Karla Rauda

Escritora amateur, planificadora compulsiva, dueña de tres gatos, madre a posteriori. Un poco cínica, un poco distraída.

Café Tacvba y la ingrata decisión de hacer lo correcto

El grupo mexicano Café Tacvba confirma su compromiso por no fomentar la violencia contra las mujeres, aún a costa de una de sus canciones más emblemáticas: La Ingrata, uniéndose así a acciones concretas y alineadas al feminismo.

En 1994 fue un hitazo, pasé todo aquel año cantándola a pesar de las súplicas de mi madre para que dejara de hacerlo. Me parecía que era una historia común y corriente, si la canción hubiera salido en la actualidad, hubiera dicho que Café Tacvba había usado magníficamente el storytelling.

Ayer amanecimos con la noticia de que el grupo ha decidido no volver a tocar la canción en cuestión durante sus conciertos. Rubén Albarrán, vocalista de Café Tacvba, declaró que la hicieron en un contexto en el que no entendían la gravedad del asunto. “éramos bien jóvenes cuando se compuso y no estábamos sensibilizados con esa problemática como ahora todos sí lo estamos. Y yo, personalmente, no estoy interesado en apoyar eso”. Como diría un recordado cómico de mi país… “uno de cipote* es tonto”.

Pensé en escribir este artículo, expresando mi apoyo incondicional y admiración absoluta por los que han sido durante más de 25 años una de mis bandas favoritas. Pensé en sacar mi casta feminista y declarar mi subversiva visión de mujer ofendida por la violencia simbólica en esta canción. Pero… ¡Alto! Hace 23 años estaba cantando esta canción a viva voz por las calles mientras iba a clases. Nuevamente… “uno de cipote es tonto”.

Ricardo Corea, mi pequeño padawan, escribió una nota titulada: Ingratos, ¿Por qué ya no van a tocar la canción de “Ingrata”?, planteando lo que piensa de este acto “políticamente correcto” por parte de la banda, lo leí antes de ser publicado y mientras lo hacía pensé “tiene razón”.

Inevitablemente pensé en tantas otras canciones que las mujeres hemos entonado en fiestas y karaokes y que son una bofetada profundamente descarada al orgullo femenino, por ejemplo “Rastamandita” de Molotov (aún recuerdo a Celina, una amiga de mis años veintes, catoliquísima a ultranza y profundamente comprometida en la liberación femenina, un especimén muy raro, lo sé… la recuerdo cantando a gritos “cada vez que te miro se me para… cada vez que te miro se me para… mi corazón, se me para… mi corazón, se me para”) o “La planta”** (canción solicita hasta la saciedad en karaokes, he visto a decenas de mujeres tomar el escenario y cantarla, pasando por alto que es una insultante perorata que humilla y minimaniza a las mujeres, entre esas decenas de mujeres citas acá, varias feministas comprometidas con temas como el aborto en mi país).

¿Acaso Ricardo tendrá razón al asegurar que los productos culturales no pueden ser responsables de los comportamientos sociales? ¿Acaso el regaaetón no es culpable de una visión reducida al uso sexual de las mujeres en los millenials? ¿Acaso una generación es mejor que otra por sus productos culturales? No tengo respuesta para ninguna de estas preguntas, lo que si sé es que en todas las generaciones nos toparemos con expresiones culturales incoherentes con nuestras luchas.

No me mal interpreten. Estoy feliz de la reflexión que ha llevado a una banda importante en la escena musical latinoamericana a quitar de su repertorio una pieza que contradice una lucha que llevamos años llevando hombres y mujeres un poco consientes, tan consientes que ahora nos dan un pequeño jalón de orejas y nos recuerdan y nos dan esperanzas de que en un futuro, los actuales misóginos de la música puedan hacer esta reflexión y admitirlo con todas sus letras: nos equivocamos.

Café Tacvba no solo está haciendo lo correcto, sino que también nos lleva a otras reflexiones un poco más actuales, debemos ser pacientes con las nuevas generaciones.

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*Cipote: palabra coloquial salvadoreña que se utiliza para referirse a un niño menor de 12 años.
** Hasta ahora me he enterado que la dichosa canción es interpretada por el grupo Caos.

José José, un principado interminable

Música – Cuando uno cae en este mundo ingrato y lleno de sinsabores viene con la disposición de aprender todo, los primeros que te muestran lo valioso de la vida son nuestros padres, ya lo saben, mi padre me ha enseñado mucho, pero esta vez le toca a mi madre el agradecimiento de introducirme al culto vernáculo de las canciones de José José.

Un día como hoy, en 1948, nació este hombre de voz prodigiosa y del instinto inequívoco para las canciones interminablemente dolorosas. Así es, yo pienso en José José y pienso en el sufrimiento emocional. No hay latinoamericano que no haya pasado, de alguna manera, por alguna de sus canciones. José José es el príncipe de la canción desde el arrabal sonando en una rockola hasta la sala familiar de una casa mientras se trapea el piso con esmero para que quede brilloso.

Crecí con él, con su música. Recuerdo a mi madre muy joven, lavando en un lavadero de cemento mientras yo me entretenía jugando con mi oso sentada en un petate, mientras lavaba entonaba las canciones que me marcaron desde entonces. José José nació en la Ciudad de México y es el primogénito de un tenor y de una concertista de piano, su padre no dejaba que en su casa se tocara música popular y el joven príncipe tuvo que buscar fuera del hogar la guía necesaria para llevar todo el amor despechado posible al mundo. Es curioso como nos pegan los recuerdos… yo no logro recordar ninguna de sus canciones en lo habitual, pero en cuanto inician los primeros acordes de cualquiera de sus canciones, la letra completita viene a mi mente y las canto con la misma desazón con las que fueron escritas.

Inició su carrera y el 22 de marzo de 1970, cantando “El triste” se hizo famoso en el II Festival de la Canción Latina, desde entonces, el mundo ha sido un lugar tierno y amigable para sufrir por amor.

Se estima que José José ha vendido más de 100 millones de discos. En México, según las estadísticas discográficas, su álbum Secretos es el más exitoso con más de 15 millones de copias vendidas desde su lanzamiento en 1983. En toda Hispanoamérica es considerado el cantante más importante de la música romántica… todo un rockstar.

Por supuesto, como todo buen rockstar, su vida no ha sido precisamente tranquila, se sumergió en el vicio del alcohol y su historia familiar estuvo en medio de historias de traición y engaños, aún así no perdió la fe en el amor y eso lo llevo a casarse en tres ocasiones. Consecuencia de sus excesos su voz fue mermando y ahora ya no puede cantar como antes, pero ahí está el hombre… cumpliendo años nuevamente.

69 años se celebran este día de José Rómulo, su nombre real, y lo celebramos como debe ser, con un humilde recuento de sus canciones aptas para codependientes emocionales:

El Triste, 1970

No sé qué de mi vida será… sin el lucero azul de tu ser, que no me alumbra ya. Hoy quiero saborear mi dolor, no pido compasión, ni piedad, la historia de este amor se escribió para eternidad.

Qué triste todos dicen que soy, que siempre estoy hablando de ti, no saben que pensando en tu amor, en tu amor… he podido ayudarme a vivir.

La nave del olvido

Espera un poco, un poquito más… me moriría si te vas…

Lo que un día fue no será

Ya no vuelvas a buscarme, no tengo que darte, de tu alpiste me cansé… vete a volar a otro cielo y deja abierta tu jaula, tal vez otro gorrión caiga, pero dale de beber.

Amnesia

Usted me cuenta que hasta le rogué que no se fuera y que su adiós dejó a mi corazón sin primavera, que anduve de bar en bar… llorando sin podérmela olvidar, gastándome la piel en recordar su juramento, perdón no la quisiera lastimar, tal vez lo que me cuenta sea verdad, lamento contrariarla, pero yo… no la recuerdo.

Desesperado

No me importa lo que seas, no me importa si has cambiado, no me importa si eres otra, no me importa si has pecado… vuelve te lo recuerdo porque estoy desesperado, decidido a aceptar lo que sea, tú has ganado, ya lo ves que sin ti soy un hombre acabado, sin ganas de vivir…

 

Gracias José José, en vida te honramos y aunque sabemos que todos vamos buscando la mortaja en algún momento, tú serás eterno… en cada borrachera, en cada trapeada en la casa, en cada recuerdo limpio y puro y en cada momento de bochorno.

VoxBox.-

Talentos ocultos y la humildad de las batallas silenciosas

Si he visto más lejos es porque estoy sentado sobre los hombros de gigantes.

Isaac Newton

Cine – Abrí este artículo con la frase famosa, atribuida a Isaac Newton, aunque alguien me puso a dudar si era del científico en cuestión, porque existen momentos en los que uno debe ser humilde y reconocer en la historia (colectiva y propia) que vamos más allá de nuestros propios talentos gracias a los talentos de otras personas que nos han precedido.

“Hidden Figures” es la historia de tres mujeres afroamericanas que desde lo oculto, el silencio y la humildad abren paso a otras mujeres que vendríamos después. Es una película espectacular. ¡Ah si!, todo esto porque fueron parte importantísima y fundamental en el programa espacial de la NASA justo cuando se quería poner en órbita al primer estadounidense.

En los años 60’s en Estados Unidos se llevaban a cabo varias luchas: la científica, la de los derechos civiles y la de los derechos de las mujeres. Todas estas luchas encuentran un punto de convergencia en la historia de Katherine Johnson (Taraji P. Henson), Dorothy Vaughan (Octavia Spencer) y Mary Jackson (Janelle Monáe); al final es la historia de la reivindicación de las minorías, porque ¿qué podía ser más complicado en aquellos años que ser afroamericana, mujer y científica?

Tengo claridad que en medio de las luchas existen batallas estrepitosa y grandilocuentes donde nacen los mártires y las grandes leyendas, pero también existen las batallas silentes y de lo cotidiano, donde nacen los grandes ejemplos. Así son estas tres mujeres que lucharon para que su trabajo fuera valorado y reconocido, para que pudieran tener acceso a la educación superior, para tener condiciones laborales dignas (desde un salario justo hasta el hecho de que tus compañeros hombres no crean que entras a la oficina a hacer aseo) y para que, desde el hogar, se respeten tus decisiones.

Posiblemente sea yo una romántica de las luchas, sé reconocer una cuando la veo y lo que vi en esta película es precisamente un buen trecho del camino que llevamos muchos años recorriendo las mujeres.

Si, tenía razón Newton, hoy por hoy, las mujeres podemos ver mejores horizontes, gracias a que estamos sentadas en los hombros de estas mujeres majestuosas. Queda en nosotras seguir, tal vez no curaremos el cáncer, o inventaremos algo innovador, sino que simplemente en lo cotidiano daremos homenaje a estas mujeres… y quien sabe, a lo mejor… si curemos el cáncer.

Y para cerrar: sí, quiero que Olivia Spencer se lleve el Oscar a mejor actriz de reparto.

VoxBox.-

Charly García nos ha dado “La máquina de ser feliz”

Música – Esta mañana recordaba al Flaco Spinetta, porque a él se le debería recordar siempre, no solo ahora que se su aniversario luctuoso. Para mi, pensar en el Flaco es pensar también en Charly García. Me dio miedo pensar que ha estado malito de salud y que con el pasar del tiempo, la vida no es precisamente la más benevolente y nos va dejando estragos.

En ese momento pensé que hace siete años no nos da un nuevo álbum, me dio melancolía. Pero resulta que estaba totalmente equivocada. Hace dos días Charly nos ha dado algo importante para vivir, lanzó “La máquina para ser feliz” su último sencillo, que es parte de “Random”, el disco de Charly que sale a la venta el 24 de febrero.

Yo soy feliz que Charly siga escribiendo, en este sencillo la mayoría de los instrumentos los toca él, él que a sus 65 años se niega a una vida normal, a una vida de deterioro, ha grabado hasta ahorita 41 discos, solo o acompañado, y cuenta con varios galardones entre los cuales se destaca el Grammy a la Excelencia Musical.

Pero la vida es la vida y en algún momento se acaba. Esperemos que para Charly no sea el momento aún, a pesar de que nos tuvo atentos en diciembre pasado cuando estuvo hospitalizado unos días. Para mientras, hay que hacerle caso… y encender la máquina de ser feliz.
ç

 

VoxBox.-

Sobrevivir a la temporada de NFL y no morir en el intento

Lo confieso, no me gustan los deportes. En mi adolescencia por cuestiones escolares practiqué basquetbol, no era mala jugando, pero nunca he sido amante de sudar en una cancha. Podrán imaginarse que tampoco de ver gente sudando en las canchas.

En un tiempo me interesaron los play off de la NBA, como era lógico. Pero fuera de eso mi acceso a la televisión se limita a series y alguna que otra película. Hasta que Miguel apareció en mi vida.

Mi marido, Miguel es fan deportista. Ve de todo: fútbol soccer, tenis, bascketbol, la fórmula uno… golf! Pero lo que en realidad le apasiona a él y a mis hijos es el fútbol americano. Durante 6 meses al año, de septiembre a febrero en nuestro hogar se toman medidas serias para estar al tanto del desarrollo de la temporada anual. Tenemos en la familia toda una variedad de aficionados: los tenemos de los Dolphins, los Steelers, los Chicago Bears, de los Falcons y por supuesto… de los Patriots.

Hace un año me di a la tarea de comprarles en Amazon las camisetas a mis chicos. Yo no sé nada de fútbol americano, ni de yardas, ni de pañuelos lanzados al aire, ni de taqueadores… pero ver el rostro de mis hijos cada uno con su camiseta del equipo de su preferencia fue maravilloso.

¿Cómo he sobrevivido este año a esta temporada? Debo admitir que intenté comprender las reglas básicas y con cada partido de domingo, lunes y jueves, mantuve a Miguel repitiéndome los nombres de las jugadas, de los jugadores y de los logros más importantes de éstos. Al final del super bowl 50 yo era un prodigio de datos y con propiedad pude mantener una conversación más o menos decente y de calidad sobre el tema con cualquiera. Por supuesto, todo eso se me olvidó en los siguientes 6 meses y para cuando inició la nueva temporada en septiembre pasado yo había vuelto a ser una ignorante del fútbol americano. Me rendí. No tengo ánimos, ni fuerzas, ni convicción para aprender de nuevo, así que este año, hoy que es el super bowl me dedicaré a hacer lo que mejor hago: cocinar y escuchar los mejores shows de medio tiempo.

Es indispensable hablar de este momento tan esperado para los que no sabemos ni pepa del fútbol, ese momento en el que la música, el lenguaje universal al fin nos habla y los espectadores por antonomasia despertemos y digamos… qué espectáculo!

Me dediqué a recordar algunos y esta es mi selección de 5 espectáculos de medio tiempo que más me han impresionado:

 

  • Por supuesto: Madonna, nadie… o casi nadie se puede comparar a esta mujer que cada cierto tiempo se reinventa y no deja de ser un referente para cientos de nuevos artistas.

  • Los Rolling Stones: No son norteamericanos… pero igual, se sumaron por el amor al deporte en 2006, ya eran una leyenda y pues, los que amamos la música hicimos una pausa en la pausa de medio tiempo del super bowl de ese año para darnos el lujo de escucharlos en vivo.

  • Michael Jackson: corría 1993 y el rey del pop iniciaba su show con las notas de Thriller, este medio tiempo no lo vi en vivo, era una adolescente que no tenía acceso a tradiciones estadounidenses y que en un tercermundista país tuvo que esperar a que alguien inventara youtube, para que otro buen  samaritano subiera el video.

  • Beyonce-Bruno Mars-Coldplay: Yo a este arroz con mango, nunca me lo imaginé, pero si resultó interesante, posiblemente ha sido de los aciertos más grandes en los espectáculos de medio tiempo. Siendo que el super bowl 50 era importante históricamente, combinar ritmos, estilos e incluir hasta una declaración política fue una manera de hacerlo aún más memorable.

 

  • Prince: el inigualable cantante antes llamado Prince hizo su aparición en el medio tiempo del super bowl en 2007, dando un espectáculo difícil de olvidar mientras cantaba Purple Rain… bajo la lluvia.

El Super Bowl LI ha terminado, la comida fue un éxito, mi pobre Alejandro lamenta la derrota de los Falcons y Gerardo ostenta el ego de los campeones. Miguel hace el análisis y consuela a nuestro hijo menor.

Un año más ha terminado la temporada y yo sobreviví, aún no me decido si me gustó la presentación de Lady Gaga, pero al menos ahora tendré seis meses de silencio deportivo.

Futuro y otras cosas que nos da Café Tacvba

La primera vez que escuché a Café Tacvba fue en 1992, me sorprendieron. Han pasado 25 años y siguen sorprendiéndome.

Empecé este 2017 escuchando “Fvturo”, el sencillo que lanzaron el 31 de diciembre pasado. Desde ese día me quedé a la expectativa del video de la canción, porque yo soy así… visual. Me gusta ver la música y ellos siempre han tenido esa manera tan maravillosa de poner ante nuestros ojos historias bien ensambladas, estéticamente impecables y explosivamente poderosas. Amo sus videos. Amé sus ensambles en el MTV Unplugged que hicieron, amé sus sonidos en el Re y por supuesto nunca han logrado decepcionarme. Tampoco en esta ocasión.

Ayer estrenaron el videoclip en MTV, por supuesto me lo perdí. La vida adulta me atrapa en la redacción de documentos un poco más fríos que me otorgan el pan de cada día y fue hasta esta mañana, cuando luchaba contra la marejada de gente para abordar la 101D, que me acordé de los primero acordes de la canción y de que debía venir a la oficina a ver el video.

Café Tacvba me ha gustado no solo por su música, sino que también me ha encantado ese inmenso respeto por la cultura de su país. Con el pasar del tiempo han traído a la actualidad los sonidos aztecas, las tradiciones prehispánicas y la visión de un universo en armonía para esta humanidad que lo menos que tiene es armonía.

En el video vemos una serie de personajes entrelazados con el futurismo-ciencia ficción. Los que viajamos en transporte urbano colectivo entendemos ese ambiente neón, colorido y lleno de iconografías de ayer, ahora y siempre. Ese inescrutable universo de personajes entre la muerte y el tiempo; personajes urbanos y estéticamente incomprensibles, pero siempre presentes en cualquier ciudad latinoamericana: Ciudad de México, San Salvador, Managua, Lima, Santiago de Chile. Todos tenemos futuro.

En esta canción se muestra esa contradicción que es la vida. Esa necedad y necesidad de seguir viviendo, de encontrar esperanza aún sabiendo que nada es cierto en el tiempo que nos toca vivir. Gracias Café Tacvba, no me arrepiento de haber cumplido ya 25 años escuchándolos.

 

5 canciones para una novia

Mi hermana Gabriela se casa, es la menor de mis hermanas. Ella llegó a nuestras vidas hace 25 años, yo acababa de cumplir 14 años cuando eso pasó. Parece que fue ayer cuando la conocí con apenas de 12 horas de haber nacido.

Sabía que esto iba a pasar, no solo porque desde hace meses estoy escuchando la cantaleta de los preparativos para la boda, sino porque Gabriela sabía que se casaría por la iglesia desde los 6 años, así es… ella tenía como uno de sus grandes objetivos casarse. Desde esa época nos ha preparado a la familia para lo que ella ha denominado “el día más feliz de su vida”. Yo no soy tan romántica, creo que transité la adolescencia sin esa ilusión de un día hermoso dedicado a mi exclusiva felicidad, vestida de blanco y rodeada de flores. Siempre he sido la desamorada de la familia y nunca di muestras de estar ilusionada con un tema como este. Gabriela si, ella ha vivido para este día. Nunca la entendí.

A pesar de todo esto y de nuestras diferencias, con todo y los enojos que han venido ahora que ambas somos adultas, con sus respectivas reconciliaciones, de pronto me cayó el cinco, como diríamos en mi país, de que ahora es un asunto irreversible. No hay vuelta atrás, ella entrará a la iglesia, del brazo de nuestro padre, en un par de sábados más. Mi madre estará feliz y se le saldrán las lágrimas al ver entrar a la iglesia a la menor de sus tres hijas, mi sobrino llevará en una almohadita los anillos y las arras y Lorena, mi otra hermana, y yo estaremos viendo todo aquello con una sola idea: Al fin lo logró.

No me mal interpreten, estoy feliz por mi hermanita, aún la recuerdo jugando con sus muñecas a la boda, o dando sus primeros pininos en las relaciones amorosas, o viendo miles de vestidos de novias aún sin tener novio. La recuerdo en esas épocas en las que no tenía la menor idea de qué quería hacer con su vida al salir del bachillerato, o cada vez que cortaba con el novio de turno. Debo reconocerlo, ha sido una mujer valiente, aún con todo nunca dejó de creer en el amor. Me alegra tanto eso.

Ayer estaba hablando con ella por whatsapp, ella vive a más de dos horas de viaje en carro de San Salvador y eso ha hecho que la logística del magno evento sea más complicado y me había estado resistiendo a inmiscuirme, porque me conozco, sé que esto es importante para ella y quisiera estar con ella para coordinar y que ese día sea en verdad, uno de los más felices de su vida. Pero no puedo, no podemos estar juntas como me lo pedía cuando ella era una niña de 6 años y yo una mujer de 20 años. Lamentábamos estar tan lejos en la distancia, pero coincidimos en que con cada envío de fotografías del vestido, del pastel, de las flores para la iglesia era una manera de estar juntas. Me dieron ganas de llorar, llorar de esa felicidad que solo es explicable porque amas a otra persona. Gabriela además de ser mi hermana menor ha sido como mi hija. Me sentí tonta mientras retenía esas lágrimas.

Le pregunté si ya tenía la canción que bailará con Melvin, mi flamante cuñado, me dijo que si, pero que le buscara música para novias. Gabriela tiene razón, ese día debe estar lleno de música, música que deje recuerdos, que nos traiga memorias de cuando era una niña traviesa y algo caprichosa, una adolescente coqueta y una mujer que un día dijo que quería vivir con un hombre al que a penas conocíamos, pero que ha luchado durante dos años por amar y que lo aceptemos, así Melvin ahora será parte de esta familia de locos.

Posiblemente mi hermana no leerá esto, no importa… acá le llevo estas cinco canciones para ese día y la comparto con ustedes para cuando se casen o encuentren una novia tan feliz como mi hermana:

Going to the Chapel of Love: Parte del soundtrack de la película “El padre de la novia”, una del repertorio cinematográfico preferido de mi hermana.

My girl: Mi papá me dijo una vez, siendo yo una muchachita, que el día que me casara quería bailar esta canción conmigo, no sabía el pobre que eso no sucedería. Aún así, esta es la ocasión para desempolvarla y que la baile con Gabriela.

Always on my mind: Esta canción siempre ha estado presente en nuestra historia de hermanas, recuerdo que siempre le ponía música para dormirla mientras la cargaba en brazos, siempre me pareció que se quedaba dormida más rápido con esta.

Dancing queen: Recuerdo que en uno de los simulacros de fiestas que tuvimos mientras éramos muy jóvenes, nos encontramos las tres hermanas bailando esta canción, prometimos en aquel entonces, que en cada boda, la bailaríamos las tres juntas. Esta será la primera vez.

Nothing else matters: No podía terminar esta lista de cinco canciones para una novia sin esta, es una recomendación básica de mi cosecha personal. Aunque he estado clara que no me quiero casar por la iglesia, me parece que esta no puede faltar en una boda. Y, por supuesto, crecí escuchándola.

Felicidades Gabriela, en unos días estaremos escuchando y bailando estas canciones.

A 85 años del genocidio de 1932

“El Salvador será la tumba donde los rojos terminarán”

Fragmento del himno de ARENA Alianza Republicana Nacionalista, partido de ultraderecha salvadoreño

Debo empezar diciendo que mi país es una tumba. Una enorme y terrible tumba. Un pedazo de tierra que se ha ido comiendo a cientos y cientos de muertos.

Esto no es de ahorita, cuando a diario desaparecen un promedio de 8 personas, ni tampoco data de tiempos de la guerra en la década de los ochenta, cuando cientos de salvadoreños ya no regresaron a sus casas, aún después de haberse firmado la tan anhelada paz.

Esto empezó hace muchos años, 85 años al menos.

En enero de 1932 se dio el levantamiento campesino. El pueblo estaba cansado de las condiciones infrahumanas de vida  y con el liderazgo de varios líderes indígenas, trabajadores y estudiantes universitarios, en diversos puntos del país se dio esta revuelta. Todo en total desorganización y desvinculados unos grupos de otros. El levantamiento pronto fue reprimido y los primeros en ser capturados fueron juzgados y hallados culpables de insurrección, fueron condenados a muerte, ya sea en la horca o al fusilamiento.

Con los líderes asesinados no acabó. El gobierno que acababa de asumir el poder en El Salvador, justo en diciembre de 1931, encabezado por el General Maximiliano Hernández Martínez inició 13 años de dictadura militar, llamada “martinato”. Fue él quien dio la orden: asesinar a más de 35 mil indígenas.

La versión oficial fue que los pocos fusilados eran comunistas, inconformes con el resultado de las elecciones de enero, pero que como rebeldes habían recibido justicia, los líderes muertos fueron: Feliciano Ama, Agustín Farabundo Martí, Alfonso Luna y Mario Zapata.

Después de eso, durante más de un mes, el ejercito salvadoreño persiguió y exterminó poblaciones enteras de pipiles, indígenas originarios. Además de la muerte, imperó en el territorio el terror, las violaciones sexuales y la humillación de toda una cultura. Se prohibió el uso de los trajes típicos y se implementó el uso de ropa de manta para los campesinos. Las familias con apellidos indígenas buscaron la manera de cambiar sus apellidos por apellidos “castellanos”, se destruyeron valiosos elementos de la cultura originaria y se dejaron de recitar los poemas que habían sobrevivido a base de tradición oral.

La vida de El Salvador cambió en esa semana. Para mi familia no fue distinto. Yo soy nieta de una indígena de la zona de Panchimalco, mis tíos abuelos que en aquel año eran adolescentes murieron en un fusilamiento en el pueblo, tenían 13, 15 y 16 años. No eran comunistas. Solo sobrevivieron mis bisabuelos, mi abuela y  mis tías abuelas. Ese fue el común denominador de aquellos días de terror: las familias se quedaron sin hombres jóvenes, sin adolescentes. También murieron ancianos, mujeres y niños, pero en menor escala.

Mi bisabuelo decidió hacer lo único que pudo: huir y cambiar nuestro apellido, desde aquel año nuestro apellido original se perdió. Era Tecpan. Ahora mi apellido por parte de mi madre es Palacios. Tecpan en nahuat significa palacio. Yo no soy yo. Así lo siento. Esto que siento cuando recuerdo los sucesos del 32, es una especie de falta de identidad, una falta de algo que nos define como nación. No conocí a mi abuela, es una figura mítica para mi, ella murió a los 38 años a causa de cáncer de útero. Mi mamá tenía 4 años. Era la única que pudo haberme contado lo que vivió a los 12 años durante esa semana en que se quedó sin hermanos. Durante mi adolescencia me obsesioné y busqué respuestas, todos los caminos me llevaron a las ancianas de Panchimalco, fueron ellas las que me contaron parte de lo que se vivió en aquel entonces, fueron ellas las que me han dicho algo muy cierto: un parte de nuestro país se murió en aquel año y nunca hemos podido recuperarnos de esa pérdida.

Logan, la película que estamos esperando

Esta mañana salió el nuevo trailer de ‘Logan‘, la última película de la saga de X-men que se estrenará el 3 de marzo.

En esta ocasión vemos una muestra de los poderes y habilidades de la pequeña y silenciosa X-23, la nueva compañera de Wolverine. Por supuesto no puede faltar  la sabiduría y serenidad del Profesor Xavier.

Les dejamos el trailer para que se emocionen, como nos emocionamos nosotros.

Janis Joplin, la gran bruja cósmica

Cuando pienso en los sesenta, pienso en Janis Joplin. Sí, lo sé… existieron grandes músicos en esa época, que también admiro, pero ella, la reina de los hippies tomó un lugar impensable para una mujer en plena contracultura de la década de los 60’s.

Cuando pienso en Janis Joplin pienso en su timidez, en sus soledades y en su forma de superarlas y entender que más que encajar debía tomar toda la valentía de la que fue capaz y plantarse ante el mudo tal como es, no tratar de encajar en un mundo que exige, hasta el sol de hoy, ciertos comportamientos a las mujeres. La he amado por eso desde que la conocí. No cambió su personalidad por ningún tipo de presiones sociales.

Cuando pienso en el rock and roll y en el famoso club de los 27, que me perdone Dios, en la primera que pienso es en ella. Me encantan las mujeres que se atreven a entrar en el mundo del rock, un mundo profundamente masculino, como el resto del mundo, a pesar de poseer las mismas capacidades y  talentos. Janis rompió todos los estereotipos existentes, dentro y fuera de la música y se constituyó como la primera mujer reconocida en el género del rock and roll.

Janis Lyn Joplin nació un día como hoy, 19 de enero de 1943, en Porth Arthur, Texas, en el seno de una estricta familia con firmes y a veces desmesuradas convicciones religiosas. La música fue el contrapunto que le hizo romper sus lazos familiares, el blues y jazz que escuchaban sus amigos y amigas eran inaceptables para su familia, para colmo no solo le gustaba escucharla, se descubrió facilidades para interpretarla, cambiando el coro de la iglesia por los oscuros escenarios del rock & roll.

Sus padres intentaron que estudiara en el Lamar State College of Technology en Beaumont pero ella insistió en cursar Bellas Artes en la Universidad de Texas en Austin, allí comenzó a beber en exceso. Pronto se mudó a San Francisco, la meca del movimiento hippie.

Conoció al productor Chet Helms que la incluyó en el proyecto “Big Brother and the Holding Company”,  en 1966 grabó su primer disco. El éxito de esta agrupación elevó la autoestima de Janis que comenzó a cuidar su aspecto y aceptar presentarse en vivo acompañando a sus viejos amigos de The Grateful Dead y Jefferson Airplane.

En 1967 se presentó en el festival de Monterrey, el público esperaba ver a The Who, Mamas and The Papas, Otis Redding y Jimi Hendrix, pero cuando esta desconocida y tímida joven comenzó a cantar “Ball And Chain” el público estalló, fue su consagración. La crítica coincidió que la banda no estaba a la altura de semejante talento, Chet Helms le armó otra banda “Kozmic Blues Band” con la que grabó su segundo disco.

Luego de una exitosa gira por Europa, regresó a los EE.UU. para lo que sin saberlo sería la cima de su carrera, Woodstock 1969, de la que fue una de sus figuras principales. Janis inició una desintoxicación de la heroína que fue un éxito, por ello generó confianza en otros productores, Albert Grossman le propuso una nueva banda integrada por músicos virtuosos, nacía “Full Tilt Boogie Band”.

El 4 de Octubre de 1970, cuando las grabaciones de un nuevo disco culminaron fue a una fiesta con su pareja, Seth Morgan, allí sobraba la heroína, Janis alcoholizada sucumbió ante la droga que esta vez no la perdonó, cuando la ingresaron en el hospital, ya estaba muerta. El disco póstumo “Pearl!” fue un éxito de ventas y se mantuvo 14 semanas en el Nº1.

Sus cenizas fueron esparcidas desde un avión en el Océano Pacífico a lo largo de Stinson Beach.

En 1995 entró en el Salón de la Fama del Rock; en 1999, fue elegida como la tercera mejor artista femenina del rock en la lista 100 Greatest Women in Rock realizada por VH; en 2004 la revista Rolling Stone la colocó en el lugar 46 de los 100 mejores artistas de todos los tiempos; mientras que en 2008 la ubicó en el puesto 28 de los mejores cantantes de todos los tiempos. En 2013 recibió una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.

Cuando pienso en lo increíble que parece ser tan triste y solitaria, pero a la vez tener tanta alegría y emotividad en un escenario, pienso en Janis, la reina de los tímidos que como yo solo nos queda la música para salvarnos de este mundo que siempre espera que nos adaptemos, que cumplamos nuestro papel histórico como mujeres.

Cuando pienso en Janis y todo lo que hizo por mujeres como yo, que ni siquiera habíamos nacido cuando ella se fue solita contra el mundo, no puedo hacer nada más que compartirles 5 canciones, no solo para mantener su legado, sino también para sobrevivir, agarrarse los ovarios y plantarse con coraje contra el mundo.

Piece of my heart

Cry Baby

Little Girl Blue

A Woman Left Lonely

Maybe