Corrupción, Política

De los Cobos y el premio a la corrupción

De los Cobos. VoxBox.

Corrupción.- Siempre he considerado el fútbol como un modo de entretenimiento pueril, pero no se confundan: no ando por la vida arrojando miasma contra esas masas amorfas que consumen este espectáculo. Cada quien desperdicia su vida como mejor le plazca y nunca he creído que mi forma sea mejor que la de los demás.

Planteo esto porque hay que poner contexto. No sigo el devenir de la Selección de Fútbol de El Salvador, ni me entero de sus desmanes más que por puro error: noticias que veo pasar por las redes sociales o las esporádicas conversaciones que mis estudiantes tienen en los tiempos muertos.

Fue una noticia reciente la que logró llamar mi atención: el mexicano Carlos de los Cobos vuelve a ser el Director Técnico. El nombre me sonaba (difícil de olvidar un apellido de tres palabras, ¿no les parece?), pero no lo suficiente como animarme a buscarlo en el Google. Pero gracias a uno de mis estudiantes lo recordé: ese mismo sujeto que dirigía a la Selección cuando se dieron aquellos casos asquerosos de amaños.

El mismo sujeto que, de acuerdo con este texto, reconoció que dio la orden para que sus jugadores se tiraran en un partido para evitar una goleada en un juego oficial.

No sé mucho de fútbol, ni de sus reglas ni de su historia, pero tengo entendido que una acción como esta se debería castigar fuertemente, porque la lógica elemental me dice que atenta contra la ética básica de cualquier profesión (porque si consideran que golpear una pelota es una profesión, ¿verdad?).

Catorce futbolistas salvadoreños (14, por si las letras no le calan) fueron castigados de por vida por la FIFA, mientras De los Cobos fungía como director técnico. Director técnico que además devengaba un salario USD 20,000 mensuales de parte de la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT). Una cantidad exorbitante, que haría salivar a cualquier salvadoreño promedio y que permitiría que aquel ilustre diputado dejara de quejarse por su salario lumpen.

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Probablemente alguno me vendrá a argumentar que a Carlitos no le hallaron en falta, que el pecado no lo cometió él, sino sus ingratos pupilos. Pero, según recuerdo, aquel caso de amaños fue tan grande que llegó a la prensa internacional y puso en alerta a los mismísimos dioses de la FIFA. ¿No tendríamos que, por lo menos, poner en tela de juicio su inocencia?

No estoy pidiendo que lo linchen o que se le juzgue culpable, porque sí, entiendo muy bien aquel principio de presunción de inocencia. Solo pienso que la sola idea de que pudo estar involucrado debería ser suficiente para ya no confiar en él.

Pero tal parece que son más las voces que lo quieren como entrenador que los que señalan sus faltas. ¿Será que sus méritos deportivos lo inmunizan contra cualquier cosa mala que pudo hacer? ¿Será por sus flamantes logros que la prensa deportiva del país recibió su nombramiento con un paroxismo indescifrable?

Ya les dije, no sé nada de fútbol y no se vayan a molestar en venir a escribirme sus logros, porque no me interesan. Estas preguntas no pretenden generar interacción sino ser retóricas, porque hasta donde yo sé, la Selección no ha salido del abismo desde 1982.

Entonces reculamos (en este país siempre reculamos) a lo mismo que ya se ha dicho infinidad de veces en medios, análisis televisivos y en conversaciones entre amigos: en este país la corrupción no se castiga, se premia.

No sucede solo con Carlos de los Cobos, sucede en todos los ámbitos: sucede en la política, en la economía y en el fútbol.

VoxBox.-

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Profesor de alguna universidad. No escribo, vomito.

1 Comment

  1. En el tiempo que Carlos de los Cobos fue por primera vez entrenador de la Selecta, el fraude (amaño) deportivo no existía como delito. Al año 2018, el delito existe y este señor si tuvo que ver con los amaños en esa oportunidad, ahora se lo pensará más de dos veces, si se ve tentado a incitar a sus jugadores a eso.

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