Derechos Humanos, Política

El caso del INSS: Nicaragua y los nuevos paradigmas

INSS. VoxBox.

Detalles.-  Ayer Daniel Ortega volvió a dar muestra de su poderío dictatorial: envió a la policía a reprimir a ancianos que protestaban contra las nuevas medidas impuestas al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS.

Esto es lo que ha sucedido.

El problema con el INSS

Todo comenzó cuando el gobierno anunció que modificaría la tasa de contribución de los trabajadores y empleadores del INSS.

Según reportes de La Prensa, el gobierno de Murillo (perdón, de Ortega) ordenó que esta tasa se aumentara: para los trabajadores pasaría del 6.25 % actual al 7 % y para los empleadores del 19 % pasa al 22.5 %. Estos aumentos se comenzarían a aplicar desde el primero de julio.

De acuerdo con la misma nota de La Prensa, un trabajador que gana NIO 10,000 con la nueva tarifa pasará de NIO 625 a  NIO 700 mensuales.

Otras de las controversiales medidas fueron: reactivar una deducción de 5 %  en las pensiones y eliminar el salario máximo de los cotizantes. Estas medidas se toman debido a que el INSS cerró en 2017 su quinto año en crisis.

El sitio Estrategia y Negocios asegura que esta medida significaría un desembolso de trabajadores y empleadores de unos NIO 7,500 millones, o lo que es lo mismo: el 1.5 % del PIB. Sin embargo, esto no garantiza la sostenibilidad futura del INSS.

Las consecuencias de estas reformas

Como es lógico imaginarse, a los ciudadanos no les pareció bien que se tomaran estas medidas que claramente afectan su economía, sobre todo tomando en cuenta que fueron decisiones tomadas sin diálogo ni consenso.

Así fue como comenzaron las protestas.

Agentes de la Policía Nacional, fuerzas de choque y miembros de la Juventud Sandinista (JS) reprimieron con palos, tubos y piedras, a jóvenes y adultos que convocaron bajo el movimiento #SOSINSS. Se reunieron la tarde y noche del miércoles 18 de abril en Camino de Oriente, para protestar por estas reformas.

Una cantidad todavía no específica de pobladores y ancianos resultaron heridos durante una trifulca con la policía, que impidió el paso de agua y alimentos a miembros de la Unidad Nacional del Adulto Mayor (UNAM), que protestan por sus pensiones de vejez.

Esto es lo más triste de todo esto: eran ancianos de más de 60 años de edad.

Pero la brutalidad del tirano no solo hirió a los adultos mayores: Julio López, periodista del programa radial Onda Local, fue agredido por simpatizantes del Frente Sandinista, movilizados para reventar las manifestaciones.

Al menos nueve periodistas y fotógrafos fueron agredidos, mientras daban cobertura a las protestas en este oscuro evento.

Mujeres, periodistas, ancianos y estudiantes fueron brutalmente reprimidos por las fuerzas de un gobierno “popular y de izquierda” de Centroamérica.

La búsqueda de nuevos paradigmas

Por supuesto que no quiere decir que todos los gobiernos de izquierda del mundo tengan estas características, pero sí resulta obvio que se necesita en la región una profunda renovación de todos los actores políticos, especialmente en el “tercer mundo”.

Usted tiene razón, Daniel Ortega: censurar las redes sociales

Lo que queda claro es que los pueblos centroamericanos están buscando nuevos paradigmas de política: no es posible que estas prácticas anacrónicas sigan sucediendo.

La imagen de cabecera es cortesía de: El Universo.

VoxBox.-

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