Sobre el Día Internacional de los Monumentos y Sitios

Día Internacional de los Monumentos y sitios. VoxBox.

Desde 1982 la UNESCO, en una Asamblea General, declaró el 18 de abril como el Día Internacional de los Monumentos y Sitios.

Detalles.- Desde 1982 la UNESCO, en una Asamblea General, declaró el 18 de abril como el Día Internacional de los Monumentos y Sitios. La fecha suele aprovecharse para visitar lugares considerados como patrimonio de la humanidad, además de aludir al patrimonio cultural local de cada lugar habitado en el mundo.

Pero no solo es una oportunidad para recordar la huella milenaria de nuestro paso por el planeta, además de todas las estructuras que ahora llamamos las maravillas del mundo. También es un espacio para reflexionar sobre la importancia de la memoria histórica en nuestro espacio cotidiano, la prueba palpable que deja la comunidad humana como recordatorio de lo que pasó.

Estatuas ecuestres, pequeños monumentos, a veces placitas que nadie sabe por qué están ahí, a la vista, a veces pulverizándose por la intemperie. Nombres de personajes que nos resultan desconocidos, parques memoriales y miles de esculturas deterioradas. Este día está hecho para que nos tomemos un par de minutos y pensar que nuestro espacio cotidiano a veces tiene historia, así, a simple vista.

A veces basta con caminar al parque más cercano y ver una placa conmemorativa de hace muchos años. En muchos casos acompañada de una escultura hecha con los materiales y motivos más variados. ¿Por qué está ahí? ¿Qué es lo que las autoridades del momento deseaban que se conservara en la memoria local?

No siempre la ciudad en la que vivimos nos muestra la cara más amable, además que las más de las veces somos forasteros que apenas se acaban de mudar a un espacio cualquiera, y por eso no es de extrañar que tengamos displicencia con su historia ahora enmudecida. Son pocos a quienes les llama la atención saber a quiénes pertenecen las esculturas colocadas en un parque o a qué personalidad pertenece un rostro derruido por el sol, la lluvia y las aves.

Y las personas tendemos a olvidar las más de las veces, y lo que es peor, no transmitimos a la siguiente generación todos esos recordatorios que suelen constituir la memoria colectiva, una parte de la identidad cultural.

Suele pasar que solo adquirimos conciencia cuando alguien vandaliza el patrimonio, cuando un grupo riñe con otro y desdeña los homenajes. “Y a ese asesino ¿por qué le hacen una estatua?” “¿Quién quiere recordar a este genocida?” “¿Y esto qué de importante tiene, por qué lo llaman memoria histórica?”. En el peor de los escenarios quizá solo valoraríamos si un grupo extremista destruye lo que para ellos es basura pero para nosotros historia. No olvidemos que hay ejemplos a granel.

La historia tiene sus matices y no defenderé ni buenos ni malos. Además que la Historia (si acaso mereciera escribirse con mayúscula el relato humano) se encargará mejor que yo de poner las cosas en su lugar. Pero con buenos y malos resulta ilustrativo enseñar las piedras, los sitios, las ruinas, las esculturas, las pruebas modernas, las cicatrices clavadas en tierra que evidencian que el pasado en verdad ocurrió.

Lo pienso como una lección de humildad, un gesto que nos demuestra que hacemos el mejor de los intentos por dejar una memoria como seres humanos, una simulación esperanzadora de nuestra inexorable condenación al olvido.

Así que ahora que los tiene allí, a la posible distancia de una pequeña caminata, no estaría mal hacer una visita para recibir el recordatorio del tiempo y tocar los materiales que resisten para que usted reflexione un poco sobre el porqué quisieron señalarlos para usted, para mí, para todos.

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Las chicas de Russell y el fehaciente dolor de la adolescencia

Las chicas es una novela de Emma Clein. VoxBox.

Las chicas es un libro necesario que nos muestra la vulnerabilidad del ser humano, sobre todo cuando se está solo y se ha perdido la esperanza en el futuro.

Literatura.- “Volví la mirada por las risas y seguí mirando por las chicas… Las examiné con una mirada boquiabierta, flagrante y descarada…”, así es como da inicio esta historia, Las chicas, escrita por la novel Emma Cline, quien a su corta edad y con una licenciatura en Bellas Artes bajo el brazo nos muestra con elegancia y delicadeza la historia cruel de un grupo de chicas que se niegan a crecer o que quizás crecieron demasiado pronto.

El libro se desarrolla en el terrible verano de 1969, y se desenvuelve con el trasfondo de una historia real, que en la actualidad ha sido estudiada con vastedad. Cline se basa en la familia Manson y el crimen que cometieron en ese verano triste. Pero por supuesto que la historia no es una más sobre la noche de la masacre orquestada por el hasta ahora icónico Charles Manson y ejecutada por sus chicas, no: esta es una historia sobre amistad, sobre el descubrimiento de uno mismo y sobre la soledad. Pero no me malinterpreten, en ningún momento cae en el diálogo simple de un libro para adolescentes. La forma de escribir de la autora, y como bien lo ha planteado la crítica a nivel mundial, es asombrosamente fuerte, directa y que trata de forma sutil temas tan brutales como la venganza desmedida, el abuso sexual y la pérdida definitiva de la inocencia.

Es un libro sin duda alguna necesario, que nos muestra la vulnerabilidad del ser humano, sobre todo cuando se está solo y se ha perdido la esperanza en el futuro. Nos muestra la lucha interna que puede vivir una joven, entre quedarse y soportar la monotonía de una familia que se desmorona, o volverse seguidora de alguien en apariencia genial, que en un primer momento brinda seguridad y compañía, pero que a la larga representa un callejón sin salida hacia el abuso y la violencia.

Llega un punto en la lectura en que te das cuenta de lo que en realidad Emma Cline te está contando, y es una historia de abusos, una historia tristísima que ocurre a diario en casi todo el mundo. Es inquietante ver cómo un grupo de jóvenes, en su mayoría mujeres que no sobrepasaban los veinte años, estaban decididas a matar por su ídolo, por Russell o Charles, o el nombre de X persona, el que tú quieras colocar. Es la muestra fehaciente del dolor que nos causa crecer y de los riesgos que se corre en el proceso. Todos deberíamos leerlo y tratar de comprender que el sufrimiento de la adolescencia y la mezcla de soledad y abusos solo creará a seres humanos rotos, y que mientras los ciclos de violencia consentida sigan produciéndose, las sociedades modernas continuarán siendo aterradoras.

Puedes leer también: Mamá, yo también quiero ser feminista.

Puntuación: 5/5

Autora: Vanessa Ramos. Abogada y lectora asidua.

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La paradoja del Viernes Santo

La paradoja del viernes santo. VoxBox.

Hablar de religión, creencia y fe no deja de tener un sabor picante en cada una de sus exposiciones. Quienes la defienden por un lado, quienes la cuestionan por el otro.

Opinión.- Se viene una época del año en la que hace aproximadamente 2000 años murió un hombre. Para salvar a unos y darnos vacaciones a otros.

Hablar de religión, creencia y fe no deja de tener un sabor picante en cada una de sus exposiciones. Quienes la defienden por un lado, quienes la cuestionan por el otro. Al final ambas partes tratamos de vivir en un mismo mundo y de lidiar con una misma nacionalidad.

De las pocas cosas que nos une a creyentes y escépticos es la Semana Santa. No la discutimos y ambos bandos la disfrutamos, de manera distinta, pero pasamos buenos momentos en estos tiempos. Sin embargo, no deja de rondarme algunas ideas sobre este asunto de la muerte y posterior resurrección de aquel que muchos llaman Mesías.

El judaísmo aún espera la llegada del Mesías y el islamismo dice que aquel que murió no fue el hijo de Dios. Pero el cristianismo afirma con su fe que el Mesías murió un viernes y resucito al tercer día.

Y acá entra lo que me ha causado duda en los últimos años.  La tradición cuenta que Jesucristo, al no recibir el beneficio de la liberación de un prisionero por la Pascua, fue condenado a cargar la cruz al Gólgota, lugar donde se crucificaban a todos los condenados. Entre tormentos, lágrimas y una madre que diera por cargar ella la cruz de su hijo cumplió su profecía. Pasado del mediodía, siendo las 15 horas, pregunto a su Padre del porqué lo había abandonado, y dando su último suspiro se entregó a la incertidumbre de la muerte.

El cristianismo es una práctica monoteísta, por lo que es inadmisible más de una deidad. De ahí que se diga que es UNO Y TRINO, o sea, Dios, Hijo y Espíritu Santo son uno solo. Por eso se nombra la Santísima Trinidad. Volviendo a lo de antes, si Cristo murió un viernes a las 3 de la tarde y resucitó un domingo por la mañana, ¿quién gobernó en esos días? Lo más lógico es pensar en la contraparte del Trino, el mal o Satanás, como se quiera nombrar. Dado que a nivel bíblico ha sido una lucha de poderes, cuando el bien falta el mal ocupa ese espacio.

Estamos hablando prácticamente que el día sábado en su totalidad es un día anárquico, sin amo ni dios, e incluso así no hay señales de que hayan pasado calamidades o tormentos en aquel día donde no hubo Dios (la Biblia no narra nada extraordinario de ese día), a pesar de que, como lo expuse, el que gobernaba en ese momento era el “mal”. Entonces tal vez el mal no sea tan malvado como nos lo pintan o no tenga tanto poder como nos han hecho creer, porque ¿qué otra explicación puede haber, que cuando el mal pudo tener la potestad para hacer su antojo no lo hizo?

Veamos otro aspecto. Al estar muerto el Trino, ¿quién iba a resucitarlo? Dado que si está muerto no puede resucitarse a sí mismo, lo que nos lleva a otra duda: ¿realmente el cristianismo promueve solo un Dios? Ya que alguien tuvo que tener el poder de revivirlo (aunque la Biblia no lo exprese, para mí esta idea está tacita en las tradiciones cristianas). Porque si Él mismo tiene el poder para volver, ¿de qué sirve su muerte, si es que se le puede llamar a eso muerte? Sería como dormir, cosa que haría que la profecía perdiera sentido.

Los creyentes podrán decir que en ese tiempo en que Dios estuvo muerto los ángeles guardaron la tierra. De ser así, me surge otra duda. Si los ángeles pueden resguardarnos del mal, ¿por qué la necesidad de mancillar y entregar a su hijo a la maldad del hombre, si tan solo con los ángeles, querubines y arcángeles se puede salvar al mundo?

No lo sé. Pero donde muchos ven unos días de sacrificio de un Dios, yo veo una muestra de que se puede vivir sin Dios y el mundo seguirá orbitando.

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De enjambres sísmicos, terremotos y emergencias nacionales

Vivo en un país telúrico. El Salvador está asentado en fallas geográficas, se traslapan las placas tectónicas y tiembla un día sí y otro también, como decía Galeano.

Debo decirlo desde ya: odio que tiemble. Me da mucho miedo. Mi primer terremoto fue en 1986, cuando yo tenía 8 años y vi derrumbarse el colegio donde crecí. En esa y otras ocasiones más me ha tocado ver a mi ciudad natal, San Salvador, en semiruinas. San Salvador, el valle de las hamacas.

En este esfuerzo de sobrevivir ante temblores, terremotos y otras emergencias nacionales he ido echando cayo: creo que crecer y hacerte cargo de otras personas más vulnerables lo hace a uno alejarse del miedo paralizante.

Desde el domingo pasado, San Salvador está teniendo un “enjambre sísmico”. Se preguntarán algunos qué es eso. Dichosos los que viven donde no tiembla, les explico: un enjambre sísmico es un conjunto de movimientos de tierra, con epicentro ubicado muy cerca uno del otro, con poca profundidad y en un intervalo de tiempo corto.

Por ejemplo, desde el domingo pasado hemos vivido 345 temblores; de esos, 53 han sido sentidos por la población.

En mi población particular somos 6 humanos y 3 gatos. Ayer estábamos 3 en la cocina conversando, cuando se dejó sentir un temblor fuerte, pero no preocupante. A los pocos minutos vino el temblor más fuerte que se ha dado en este enjambre sísmico. Apenas de 5.1 grados Ritcher, pero como la profundidad es apenas de 3 km y estamos a pocos kilómetros del epicentro, se sintió como un terremoto.

En momentos de zozobra toca arriar hijos y gatos, y cuando nos encontramos en el lugar más seguro de la casa empezar el martirio de querer comunicarme con el resto de la tropa. Mi marido venía camino a casa y mis otros dos hijos estaban trabajando aún. Mi madre andaba de excursión con mi sobrino y mi papá simplemente no sabía dónde andaba. Las líneas telefónicas saturadas, el internet caído y mi miedo.

Cuando las comunicaciones volvieron poco a poco empezaron a aparecer en mi radar amigos y familiares. Todos estaban bien.

¿Qué hacer en estas emergencias? Me confieso que he descuidado esa parte. Cuando era soltera y vivía sola tenía un kit de emergencia y desde que nos mudamos a la casa nueva en diciembre pasado dejamos de lado algo importante: tener una mochila de emergencia. ¿Y qué debería llevar esa mochila? Lo esencial: agua para beber, alcohol gel, gasas, copias de las llaves de la casa, una muda de ropa, latas de comida, y en nuestro caso, una bolsa de comida para los gatos.

Según lo que he entendido, los enjambres sísmicos no tienen que ver con las placas tectónicas, ni con episodios volcánicos, cosa que me alivia, pues vivimos en las faldas del volcán de San Salvador.

Se preguntarán qué es mejor: ¿un solo golpe de terremoto o un enjambre sísmico? La respuesta es… NINGUNO. Cuando nos hemos enfrentado a un terremoto, el país ha quedado en total vulnerabilidad, la muerte nos azota y el dolor es inmenso, pero ahora que nos topamos con este enjambre sísmico simplemente no encontramos calma. Uno no sabe cuándo terminará, no sabe si el próximo será más fuerte, no sabe si estamos totalmente preparados para esta emergencia.

En el temblor más fuerte de estos dos días, en una de las principales vías hacia el occidente del país, hubo un derrumbe en el que murió un joven que iba en su carro junto a otras personas. Este país sigue sin estar preparado para este tipo de emergencias.

No queda más que prepararnos. Dejar las vías de salida despejadas, tener listos los kennel para los gatos y estar atentos, siempre.

La eutanasia y el amor al prójimo

Eutanasia. VoxBox.

La eutanasia es el regalo de la dignidad, para quien ya no tiene más esperanzas a las cuales aferrarse.

Opinión.- Los humanos somos un lindo verso en una estrofa incompleta. Y así pasemos décadas rodando de un dolor a un amor, y de una sonrisa a una tragedia, tendremos algo inconcluso, algo por hacer.

Nadie nos enseñó sobre cómo vivir, qué música escuchar, de quién enamorarnos o de quién nunca hacerlo. No nos hablaron sobre lo valioso del llanto y del porqué la felicidad es tan escasa.

Tampoco se nos habló de cuándo morir. Vaya, parece que de los temas importantes no hay títulos universitarios.

¿Qué nos define? Menuda respuesta. Si deja de ver a una persona por un par de años y de repente se la encuentra en algún centro público, tal vez no tengan más que la educación por compatibilidad.

Véase al espejo y reflexione, ahora tiene más/menos entusiasmo que antes, ahora es más/menos feliz, hoy es más/menos aventurero y así, las personas cambiamos una y otra vez al paso que los latidos se hacen viejos. Cambiamos porque somos dinámicos, de chicos a viejos, de insensatos a “maduros”, pero posiblemente los miedos y el miedo a la muerte y al sufrimiento, en especial, nos definen y nos una entre humanos, de vez en cuando.

Pero llega un momento en que hay menos escapatorias y la cita cual odontólogo se hace inevitable. El precio de vivir es la muerte. Quien invierte horas pero no vive momentos suele ser el más temeroso de morir, por todos lo pendientes que tiene consigo mismo. Aun así, el dolor y el sufrimiento precisan de ser evitados a toda costa. En algún momento podemos resignarnos a la muerte, pero al sufrimiento, ¡jamás!

Y cuando solo queda el sufrimiento y la muerte, es momento de elegir. Como  dije antes, siempre tendremos pendientes por hacer. No todo está escrito, ni todo está hecho y el futuro se puede presentar  fantasioso, justo para quien ya no tiene uno.

Amamos a las personas no por lo que son, sino por lo que representan en nuestras vidas. Así un político corrupto puede ser el amor de su hijo, porque para el chico él puede representar amor, apoyo, amistad y demás cualidades. En toda virtud hay un vicio. En todo pecado hay un brillo. ¿Pero cuándo dejan de representar algo para nosotros más allá de un dolor o una angustia? ¿Y cuándo lo que define a alguien es solo el miedo a no seguir sufriendo? ¿Qué hacer? ¿Qué pensar? ¿Qué sentir?

Un familiar  ahogado en tormentos no es una persona que amamos, sino una persona que sufre y nos hace sufrir. La eutanasia es el regalo de la dignidad, para quien ya no tiene más esperanzas a las cuales aferrarse. No amamos a una persona que desangra su amor propio en tormentos de algún padecimiento.

Amamos lo que fue. Su entusiasmo, su perseverancia o todo lo que en algún momento representó, exacto: representó, pero ya no lo hace. Esa persona se amó por lo que fue, por sus años mozos y sus momentos grandiosos. Ahora todo se reduce a un cuarto, una cama y unos cuantos medicamentos. ¿Qué clase de amor, de dignidad o humanismo puede haber ahí?

Fácil es exigirle vida a quien ya se hastió de palpitar. Entender la situación de alguien y apoyarle, eso es tener empatía, eso es amarlo de verdad. El cuerpo que vive pero no se emociona por vivir no vale la pena que siga viviendo.

…Y jamás morirán, mientras sigan inspirando lágrimas y se acurruquen en nuestras sonrisas. Mientras haya anécdotas por conocer o suspiros por regalar, no podemos decir que ya no estén con nosotros.

VoxBox.-                                                                               

Los ateos sí celebramos semana santa

Semana Santa. VoxBox.

¿Por qué tus creencias (o tu falta de ellas) deberían impedirte celebrar la semana santa? Los ateos también celebramos las vacaciones de semana santa, aunque no te guste.

Opinión.- Uno de estos días cometí el infame error de revisar esa cloaca digitar que llaman Facebook y me topé con el siguiente mensaje: “Los ateos no deberían tener vacaciones en semana santa”.

A ver, pequeño imbécil ¿Por qué tus creencias (o tu falta de ellas) deberían determinar si tienes vacaciones o no? “Pero es que la semana santa es la conmemoración de la pasión de nuestro Señor JesuBLABLABLA…”

Está bien, te voy a conceder esa: la semana santa nació a partir de la MITOLOGÍA cristiana en la que el hijo de un carpintero que vivió hace dos mil años en un pueblucho del oriente medio supuestamente aguantó vara y fue crucificado porque te ama.

Pero más allá de ese MITO, la semana santa se ha convertido en una tradición que poco o nada tiene que ver con la fe o con una filosofía elemental de si crees o no en dios.

La semana santa, desde hace muchísimos años, forma parte de la matriz cultural de prácticamente todos los países de América Latina. Algunos consideran que es una celebración incluso más importante que la mismísima navidad (obvio: nacer en un pesebre no es tan interesante como morir en una cruz). Y más aún: desde muchos años, y debido a la histórica y documentada relación marital que la iglesia tuvo con los poderes fácticos, la semana santa se convirtió no en un momento de “descanso” sino de adoración religiosa.

Por suerte para todos, las sociedades modernas han ido volviéndose más seculares (EN ALGUNAS COSAS) y esas sandeces eclesiales ahora importan cada vez menos. Qué suerte para nosotros.

Así cada vez que algún amiguito te pregunte por qué te alegras tanto por las vacaciones de la semana “mayor” si ni siquiera crees en dios, siéntete libre de mandarlo a la mierda.

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La épica de bolsillo que todo clasemediero necesita

Épica de bolsillo que todo clasemediero necesita. VoxBox.

Los libros y sus jodidas casualidades

Hace algunos días, semanas o meses tuve una experiencia muy similar a la del protagonista del libro. Me encontraba en una librería de la ciudad, solo iba a mirar y este libro se me plantó enfrente. Leí el principio, y aunque no fue enteramente igual a lo que me sucedió, sí se acercaba al menos en el contexto, y esto me produjo bastante risa. Los diálogos no eran parecidos, pero sí semejantes, se asimilaban a aquello que yo pensaba o podría haber dicho. Y aunque no diré ninguno de los dos finales, los libros siempre aparecen en el momento que más los necesitas, en el mejor/peor/jodido momento… ¿Alguna vez creíste que leías el mejor libro para la situación actual en la que te encontrabas? No fue coincidencia, fueron los libros, los jodidos libros.

Reseña

Julio se encuentra apacible escribiendo algún texto cuando su novia Clara regresa a casa, justo como todos los días. Pero hoy es diferente, hoy le anuncia —de manera intempestiva— que se va, y que necesita dos semanas para aclarar el rumbo de su relación. ¿La reacción de Julio? Primero negación… después crisis.

Clara se ha ido realmente. La vida de Julio se comienza a desmoronar de forma paulatina, la revista que dirige se encuentra en las últimas y la situación con Clara no ha hecho más que empeorarlo todo. Pero Julio se pone los pantalones e intenta arreglar su vida, mientras todo se derrumba. Amigos, exnovias, una psicoanalista y el fantasma de Clara estarán ahí para ayudar… o no.

A través de la radiografía de un joven de clase media, que ve todos sus proyectos derrumbados, incluyendo sus sentimientos, se presenta Épica de bolsillo para un joven de clase media. Una novela que es una pequeña guía para pensar en dos semanas hacia dónde van nuestras relaciones… o si ya no van más.

Opinión

Disfruté a montones la primera parte, donde los amigos lo ayudan con charlas motivacionales, pide perdón a sus exnovias y hace remembranza de sus errores en la vida con la psicoanalista. Algo diferente es que la novela se cuenta en días, en las dos semanas que le toma a Clara decidir. Lo malo es la segunda mitad, parece que la jugosa premisa del autor se queda sin ideas.

Es un libro romántico a veces, cuando te das cuenta que el tipo la ama con todo su corazón, y melancólico por otras, cuando ves que tuvo errores absurdos y carentes de madurez. El personaje principal es un mamón, pero está bien diseñado, al grado que te genera la empatía: vamos, que te hace sentir su incertidumbre en cada página y en cada llamada no contestada por Clara (¡maldita Clara sin corazón!).

Hay personajes y situaciones muy mexicanos, esto me gustó. El libro se conforma, básicamente, de anécdotas o recuerdos de la pareja o de las exparejas del principal. Siento que Clara carece de protagonismo y creo que hubiera sido un libro perfecto si ella dijera sus puntos de vista.

Una épica de bolsillo que todo clasemediero necesita.

Título: Épica de bolsillo para un joven de clase media

Autor: César Tejeda

Editorial: Planeta

Género: Ficción/Romántico

País donde sucede: México

País de origen del autor: México

Año de publicación: 2012

Páginas: 206

Días para acabarlo: 3

Calificación personal: 4.3/5

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Samsung Galaxy S8 ¿es tan bueno como parece?

Samsung Galaxy S8. VoxBox.

El smartphone insignia de Samsung, el Galaxy S8, fue presentado la pasada semana y ha generado un conjunto de reacciones positivas y negativas, debido a algunos cambios que ha introducido la empresa surcoreana.

Opinión.- El smartphone insignia de Samsung, el Galaxy S8, fue presentado la pasada semana y ha generado un conjunto de reacciones positivas y negativas, debido a algunos cambios que ha introducido la empresa surcoreana.

Este año, Samsung quiso arriesgar un poco con su smartphone estrella, para regresar a la cima del mercado, lugar que mantuvo durante gran parte del año pasado con el Galaxy S7.

Uno de los cambios principales introducidos en este Galaxy S8 es en el aspecto del diseño, en donde Samsung no se ha querido quedar fuera de la tendencia del smartphone “todo pantalla”.

Además del diseño, el Galaxy S8 trae una serie de novedades que generan expectativa pero también preocupación por parte de los usuarios, ya que muchas de estas novedades aún no funcionan 100 % bien.

Estas son algunas de las mayores preocupaciones generadas por el Galaxy S8:

Diseño

El diseño en definitiva es el aspecto que más inquietud ha generado, ya que los cambios saltan a simple vista. El Samsung Galaxy S8 cuenta con una pantalla más grande en el mismo cuerpo del S7, pero para ello ha tenido que sacrificar sus clásicos botones físicos, lo cual ha obligado a reubicar el lector de huellas a la parte de atrás, justo al lado de la cámara. Una ubicación muy incómoda para llegar con el dedo índice. El otro problema con esta pantalla más grande es que da la impresión de que el S8 es un teléfono enorme.

Seguridad

En este aspecto, Samsung ha evolucionado de manera importante agregando dos sistemas de seguridad adicionales al de huellas dactilares: el lector de iris y el reconocimiento facial. El problema con esto es que, según pruebas realizadas, ninguno de los dos funciona al 100 %. En el caso del lector de iris falla cuando no hay suficiente iluminación, y el de reconocimiento facial se puede engañar con fotografías o con una persona de rostro similar.

Batería

Samsung acostumbra a lanzar dos versiones del Galaxy S, una con procesador Qualcomm y la otra con su propio procesador Exynos.

Este no es un experimento nuevo, ya que Samsung lo ha hecho en anteriores ocasiones y el procesador Exynos ha demostrado estar a la altura del Qualcomm. El problema es que la última versión del procesador de Qualcomm es el Snapdragon 835, un procesador que promete una carga ultrarrápida de 5 horas de autonomía, con solo 5 minutos de carga. Esta es una hazaña increíble que difícilmente el Exynos pueda lograr, por lo que los usuarios que tengan la versión con el procesador de Samsung se podrían perder de esta gran característica.

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Kurt Cobain: la voz de la Generación X

Kurt Cobain. VoxBox.

Kurt Cobain, según las investigaciones, se había dado un tiro en la cabeza el 5 de abril, tenía tres días de estar muerto cuando lo encontraron y el grunge estuvo de luto.

Opinión.- Incluso en la música todo el panorama estaba cambiando. El hair metal, el rock psicodélico y el punk ya no respondían a las necesidades de expresión y había un vacío en nuestros pechos que no encontraba sosiego, y la respuesta fue el rock alternativo.

Recuerdo a la perfección que el 8 de abril de 1994, cuando yo apenas cursaba primer año de bachillerato, llegué al salón de clases y, a pesar de mi negativa a entablar conversaciones con mis compañeros, uno se me acercó y me preguntó: “¿Te diste cuenta que Cobain se murió?”. Aquel compañero era Miguel Saavedra, uno de los pocos que, como yo, entendíamos que Nirvana era algo más que Smells like teen spirit. La noticia me impactó.

Kurt Cobain, según las investigaciones, se había dado un tiro en la cabeza el 5 de abril, tenía tres días de estar muerto cuando lo encontraron y el grunge estuvo de luto.

Siempre me pareció que Kurt llevaba un peso enorme sobre sus hombros. Tuvo el coraje de liderar un movimiento musical que se veía incipiente y que estaba condenado al olvido. Logró que esto no se cumpliera. El grunge, según mi humilde opinión, que sea dicho de paso, no es profesional, sino más bien emotiva (desde aquellos años hasta ahora que soy una cuarentona normal) es que el grunge nos salvó a muchos, a todos los raros de las escuelas y colegios, nos salvó a quienes estábamos socialmente inconformes y políticamente molestos, nos salvó a todos los que no sabíamos qué hacer con nuestras vidas, a los que veíamos en el futuro algo que se cumplió… las cosas no han cambiado como quisiéramos.

Cobain nació en un ambiente amable, familiar y religioso, como millones más de deprimidos en el mundo. Como era normal en aquellos tiempos, fue sometido al dopaje de Ritalín para calmar su hiperactividad, y solo a través del arte y los vicios logró lo que logró: expresar la voz de la generación X, esta generación que estaba harta de la hipocresía, la matonería colegial y la incoherencia que veíamos en la mayoría de adultos.

Que me perdone la vida y el mundo, pero estoy clara en que si Kurt no se hubiera dado aquel tiro en la cabeza se estuviera arrepintiendo. En la actualidad tendría 50 años y estaría cargando con la frustración con la que vivimos algunos aún: el mundo no ha cambiado, nunca llegó la reivindicación de los derechos humanos, no terminaron los crímenes contra los inocentes, las leyes no se modificaron para castigar a quienes de verdad son el origen del mal, el mundo sigue siendo sombrío y Kurt tenía razón, no hay esperanzas.

Kurt se cansó bastante rápido de todo y tomó la decisión que tanto miedo nos dio a otros. Terminar con todo. No, no estoy llamando a nadie al suicidio. Solo estoy recordando con mucha nostalgia lo que fue la cereza del pastel en la generación X. Por suerte nos quedó Eddie Vedder y suficiente valentía para seguir viviendo.

Y para los que creían que Nirvana solo tuvo una canción buena, les dejo acá la muestra de dos de sus discos más conocidos: el Nevermind y el In Utero.

Lithium

 

Come as You Are

 

About a Girl

 

All Apologies

 

Smells Like Teen Spirit

VoxBox.-

“Ingobernable”: por qué sí y por qué no

Ingobernable. VoxBox.

Recientemente Netflix dio a conocer a su público la serie Ingobernable, una producción propia dirigida por Epigmenio Ibarra. Aquí algunas consideraciones.

Opinión.- Recientemente Netflix dio a conocer a su público la serie Ingobernable, una producción propia dirigida por Epigmenio Ibarra.

La serie cuenta cómo la primera dama de México Emilia Urquiza (Kate del Castillo) termina siendo prófuga de la justicia de su propio país por, presuntamente, asesinar al presidente Diego Navas (Eryk Hayser). La crítica la ha catalogado como un melodrama político y algunos se han centrado en la infértil cuestión de si se trata de una novela o de una serie. Yo soy de la opinión de que no me importa cómo quieran llamarle a nada, siempre y cuando cuente una buena historia y lo cuente bien.

Como cualquier otro producto, la serie tiene fortalezas y debilidades. Quisiera mencionar un poco de ambas.

CONTIENE SPOILERS

El ingobernable reflejo de la realidad

Nunca antes vi actuar a Kate del Castillo, aunque me han recomendado que vea La reina del sur. Aún no lo he hecho. Tampoco me siento con la capacidad suficiente para determinar si es o no una buena actriz, pero lo que sí puedo decir es que tiene carácter. Emilia Urquiza se ve acorralada en medio de un complot político/militar que involucra torturas, asesinatos y crimen organizado. Y a pesar de eso logra siempre dominar la situación, sin necesariamente convertirse en una heroína. Eso es un punto a favor de ella.

Por otro lado, habría que valorar el contenido altamente político de la serie. No nos confundamos: la serie no es un documental, ni tiene la obligación de ser un fiel reflejo de la realidad mexicana. Tampoco estamos ante un trabajo periodístico que pondere como principal valor la veracidad y la objetividad.

Sin embargo, Ibarra logra crear un universo que toca ciertos puntos todavía muy sensibles en el imaginario mexicano y, aún me atrevería a decir, latinoamericano: los poderosos tentáculos de la mafia, la complicidad y pasividad política, los asesinatos que comete el Estado, el despreocupado actuar de las fuerzas militares y un largo etcétera.

El drama personal —pasional, incluso— creo que está bastante bien utilizado: no aburre, no harta, no es excesivo. No tiene desperdicio.

Los finales de cada capítulo también resultan bastante interesantes, debo agregar.

Flashbacks e incoherencias

Ya sé que hace unos párrafos elogié la fortaleza de Kate, pero debería hacer acá un paréntesis, que no tiene tanto que ver con cómo actuó, sino con cómo estaba escrito el guion: en ningún momento se nos explica cómo es que una primera dama, que además es hija de un millonario empresario, sabe usar con tanta destreza las armas y escabullirse por casi toda la temporada de las poderosas —y mejor entrenadas— garras de los militares. Me pareció que ese fue un descuido en cuanto a la lógica de todo el universo creado.

Creo también que se abusó de los flashbacks. Gracias a ellos pudimos conocer mucho más y mejor el contexto, pero hubo un par de ocasiones en los que me pareció que fueron innecesarios. Aquí también debo de mencionar que me hartaron bastante esas escenas en las que los personajes se quedaban viendo al vacío, recordando algún momento en particular. Creo que hay mejores formas de hacer esos saltos hacia el pasado.

Algunas actuaciones me parecieron francamente malas —vaya, más propias de una telenovela de Televisa que de una serie de Netflix—, como la del guardaespalda cubano de Tomás Urquiza.

En resumen: ¿la recomendaría? Sí. No una serie que se vaya a perfilar como “de culto”, ni creo que sea el mejor trabajo de don Epigmenio —o de Argos—, pero creo que merece la pena.

VoxBox.-