Profesor Enema

Profesor de alguna universidad. No escribo, vomito.

Blue Monday y por qué la vida realmente carece de sentido

Blue Monday. VoxBox.

Opinión.- Muchos de ustedes no lo saben, pero hoy es el Blue Monday, oficialmente el día más triste del año.

¿Entienden lo que eso significa? Ni se les ocurra alegrarse por alguna tontería banal y pasajera: hoy es El Día Más Triste del Año. Quéjense todo lo que deseen, si es en redes sociales todavía mejor.

¿Qué instancia universal e inapelable decretó que hoy es el Blue Monday? La misma que nos ha moldeado a su gusto, a su imagen y semejanza, en las últimas décadas: publicidad.

La fórmula del Blue Monday

En 2005, un fulano psicólogo, que colaboraba con la Universidad de Cardiff Cliff Arnall, creó la fórmula. Pero fue la agencia de comunicación Porter Novelli la que propagó la idea. Pero, ¡ojo!, no solo se limitaron a decirnos que este era el día más triste de todos, sino que en su inmensa benevolencia y misericordia nos dejaron la receta para superar tan gris día: pensar en cosas buenas, como por ejemplo, unas buenas vacaciones y comprando todo lo necesario para hacerlas realidad (especialmente billetes de avión).

Esta es la fórmula de Arnall:

([W + (D – d)] × TQ / M × NA)

W = Tiempo que hace

D = Deudas

d = sueldo

T = Tiempo pasado desde navidades

Q = Tiempo que ha pasado desde que se ha intentado lograr una meta sin éxito

M = Motivación

NA = Necesidad de emprender acciones.

¿Algo de esto tiene sentido o alguna base científica? No. Pero no hay que mandar a la hoguera al psicólogo. Presumimos que parte de su trabajo es pensar, analizar y tratar de darle forma al comportamiento humano.

Pero tampoco…

Seguro estás pensando: “Pero sí es un día triste, desearía estar en la playa en lugar de en este cubículo asqueroso y gris”. Claro, no estoy burlándome de la tristeza o la vida miserable que llevamos, sino del hecho de que ahora nos lo quiera imponer.

No es un día triste porque no has logrado ir al gimnasio, dejar de fumar o de comer como cerdo, sino porque la vida en la segunda mitad del siglo XXI es simplemente así, miserable, ridícula.

¿Crees que tu vida carece de sentido, porque en estos momentos no tienes salario suficiente? ¿De verdad piensas que tu vida es gris, porque estás más gordo de lo que deberías o porque no logras dejar un mal hábito? Aquí vengo a sacarte del error, querido lector ocasional y acaso equívoco: tu vida no tiene sentido porque así es la vida, una sucesión interminable de sinsentidos, desde que nacemos hasta que morimos. No tiene nada que ver ninguna fórmula ni ninguna carencia. La vida no es más que un largo e interminable Blue Monday. Mejor que te comiences a acostumbrar.

VoxBox.-

Donald Trump llamó a El Salvador “país de mierda”… y sí, necesitamos hablar

Donald Trump llamó a El Salvador. VoxBox.

Opinión.- Que Donald Trump sea un imbécil xenófobo, machista beligerante y más impulsivo que un adolescente viendo porno no es una novedad. Ahora ha salido a la luz que Trump llamó a El Salvador “país de mierda”, como reacción a la propuesta de dos senadores, quienes le plantearon un proyecto de ley migratorio que otorgaría visados a algunos de los ciudadanos de países que han sido retirados recientemente del programa de Estatus de Protección Temporal (TPS), como El Salvador, Haití, Nicaragua y Sudán.

La conversación tuvo lugar en el Despacho Oval, y según las fuentes citadas por el periódico El País, los asistentes —congresistas y senadores— quedaron estupefactos por los comentarios despectivos del presidente.

A ver, la primera reacción de cualquier persona normal es reaccionar de forma violenta. Esa fue mi primera reacción también. ¿Por qué el presidente de un imperio que ha, sistemáticamente, empobrecido a países como el nuestro, viene a hablarnos hoy de esa forma? Bueno, por dos razones: uno, porque puede; dos, porque nadie le dirá nada.

Es decir, todos lo vamos a putear, claro. Todos nos vamos a ir de boca, a maldecirlo, a detestarlo desde lo más profundo de nuestro ser. Pero no vamos a hacer nada. ¿Por qué el “hombre más importante del mundo libre” se siente con la capacidad de referirse de esa forma de otros países sin esperar consecuencia? Por todo lo que dijimos antes sobre él, claro, pero también porque es el dueño hablando de sus empleados: no va a tener repercusiones. El Salvador, Haití, Nicaragua y Sudán vamos a seguir dependiendo de lo que su país tiene para ofrecernos.

¿Qué vamos a hacer? Nada. Esperar a que los ciudadanos estadounidenses no repitan esa monumental estupidez de elegir a un imbécil como presidente.

¿Qué esperamos nosotros? Que nuestros dignatarios, DIGNATARIOS, puedan ponerse firmes y rescatar la poca dignidad que nos dejaron. Pero eso es imposible, ¿no es cierto?

VoxBox.-

El Salvador se quedó sin TPS: es hora de tirar a la basura a los políticos

El Salvador se quedó sin TPS. VoxBox.

Opinión.- Por fin sucedió lo que tanto se temía: El Salvador se quedó sin TPS. Sí, ya sé, todavía no, tienen una prórroga de 18 meses: una prórroga que en realidad no es más que una orden de desalojo bastante mal disimulada.

Esto no es nuevo, ni es exclusivo de mis compatriotas, sino una especie de muerte anunciada que, sin embargo, no ha dejado de dolernos a todos un poco.

Como en mi país (para quien no lo sepa) vivimos una época asquerosa electorera de la más baja calaña, la noticia del fin del Estatus de Protección Temporal se tomó de la peor forma imaginable: desde los propósitos privados de cada partido político.

Si usted es de las personas que al enterarse del fin del TPS lo primero que hizo fue atacar al partido político que usted considera adversario, o es de los más progres y sin ideología que atacaron a todos sin ningún reparo, ya puede dejar de leer esta nota. Me parece ofensivo que alguien como usted haya llegado hasta acá.

Para el resto de nosotros, los que a pesar de este país jodido mantenemos un cierto nivel de cordura, me gustaría ilustrarlos con algunos datos, por lo demás bastante interesante, sobre esta negra situación que se nos viene encima.

El Salvador se quedó sin TPS, igual que otros países

Para comenzar, me gustaría que supieran que ponerle fin al TPS es una medida nada nueva en la administración del bienquerido máximo líder supremo y Gran Hermano de esta distopía de la vida real, Donald Trump.

En 2016, Estados Unidos terminó los TPS para Guinea, Liberia y Sierra Leona. En septiembre de 2017 lo canceló para Sudán y en noviembre anunció la terminación del TPS para Nicaragua y Haití.

Solo lo extendió por seis meses más —hasta julio de 2018— para Honduras, pero bajo la posibilidad de que se cancele después de esa fecha.

En el anuncio de la cancelación del TPS para Nicaragua, emitido por el Departamento de Seguridad Nacional, se indicaba que el período de 12 meses que daban era para que las personas que estaban en el programa buscaran medidas legales alternativas para su estatus migratorio o prepararan su salida de Estados Unidos.

El caso salvadoreño y los números

Según el Centro para Estudios de Migración, actualmente hay 195,000 salvadoreños con TPS que viven en Estados Unidos. En promedio han vivido por 21 años en ese país, donde han formado sus familias y vidas. Además, hay 192,700 nacidos en Estados Unidos de padres salvadoreños con TPS.

Además: del 100 % de personas en el mundo que gozan de TPS con Estados Unidos, 61.38 % son salvadoreños. Una cifra enorme.

El fin del TPS implica que los salvadoreños que eran beneficiarios del programa se quedarán sin la protección legal contra la deportación y perderán el permiso que habían obtenido para trabajar.

Pero no se crea que este Estatus solamente ha beneficiado a los salvadoreños. Estados Unidos también recibe una “pequeña” ayuda: en un estudio del ILRC, se calculó que no tener la contribución de los salvadoreños beneficiarios del TPS equivaldría a una pérdida de USD 31,000 millones en el Producto Interno Bruto de Estados Unidos durante un período de 10 años. Cada año, los salvadoreños con TPS contribuyen con USD 481 millones a la seguridad social y el programa Medicare. Al mismo tiempo, el costo de los despidos de los salvadoreños con TPS equivaldría a una pérdida de USD 673 millones.

Así que sí, el TPS es un asunto importante para países pequeños como El Salvador o Nicaragua, pero tampoco se crean que solo se trata de una limosna que al gigante del norte se le ha caído casi por equivocación. En muchas formas, ha sido un acuerdo que ha beneficiado a ambas partes, por donde quiera que se le mire.

Y no, reducir la cancelación de este Estatus a un mero asunto de política partidaria interna y coyuntural no ayuda a comprender la profundidad de este fenómeno.

¿Qué deberían hacer los salvadoreños para prepararse para una muy posible deportación masiva?

No lo sé muy bien. No me corresponde a mí determinarlo. Pero tengo una pista de por dónde podríamos comenzar (y aplica para todos los demás países de Centroamérica): dejen de votar por esos partidos ortodoxos, por esos políticos enquistados en ideologías absolutamente oxidadas, que nunca han procurado los intereses de nadie que no sean sus propias familias. Dejen de votarlos, dejen de elegirlos, tírenlos a la basura o aplíquenles juicios marciales. Desde ahí podríamos comenzar a pensar en auténticas soluciones.

VoxBox.-

¡Dejen de meternos la navidad en octubre!

Navidad. VoxBox.

La época de navidad comienza desde octubre desde que a las sesudas mentes del mercadeo se les ocurrió que era una buena idea. No lo es.

Opinión.- Octubre comenzó y con él el declive de la dignidad humana contemporánea: navidad llega corriendo a los almacenes mientras el mundo se derrumba.

¿Quién dirige esas campañas de porquería?

Imagino a un montón de viejitos rancios sentados en torno a una mesa pensando que lo que la gente más quiere es que les zampen la navidad cuando ni siquiera entienden cómo van a terminar la quincena.

Pero algo sabrán esos seres casi demoníacos: lo acaba de demostrar el premio Nobel de Economía, cuando hacemos transacciones nos dejamos llevar más por el sentimiento que por la razón.

Sí, todos tenemos esos vicios propios del capitalismo. No están bien, pero los tenemos y tenemos que aprender a vivir con ellos.

Pero no nos perdamos. Esto no es una crítica al consumismo exacerbado y cavernícola; ni siquiera pretende ser una exhortación a la austeridad más elemental, o un llamado a la cordura de los compradores compulsivos que darían un brazo por cualquier baratija superflua.

Esto va para esas corporaciones retrógradas que siguen depredando a los consumidores de las formas más burdas imaginables.

Entiendo perfectamente que así funciona el mercado, pero estas personas se esfuerzan por llevar todo hasta límites absurdos.

Y sí que vuelven absurda la navidad

Según TNS, una agencia de investigación de mercados líder a nivel mundial, con presencia en más de 80 países, en 2016 en Centroamérica y el Caribe se compraron un promedio de 7 regalos por persona, de un costo de USD 25 cada uno.

El 84% de estas compras se hicieron directamente en un Centro Comercial y el 52% compró con efectivo (el aguinaldo, claro) y sí, las campañas de mercadeo más exitosas son las que incorporan el elemento emocional…

A ver, tampoco se ponga demasiado intensos, no pretendo decirle a nadie cómo o en qué gastar su dinero. Dije que esto no era una exhortación para los compradores sino una diatriba contra los que venden.

Si pongo estos datos son para que como consumidores al menos sepamos cómo y con qué efectividad son capaces estos buitres de sacarnos hasta el corazón.

¿Propongo alguna solución?

Claro que no. Las alimañas no aprenden y no aprenderán nunca. Además, el objetivo de este espacio no es dar consejos ni recomendaciones sino el de dejar fluir los más estrafalarios reclamos.

Es más bien un grito: ¡Dejen de meternos la rechingada navidad en octubre!

Gracias.

VoxBox.-

Centroamérica es tierra de cobardes

Centromérica es tierra de cobardes. VoxBox.

Centroamérica es tierra de cobardes por un sinfín de razones. La mayoría de ellas son de carácter sociohistórico y no me es dado en este espacio ahondar.

Opinión.- Centroamérica es tierra de cobardes. Nadie va a estar de acuerdo conmigo, pero ya estoy acostumbrado a que no lo estén. Lo repito delante de quien sea: Centroamérica es tierra de cobardes.

Recientemente este mismo sitio escribió una nota titulada Identidades nefastas: así nos vemos los centroamericanos. Sobre esta nota debo decir que me gustó (cosa que no me sucede con demasiada frecuencia), porque retrata de manera más o menos ácida la forma en la que somos.

Pero les tengo que corregir un detalle: no es que así nos veamos, es que así somos.

Lo resumo acá: Guatemala es racista. Honduras es haragana. El Salvador es violento. Nicaragua es borracha. Costa Rica es engreída y maricona (me perdonan los beatos del lenguaje, pero así es).

Algunos podrán achacarme la ironía de estarles diciendo cobardes desde un pseudónimo, con mi cara, mi nombre y me apellido debidamente escondidos. Pero esto es internet y me dijeron que se valía. Y sí, tienen razón, soy cobarde, y eso refuerza en este caso mi tesis. Soy cobarde, porque soy centroamericano.

Centroamérica es tierra de cobardes por un sinfín de razones. La mayoría de ellas son de carácter sociohistórico y no me es dado en este espacio ahondar.

Pero sí puedo señalar algunas cosas que son de sentido común.

Busque usted, estimado lector, un momento de la historia de esta región en la que haya sido valiente, realmente valiente. Le ahorro el tedio: no lo hay. No lo habrá.

¿Recuerdo usted un momento en el que la región no haya sido una tierra despreciable? ¿Donde no haya primado la vileza? No, nadie lo recuerda, porque no existe.

En todo caso, lo que se encuentran son períodos históricos en los que reinó una suerte de bienestar artificial. Momentos en los que grupos de centroamericanos decidieron ponerle pausa a su cobardía y luchar un poquito por lo que creían que era justo. Momentos pequeñísimos, en los que además participaron poquísimas personas. Nada más.

Ahora veo venir esos argumentos baratos del tipo: “¿Y qué me dice de Guatemala?”.

En dos años se ha manifestado estoicamente contra sus malos gobernantes. En la primera ocasión lograron derrotarlo. La segunda está por verse.

Concédole que Guatemala reta mi primicia en la medida de lo plausible. Tampoco es para tanto, empero. Guatemala derrocó al presidente corrupto y luego puso a un presidente payaso. Guatemala en esta segunda vez salió con menos fuerzas. Una tercera no la aguantaría. ¿Ven? La cobardía nos gana siempre.

Y Guatemala es, en todo caso, lo más rescatable dentro de esta vorágine timorata. Honduras puntea como de los más violentos del mundo, seguido muy de cerca por El Salvador. Nicaragua no es capaz de librarse de ese tirano exguerrillero y Costa Rica vive en su burbuja de mariconería que no le permite ver que están metidos en el mismo fango, aunque ellos crean que no.

Centroamérica es tierra de cobardes y eso me da mucho coraje. No estoy echando toda esta rabia perniciosa solo porque sí.

Si lo hago es porque me duele, porque nací aquí y porque sé que hay personas que valen la pena rescatar de las llamas.

He tenido el placer de conocer personas de todas las nacionalidades centroamericanas, y en todas he encontrado gente que vale la pena. El problema es que no lo saben, no lo creen, no lo dimensionan. Son (somos), reitero, cobardes.

Y como buenos cobardes que somos buscamos excusa para todo: que si la conquista española, que si la injerencia de los gringos, que si la escasez de los recursos. Nada: somos cobardes porque queremos, porque nos han educado desde hace muchísimos años a hacerlo. Porque nos han condicionado históricamente como lo hizo Pavlov con su perro: nos dicen libertad y lloramos, en automático.

Casi finaliza el mes patrio, el mes en el que toda Centroamérica se llena de banderitas nacionales fabricadas en china, mes en que la gente se siente orgullosa por haber nacido en este pedazo de tierra y no en otro. Traduzcan ese sentimiento inútil en valentía. Mientras tanto, no hay nada que debamos celebrar, nada de qué sentirnos orgullosos.

VoxBox.-

Los inútiles debates sobre el aborto

Aborto. VoxBox.

Si una mujer fue violada merece la oportunidad del aborto sin que nadie le esté preguntando nada.

Opinión.- Entiendo que el aborto es un tema que en países como el mío hay que agarrar con pinzas, porque hay muchas personas que tienen una mente muy frágil y pulcra, y ese tipo de suciedades los escandaliza hasta el infarto.

Por mucho que me gustaría que fuera diferente, esa es la realidad de muchos países empobrecidos —que al igual que el mío, utilizan el eufemismo de “conservadores” para llamarle a la más pura hipocresía— pero, con todo y todo, creo que este tema es delicadísimo y todos deberíamos participar en él, incluso los seres más puros y execrables.

Pero no estoy hablando de eso. Es más, no estoy proponiendo aquí un debate de altura, con cifras, datos, estadísticas, argumentos médicos y legales o contrariedades culturales. Por favor lea bien esta parte y no se confunda.

Lo que estoy haciendo es proponiéndole atentamente al sistema judicial que se vaya a dar una vuelta por la mismísima mierda. Y no se confunda, este todavía no es el insulto. Es una asesoría por la que no les voy a cobrar.

Váyanse de vez en cuando a dar una vuelta por los barrios bajos del país, conozca sus casas y sus situaciones, y vean lo que hemos provocado todos. Vea cómo es de inhumano que ustedes estén queriendo meter 30 años a la cárcel a una adolescente por haber sido violada en su barrio de mierda, por una estructura criminal más fuerte que la Policía y, esto es lo más ridículo, por no haber buscado asistencia prenatal.

Pero no solo el sistema judicial: usted también, querido lector, que tiene ideas demasiado impenetrables sobre por qué esas mujeres desagradables andan por ahí siendo violadas y luego llorando que no las metan presas. Usted también váyase a la mierda, y este sí que es un insulto.

Pero no solo ellos: el resto de personas, organizaciones, asociaciones, iglesias y líderes de cualquier cosa que sientan la inquebrantable necesidad de discutir por qué es bueno, por qué es malo, por qué es bonito o feo mientras hay mujeres muriendo por una legislación más propia de la época de Cristo que de este siglo de probados avances tecnológicos y humanos.

Váyanse a la mierda ustedes y sus debates sobre el aborto.

No es válido, no es moral, no es cristiano, no es ético meter a la cárcel a una mujer que ha sido violada y, como consecuencia de esa violación, experimentara cualquier tipo de aborto.

No hay debate acá: si una mujer fue violada merece la oportunidad de abortar sin que nadie le esté preguntando nada.

De las otras causales podemos hablar otro día, si su inmaculada mentecita se lo permite —y si es que logró leer hasta acá sin persignarse hasta sangrar—.

VoxBox.-

La anarquía según los millennials

Anarquía. VoxBox.

Estamos jodidos por esta generación (apodada con cierto dejo de sarcasmo, espero, como “millennial”) que prefiere las soluciones simplistas.

Opinión.- Recientemente leí en este mismo sitio una nota bastante deplorable sobre la “Anarquía como solución a la corrupción”.

¿Por dónde empezar?

Primero, queda patente el hecho de que la autora del texto no sabe ni siquiera remotamente de qué se trata la anarquía. Eso no es del todo censurable, de no ser porque vivimos en una era en la que basta escribir en el buscador la palabra en cuestión, para darse cuenta de que no se trata de una conceptualización que se deba tomar a la ligera.

¿Que si estamos jodidos? Estamos jodidos, sí. Por gente como tú. Estamos jodidos por esta generación (apodada con cierto dejo de sarcasmo, espero, como “millennial”) que prefiere las soluciones simplistas y los comentarios ligeros sobre problemas que son, nos guste o no, demasiado complejos.

“¿Qué haces cuando en tu país reina la corrupción? ¿Qué haces cuando no hay soluciones?”, pregunta. Pues te pones a estudiar, a trabajar y a dejar de ser indiferente. Ponerse a leer un poco no te vendría mal, querida amiga.

Pero luego, la misma autora, suelta el hígado: “Todos son corruptos. Roban. Mienten. Matan”.

Wow, ¿en serio? ¿Cuántos años de sesudos análisis te tomó escribir ese par de líneas?

Y continúa: “Lo preocupante es que los jóvenes, que eran la esperanza, han decidido seguir a los políticos…”.

Y aquí me gustaría detenerme un poco: en Latinoamérica hemos pensado por muchos años que la juventud es una especie de virtud a la que todos deberíamos aspirar, una suerte de Santo Grial de la plenitud y de la belleza y de todas esas porquerías que los comerciales nos meten por todos lados, día a día.

La juventud tiene sus pros y sus contras como cualquier otra edad. Si dejáramos de pretender que son los más jóvenes la esperanza de este continente, tal vez podríamos pasar la página y ponernos a platicar con seriedad sobre los grandes males que nos agobian.

Quiero terminar esta carnicería con esta joya que termina de embellecer la corona: “No me pregunte de teorías políticas o ideológicas, ni trate de razonar conmigo con argumentos lógicos…”.

Estoy seguro que a ninguno de los lectores que tuvo el estómago para llegar hasta esta parte se le podría ocurrir darle argumentos lógicos a esta creatura del Señor. Es simplemente imposible.

Aquí lo peor: esta escritora no está sola. Sus ideas relajadas y bastante patéticas representan a todo un conjunto de niñatos bonitos que crecieron imaginando que el mundo les debía pleitesía y que los problemas políticos se terminaban con un berrinche.

En fin.

VoxBox.-

Dejen a sus hijos jugar la Ballena Azul

El juego de la Ballena Azul. VoxBox.

Para quienes no sepan de qué va esto, es un juego que se llama Ballena Azul y es un juego macabro del que los medios han estado hablando mucho.

Opinión.- Para quienes no sepan de qué va esto, es un juego que se llama Ballena Azul y funciona más o menos así: los jugadores se concentran en comunidades en Facebook que usan nombres como “La ballena azul” o “Ballena Azul”. La idea es que te dan una lista de 50 retos que deberás cumplir en 50 días y el último reto es que te suicides.

Antes de continuar con mi perorata, debería aquí agregar que no deberías ser tan ingenuo: por estos días ha circulado la noticia de que hay un adolescente muerto por ese juego. Lamento decirte que no es cierto. Simplemente no se ha podido probar de manera concluyente que el juego haya llevado al suicidio a ningún adolescente.

Este “juego macabro” tiene su origen en un artículo sensacionalista publicado en el diario ruso Novaya Gazeta, que aseguró que más de 130 adolescentes rusos se habían suicidado tras seguir las instrucciones de la Ballena Azul en la red social rusa Vkontakte (el Facebook ruso).

Pero solo bastaron algunas investigaciones posteriores para desmentir los argumentos del artículo y, de hecho, sus autores fueron sancionados por malas prácticas. Los suicidios sí fueron verdad, pero no se puede establecer una relación causal entre el juego y eso.

Las alertas se encendieron en redes sociales y los medios hicieron un gran escándalo para que los padres controlaran mejor lo que sus pequeñines ven y hacen.

Pero dejando de lado la veracidad de esas noticias, yo les traigo una mejor solución, padres: dejen que sus hijos participen en tan edificante juego.

¿Por qué?

Para comenzar, porque si sus hijos tienen la necesidad de participar en ese tipo de actividades es porque ustedes de seguro han fracasado de forma sistemática en su labor como padres.

Y ya no cuente más. Si esa razón no le parece lo suficiente poderosa, usted está terriblemente desubicado.

Pero por si lo necesita, aquí otra perspectiva: si su hijo está tan falto de atención como para desear un suicidio tan banal como ese, debería al menos poder conseguirlo.

El suicidio es una de las pocas cosas sagradas a la que los humanos podemos aspirar. Es una forma de renuncia primitiva y superior que no debería tener nunca connotaciones negativas ni estar moralmente vedado. El suicidio es un patrimonio nuestro y como tal deberíamos saberlo utilizar, y enseñar eso a nuestros hijos debería ser parte de nosotros.

Y no se trata de una apología a la muerte, sino de un derecho elemental: poder decidir sobre nuestra vida hasta las últimas consecuencias.

Así que yo los exhorto a que dejen a sus hijos consumir lo que quieran, no les impidan nada. De todas formas, ya ha quedado patente su mala paternidad.

Retos de la Ballena Azul.
Retos de la Ballena Azul.

VoxBox.-

Los ateos sí celebramos semana santa

Semana Santa. VoxBox.

¿Por qué tus creencias (o tu falta de ellas) deberían impedirte celebrar la semana santa? Los ateos también celebramos las vacaciones de semana santa, aunque no te guste.

Opinión.- Uno de estos días cometí el infame error de revisar esa cloaca digitar que llaman Facebook y me topé con el siguiente mensaje: “Los ateos no deberían tener vacaciones en semana santa”.

A ver, pequeño imbécil ¿Por qué tus creencias (o tu falta de ellas) deberían determinar si tienes vacaciones o no? “Pero es que la semana santa es la conmemoración de la pasión de nuestro Señor JesuBLABLABLA…”

Está bien, te voy a conceder esa: la semana santa nació a partir de la MITOLOGÍA cristiana en la que el hijo de un carpintero que vivió hace dos mil años en un pueblucho del oriente medio supuestamente aguantó vara y fue crucificado porque te ama.

Pero más allá de ese MITO, la semana santa se ha convertido en una tradición que poco o nada tiene que ver con la fe o con una filosofía elemental de si crees o no en dios.

La semana santa, desde hace muchísimos años, forma parte de la matriz cultural de prácticamente todos los países de América Latina. Algunos consideran que es una celebración incluso más importante que la mismísima navidad (obvio: nacer en un pesebre no es tan interesante como morir en una cruz). Y más aún: desde muchos años, y debido a la histórica y documentada relación marital que la iglesia tuvo con los poderes fácticos, la semana santa se convirtió no en un momento de “descanso” sino de adoración religiosa.

Por suerte para todos, las sociedades modernas han ido volviéndose más seculares (EN ALGUNAS COSAS) y esas sandeces eclesiales ahora importan cada vez menos. Qué suerte para nosotros.

Así cada vez que algún amiguito te pregunte por qué te alegras tanto por las vacaciones de la semana “mayor” si ni siquiera crees en dios, siéntete libre de mandarlo a la mierda.

VoxBox.-

No es el lunes, es tu triste vida

Lunes. VoxBox.

El caso es que me he dado cuenta de que la gente tiene cierto fervor por los lunes. Fervor estúpido, enfermizo, casi un fetiche.

Opinión.- Esta es mi primera entrada en este sitio. Ni siquiera sé muy bien por qué acepté ser parte de los colaboradores. Pero qué más da, no tengo nada mejor por el momento.

El caso es que me he dado cuenta de que la gente tiene cierto fervor por los lunes. Fervor estúpido, enfermizo, casi un fetiche. ¿Por qué el lunes debería ser un día en particular mierda? No lo sé, no lo entiendo. Básicamente es uno más en una sucesión de días sinsentido que componen tu vida y la mía, querido lector.

El lunes no tiene nada malo y ya puedes dejar de joder con eso

Es más, si lo piensas bien (si no te resulta una tarea en particular difícil de pensar un poco fuera de tu metro cuadrado) sabrás que desde que naciste, todas las instituciones por las que has desfilado (familia, escuela, iglesia, universidad, etc.) te han preparado precisamente para que puedas chuparle un poquito de riquezas al sistema. Para que puedas ser un parásito servil y puedas mantener los breves “lujos” que te das cada vez que es día de pago.

Así que te invito a que dejes de echarle la culpa a un día de la semana por la mediocridad trepidante que circunda tu anónima e intrascendente vida. Piensa que tu santa madre no te regaló el precioso don de la vida efímera para que lo desperdicies contándole al mundo lo mal que te lo pasas el lunes.

Tampoco te digo que seas feliz

Es probable que vas a malinterpretar las palabras que acabo de exponer. Eso sucede muy a menudo en esta era plagada de analfabetas.

No, no estoy sugiriendo que debes ser feliz. No estoy pidiéndote que le des gracias a tu dios cada vez que abres lo ojitos. O que agradezcas a la vida por ser un asalariado más.

Tampoco creo que sea una bendición tener un trabajo. No te confundas, el trabajo dignifica pero no te canoniza. Eso es lo que el patrón quiere que creas para que lo hagas rico con más devoción.

Te estoy diciendo que quejándote tanto (en especial de los lunes) lo único que provocas es que todo el mundo se dé cuenta de lo patética de tu existencia.

Y la gente como tú nos roba oxígeno.

VoxBox.-