Now Reading
«La Lista» y las feministas: Nos tenemos a nosotras

«La Lista» y las feministas: Nos tenemos a nosotras

Empecemos recordando que el término “Feminazi” es una forma de desvirtuar el movimiento feminista por parte (principalmente, pero no exclusivamente) de hombres, habitualmente ultra machistas.

Con esto, veamos los acontecimientos recientes en este pequeño país: todo empezó con la marcha de las feministas mexicanas, de la cual nos habló Fátima Ortiz al inicio de la semana. Surgió, entonces, Sebas Osorto. Desafortunadamente conozco muchísimos “Sebas”, tipos que hacen apología del delito y desean fervientemente que a una feminista la violen. Me quedé helada cuando vi lo que este muchacho publicaba en sus redes sociales.

Luego de ser expuesto, vino una serie de tuits, de publicaciones y de discusiones en redes sociales y pues, acá estoy, tratando de ordenar varias ideas para lograr visualizar hacia donde vamos como sociedad.

Debo reconocer, como dije antes, que he conocido a varios “Sebas”: cipotes altamente tóxicos en sus relaciones, gente que se quiere hacer el gracioso hablando de temas de los que no tienen la mínima comprensión, hombres que se sienten altamente poderosos, tanto como para golpear a sus parejas o maltratarlas de diversas formas, que se burla de las mujeres empoderadas y que luchan contra la cultura machista, que las desacredita y que piensa que solo son mujeres mal cogidas y que necesitan ser penetradas a como dé lugar (mejor si es contra su voluntad) para que dejen de molestar.

Es triste pero común. El último “Sebas” que conocí fue un alumno que tuve en una prestigiosa escuela de educación superior en el país. Este muchacho golpeaba a su novia, la maltrataba física, verbal y emocionalmente. Con mucha suerte, apoyo y ayuda, esta muchacha salió del círculo de violencia que vivía. Como ella, hay muchas: sobrevivientes.

“Yo no sé cómo los papás de esa muchachita no se daban cuenta”, me comentó indignado un hombre al conocer el caso de mi alumna. Fácil, porque la violencia de género es así, silenciosa, te llena de miedo y te vuelve invisible. Te humilla, te deja sin voz, ni fuerzas para defenderte. Eso no lo comprenden los hombres.

Yo sí estoy de acuerdo, defiendo y apoyo a toda mujer que inicia su proceso de empoderamiento, sobre todo si viene de situaciones de violencia. Comprendo que en algún momento el movimiento feminista desarrolla acciones, como una marcha violenta, para lograr avances en la lucha por nuestros derechos. Esto ha sido así durante toda la historia del feminismo, para conquistar derechos como solo trabajar 8 horas diarias (cosa que fue un triunfo para todos, hombres y mujeres), el voto, el derecho al divorcio, a poseer bienes inmuebles, a la educación superior… y más recientemente, la conquista de derechos como el aborto y al matrimonio igualitario en algunos países.

Ningún movimiento social ha conquistado derechos sin acciones de protesta, no solo las feministas, todos los grupos sociales. En la historia de la humanidad ha sido así y seguirá siendo así. Alguien me decía al respecto a este caso, que hemos evolucionado y que ya no debería ser así, y puede ser que tenga razón, pero no hemos evolucionado tanto como para comprender que el Estado debe velar por la seguridad de las mujeres, procurar justicia y asistencia cuando se nos agrede. Cuando hayamos evolucionado como sociedad, el movimiento feminista va a evolucionar en sus formas de protesta.

See Also
Día de la mujer. VoxBox.

Las salvadoreñas en esta semana se han organizado, eso me alegra y me llena de esperanzas. ¿Falta? Claro que falta mucho. Exponer a un macho ha sido una forma de protesta, porque hay que decirlo, estamos hartas. Existen procesos para la denuncia, sí, pero hasta que estos proceso y las instituciones nos cuiden y velen por nuestra seguridad queda cuidarnos, queda apoyarnos, queda vivir en sororidad, queda organizarnos y protestar, queda rescatar la ternura de abrazar a las víctimas que se cuentas por cientos de miles, queda alzar la voz.

Alguien me preguntó si estoy de acuerdo en la publicación de La Lista, ese documento que recoge los nombres de jóvenes que en redes sociales son violentos o que han cometido delitos sexuales. La respuesta es sí. El Salvador necesita una lista de criminales comprobados, vencidos en juicio, un registro de acosadores, de violadores y de agresores. Esto se logrará, como ya lo he dicho, con procesos judiciales, con legislación a favor de las víctimas, con instancias estatales que no revictimicen a las mujeres que denuncian a sus agresores. ¿Esta que está circulando es válida? En parte sí, porque hay muchos que como “Sebas” y mi exalumno que son hombres que todos sabemos cómo es su pensamiento (y su actuar) y es necesario protegernos. ¿Por qué en parte no es válida? Porque todo nombre en esa lista debe ser caso comprobado. Por eso, cuando dicen que un infiel debe estar ahí, no estoy de acuerdo, lo que este país necesita es una lista de agresores, gente que delinque, que ha cometido un crimen. Un cipote podrá ser infiel con su novia, pero no es un criminal, es un estúpido en dado caso, en ese supuesto, ahí es donde debemos apoyar a la mujer que ha sido engañada para que sepa reconocer el maltrato emocional y alejarse.

Falta mucho, muchísimo y el frente de batalla es en dos campos: contra el patriarcado que nos dice que la voz de un macho que nos dice feminazis es más importante que la nuestra, y en el campo de la organización femenina.

Se lo dije a la novia de mi exalumno, en aquel entonces: Debemos cuidarnos, crear redes de apoyo, planificar qué hacer en casos de emergencia, a quién acudir, y sobre todo, abrazarnos a nuestras hermanas, a nuestras amigas, a nuestras madres, a toda mujer que te apoye, porque no estamos solas, nos tenemos a nosotras.

What's Your Reaction?
Excited
0
Happy
0
In Love
0
Not Sure
0
Silly
0
View Comments (0)

Leave a Reply

Your email address will not be published.

© 2019 VoxBox, Todos los derechos reservados.   Contáctanos: info@voxboxmag.com
Scroll To Top