los encargados de interpretar a Taylor, May o John Deacon, en el comunicado de la web aseguran que será “noticia para otro día”, y sugieren a los fans que estén pendientes de las últimas actualizaciones a través de sus redes sociales.

Bryan Singer (X-Men: Días del futuro pasado o X-Men: Apocalipsis) será el encargado de traer la historia de Freddie y el grupo. La banda confía en su “extraordinaria imaginación y estilo” para que traiga de vuelta algunos momentos tan inolvidables como los conciertos de Live Aid.

Ya se ha revelado que el evento será fielmente recreado para una secuencia clave de la película de Queen.

Singer comenzará con la preproducción a partir de la próxima semana que viene, para comenzar el rodaje en Londres en septiembre.

VoxBox.-

Así suenan estas grandes canciones con las voces aisladas

Voces Aisladas. VoxBox.

¿Cómo suenan las voces aisladas de nuestros artistas favoritos? Algunas de estas canciones en su versión más pura simplemente son de una belleza inexplicable.

Música.- Si alguna vez nos hemos preguntado cómo suena la voz de alguno de nuestros cantantes favoritos en su forma más pura, el subgénero musical de las pistas vocales aisladas puede darnos una respuesta clara.

Aquí hay algunos videos de autores pop muy famosos con canciones despojadas de todo.

Sus voces nos resultan a veces un poco desconcertantes, otras tremendamente hermosas.

Juzgue usted:

Smells Like Teen Spirit, de Nirvana

Con Nirvana se inició una nueva época en la música rock en la década de 1990, el grunge. Pero ¿cuánto de potente suena Smells Like Teen Spirit sin sus impresionantes guitarras? La canción suena más misteriosa solo con la voz de Kurt Cobain.

Beat It, de Michael Jackson

Una de las canciones más emblemáticas de Michael Jackson suena menos vertiginosa sin la música respendándole. Algo se pierde sin el solo demoledor del guitarrista Eddie Van Halen.

Fell in Love With a Girl, de The White Stripes

Incluso sin las guitarras pesadas y la batería vertiginosas, Fell in Love with a Girl sigue teniendo una melodía increíble.

Beautiful, de Christina Aguilera

Christina Aguilera sabe cantar.

Black Hole Sun, de Soundgarden

El Black Hole Sun de Soundgarden es un tema hipnótico. Incluso sin el beneficio de la música, la voz de Chris Cornell es emocionante.

Wonderwall, de Oasis

Las letras de Noel Gallagher y las voces de su hermano Liam, para el mítico Wonderwall de Oasis, parecen más tristes y melancólicas sin la música arropándoles.

Lose Yourself, de Eminem

Lose Yourself le valió a Eminem un Óscar en 2003, por Mejor canción original en 8 Mile. Quizá lo hubiera ganado igualmente incluso sin la música detrás de sus rimas.

No One, de Alicia Keys

Queda demostrado el talento de Alicia Keys..

God Only Knows, de The Beach Boys

El a capela y las voces aisladas de The Beach Boys en God Only Knows funcionan tan bien como la versión de estudio con acompañamiento musical.

Bohemian Rhapsody, de Queen

Las voces y armonías de Freddie Mercury para Bohemian Rhapsody son impresionantes. El video también destaca el increíble trabajo del guitarra de Brian May.

We Are The Champions, de Queen

Esta versión reducida de We Are the Champions demuestra, una vez más, por qué Freddie Mercury es uno de los vocalistas más emblemáticos de la historia del rock.

VoxBox.-

El insaciable amor de Tiananmen

Tiananmen. VoxBox.

Tiananmen es una banda guatemalteca que inició su recorrido allá por 1993, siendo entonces la única banda de New Wave de Guatemala: te presentamos la historia de esta banda y su más reciente producción, llamada Receptor.

Música.- Tiananmen es una banda guatemalteca que inició su recorrido allá por 1993, siendo entonces la única banda de New Wave de Guatemala. Está conformada por Juan Carlos Rojas (voz y teclados), Luis Fernando Rojas (Guitarra) y el Tula (Bajo).

Aquí nos adentramos un poco en la propuesta de esta interesante banda. Con una trayectoria de más de 20 años, que los han llevado a participar en el cine y a romper barreras geográficas, algo de las que muy pocas bandas centroamericanas pueden presumir.

 

Pequeña gran biografía

En 1994 sale al mercado MU, el primer trabajo de estudio, el cual los llevó a tocar por varios lugares del país. Algunos de los singles que se desprendieron del álbum son Como un animal, La taza y Lemuria.

Ese mismo año se realizó el festival de música Libertad de Expresión Ya, que reunió a 18 grupos musicales y se realizó en La Plaza de Toros, de la ciudad de Guatemala. Fue el inicio de un largo camino por recorrer.

En el año 1995 se edita una recopilación de varias bandas centroamericana, llamado Fragmentos de conciencia, donde se encuentran los sencillos La taza y Como un animal.

En 1998 Tiannmen ingresa al estudio a trabajar en su primer EP Dios salve a la reina, del cual se desprende el sencillo Así de fácil, logrando un éxito que muy pocas bandas centroamericanas han conseguido: el video de esta canción apareció en MTV Latinoamérica, en el programa Raizonica. También surgen de este disco los temas El lado oscuro y ¿Por qué lo hiciste?

Cine, nuevos mercados y nuevos horizontes

Después de esta hoja de vida con tendencia al alza, la banda decidió tomar un largo receso de 10 años, entre 2000 y 2010. En este año reaparecen en la escena, con un nuevo EP llamado Touche, del cual se desprenden dos singles: Pictures Son The Wall e IGBA (It’s Going To Be Alright), con los cuales se permiten adentrarse a otro mercado: el anglosajón.

En el año 2012 alcanzan un nuevo hito: tres de los temas de la banda son utilizados para el soundtrack de una película llamada El sol tiene manchas.

En este mismo año publican Emisor. Este disco abre nuevos horizontes: suena en diferentes países como Perú, El Salvador, Costa Rica, en Los Ángeles, California, en radio Centro América, y en WOA FM 99, en la India y Dubái.

Receptor: lo último y más complejo

En 2015 vuelven al estudio para trabajar en su más reciente producción: Receptor, que fue presentado a inicios de este mes.

En una entrevista que la banda concedió al periódico guatemalteco Siglo 21, hablan sobre esta producción:

Es nuestro álbum más grande y ambicioso hasta el momento, ya que participaron muchas personas en el proceso creativo del álbum y donde usamos sonidos, samplers y creamos una nueva dinámica de sonidos. Elegimos 12 temas para este álbum. Ha sido hasta el momento el álbum más esmerado en ser producido, pues nos llevo casi dos años terminarlo y de último incluimos una canción que se compuso en último momento, ya que nos identificamos con ella. A diferencia de nuestros trabajos anteriores, la presencia de las guitarras y bajos eléctricos se presentan con mucho más detalle, en ciertas estructuras con protagonismo de cada instrumento en el momento oportuno y los sintetizadores con melodías mucho más dramáticas y acordes, que se mezclan con las letras de las canciones para poder transmitir el mensaje en el momento exacto.

El sitio web Brubrujo resume este álbum como “lúgubre y nocturno”. Pero no taciturno, aclaran, porque, dice, hay luminosidad contrapuesta dentro del mismo. “¿Es Receptor un disco indispensable o imprescindible en su biblioteca musical? Definitivamente sí”, concluye la reseña.

En VoxBox esperamos poder seguir escuchando y dándote a conocer más de la propuesta de esta banda.

VoxBox.-

Música que nos da pena admitir que escuchamos

Por eso decidí hacer este recuento de la música que me da pena admitir que me gusta, sin etiquetas, ni clasificaciones, y qué pasó por mi vida allá cuando yo tenía la edad de mis queridos millennials.

Música.- Esta mañana, al regresar a la oficina luego de una gripe de esas que te recuerdan la muerte de la manera más tonta posible, me puse a hacer repaso de la música que me gusta, esa que suelen ignorar los millennials con los que trabajo, pero luego pensé que escucho música (a escondidas) que me delata el mal gusto. Sí. No solo escucho rock, ni pop de los ochenta.

Por eso decidí hacer este recuento de la música que me da pena admitir que me gusta, sin etiquetas, ni clasificaciones, y qué pasó por mi vida allá cuando yo tenía la edad de mis queridos millennials.

ACLARACIÓN: La única restricción de esta lista de canciones es que hayan sido estrenadas después del 2000. Dicho eso… acá les dejo mis gustos culposos:

10. Blink 182: Debo reconocer que escuché todo el disco y me gustaron varias de sus canciones, que al final me resultaron como una buena broma a lo rígido. En el caso de Adam’s Song, que se quedó en mis playlist postreintas, porque me recuerda a un exalumno a quien quise mucho y que ya no está entre nosotros.

 

9. Avril Lavigne: Corría el año 2002 cuando llegó esta pequeña mujer, enfundada de negro, cabello largo suelto y nos contó que las cosas con los hombres son, habitualmente, complicadas, y pensé que pasaría a la historia de la música con más bombos. No pasó, pero mientras duró, me encantó.

 

8. Korn: Alguien me dijo que junto con Deftones son los precursores del nu metal, ese híbrido que evolucionó de unir el heavy metal con el rap. Para mí, el video de Freak on a Leash es una hermosura de sincronización y con la virtud de levantarme el ánimo. Esta canción se estrenó en 1999, y pues… sé que no está en el margen post 2000, pero es exquisita.

 

7. Evanescence: Esta banda que no sé ni como catalogarla, porque por ratos parece que tocan nu metal, por otros ratos se van al rock gótico y por ratos hasta me caen mal, porque terminan haciendo algunos “arroz con mango” que no tienen ni ton, ni son… pero esta canción nos trajo a la vida en varias ocasiones, allá por 2003.

 

6. My Chemical Romance: Ahora que lo pienso… la primera década del 2000 fue el inicio de los incomprendidos, y esta banda era la empoderada de la lucha de los raros en el colegio. De hecho, el video de I’m Not Okay (I Promise) está ambientado en los ires y venires de un colegio donde estar loco es un poco necesario. Lo confieso, esta canción suena en mi cabeza cuando veo que mis hijos no han lavado los trastos en más de 24 horas.

 

5. Incubus: Otra banda inclasificable, pero digamos que es rock alternativo. Estos chicos de California fueron descubiertos por Korn, allá cuando el siglo despertaba. Les telonearon todos los conciertos de la gira en Europa y cuando regresaron, en 2001, se metieron a un estudio, y como resultado salió el disco de donde se desprende Whish You Were Here. Lo que me sorprendió fue el gusto que le tomé al sonido del DJ pinchando un disco en medio de la canción.

ADVERTENCIA: De acá en adelante me va dando más pena aún.

4. Kabah: Este grupo mexicano ya estaba haciendo música desde hace ratos. Sus primeros éxitos pop amenizaban las fiestas de colegio, cuando yo era colegiala, o sea a mediados de los noventa, pero en 2000 sacó su disco XNE, de donde sale Antro, una canción que además de pegajoza para bailar en una disco, hace uso de toditas las preposiciones… a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, hacia, hasta, para, por, según, sin, so, sobre, tras… perdónenme, estudié Letras y no puedo evitar emocionarme.

 

3. Kudai: Recuerdo que di con esta canción de pura casualidad allá por 2004, y no tenía ni idea de quiénes eran estos chicos. Luego averigué que eran chilenos y que, como dice su canción… a veces tenía ganas de Escapar.

 

2. Calle 13: En 2006 acababa de llegar a Guatemala y me esperaba un año de estar soterrada por el frío del Altiplano. En esos días mi amigo Pedro fue a visitarme y llegó con esta canción entre sus maletas peregrinas, y me dijo: “He encontrado la canción adecuada para vos”… él manejaba un Staltel, y aunque él ya no está en mi vida, yo sigo escuchando con la misma risa en la cara Atrévete te te.

 

1. Steve Aoki & Angger Dimas feat. Iggy Azalea: Siempre he pensado que es cosa del último lustro eso de reunir a varios artistas y que canten juntitos… en realidad Beat Down me atreví a escucharla, porque vi que Steve Aoki participaba. A Iggy Azalea ya la había escuchado, pero la rapera no me había enamorado, hasta que llegó a esta colaboración.

Estoy consciente de que acá faltan otros gustos culposos y creo que da para otra lista, pero con una categorización mejor establecida.

VoxBox.-

Una historia de amor que no acaba: Taylor Swift y Spotify

Algunos dicen que es la Regina George de Spotify y creemos que tienen razón. Taylor Swift había tenido un pasado medio turbulento con Spotify y fue un escándalo total.

Opinión.- Queen Tay,está de regreso en Spotify. Eso de We Are Never Getting Back Together no duró mucho tiempo con la plataforma de música.

Algunos dicen que es la Regina George de Spotify y creemos que tienen razón. Taylor Swift había tenido un pasado medio turbulento con Spotify y fue un escándalo total.

Ok, amamos a Taylor Swift, pero nos parece un poco bitchy que después de quitar toda su música de Spotify, regrese el mismo día que Katy Perry lanzó su disco.

Bad Blood y Katy Perry

Tay no solo tiene problemas con sus amores. Ha tenido un par (muchas) de peleas con artistas como Katy Perry: ¿por qué? Fácil: Katy Perry salió con el exnovio de Taylor, John Mayer.

Una traición enorme para Tay, que termina odiando tanto a exes y consideraba a Katy su amiga. Está en el manual de best friends: no salir nunca con el ex de tu amiga, oops Katy.

Incluso, Taylor utilizó su mejor arma: una canción dedicada a Katy Perry. Bad Blood de su más reciente álbum. Así es, la tierna Taylor no es tan tierna.

S

You Belong With Me, Spotify

Pero regresemos al nuevo escándalo. Taylor ha pasado muy callada desde hace varios meses, pero ya saben lo que dicen: de las aguas mansas, líbrame Señor.

Swift contraatacó de nuevo. Ha regresado como la reina que todos creen que es, haciendo un bitchy move. Todas las canciones y éxitos de Tay están disponibles y gratuitos en Spotify.

Tiempo antes, su música había sido retirada de la plataforma, ya que la artista consideraba injusto poner música gratis al alcance de todos.

La cantante incluso escribió una carta muy enojada para la plataforma, alegando que no era por ella, sino por aquellos artistas que estaban comenzando y no tenían los recursos para producir música gratuita.

Y casi un año después, aquí estamos escuchando una playlist especial por ella: “This Is Taylor Swift en Spotify”, el mismo día que Katy Perry ha colocado su nuevo disco: Witness.

Lo sabemos, Tay, es difícil no regresar con tu ex.

Aplaudimos la creatividad y sed de venganza de Tay, nunca se nos hubiera ocurrido. Sorry Katy, no siempre se gana.

We Knew You Were Trouble, Tay

Pero aún somos tus fans.

VoxBox.-