Profesor Enema

Profesor de alguna universidad. No escribo, vomito.

Los inútiles debates sobre el aborto

Aborto. VoxBox.

Si una mujer fue violada merece la oportunidad del aborto sin que nadie le esté preguntando nada.

Opinión.- Entiendo que el aborto es un tema que en países como el mío hay que agarrar con pinzas, porque hay muchas personas que tienen una mente muy frágil y pulcra, y ese tipo de suciedades los escandaliza hasta el infarto.

Por mucho que me gustaría que fuera diferente, esa es la realidad de muchos países empobrecidos —que al igual que el mío, utilizan el eufemismo de “conservadores” para llamarle a la más pura hipocresía— pero, con todo y todo, creo que este tema es delicadísimo y todos deberíamos participar en él, incluso los seres más puros y execrables.

Pero no estoy hablando de eso. Es más, no estoy proponiendo aquí un debate de altura, con cifras, datos, estadísticas, argumentos médicos y legales o contrariedades culturales. Por favor lea bien esta parte y no se confunda.

Lo que estoy haciendo es proponiéndole atentamente al sistema judicial que se vaya a dar una vuelta por la mismísima mierda. Y no se confunda, este todavía no es el insulto. Es una asesoría por la que no les voy a cobrar.

Váyanse de vez en cuando a dar una vuelta por los barrios bajos del país, conozca sus casas y sus situaciones, y vean lo que hemos provocado todos. Vea cómo es de inhumano que ustedes estén queriendo meter 30 años a la cárcel a una adolescente por haber sido violada en su barrio de mierda, por una estructura criminal más fuerte que la Policía y, esto es lo más ridículo, por no haber buscado asistencia prenatal.

Pero no solo el sistema judicial: usted también, querido lector, que tiene ideas demasiado impenetrables sobre por qué esas mujeres desagradables andan por ahí siendo violadas y luego llorando que no las metan presas. Usted también váyase a la mierda, y este sí que es un insulto.

Pero no solo ellos: el resto de personas, organizaciones, asociaciones, iglesias y líderes de cualquier cosa que sientan la inquebrantable necesidad de discutir por qué es bueno, por qué es malo, por qué es bonito o feo mientras hay mujeres muriendo por una legislación más propia de la época de Cristo que de este siglo de probados avances tecnológicos y humanos.

Váyanse a la mierda ustedes y sus debates sobre el aborto.

No es válido, no es moral, no es cristiano, no es ético meter a la cárcel a una mujer que ha sido violada y, como consecuencia de esa violación, experimentara cualquier tipo de aborto.

No hay debate acá: si una mujer fue violada merece la oportunidad de abortar sin que nadie le esté preguntando nada.

De las otras causales podemos hablar otro día, si su inmaculada mentecita se lo permite —y si es que logró leer hasta acá sin persignarse hasta sangrar—.

VoxBox.-

La anarquía según los millennials

Anarquía. VoxBox.

Estamos jodidos por esta generación (apodada con cierto dejo de sarcasmo, espero, como “millennial”) que prefiere las soluciones simplistas.

Opinión.- Recientemente leí en este mismo sitio una nota bastante deplorable sobre la “Anarquía como solución a la corrupción”.

¿Por dónde empezar?

Primero, queda patente el hecho de que la autora del texto no sabe ni siquiera remotamente de qué se trata la anarquía. Eso no es del todo censurable, de no ser porque vivimos en una era en la que basta escribir en el buscador la palabra en cuestión, para darse cuenta de que no se trata de una conceptualización que se deba tomar a la ligera.

¿Que si estamos jodidos? Estamos jodidos, sí. Por gente como tú. Estamos jodidos por esta generación (apodada con cierto dejo de sarcasmo, espero, como “millennial”) que prefiere las soluciones simplistas y los comentarios ligeros sobre problemas que son, nos guste o no, demasiado complejos.

“¿Qué haces cuando en tu país reina la corrupción? ¿Qué haces cuando no hay soluciones?”, pregunta. Pues te pones a estudiar, a trabajar y a dejar de ser indiferente. Ponerse a leer un poco no te vendría mal, querida amiga.

Pero luego, la misma autora, suelta el hígado: “Todos son corruptos. Roban. Mienten. Matan”.

Wow, ¿en serio? ¿Cuántos años de sesudos análisis te tomó escribir ese par de líneas?

Y continúa: “Lo preocupante es que los jóvenes, que eran la esperanza, han decidido seguir a los políticos…”.

Y aquí me gustaría detenerme un poco: en Latinoamérica hemos pensado por muchos años que la juventud es una especie de virtud a la que todos deberíamos aspirar, una suerte de Santo Grial de la plenitud y de la belleza y de todas esas porquerías que los comerciales nos meten por todos lados, día a día.

La juventud tiene sus pros y sus contras como cualquier otra edad. Si dejáramos de pretender que son los más jóvenes la esperanza de este continente, tal vez podríamos pasar la página y ponernos a platicar con seriedad sobre los grandes males que nos agobian.

Quiero terminar esta carnicería con esta joya que termina de embellecer la corona: “No me pregunte de teorías políticas o ideológicas, ni trate de razonar conmigo con argumentos lógicos…”.

Estoy seguro que a ninguno de los lectores que tuvo el estómago para llegar hasta esta parte se le podría ocurrir darle argumentos lógicos a esta creatura del Señor. Es simplemente imposible.

Aquí lo peor: esta escritora no está sola. Sus ideas relajadas y bastante patéticas representan a todo un conjunto de niñatos bonitos que crecieron imaginando que el mundo les debía pleitesía y que los problemas políticos se terminaban con un berrinche.

En fin.

VoxBox.-

Dejen a sus hijos jugar la Ballena Azul

El juego de la Ballena Azul. VoxBox.

Para quienes no sepan de qué va esto, es un juego que se llama Ballena Azul y es un juego macabro del que los medios han estado hablando mucho.

Opinión.- Para quienes no sepan de qué va esto, es un juego que se llama Ballena Azul y funciona más o menos así: los jugadores se concentran en comunidades en Facebook que usan nombres como “La ballena azul” o “Ballena Azul”. La idea es que te dan una lista de 50 retos que deberás cumplir en 50 días y el último reto es que te suicides.

Antes de continuar con mi perorata, debería aquí agregar que no deberías ser tan ingenuo: por estos días ha circulado la noticia de que hay un adolescente muerto por ese juego. Lamento decirte que no es cierto. Simplemente no se ha podido probar de manera concluyente que el juego haya llevado al suicidio a ningún adolescente.

Este “juego macabro” tiene su origen en un artículo sensacionalista publicado en el diario ruso Novaya Gazeta, que aseguró que más de 130 adolescentes rusos se habían suicidado tras seguir las instrucciones de la Ballena Azul en la red social rusa Vkontakte (el Facebook ruso).

Pero solo bastaron algunas investigaciones posteriores para desmentir los argumentos del artículo y, de hecho, sus autores fueron sancionados por malas prácticas. Los suicidios sí fueron verdad, pero no se puede establecer una relación causal entre el juego y eso.

Las alertas se encendieron en redes sociales y los medios hicieron un gran escándalo para que los padres controlaran mejor lo que sus pequeñines ven y hacen.

Pero dejando de lado la veracidad de esas noticias, yo les traigo una mejor solución, padres: dejen que sus hijos participen en tan edificante juego.

¿Por qué?

Para comenzar, porque si sus hijos tienen la necesidad de participar en ese tipo de actividades es porque ustedes de seguro han fracasado de forma sistemática en su labor como padres.

Y ya no cuente más. Si esa razón no le parece lo suficiente poderosa, usted está terriblemente desubicado.

Pero por si lo necesita, aquí otra perspectiva: si su hijo está tan falto de atención como para desear un suicidio tan banal como ese, debería al menos poder conseguirlo.

El suicidio es una de las pocas cosas sagradas a la que los humanos podemos aspirar. Es una forma de renuncia primitiva y superior que no debería tener nunca connotaciones negativas ni estar moralmente vedado. El suicidio es un patrimonio nuestro y como tal deberíamos saberlo utilizar, y enseñar eso a nuestros hijos debería ser parte de nosotros.

Y no se trata de una apología a la muerte, sino de un derecho elemental: poder decidir sobre nuestra vida hasta las últimas consecuencias.

Así que yo los exhorto a que dejen a sus hijos consumir lo que quieran, no les impidan nada. De todas formas, ya ha quedado patente su mala paternidad.

Retos de la Ballena Azul.
Retos de la Ballena Azul.

VoxBox.-

Los ateos sí celebramos semana santa

Semana Santa. VoxBox.

¿Por qué tus creencias (o tu falta de ellas) deberían impedirte celebrar la semana santa? Los ateos también celebramos las vacaciones de semana santa, aunque no te guste.

Opinión.- Uno de estos días cometí el infame error de revisar esa cloaca digitar que llaman Facebook y me topé con el siguiente mensaje: “Los ateos no deberían tener vacaciones en semana santa”.

A ver, pequeño imbécil ¿Por qué tus creencias (o tu falta de ellas) deberían determinar si tienes vacaciones o no? “Pero es que la semana santa es la conmemoración de la pasión de nuestro Señor JesuBLABLABLA…”

Está bien, te voy a conceder esa: la semana santa nació a partir de la MITOLOGÍA cristiana en la que el hijo de un carpintero que vivió hace dos mil años en un pueblucho del oriente medio supuestamente aguantó vara y fue crucificado porque te ama.

Pero más allá de ese MITO, la semana santa se ha convertido en una tradición que poco o nada tiene que ver con la fe o con una filosofía elemental de si crees o no en dios.

La semana santa, desde hace muchísimos años, forma parte de la matriz cultural de prácticamente todos los países de América Latina. Algunos consideran que es una celebración incluso más importante que la mismísima navidad (obvio: nacer en un pesebre no es tan interesante como morir en una cruz). Y más aún: desde muchos años, y debido a la histórica y documentada relación marital que la iglesia tuvo con los poderes fácticos, la semana santa se convirtió no en un momento de “descanso” sino de adoración religiosa.

Por suerte para todos, las sociedades modernas han ido volviéndose más seculares (EN ALGUNAS COSAS) y esas sandeces eclesiales ahora importan cada vez menos. Qué suerte para nosotros.

Así cada vez que algún amiguito te pregunte por qué te alegras tanto por las vacaciones de la semana “mayor” si ni siquiera crees en dios, siéntete libre de mandarlo a la mierda.

VoxBox.-

No es el lunes, es tu triste vida

Lunes. VoxBox.

El caso es que me he dado cuenta de que la gente tiene cierto fervor por los lunes. Fervor estúpido, enfermizo, casi un fetiche.

Opinión.- Esta es mi primera entrada en este sitio. Ni siquiera sé muy bien por qué acepté ser parte de los colaboradores. Pero qué más da, no tengo nada mejor por el momento.

El caso es que me he dado cuenta de que la gente tiene cierto fervor por los lunes. Fervor estúpido, enfermizo, casi un fetiche. ¿Por qué el lunes debería ser un día en particular mierda? No lo sé, no lo entiendo. Básicamente es uno más en una sucesión de días sinsentido que componen tu vida y la mía, querido lector.

El lunes no tiene nada malo y ya puedes dejar de joder con eso

Es más, si lo piensas bien (si no te resulta una tarea en particular difícil de pensar un poco fuera de tu metro cuadrado) sabrás que desde que naciste, todas las instituciones por las que has desfilado (familia, escuela, iglesia, universidad, etc.) te han preparado precisamente para que puedas chuparle un poquito de riquezas al sistema. Para que puedas ser un parásito servil y puedas mantener los breves “lujos” que te das cada vez que es día de pago.

Así que te invito a que dejes de echarle la culpa a un día de la semana por la mediocridad trepidante que circunda tu anónima e intrascendente vida. Piensa que tu santa madre no te regaló el precioso don de la vida efímera para que lo desperdicies contándole al mundo lo mal que te lo pasas el lunes.

Tampoco te digo que seas feliz

Es probable que vas a malinterpretar las palabras que acabo de exponer. Eso sucede muy a menudo en esta era plagada de analfabetas.

No, no estoy sugiriendo que debes ser feliz. No estoy pidiéndote que le des gracias a tu dios cada vez que abres lo ojitos. O que agradezcas a la vida por ser un asalariado más.

Tampoco creo que sea una bendición tener un trabajo. No te confundas, el trabajo dignifica pero no te canoniza. Eso es lo que el patrón quiere que creas para que lo hagas rico con más devoción.

Te estoy diciendo que quejándote tanto (en especial de los lunes) lo único que provocas es que todo el mundo se dé cuenta de lo patética de tu existencia.

Y la gente como tú nos roba oxígeno.

VoxBox.-