Política

Y después del voto de castigo, ¿quién perderá más?

Voto de castigo. VoxBox.

 El voto de castigo lo único que vino a dejarnos es una Asamblea Legislativa con mayoría de derecha: esa que nos privatizó, que nos dolarizó.

Opinión.- Acepto que más de una papeleta manchada me dio risa. Acepto que también me he sentido indignado y poco identificado con los partidos políticos. Acepto también que en más de una ocasión pensé anular mi voto. Sin embargo, y pese a todo, me levanté temprano y fui a votar. Pensando en que de una u otra forma no votar o anular el voto en nada iba a ayudar a cambiar las cosas.

Ahora, días después de las votaciones, cuando los resultados ya casi están completos, me doy cuenta de que el voto de castigo resultará siendo más un castigo para todo el pueblo que para los partidos políticos, específicamente al de izquierda.

Pero ¿por qué perdemos todos? Simple: porque somos anacrónicos, porque nuestro pueblo pierde la memoria rápidamente y olvida quién le hizo daño. El voto de castigo lo único que vino a dejarnos es una Asamblea Legislativa con mayoría de derecha: esa que nos privatizó, que nos dolarizó, que escondió a corruptos por muchos años y dejó que robaran las arcas del Estado. Esa derecha vuelve a tener el poder y la toma de decisiones.

 ¿Eso queríamos con el voto de castigo a la izquierda?

Lo que muy probablemente sucedió es que los que votaron nulo e hicieron dibujitos de Goku, declaraciones de amor y toda esa sarta de idioteces, no sabían que con su voto de castigo dejan que la derecha pueda elegir a los 4 magistrados de la Sala de lo Constitucional, al Fiscal General de la República, al Procurador General, al Procurador de la Defensa de los Derechos Humanos, a los magistrados del TSE y a los magistrados de la Corte de Cuentas.

La derecha vuelve a tener en sus manos esta decisión y nadie podrá hacer nada. Además, tuvimos que haber pensando en cómo será la gobernanza si dos órganos del Estado (Legislativo y Judicial) son de derecha y el ejecutivo de izquierda. Cuánto tardará este año la aprobación del presupuesto, cuánto más le bajarán a educación, qué réditos políticos buscarán para aprobar préstamos: en nada de eso nos pusimos a pensar.

Es cierto, debíamos mandar un mensaje a la cúpula del FMLN, debíamos mostrar nuestro descontento ante tantas malas decisiones que han tomado en todo este tiempo, pero ¿era necesario autoflagelarnos? ¿Era necesario volver al pasado y botar todo lo poco que hemos avanzado en democracia? Pienso que podríamos repensar nuevas formas de protesta y nuevas formas de hacer sentir nuestra voz. Pienso, además, que ya es tiempo de que dejemos de quejarnos tanto por redes sociales y empecemos a hacerlo en espacios más concretos.

Días después de las votaciones solo nos queda saber que no vienen los mejores días y que, ahora que nos consideramos tan críticos y maduros, comencemos también a ver más el trabajo de los nuevos diputados y exigir, de forma seria, leyes que vayan en pro de nuestra población.

Nos vienen días más difíciles y todo será nuestra culpa, desaprovechamos los pocos recursos democráticos para cambiar y darle un giro a nuestra joven democracia. Nos vienen días difíciles y será porque somos uróboros y anacrónicos.

VoxBox.-

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Licenciado en Comunicación Social, egresado de la maestría en Ciencia Política, catedrático en la UDB y trabajo en un proyecto de jóvenes talento en la Matías. Me gustan los deportes, mis favoritos son el squash y el ciclismo de montaña. Amante de la literatura y el cine.

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