Voces románticas femeninas que hicieron suspirar a toda Latinoamérica

Voces románticas femeninas. VoxBox.

Música.- Bueno sí, San Valentín ya pasó, pero sigue siendo el mes del amor y la amistad, así que vamos con nuestra lista cursi de voces románticas femeninas de nuestra Latinoamérica querida.

En VoxBox hemos hecho un ejercicio de autoanálisis, de sinceridad absoluta, y hemos llegado a la conclusión que, aunque disfrutamos mucho de géneros como el grunge o nos encanten las voces francesas, también tuvimos nuestra etapa de poperos románticos empedernidos. Y sabemos que tú también pasaste por acá.

Valga también la aclaración: lo romántico no necesariamente quiere decir “feliz”. Hay canciones cortavenas que perfectamente caben en esta categoría.

Así que para seguir con el mood del mes, vamos a dar paso a la playlist que hoy nos ocupa.

Shakira

La de antes, obviamente, no la “loca” a la que le gustan los mojitos y hace duetos con Maluma. Aquí estamos seriamente: la Shakira con la voz extraña, que escribía canciones decentes y con cierta profundidad, que nos enamoró hace ya varios años. En resumen, la que era capaz de escribir cosas como estas:

Antología

Inevitable

Belanova

No nos engañemos: sin importar lo progre, rockero, o alternativo que sean tus gustos musicales, si eras un adolescente casi adulto a inicios del siglo, conoces esta canción y la tarareas con gusto culposo cada vez que suena en algún lugar. Tal vez incluso te recuerde a alguien…

Rosa pastel

Julieta Venegas

¿De verdad podrían jurar que nunca dedicaron esta canción? Quizás ustedes no, de acuerdo, pero conocieron a alguien que sí. Julieta Venegas nos demostró, una vez más, que para ser romántico no siempre es necesario discursos grandilocuentes o grandes gestos. A veces, una simple pregunta es suficiente para dejar las cosas claras:

Andar conmigo

Thalía

Aquí sí comenzamos a rayar un poco lo cutre del pop de por aquellos años, pero vaya, de que eran románticas, eran románticas. Thalía con su voz demasiado empalagosa, nos regaló esta canción, bastante propicia para quitarse las venas.

No me enseñaste

Paulina Rubio

Si hablamos de una, hablemos de la otra. Volvemos un poco a lo cutre y a lo peorcito del pop, pero no por eso podemos restarles méritos. Paulina Rubio, la chica dorada, la que habla con mal acento español, tuvo sus grandes aciertos en el género romántico. Este es uno de ellos.

Tal vez, quizás

Alejandra Guzmán

Algunos indecentes han llegado a catalogarla como “rockera”. Sabemos que eso no es más que una vil mentira, pero de todas formas hay que reconocer que La Guzmán fue muy exitosa en el ámbito popero. Quizás uno de sus más grandes éxitos de su carrera, con una letra bastante provocativa (tomando en cuenta el contexto y la época), es una canción desgarradora de amor que no volverá.

Hacer el amor con otro

Lucero

A Lucerito los mexicanos le pusieron un título bastante poco humilde: la novia de América. Digamos que no llega a tanto, pero no hay duda que se trató de una de las más grandes estrellas del pop de los noventa, principios de siglo. Su producción está cargada de este tipo de canciones, por lo que es difícil definir un solo éxito. Por pura arbitrariedad, nos quedamos con este:

Tácticas de guerra

Fey

Quizás nadie encarna mejor el amor adolescente que María Fernanda Blázquez Gil, o Fey, para los amigos. La verdad es que las canciones de Fey no han envejecido tan bien como ella, pero es bonito recordar aquella época en la que hasta las mentiras iban acompañadas por ese sonidito pop tan característico.

Azúcar amargo

Belinda

Si hablamos de romances adolescentes, no podemos evadir a otra insigne representante. Belinda nos regaló esta canción que, en el fondo, es bastante desgarradora, sobre todo si tomamos en cuenta el video que la acompaña.

Ángel

Natalia Lafourcade

De su disco debut, del mismo donde se desprendió su famoso tema “En el 2000”, surgió esta gran canción. No dejen que su música alegre los confunda: hay una letra que le tira mucho al romanticismo.

Te quiero dar

Soraya

Soraya es de esas cantantes de los noventa que cayeron injustamente en el olvido. Una de las canciones más bellas que están incluidas en esta lista. Si esta letra no te conmueve, alguien te hizo mucho daño en tu infancia.

De repente

Gloria Estefan

Dejamos lo mejor para el final. Nadie podría dudar de la esencia romántica ni de la grandeza musical de esta enorme artista cubana. Como está difícil elegir una sola, te dejamos dos que resultan simplemente desgarradoras. Te recomendamos pasártelas por alto si estás viviendo una situación sentimental difícil.

Con los años que me quedan

Ayer

BONUS TRACK

 

La Oreja de Van Gogh

¿Qué podemos decir? En VoxBox somos fans de los Bonus Track y este en particular es muy digno: la lista incluye solo mujeres latinoamericanas y La Oreja es de origen español (por si todavía no se enteraban) pero nos sentimos mal dejándolos afuera. “Si pudiera volver a nacer/ te vería cada día amanecer/

sonriendo como cada vez/ como aquella vez…” es uno de los coros más hermosos de nuestro idioma.

La playa

Ninguna lista es definitiva, así que mejor nos cuentas qué te parece y nos digas a quién más agregarías aquí.

VoxBox.-

Joaquín Sabina, el granuja que nos da lecciones de vida

Música.- Canalla, bribón, pillo, tunante, sinvergüenza, golfo, pícaro… todo es sinónimo de Joaquín Sabina. Hay que decirlo, es un granuja. Un granuja que cae bien, o al menos le cae bien hasta a la gente progre.

Para hablar de Sabina hay que hablar de la vida. De cómo esta nos forja en el crisol de las crisis y de los amores (sean bellos o no).

Joaquín Ramón Martínez Sabina llegó al mundo el 12 de febrero de 1949, en Úbeda, España, y desde entonces la locura, la bohemia, la poesía y los insights más certeros de la vida se pusieron un bombín, y se dieron a la tarea de recorrer el mundo y los vicios.

La primera vez que escuché una canción de él no me gustó. Tenía apenas 12 años y escuchar que le dieron las 10, las 11 y las 12 junto a Rocío Durcal no fue grato para mí. Tuve que esperar algunos años para redescubrirlo, y en medio del dolor de los primeros amores adolescentes me pregunté quién me robó el mes de abril. Porque en mi caso es cierto, siempre me rompían el corazón en abril. Malditas coincidencias.

Después conocí Barbie superstar y descubrí que la vida de las mujeres también podía ser descomplicada, y hasta un poco abusiva con el amor. Mi teoría es que todas las mujeres de este mundo hemos sido Barbie y Princesa en algún momento de la vida. Todas hemos roto un corazón y luego nos damos cuenta que la cagamos. El arrepentimiento es drástico cuando ya es demasiado tarde. Pero entonces, vino Joaquín.

Sabina tiene esa manera tan suya de ser un verdadero hijodeputa, y aún así lo queremos. Machista, misógino y políticamente incorrecto… pero aun así lo amamos. Es el chico malo del que nos enamoramos cuando somos las más ingenuas, es el que te dice: “Bebé, yo te amo”, y se nos olvida que es infiel, tiene vicios y es el peor partido.

En 2001 sucedió lo que nunca nadie espera. La vida amenazó con apagársele, tuvo un leve infarto cerebral y desde entonces hizo patente su misión en la vida: seguir viviendo con intensidad.

Debo decir que Joaquín me gusta en casi todas sus edades, pero ahora que he llegado a los 40 y él a sus 69, sus letras me llegan más y mejor; por eso, en este listado de canciones rescato las grandes enseñanzas que me ha dejado este español:

Enseñanza N.º 5:

La capacidad de amor sin dramas ni ataduras, por parte de las mujeres, es posible. Esta quizá sea la respuesta a otra canción que más adelante mencionaré. Esta contraparte, esta forma alternativa de ser mujer, es lo mejor que me pudo pasar. El feminismo me forjó, pero Rosa de Lima me limó las asperezas y con ella aprendí a ser una “mina antipersonal”.

Enseñanza N.º 4:

No hay que temerle a la muerte. Esta vida tiene un proceso natural y sin pausa. Nacemos para morirnos. Ni modo, posiblemente sea la verdad más terrorífica, pero ¿qué le vamos a hacer? Mientras esa muerte llega, toca vivir y eso implica coleccionar una amplia galería de experiencias. Resumiendo, es precisamente ese homenaje a la vida… en vida. Yo misma recuerdo a la Karla de 8 años, a la de 15 años, a la de 21, a la de 27… a la de 35 años, y ahora esta que ya colecciona 40 octubres está satisfecha con lo que me ha llegado. No le temo a la muerte, si a la hora que estalle la guerra esté en la trinchera contigo.

Enseñanza N.º 3:

El amor no es todo lo que nos enseñaron. De verdad, nos estafaron, no nos mostraron en realidad el concepto de amor. Gracias a eso, vamos por la vida dejando un reguero de decepciones, gracias a que nadie se atreve a decir lo que en realidad es el amor: un hermoso pacto donde seamos libres. Para mi esposo y para mí, esta canción es la VERDADERA definición del amor. Llegamos a ella cada quién por su lado, todo para que lográramos comprender que habíamos estado equivocados. Gracias, Joaquín, por decir lo que nadie se atrevió: el amor de los hombres es posible si es libre. Junto a Rosa de Lima son el compendio de sabiduría para sobrevivir con dignidad y felicidad a un matrimonio.

Enseñanza N.º 2:

Uno debe cumplir sus promesas. ¿Prometió algo?, ¡cúmplalo! En medio de una vida disoluta, llena de vicios, de relaciones extrañas y adioses sin dolor, con momentos de peligro… llegó esa epifanía. Hablo de mí, no de Sabina. Aunque mi historia no tiene tanto feeling como Pacto entre caballeros, puedo decir que concuerdo con el flaco: Uno debe saber ser amigo de los extraños, incluyendo esos que, aparentemente, no son tan buena gente. La vida compensa, la vida es justa, la vida siempre sorprende.

Enseñanza N.º 1:

Las versiones “oficiales” nunca son certeras. La gente tiene una percepción de los demás, nos asignan más pecados de los que de verdad cometimos y nos cuelgan virtudes que nunca tuvimos. La verdad personal ni siquiera es verdad para uno mismo. Yo he negado varias versiones, no por cobardía, no por miedo, no por rebeldía… en mi caso, creo que ha sido un intento por defender mi derecho a la intimidad. Con Lo niego todo, Joaquín nos regresa al punto de partida: la veracidad de las historias depende de quien las escucha. Al final de nuestros días solo seremos un recuerdo, bueno o malo, no lo sé.

Cada vez que me encuentro con este malacate, me doy cuenta de algo: todos tenemos un hijueputa interno y no hay que tenerle miedo.

VoxBox.-

A más de medio siglo de la tragedia: El Día que la Música Murió

Opinión.- Un 3 de febrero de 1959 se estrelló en un campo de maíz un monoplano Beechcraft Bonanza B35, en el que iban a bordo Buddy Holly, Ritchie Valens, Jiles Perry Richardson, más conocido como The Big Bopper, y el piloto inexperto Roger Peterson. Dicho evento llegó a ser conocido como El Día que la Música Murió.

Mientras realizaban su gira Winter Dance Party, en la que además de los tres artistas fallecidos acompañaban otros músicos, viajando por diferentes partes de EE. UU., realizando grandes recorridos bajo condiciones adversas, en un viejo autobús que por las condiciones climáticas afectaron a todos, padeciendo gripe algunos, e incluso otros llegando al punto de congelamiento, según la poca resistencia al frío que cada persona tuviera. Para tratar de minimizar las dificultades que estaban padeciendo, Holly decide rentar una avioneta para llegar más rápido a su próximo evento de la gira, que en ese momento era Moorhead, Minnesota.

Los tres músicos tomaron el vuelo a las 12:55 a. m., después de una presentación, el cual alcanzó una altitud 914.4 m y que debido a las probables malas lecturas del piloto realizó una maniobra controlada, que por culpa de la oscuridad los llevó a chocar directo contra tierra, falleciendo todos instantáneamente.

En rigor, esta tragedia no se diferencia de ningún turbio acontecimiento humano: nuestras pérdidas, en general, siempre nos duelen. Pero en lo fundamental, esta tragedia se enmarca en aquellas que nos dejan una extraña desolación, ese dolor extraño cuando lo ajeno nos afecta. Nos invade ese pensamiento de: “¡Qué lástima! Estaban tan jóvenes, tenían tanto por dar…”. Y a esto se suma esa sensación de pérdida en lo cotidiano: su música se metía en la privacidad de esos hogares, en la pista de baile de quienes se alegraban con sus ritmos, en el día a día de los vaivenes y circunstancias de toda clase.

Y entonces sentimos que quien se murió se llevó algo de nosotros. La muerte del famoso, del artista, del sujeto admirado, nos recuerda nuestra propia fragilidad, nuestra inevitable condición de ser-para-la-muerte. Y entonces recordar estas tragedias no dejan de lanzarnos a la contemplación, a la detención del segundo para reflexionar apropiadamente sobre cualquier eventualidad que esté ocurriendo en nuestras vidas.

A pesar de eso, gracias a la era de la sobreinformación, vivimos en tiempos en que el dolor nos dura unos días (también dependiendo del personaje) y luego pasamos página, como si nada, banalizando en cierto modo la muerte, la tragedia, como si solo asumiéramos que un día ocurrirá de todos modos, y ya. En esos tiempos la gente podía pasar recordando hasta por años, o al menos podía permanecer por mucho tiempo como tema de conversación: no olvidemos cómo murió cierta inocencia en el inconsciente colectivo estadounidense, por todos los magnicidios ocurridos en la década de los sesenta. Y cómo no, para ellos en aquellos tiempos era normal seguir sintiendo ese extraño saudade, por todo lo perdido.

Buddy Holly

Charles Hardin Holley, mejor conocido por su nombre artístico Buddy Holly, fue uno de los más grandes talentos de su generación e influencia de futuras estrellas, y tenía apenas 22 años cuando ocurrió la tragedia. Y aunque la muerte lo alcanzó a tan temprana edad, contaba con 5 años de trayectoria y tres álbumes que ahora se consideran una de las grandes y decisivas innovaciones del rock and roll.

Conoció a Elvis Presley e incluso fue telonero en algunos de sus conciertos. Tocaba varios instrumentos y era dueño de un carisma sin igual. Bandas como The Beatles (quienes se nombraron así porque Holly perteneció a la banda The Crickets —“Los grillos”—), The Rolling Stones (que hasta versionaron algunas de sus canciones), The Kinks, The Who, The Animals, The Proclaimers, The Hollies (clara alusión a Holly), The Clash, Blondie, Weezer, e incluso Radiohead, profesan abiertamente admiración por su música y su figura. De igual manera un gran número de solitas, entre los que destacan Elvis Costello, Bob Dylan y Don McLean, siendo este último quien dedicara una canción a la tragedia ocurrida el 3 de febrero de 1959, mundializando el nombre y el evento para muchas generaciones.

Caso muy particular el de The Beatles, ya que Harrison aprendió a tocar guitarra con la música de Holly y John Lennon trató de tener su mismo carisma en el escenario. Por su parte, en la actualidad Paul McCartney es tan fan, que es propietario de los derechos del catálogo completo de sus canciones.

Todo eso sin contar que dejó una profunda huella en la cultura y música popular anglosajona. En particular, Bob Dylan mencionó en su discurso al recibir el Premio Nobel de Literatura 2016:

Si tuviera que volver al amanecer de todo, creo que tendría que empezar con Buddy Holly. Buddy murió cuando yo tenía 18 años y él 22. Desde el momento en que lo escuché por primera vez, me sentí identificado. Sentí casi que era como un hermano mayor. Hasta pensé que me parecía a él. Buddy tocaba la música que me apasionaba —la música con la que crecí: country western, rock ‘n’ roll y rhythm & blues—. Tres hebras separadas de la música que entrelazó y fundió en un género. Una marca. Y Buddy escribía canciones, canciones que tenían bellas melodías y versos imaginativos. Y cantaba muy bien, cantaba con distintas voces. Él era el arquetipo. Todo lo que yo no era y quería ser. Lo vi sólo una vez, unos días antes de su muerte. Tuve que viajar 100 millas para verlo actuar y no me decepcionó. Era poderoso y electrizante, y tenía una presencia imponente. Yo estaba a solo seis pies de distancia. Estaba hipnotizado. Le miré la cara, las manos, la forma en que marcaba el ritmo con el pie, sus grandes gafas negras, los ojos detrás de las gafas, la forma en que sostenía su guitarra, su postura, su traje elegante. Todo él. Aparentaba más de 22 años. Algo en él parecía permanente, y me llenó de convicción. Entonces, de repente, sucedió lo más extraño. Me miró directamente a los ojos y me transmitió algo. Algo que no sé lo que era. Y sentí escalofríos.

Entró al Salón de la Fama del Rock and Roll en 1986. Su estilo desenfadado, alegre, ameno e inocente se convertiría en un modo de vivir, en una de las actitudes básicas de los rockstars de aquellas décadas.

La música de Holly fue capaz en su momento de borrar las diferencias raciales, como puede comprobarse con los conciertos que ofreció al público afrodescendiente y su amistad con artista de la talla de Chuck Berry y Little Richard. Por otra parte, en este comercial-homenaje de VH1 podemos ver a algunas de las estrellas más legendarias de la música en las últimas décadas: está de más decir que la canción de fondo es de Holly.

Por si tiene interés en ella, la canción se titula True Love Ways. Por otro lado, a pesar del inmenso éxito que tenía con su banda y como solista, lo cierto es que Holly estaba ahogado en deudas y necesitaba realizar más conciertos para estar un poco más solvente.  Su decisión de volar en la avioneta se basó en el mal clima, las malas condiciones de viajar en un autobús que los estaba matando de frío, y además tratar de contribuir al bienestar del resto de acompañantes en el vuelo, quienes se encontraban mal de salud, precisamente por el mal clima.

Ritchie Valens

Célebre a nivel mundial por interpretar La Bamba, aunque también tiene a su espalda otros éxitos. Este joven talento estaba a unos meses de cumplir apenas 18 años. Aquel zurdo que dominaría la versión diestra de la guitarra, debido a su persistencia y amor por la música, tendría una carrera meteórica de apenas 8 meses. Sin embargo, fue tiempo suficiente para dejar su huella en el rock and roll.

La historia suele ser un poco injusta y nos muestra a un Valens que quizá estaba desesperado por la fama o por salir adelante económicamente. Pero lo cierto es que el artista no vivía tanto de su fama, como sí ocurre con la mayoría de casos en la actualidad, al menos si comparamos los niveles de fama.

Lo que sí parece una realidad es que le restó importancia a todos los errores logísticos que ocurrieron durante la gira. Al ser alguien que provenía de una vida difícil, las condiciones adversas le podían parecer una cosa que por fuerza tenía que pasar.

Por otra parte, la suerte puede llegar a ser una cosa macabra, ya que su lugar en esa avioneta lo ganó en un duelo a cara o cruz, con el músico Tommy Allsup.

En un tiempo en que de verdad no era tan frecuente que un música latino destacara a nivel internacional entre el público anglosajón o europeo, Ritchie Valens se marchó dejando una de las carreras truncadas que más se lamentan en la historia de la música, a nivel mundial. Su influencia en Latinoamérica se capitalizaría durante los años sesenta, y es innegable que hasta el día de hoy se le asocia de inmediato con el rock and roll y con su época.

The Big Bopper

Era el mayor de todos los que iban a bordo de la avioneta. Murió con 28 años de edad. Como gran conocedor del gusto musical de su audiencia, The Big Bopper tenía el récord de haber transmitido sin parar casi 2,000 canciones durante seis días seguidos. Ritmos y géneros no le eran ajenos, por lo que en sus ratos libres se dedicó a escribir sus propias canciones.

Cuando se animó a cantar su propio material, no sabía que uno de sus éxitos se convertiría en una de las canciones más escuchadas de 1958. En su tiempo le llovieron muchas ofertas, pero aceptaría ir de gira con Holly, Valens y otros artistas. Nadie sabe lo que le depara el mañana.

De las tres celebridades que fallecieron, quizá la historia ha sido más injusta con The Big Bopper. Sin embargo, su sencillo marcó la cultura adolescente de principios de los sesenta, e incluso pasó un par de décadas más sonando en bailes escolares de aquellas generaciones aficionadas a la pista de baile.

Roger Peterson

El desafortunado piloto tenía apenas 22 años. Aunque la historia cataloga a Roger como piloto inexperto, lo cierto es que un mal tiempo puede pasarle factura hasta al más experimentado. Ahora bien, no se puede negar que lo más probable es que hizo una mala lectura al momento de estar pilotando, por lo que la probabilidad de la tragedia fue prácticamente del 100 %.

Es muy probable que estuviera consciente de los riesgos y dificultades de volar en esas condiciones, pero aceptó a petición de Holly porque, como suele ocurrir en estos casos, consideró todo bajo control, y creyó en las circunstancias y la urgencia de la situación. Se considera ahora que hizo una mala lectura durante el vuelo, y que la total oscuridad fue el sello letal que marcaría el destino de todos.

El hubiera y los azares del tiempo

Es imposible saber con certeza absoluta qué hubiera sido de la carrera de estos tres músicos, de no haber fallecido en ese fatal accidente. No sabemos si ahora serían menos recordados, o si por el contrario nos esperaba conocer tremendas carreras brillantes, cuyos éxitos hubieran llegado de forma entrañable a más generaciones. Y aunque suene exagerado, tampoco sabemos en qué hubiera mutado el rock and roll, o qué dirección habrían tomado otras figuras que trataron de hacerse un lugar en la industria musical.

Una visión interesante es la que nos presenta Don McLean con su canción American Pie, con la cual muchos fans (incluido el autor del video que comparto a continuación) se prestaron a las más variadas interpretaciones, incluido los supuestos mensajes ocultos que nos dejó en cantautor estadounidense. Por sobre todas las cosas, eso sí, la canción evidencia la profunda admiración que sintió McLean por las tres superestrellas de finales de los cincuenta.

Pero antes de la canción de McLean, en el mismo año de 1959 apareció la canción Three Stars, del cantautor Eddie Cochran, quien también fallecería un año después, solo que en esta ocasión en un terrible accidente automovilístico.

Por otra parte, después del accidente con el enlace fatal, se disparó las ventas de álbumes de estos tres artistas, sobre todo de Buddy Holly. Probablemente con esta tragedia la industria musical terminó por comprobar que el comercio con la muerte trae grandes réditos.

Además, lo acontecido en esta fatalidad hizo reflexionar a representantes, artistas y demás interesados en la industria musical, para que crearan mejores condiciones para realizar giras y no dejar tan al azar detalles logísticos tan importantes como el transporte y la estadía en cada ciudad, entre otros aspectos. Naturalmente las bandas sin mayores recursos siempre se lanzan a azar por puro amor a su arte o por intereses en desarrollarse en el medio, pero lo cierto es que se crearon y mejoraron estándares.

A lo mejor para usted, estimado lector, el apelativo del Día que la Música Murió le parezca demasiado exagerado, ya que contamos con un tradición rica en este mundo, además de estrellas que llenan una constelación con todos lo gustos posibles. Pero quiero que piense por un momento: el rock and roll comenzaba a tomar fuerza a nivel mundial como género, además que estas jóvenes promesas nos cantaban de amores, ingenuidades, esperanzas, ilusiones de toda clase, que en ese momento marcaron a más personas de quienes ahora podamos dar cuenta. Su muerte hizo sentir vulnerables y frágiles a millones de jóvenes que disfrutaban el mundo a su manera. Los años que siguieron trajeron cambios sustanciales en los ritmos y las letras, e incluso en su momento se pensó que el rock and roll había muerto, cuando en realidad solo había mutado, quizá evolucionado.

Pero todo comenzó cuando el mundo presenció esta pérdida, que con ella se llevó el espectáculo de la insalvable juventud.

VoxBox.-

Synth Pop: conquistar el mundo a fuerza de sintetizadores

Synth pop. VoxBox.

Música.- A finales de los setenta e inicios de los ochenta, en Reino Unido y Alemania nació un sonido que pronto acapararía las radios y gustos de una generación: el synth pop.

Fueron muchos factores los que contribuyeron al nacimiento del synth pop, y uno de los más importantes fue la creación del sintetizador Moog, en 1964, y posteriormente su versión Minimoog, que resultó portátil y práctica para presentaciones en vivo.

Los precursores del Synth pop

El desarrollo de este género se inició con una banda de música electrónica hoy no tan reconocida por las mayorías: Kraftwerk. Específicamente con su cuarto álbum de estudio, llamado Autobahn, que data de 1974. A partir de este disco, la música electrónica y popular no volvería a ser igual.

Canciones pop que tuvieron su cover en metal: ¿Con cuál te quedas?

El uso que se le dio a los sintetizadores por parte del entonces trío conformado por Ralf Hütter, Florian Schneider y Wolfgang Flür los catapultó al éxito internacional. Su revolucionario trabajo, futurista y original para la época, sería decisivo en el desarrollo de la música en los años posteriores, e influenciaría fuertemente a los artistas que vendrían unos años después, especialmente en el Reino Unido.

Aunque el carácter sintético y citadino del synth pop fue criticado inicialmente, pronto consiguió adeptos y muchos conjuntos musicales empezaron a experimentar con sintetizadores.

Para recordar a los creadores de este grandioso género, te traemos esta playlist. Las recomendaciones son las de siempre: dale mucho volumen, especialmente si estás queriendo ignorar a tus compañeros de oficina.

Hold Me Now, de Thompson Twins

Esta banda de new wave fue fundada en 1977, pero fue hasta finales de 1983 que llegó a conocer lo más alto de las listas. Todo gracias a la canción Hold Me Now, que cambió el rumbo del grupo.

Don’t You Want Me, de The Human League

Al igual que los Thompson Twins, esta banda nació en 1977, y fueron, por supuesto, pioneros del género y del uso de sintetizadores. Probablemente los más jóvenes no sepan quiénes son ellos, pero es casi imposible que no conozcan esta gran canción:

I Ran, de A Flock Of Seagulls

Esta bandada de gaviotas tuvo su génesis en 1979, de la mano de los hermanos Score: Ali y Mike. De este último podemos decir, además de que era un gran músico, que su estilo de peinado enloqueció a propios y extraños en aquellos dorados años.

You Spin Me Round, de Dead Or Alive

Al igual que Los Beatles, Dead or Alive es originaria de Liverpool y fueron piedra angular del synth pop, pero además incursionaron en otra corriente: Hi-NRG. Esta canción significó uno de sus más grandes éxitos, y se desprendió de su disco de 1985 Youthquake. (Hace unos años Flo Rida saco una especie de cover feo de esta canción, que quizás conozcas también).

Eyes Without A Face, de Billy Idol

William Michael Albert Broad es mejor conocido como Billy Idol, por ser actor, y quizás porque alguno lo ubique más como rockero o punketo que como pop. Pero cuando abandonó a su banda de punk y se fue para Estados Unidos, comenzó a experimentar con el hard rock y el new wave.

Shout, de Tears For Fears

Curt Smith y Roland Orzabal fundaron esta banda de nombre vagamente poético, en 1981. De su disco Songs from the Big Chair surgió esta canción que los lanzaría a la fama mundial:

Forever Young, de Alphaville

Alphaville es una banda alemana que comenzó su carrera en 1980, y nadie que haya vivido aquella década podría decir que nunca los escucharon: sus sencillos Big in Japan, Sounds Like a Melody y Forever Young sonaron durísimo. Las tres canciones se desprendieron del mismo disco de 1984: Forever Young.

Enjoy the Silence, de Depeche Mode

Un documental de la BBC (Siete edades del rock) los catalogó como “los padres del rock electrónico”. Así de sencillo. Fueron pioneros en el uso del sintetizador y el sampler. Sin duda, estamos ante una de las bandas más importantes de todos los tiempos.

Don’t You (Forget About Me), de Simple Minds

Provenientes de Glasgow, Escocia, esta banda hizo su aparición en la escena en 1977, e incursionaron en distintos géneros como el post-punk, new wave o synth pop. Quizás de las pocas de esta lista que siguen activos.

Maneater, de Daryl Hall & John Oates

Este dueto originario de Filadelfia, Estados Unidos, vendió 40 millones de grabaciones a lo largo de su carrera, haciéndolos el tercer dúo más vendido de todos los tiempos. Fueron incluidos en el Salón de la Fama del Rock and Roll, en abril de 2014.

West End Girls, de Pet Shop Boys

Junto con Depeche Mode, Pet Shop Boys es una de las bandas más representativas de este hermoso género a nivel mundial, y no es por gusto: han vendido más de 100 millones de discos en todo el mundo.

Always On My Mind, de Pet Shop Boys

¿Ya se han preguntado el porqué del nombre? Resulta que al inicio se llamarían West End, pero cambiaron a su nombre actual, en honor de un amigo de los dos integrantes, que trabajaba en una tienda de mascotas.

Take On Me (Alternate Take), de A-ha

De esta banda (y de esta canción) ya te hemos hablado en otras ocasiones. Su sonido es característico de la década de los ochenta. Esta banda, originaria de Noruega, recibió una mención honorífica de los récords Guinness por esta canción: sonó más de 3 millones de veces en las radios estadounidenses.

Major Tom, Peter Schilling

Ciencia ficción, exploraciones espaciales o un posible holocausto nuclear: esos son los temas sobre los que versan las canciones de este alemán. Esos temas le permitieron explorar con más precisión los sonidos característicos del synth pop. (Dato: esta canción es un tributo a la canción de David Bowie Space Oddity).

Take My Breath Away, de Berlin

Tom Cruise, aviones, motocicletas y Terri Nunn interpretando esta obra de arte. Esta canción es la más icónica de la banda estadounidense y sirvió como soundtrack de la película Top Gun.

VoxBox.-

Residente: El recorrido por el mundo y el sonido

Residente. VoxBox.

Música.- Fue amor a primera vista. Jamás pensé que me iba a enamorar de un hombre como él. Hablo de mi esposo, no de René Pérez Joglar, aunque a él también lo amo en una forma en que solo las fansgirls sabemos. ¿Por qué mi esposo y Residente están en un mismo párrafo? Porque lo que tienen en común es que me hacen pensar y me sacan la perversión. Jamás pensé que eso de lo sapiosexual era válido. Quedó comprobado que hay un sector poblacional masculino que se apropia de este concepto: te enamoras por cómo piensan, de su sabiduría y de… pues, ¿por qué no decirlo? Porque son tan evolucionados, que hasta en el ámbito de la sexualidad te salen sorprendiendo.

Luego de mi declaración de amor por los hombres inteligentes y conscientes, paso a hablar de lo que me compete en esta nota: Residente. Tres en uno solo: El documental, el álbum en solitario del exintegrante de Calle 13 y el ser humano que emprendió un viaje de reconocimiento.

Aunque con su trabajo en Calle 13 ya me había sorprendido, en lo personal le tengo miedo a la música urbana. Entro a ese género como cuando se entra a un apartamento de soltero: esperando cualquier sorpresa desagradable, como montañas de ropa sucia y maloliente, o torres inmensas de trastos sucios que desafían la física y la gravedad, hasta vestigios de sexo casual y sin compromisos de ningún tipo. Pero descubrir su trabajo en solitario me hizo recordar que él ya no lo puedo catalogar como un simple reguetonero. No puedo, me niego. En su disco debut se puede encontrar canciones que son más bien un homenaje a sonidos olvidados, ignorados y maltratados: los sonidos folklóricos.

Escuchar el disco y después ver el documental no sé si fue un error. No logro determinar qué es mejor: ver el documental primero y luego escuchar el disco, o hacerlo como lo hice yo, primero el disco y luego el documental. El eterno dilema del huevo y la gallina. El resultado podría variar, estoy consciente de ello. René apostó por algo que es universal: el reencuentro de uno mismo a través de un viaje. Ambos, disco y documental (y dicen que hay un libro también), es el resultado de un extenso viaje que duró dos años. Como buena fangirl, yo estaba al tanto de todo ese proceso, a través de las fotos que, durante esos años, subió a su Instagram.

En este recorrido, busca el origen de su ADN, va y se reencuentra con los territorios donde habitaron sus ancestros, pasando por Rusia, Ghana, China, Serbia, España, Inglaterra, Estados Unidos y, obviamente, Puerto Rico. Este viaje es precisamente lo que detona el proceso de composición del disco. Pero creo que el viaje más importante, no solo para Residente, sino para todo ser humano que quiera evolucionar, es el viaje interior. Ese en el que te reencuentras también contigo mismo, con tus miedos, tus esperanzas, tus luchas y tus convicciones. Eso se refleja en su trabajo. Esto es precisamente nuestra historia, nuestra evolución antropológica. ¡Qué hermoso se escucha! Pero es difícil. Confrontarte contigo trae, en muchas ocasiones, dolor… pero si sobrevives regresas como una persona libre.

La vida siempre tendrá eso que no nos gusta: guerra, egoísmos, injusticia social, hambre, ignorancia. Pero también tendremos siempre algo poderoso para combatir esto que no nos gusta: nuestros talentos que podemos poner en beneficio de otros.

Quizá sea eso lo que debo agradecerle a este hombre: me ha recordado que para vivir uno tiene que ser libre, asumir lo que te llega en la vida y ser feliz con esto… y claro… que hay que ser buena gente y agradecido.

Vean el documental, no se los voy a spoilear. Escuchen el disco, tampoco les daré mucha información. Vale la pena descubrirlo. Solo haré mención a una canción en específico, Milo. Con una serie de sonidos nativos le da la bienvenida a su primer hijo, le recita los mejores consejos y consuelos a su primogénito. Es hermoso. Es hermoso ver la evolución de un hombre cuando le llega la paternidad y la asume como una más de las aventuras que deben llegar para ser mejores personas.

Les dejo el tráiler:

VoxBox.-

Grandma Lo-Fi: cómo triunfar con música casera a los 70 años

Grandma Lo-Fi. VoxBox.

Música.- Sigridur Nielsdottir es el nombre de una mujer que quizás nunca has escuchado. No te sientas mal, ese nombre no es nada popular por nuestras zonas, pero quizás este otro sí te suene: Grandma Lo-Fi.

¿Tampoco te suena? Deberías terminar de leer esta nota entonces.

Sigridur fue una artista tuvo una trayectoria corta, prolífica y demasiado espectacular se puede resumir así: grabó más de 600 canciones con instrumentos caseros, se convirtió en ícono y referencia musical para algunos de los artistas más importantes del país donde vivió.

¿Ya mencionamos que hizo todo esto cuando tenía 70 años?

Pequeña biografía de una Grandma Lo-Fi

Nielsdottir llegaba a sus 70 años en el año 2000. Su vida había sido la de una persona normal hasta ese momento. Era una apacible ama de casa de carácter juguetón, divertido y desenfadado. A cada momento intentaba divertirse. Sigridur era una de estas personas con la capacidad innata de hacer feliz a quien está su alrededor.

Vivía sola tras haber residido en varios países a lo largo de su vida. Desde Dinamarca (donde nació) hasta Alemania, pasando por Brasil y acabando en Islandia. Su madre era danesa y su padre alemán. Fuera de esa multiculturalidad y los muchos años vividos (que nunca son en balde), Nielsdottir no era más que una esas viejecitas adorables que provocan abrazarlas y que siempre procuran un bien para sus seres queridos.

En ese afán por hacer feliz a quienes la rodeaban, comenzó a producir canciones para sus amigos y familiares, tan solo con el fin de divertirse.

Nielsdottir observó los alrededores de su casa en Reikiavik y vio un órgano Casio, sus perros, decenas de utensilios de cocina y varios juguetes para niños. Decidió comenzar a componer su música. En un estilo algo loco y atractivo, Nielsdottir combinaba el sonido que emitían las teclas de su instrumento con los ladridos de sus mascotas, junto a los ruidos acompasados de los utensilios de su cocina.

Ahí fue que surgió la artista: Grandma Lo-Fi

Grabó sus primeras canciones en un casete doméstico, pero no se contentó con esa primera experiencia: Grandma Lo-Fi acabó grabando más de 600 canciones insertadas en 59 CD, lo que hizo de ella la artista islandesa más productiva de la historia. También creó, diseñó y distribuyó los discos de su prolífica carrera musical.

Ese sonido experimental e inusual atrajo rápidamente los elogios de quienes escuchaban su música.

Pero su popularidad no se quedó entre su familia y amigos. Al poco tiempo, la artista islandesa Björk se identificó públicamente como aficionada a la música de Grandma Lo-Fi. Björk se ha declarado gran seguidora de sus composiciones, hasta el punto de que presume de tener los 59 discos de Grandma Lo-Fi.

Grandma Lo-Fi y el cine

Tres cineastas islandeses, Kristín Björk Kristjánsdóttir, Ingibjörg Birgisdóttir y Orri Jónsson (no, no nos hemos inventado esos nombres), filmaron durante siete años a Sigridur Nielsdottir, para producir esta joya escondida del cine documental: Grandma Lo-Fi: The Basement Tapes of Sigrídur Nielsdottir.

El documental se proyectó por primera vez en 2012 en Dinamarca, el país natal de la artista. Un año antes, Sigridur había fallecido en Islandia, donde se había afincado durante las últimas décadas de su vida.

En la película pueden verse fragmentos de la vida cotidiana de Nielsdottir y su transformación en la artista Grandma Lo-Fi. Filmada en Super 8, la cinta tiene la apariencia de un video doméstico.

Sigridur Nielsdottir falleció, como mencionamos ya, en 2011, poco más de una década después de que comenzó su carrera musical.

La popularidad de su música no ha dejado de crecer.

La anciana adorable desapareció, pero nos dejó dos cosas esenciales: su legado musical y el certero mensaje de que nunca es demasiado tarde, aunque suene a cliché.

VoxBox.-

Músicos latinos de los noventa que cayeron injustamente en el olvido

Músicos latinos de los noventa. VoxBox.

Música.- La memoria es extraña, es engañosa, a veces puede ser muy amable con nosotros, pero a la mayoría de los mortales nos traiciona mucho, sobre todo la colectiva: a estos músicos latinos de los noventa los dejó en el olvido.

En realidad, ninguno de estos artistas ha sido relegado a un segundo plano, porque sean necesariamente malos o poco talentosos. El gran error de la mayoría de ellos es que sus carreras debían competir con pesos pesados, que estaban monopolizando la música latina a nivel mundial: Ricky Martín o Shakira, por ejemplo.

Así que esta playlist no es de artistas “clase B” o segundones, sino de aquellos a los que echamos en el olvido, y que ahora reconocemos como buenos músicos, aunque en aquellos momentos nos avergonzáramos de escucharlos.

Para que nuestra memoria deje de ser ingrata con ellos, dénle play:

Eduardo Capetillo

Capetillo fue el amor de muchas de nuestras mamás o hermanas mayores. Comenzó su carrera como sustituto de Benny Ibarra. Su estilo noventero no resistió los embates del tiempo: lo que entonces se consideraba cool, hoy nos da vergüenza ajena, hay que decirlo. Perdónennos madrecitas.

Más que alcanzar una estrella

David Torrens

Torrens es cubano. De hecho, algunos lo consideran parte de la tercera ola de la trova cubana. Profundamente marcado por diversos géneros musicales. Muchos piensan todavía que esta canción es de Aleks Syntek.

Sentimientos ajenos

Carlos Ponce

El puertorriqueño es otro rostro reconocido: es presentador, actor, productor y, sí, también tuvo su etapa como cantante. Probablemente esta última haya sido en la que menos éxito cosechó. De hecho, básicamente solo tiene un gran hit:

Rezo

Donato y Estefano

El dueto conformado por Fabio Alfonso Salgado (Estéfano), originario de Colombia, y Donato Póveda, de Cuba, tampoco disfrutó de un éxito demasiado largo y extenso. Pero esta canción es bellísima:

Las puertas del cielo

Alejandro Lerner

Lerner en realidad cuenta en su haber con varios éxitos conocidísimos, pero la mayoría de ellos han sido como compositor. Como dijimos al inicio, no estamos poniendo en tela de juicio la calidad artística, sino los éxitos. Lerner contó con uno:

Hay algo que te quiero decir

Soraya

Aquí quizás estamos cometiendo una tremenda falta: a Soraya nos la quitó el cáncer de mama demasiado pronto. En realidad tuvo una carrera musical de 10 años que solo podemos considerarla próspera y exitosa. La única razón por la que la hemos incluido aquí, es porque nos parece que ha sido injustamente olvidada.

De repente

Quédate

Solo por ti

Ragazzi

Boy band mexicana de inicios de los noventa. Algunos ahora dirán que nunca escucharon a Ragazzi, o que nunca les gustaron, pero en su momento fueron bien famosos.

Veneno

Baila

Noelia

Esta puertorriqueña inició su carrera con un disco homónino, a inicios de los noventa. Cuenta con 7 discos de estudio, pero solo el primero trajo un hit:

Jon Secada

Este cubano que radicó en Miami ha experimentado con muchos géneros musicales: salsa, merengue, R&B, pop y rock. Pero su verdadero y gran éxito proviene de los noventa:

Otro día más sin verte

Lynda

En 1995 Lynda Thomas tenía 13 años, y fue el año en que terminó de grabar su primer disco, Lynda. Un año más tarde el disco salía a la luz y tuvo algunos éxitos importantes como Gira que gira:

Gira que gira

A mil por hora

Irán Castillo

A Irán quizás la recuerdes más por las telenovelas en las que participó, como Agujetas de color rosa, Soñadoras o Preciosa. Pero también incursionó en la música… aunque solo tuvo este éxito:

Yo por él

Benny Ibarra

Ibarra es de los que te harán preguntarte: “¿Por qué diablos está en esta lista?”. Bueno sí, el exintegrante de Timbiriche es bastante reconocido entre cierto público, pero no podemos negar que su música ha caído en un olvido muy feo. No nos podríamos perdonar no traer a la memoria esta obra de arte:

Cielo

Erik Rubín

Otro exintegrante de Timbiriche, que tal vez no te expliques por qué está acá. Bueno, aplica la misma lógica de Ibarra: muy conocido y todo, pero esta canción ha quedado rezagada de forma muy injusta.

Cuando mueres por alguien

Anahí y Kuno Becker

Digamos que esta es una especie de Bonus Track.

Ya, ya sabemos lo que se viene: pero Anahí es ultrafamosa por su participación en Rebelde y blablablá. Por eso lo metimos como bonus track, y porque esta canción y este dueto ya quedó en el olvido.

Juntos

VoxBox.-

Ha muerto Dolores O’Riordan, vocalista de The Cranberries

Dolores O'Riordan. VoxBox.

Noticias.- Dolores O’Riordan, vocalista y líder del grupo irlandés The Cranberries, ha fallecido a los 46 años, según informa la televisión pública irlandesa. O’Riordan se encontraba en Londres para realizar una breve sesión de grabación.

En un comunicado, su representante ha señalado que no hay más información disponible por el momento. “Los miembros de su familia están desolados y piden privacidad en este momento tan difícil”, ha añadido.

O’Riordan lideraba la banda irlandesa desde 1990. Lanzaron en 2017 Something Else, su último álbum de estudio.

 

 

 

VoxBox.-

La protesta tropical: el baile, la música y la lucha social

Música y la lucha social. VoxBox.

Música.- Para mí no hay nada más importante que la música y la lucha social. Supongo que soy hija de mis circunstancias. Nací justo en el momento histórico en el que se gestaba una guerra civil en mi país. Nací en una casa católica consciente y me dieron una educación en esa línea, y por supuesto, caí en las manos jesuitas, que me guiaron en el proceso de ser una persona con un mínimo de criterio. Con ese contexto todos pensarán que me gusta la clásica música de protesta: la trova y los ritmos andinos. Me gustan, pero a pesar de no bailar y de tener dos pies izquierdos, disfruto profundamente la música tropical, aunque me toque disfrutarla sentada en la esquina de la pista de baile.

Hace unos días empezó la campaña electoral en mi país. Sí, esa que solo nos da tregua unos cuantos meses al año, porque como buen país tercermundista, siempre estamos en campaña electoral: que si los diputados, que si los alcaldes, que si el presidente… y cualquiera de sus respectivas combinaciones. Por eso me quedé pensando que es tiempo de desempolvar algunas canciones que siempre me han puesto a pensar y bajarle al ruido mediático de tanto charlatán.

Empecemos desde el origen

Es 1992, acababa de terminar la guerra que marcó mi infancia. Yo estaba en octavo grado y mi clase de formación cristiana ya me estaba hablando de las comunidades eclesiales de base y de la historia de la iglesia católica en mi país, y bueno… apareció Juan Luis Guerra y 4:40, en una fiesta de 15 años. Todos bailaban, y mientras yo intentaba no tropezar con el chico que me invitó a bailar, le puse atención a eso de “a nadie le importa qué piensa usted”, y recordé la queja constante de mi madre cada vez que regresaba del mercado, porque los tomates cada día estaban más caros. Ahora, cada quince días, me doy cuenta que los tomates siguen estando caros, y han pasado 26 años. Seguimos igual. Súmele que en el video aparece ese mítico personaje que está eternamente en campaña y que ahora nos habla del “Buen vivir”.

Enfermarse es lo peor que te puede suceder en las regiones tercermundistas. A menos que, por supuesto, tengas un seguro médico privado. Crecí en el Hospital Nacional Rosales. Mi madre ha trabajado ahí por más de 40 años. He visto de todo y cuando digo de todo… es todo. Cuando el personal médico del Seguro Social se fue a huelga, me alegré mucho. Rechazaban la privatización del servicio público y exigían mejoras a lo que había sido desde tiempos inmemoriales condiciones deplorables. Aquellas marchas blancas convocaron a todo mundo. No solo marchaban doctores y enfermeras, no: allí habíamos de todo, y cuando digo de todo es todo. Juan Luis Guerra había sacado esta canción años antes, pero nada describe mejor esa carencia del derecho inalienable a la salud, en un país en Latinoamérica, que esta melodía. “No me digan que no tienen anestesia…”.

Hemos llegado al gran Rubén Blades. Nadie ha retratado mejor los sacrificios de personas comprometidas con la lucha y el cambio social que él. Vino, agarró todo el ritmo, el sentimiento guapachoso, las ganas de bailar y la verdad, y lo mezcló. Nos ha dado grandes canciones para reflexionar. Fue difícil escoger solo dos para esta lista. La primera es esta que nos narra la historia ficticia de un sacerdote y su monaguillo. Podrá ser un hecho que no sucedió como tal, pero es el retrato de muchas muertes de religiosos en Latinoamérica entre las décadas de los setenta y ochenta: sacerdotes, catequistas, monjas y seminaristas fueron asesinados por las dictaduras, por atender la esperanza y fe de los oprimidos. Pero sobre todos ellos, que son tan valiosos, el máximo representante es Monseñor Romero. Blades no ha amagado en decir que esta historia está basada en la historia del Arzobispo de San Salvador, que fue asesinado en marzo de 1980, y que el monaguillo es la representación de la inocencia de los pueblos. En algo tiene mucha razón Rubén Blades: pueden matar a la gente, pero no las ideas. Por eso, la lucha social, aunque haya mutado, sigue siendo necesaria.

Una de las consecuencias de las luchas sociales, quizá de las más dolorosas, han sido las desapariciones. Durante años, mientras las dictaduras se cebaban del pueblo, miles de personas desaparecieron y nunca se supo de ellas: hombres, mujeres, jóvenes, viejos, niños… gente pobre, gente con recursos económicos, laicos, religiosos y ateos. Todos con un común denominador, gente buena. Luego de la desaparición, viene la peor parte: la angustia, el dolor, el peregrinaje buscándolos. Vivos o muertos, no importa cómo, pero saber dónde están. Rubén Blades hace un recorrido de diversos casos. Casos que siguen vigentes. Ahora siguen desapareciendo personas. En México, en Guatemala, acá en El Salvador. Todos tienen un mismo común denominador: el gobierno no hace nada. Nada. Las desapariciones siguen, sigue la búsqueda, de ellos y de justicia.

Existen diversas formas de protesta. Están las pacíficas y también las violentas, las insolencias, la desobediencia cívica y se incluye la descripción de las grandes tribus urbanas actuales, y que han mutado en los últimos años, pero que aún conservan ese espíritu rebelde. Eso ha hecho Calle 13. Aunque su producción discográfica ha sido variopinta, han incluido esta pieza que comparten con Rubén Blades y que recoge la herencia tropical de Puerto Rico. La Perla es un barrio, un territorio, un sueño, un paisaje. Es lo que le da a sus habitantes un significado, un sentido de pertenencia, no importa si eres callado o fiestero, si eres introvertido o extrovertido, si tienes todo o te falta todo. La Perla es San Salvador, es Ciudad de Guatemala y Tegucigalpa, también es Managua, San José y Panamá. La Perla es la excusa perfecta para hacer una reflexión de la identidad latina… bailemos, “Yo tengo tóóó… no me falta nááá… tengo la noche que me sirve de sábana”.

La pobreza trae todo tipo de consecuencias: las migraciones, delitos y cambios de vida… de eso nos habla Luis Enrique Mejía Godoy, el mítico nicaragüense, que junto con su hermano Carlos tuvieron un impacto en mi vida, pues me mostraron que la alegría de aquel país se transmite en sus obras y preocupaciones. Uno de mis profesores, en 1995, me mostró esta canción. Tuve que hacer un trabajo para su clase… “Pobre la María y su fantasía”, puso muchos a pensar y a bailar. Hace algunos años, Shaka y Dres, un dúo salvadoreño, retomaron el tema e invitaron a Luis Enrique a cantarla con ellos, ahora motivados a visibilizar el problema de la trata de personas, que es tan común en nuestra región. De esta canción les dejo las dos versiones.

1994:

2013:

Hablemos del irrespeto a la comunidad LGBTI. Fue Willie Colón quien trajo el tema a la palestra guapachosa y compuso una canción que narra la historia de Simón, un hombre que muere de sida en 1986, homosexual y abandonado, despreciado y humillado por su padre. La lucha de las personas de la comunidad LGBTI ha tenido grandes avances a costa de martirios y sacrificios. A los gobiernos latinoamericanos no les interesan los derechos civiles de estas comunidades, excepto en tiempos electorales. Esta semana, la Corte Interamericana ha solicitado a los gobiernos que se reconozcan las uniones civiles de personas del mismo sexo. Es triste encontrarse con las mentes retrógradas que piden el infierno para personas que no tienen absolutamente nada diferente a los heterosexuales. Gracias por recordarnos, Willie, que “el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”.

VoxBox.-

Mujeres empoderadas que transformaron la música de los noventa

Mujeres empoderadas. VoxBox.

Música.- Aprovechando que este día se celebran los cumpleaños de dos grandes mujeres empoderadas de la historia de la humanidad (Simone de Beauvoir y Rigoberta Menchú), queremos hacer esta playlist noventera, tomando como hilo principal a las mujeres que mantuvieron la escena musical.

Mujeres empoderadas de los noventa

You Oughta Know, Alanís Morissette

En el apogeo del grunge y la música alternativa, y dirigida por la discográfica de Madonna, Alanis Morissette despachó 33 millones de copias de su primer trabajo y se convirtió en el ícono de una época. Con el cambio de siglo reorientó su carrera hacia otras actividades, principalmente las relacionadas con la espiritualidad y la salud.

Este fue el primer hit de Morissette, una canción poderosa y con mucha rabia.

What If God Was One Of Us, Joan Osborne

Fue en 1991 cuando el mundo conoció por primera vez a esta mujer originaria de Kentucky, con su disco Soul Show: Live at Delta 88. En 1995 salió Relish, el álbum que contenía esta poderosa canción:

Zombie, Dolores O’Riordan (The Cranberries)

La vocalista de The Cranberries es una de las diez mujeres más ricas de Irlanda y goza de un reconocimiento a nivel mundial, a pesar de que su infancia y juventud fueron bastante duras. Ningún adolescente de los noventa pudo haber eludido esta grandísima canción:

Don’t Speak, Gwen Stefani (No Doubt)

Es disléxica y se crio como católica. Tuvo su primera actuación en público interpretando Have Confidence del musical The Sound of Music, vestida con un traje que ella misma diseñó inspirado en la obra. Su hermano fundó No Doubt en 1986, pero fue hasta 1995 que la banda triunfó con su disco Tragic Kingdom, de donde se desprende esta gran canción:

What’s Up, Linda Perry (4 Non Blondes)

Fans de Sense8: uníos. No hay duda de que esta canción volvió del cuasiolvido, gracias a la serie de las hermanas Wachowski. Pero mucho antes de esa serie, Linda Perry ya había impactado al extraño y alternativo mundo musical de los noventa. La banda se separó porque Linda quería hacer otro tipo de música, pero no se imaginó que el éxito de 4 Non Blondes no la seguiría en sus proyectos como solista.

If It Makes You Happy, Sheryl Crow

Bajo la influencia de músicos como Dylan y Elton John, comenzó a componer sus propias canciones durante su adolescencia. Antes de lograr el éxito en los noventa, debió pasar algunas pruebas: fue corista en anuncios publicitarios durante un tiempo y también fue profesora de música. En 1987 consigue un contrato como corista en la gira de Michael Jackson Bad World Tour. Y luego vendría la fama y el éxito. Difícil imaginarse los noventa sin esta canción.

My Favourite Game, Nina Persson (The Cardigans)

Junto a The Cardigans, Persson llevó la música sueca por todo el planeta. Aunque sus mayores éxitos son canciones suaves y muy amigables, Persson exploró junto a su banda distintos géneros. Con un estilo bien propio de los noventa, esta canción de tintes más “pesados” marcó la década (sí, su tatuaje en este video es falso, ya todos lo notamos).

Stupid Girl, Shirley Manson (Garbage)

¿Qué se puede decir? Si hay una banda liderada por una mujer, que describe mejor que ninguna otra la década de los noventa, sin duda es Garbage. Y la banda no sería tan importante, si no contara con la voz extraordinaria y potente de Sherley. “Don’t believe in love, don’t believe in hate, don’t believe in anything that you can’t waste…”, nos cantaba Manson en la segunda mitad de los noventa. Ojalá le hubiéramos hecho caso.

Violet, Courtney Love (Hole)

La fama de Love ha trascendido hasta nuestros días, por las razones equivocadas: por ser la esposa de Kurt Cobain. Pero Courtney fue, ya desde los noventa, mucho más que eso: se constituyó como una de las voces más importantes y prolífica en las escenas punk y grunge. Sus letras siempre fueron de choque y su estilo desinhibido. Nunca tuvo miedo de romper con los estereotipos y la moral en turno.

No More “I Love You’s”, Annie Lennox

Lennox quizás sea la más viejita de esta lista, porque en realidad para 1990 ya era una famosa cantante británica, gracias a uno de los dúos musicales más importantes de todos los tiempos: Eurythmics. Pero su carrera como solista inició y se desarrolló en los noventa. Hemos incluido, de ella, una de las canciones más hermosas de la década, y uno de los videos más extraños también:

Nothing Compares 2U, Sinéad O’Connor

Si hablamos de mujeres empoderadas, quizás aquí llegamos al epítome: durante su presentación en Saturday Night Live, O’Connor cantaba War, de Bob Marley, pero en el camino decidió cambiar la letra: en lugar de “racismo”, dijo “abuso de menores”. Después tomó una fotografía del papa Juan Pablo II y la rompió ante la cámara, diciendo: “Lucha contra el verdadero enemigo”. En aquel momento, el acto le trajo serios problemas. Hoy nadie dudaría en aplaudirla de pie.

VoxBox.-