Política

Glosario político para sobrevivir a la época electoral

Glosario político. VoxBox.

Política.- No solo en El Salvador, sino en algunos otros países latinoamericanos, el 2018 es un año de elecciones: por eso quisimos recopilar este pequeño glosario político de palabras que, en mayor o menor medida, vas a escuchar (o ya estás escuchando) en todos los medios posibles.

No nos gusta aclarar cosas innecesarias, pero esta sí vale mucho la pena: no pretendemos acercarnos a una definición única e irrebatible, sino todo lo contrario: la intención es despertar el interés de quienes no conocen estos términos, y el debate sano (seguidores de Facebook: SANO) de estas cuestiones que, aunque no lo parezcan, nos interesan a todos.

Así que hemos escogido aquellos conceptos que buscan ser más globales, aunque no siempre lo logren, claro está.

Así que, sin más:

Glosario político para época electoral

Democracia

La palabra más [mal] utilizada en toda campaña electoral que se respete. Estamos seguros de que has leído definiciones de todos los colores y sabores, pero nos quedamos con esta por ser, quizá, la más general:

Es una forma de gobierno del Estado donde el poder es ejercido por el pueblo, mediante mecanismos legítimos de participación en la toma de decisiones políticas.

Suena fácil, claro, pero ¿has intentado ponerte de acuerdo con tus seis mejores amigos sobre hacia dónde salir un sábado o qué cenar una noche de viernes? Es complicado. Los mecanismos para decidirlo no siempre son claros, pero se hace para que todos queden contentos.

Pues eso, a escala nacional, es la democracia. El que haya un grupo de personas que quieran pizza y que haya otro que quiera sushi, no los hace necesariamente malos a ninguno de los dos. Lo que sí es malo es que haya un grupo de personas (amantes de la pizza, casi siempre) que solo piensen sus propios gustos, y van a hacer todo lo necesario para que coman pizza cada vez que se pueda. Malditos amantes de la pizza, están arruinando la democracia.

Izquierda política

En el caso de El Salvador (¿El FMLN dejó de ser de izquierda?), es una crítica común en estos días hacia el partido que representaba los movimientos izquierdistas históricos.

Pero la respuesta, como todo en este mundo, no es nada sencilla:

Es una clasificación sobre las posiciones políticas que agrupa a estas que tienen como punto central la defensa de la igualdad social. La izquierda política se divide en una multitud de ramas ideológicas que se pueden agrupar en la izquierda democrática-reformista, la izquierda revolucionaria y el anarquismo.

Rescatemos las palabras más importantes: posiciones políticas que tienen como punto central la defensa de la igualdad social.

Las izquierdas son, en una reducción bastante tosca, todos los grupos políticos que piensan que el dinero y el capital deberían estar a favor de la gente; es decir, lo primero fue, es y será la gente. Sencillo… ¡No!, tampoco lo es, porque hay diferentes ramas de esa izquierda, y aquí mencionamos tres:

Izquierda democrática-reformista

Es la que propugna que el principal marco de actuación deben ser las elecciones libres, la acción parlamentaria, y las reformas progresivas y con amplio consenso en amplios sectores sociales. Es el tipo de izquierda predominante en la mayor parte de los sistemas democráticos de principios del siglo XXI.

Izquierda revolucionaria

Está conformada por las ramas de la izquierda que cuestionan la utilidad o adecuación de la democracia liberal, como instrumento de cambio político dentro del sistema capitalista. Su origen se remonta al siglo XIX.

Anarquismo

Propugna la desaparición de todo gobierno obligatorio y del Estado, en pos de la libertad del individuo y colectiva en un régimen voluntario. Niega la democracia representativa, pues afirma que la función del Estado en ese campo es nula o supresora.

Si ponemos atención a estas últimas ramas, se podría apurar un juicio que diga que el FMLN pasó de ser una izquierda revolucionaria a una demócrata-reformista… Pero aún eso se podría debatir.

Del tema de las izquierdas (porque nunca es solo una), se puede extraer este otro concepto que está estrechamente ligado:

Movimientos sociales

Propugnan cambios en la organización política, económica y social, y son críticos con estructuras y leyes, y por eso sus acciones están dirigidas a alterar, cambiar o modificar dichas estructuras, leyes o patrones.

Lo que ocurre en Nicaragua es un ejemplo cercano de un movimiento social: no son simples protestas callejeras, sino que son grupos estructurados y armados que están queriendo sacar del poder a los Ortega-Murillo.

Derecha política

Es el segmento del espectro político que acepta las diferencias sociales como algo inevitable, natural o normal. No existe una definición estricta de derecha, pero la caracteriza una serie de contradicciones, como el individualismo frente al colectivismo, la propiedad privada frente a la propiedad pública, el conservadurismo frente al progresismo.

Tampoco estamos ante un concepto fácil ni cerrado, pero para hacer una comparación: mientras la izquierda busca la reivindicación ciertos derechos que se consideran fundamentales (porque pone a la población como eje de todo), la derecha considera que las diferencias sociales son naturales y por eso mejor hay que pensar en lo económico primero.

Por supuesto que siempre hay excepciones para estos espectros. También existen actores políticos que disfrazan sus intenciones: ningún candidato de derecha se vería bien si dijera que los pobres son pobres porque quieren, y que mejor hay que pensar en términos empresariales, aunque lo piense. Ningún candidato de izquierda ganaría una elección si habla de expropiar empresas y dárselas al pueblo. Entonces incurren en maquillar su ideología.

Hoy sí, pasemos a un lío.

Capitalismo

El problema al definir el capitalismo no es simplemente que dos investigadores no se puedan poner de acuerdo, sino que el propio concepto se escurre constantemente en la práctica. Para efectos didácticos, nos quedamos con esta definición (otra vez para quien le cueste leer: NO ES LA ÚNICA).

Formación social, históricamente calificada de manera determinante por su modo de producción. Capitalismo designa entonces una “relación social” general.

Como se trata de un sistema, que lo cubre todo, qué produce y cómo produce un país determina las normas de vida de la sociedad en general, no solo entre empresas-empleados, sino en relaciones como noviazgos, matrimonios o padre-hijo, etc.

En ese sentido, el izquierdista revolucionario, por ejemplo, busca abolir por completo el sistema. El democrático-reformista cree que no es para tanto y que mejor solo hay que hacerle unos ajustes para hacerlo más humano (esa es la propuesta de íconos de la izquierda como Chávez o Correa, por ejemplo).

La derecha, en cambio, se siente bien a gusto con el capitalismo, y aunque también tiene discusiones internas sobre cómo proceder, nunca se plantea derrocarlo.

Socialcristiano

Por pensamiento socialcristiano se entiende el conjunto de ideas y doctrinas que, inspirándose en los valores del cristianismo, se conciben sin embargo a sí mismas como situadas dentro de una sociedad autónoma respecto de la comunidad eclesial.

O sea: son aquellos cristianos que consideran que su fe no debe intervenir en las decisiones que se tomen para todos. En un país con pensamiento socialcristiano, jamás se vería que a una sesión plenaria llevaran una imagen de la Virgen o que el credo de los legisladores importe a la hora de tomar decisiones, como matrimonio igualitario o aborto.

Nos hicieron falta varios, pero lo vamos a dejar para una segunda parte: este glosario político ya se está poniendo muy intenso.

VoxBox.-

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