Educación Sexual, Sexualidad

Cereales Kellogg: la dieta perfecta contra la masturbación

Kellogg. VoxBox.

Detalles.- El doctor John Harvey Kellogg es el nombre detrás de la marca de cereales más conocida en el mundo. Su invento (las hojuelas de maíz) sigue estando presente en muchísimos desayunos del mundo.

Pero la razón de por qué fue creado este alimento no tiene nada que ver con hacer dinero o una dieta más saludable: para Kellogg, una dieta centrada en alimentos suaves como el cereal alejaría a los estadounidenses del pecado de la masturbación.

Tal como lo recoge Gizmodo, entre el siglo XVIII y el XIX la moral se debatió intensamente sobre si la masturbación estaba bien o mal. Como ha sucedido casi siempre en la historia de la sexualidad, las grandes religiones condenaron el placer y algunos pensadores de la época lo vincularon no solo con una dolencia moral, sino con problemas psicológicos y hasta físicos.

En medio de ese mar de ideas ahora consideradas retrógradas, Harvey Kellogg fue una de las voces más fuertes contra este pecaminoso pero delicioso acto.

Kellogg en realidad tenía problemas no solo con la masturbación, sino con la sexualidad en general: los historiadores recuerdan que se abstuvo al punto de nunca consumar su matrimonio.

Basta con leer este pequeño fragmento de su obra Tratamiento contra el autoabuso y sus efectos, para comprender que algo no andaba bien con este señor:

El remedio contra la masturbación, que resulta casi infalible en niños pequeños, es la circuncisión. La operación debe ser llevada a cabo por un cirujano sin administrar anestesia alguna, pues el breve instante de dolor durante la operación tendrá un efecto saludable en la mente del individuo, tanto más si se asocia con la idea de castigo.

La solución que tenía en mente para dejar de lado este vicio pecaminoso y ruin de la sexualidad humana era abrazar una dieta biológica.

La dieta biológica de Kellogg

En esencia, lo que planteó fue que las carnes y los alimentos sazonados aumentaban el deseo sexual. Así que lo más lógico era optar por alimentos simples, como cereales y nueces. Obvio, eso tiene todo el sentido del mundo.

Mientras trabajaba en el Sanatorio Battle Creek de Michigan, se encontró con algunas ideas sobre una alimentación saludable. En este hospital trataba enfermedades y dolencias con ideas novedosas, y desarrolló alimentos y formas de alimentación desquiciadas, como una máquina de enema que pasaba el agua por el intestino y luego la seguía con medio litro de yogur (la mitad por la boca y la otra mitad por el ano).

En esa época nació su mayor legado: los copos de maíz.

Aquellos primeros cereales de Kellogg no tenían azúcares ni sabores añadidos, pero en la década de 1900 la gente quería cereal desesperadamente, y compraban la cantidad que podían producir las instalaciones de Kellogg.

Desarrolló cereales de desayuno de grano en copos diferentes, incluidos los copos de maíz, como comidas sanas, listas para comer y contra la masturbación.

Por suerte, sus ideas peculiares y su aversión contra la sexualidad no perduraron tanto, como sí lo hicieron sus deliciosas hojuelas.

(Por cierto: no estaría mal que Kellogg nos patrocinara. Si conocen a algunos de los ejecutivos, envíenles esta nota).

VoxBox.-

Artículo previoSiguiente artículo
Antisistematizar es una forma de vida, es ir en contra del sistema, rompiendo moldes y atreviéndonos a hablar de temas que nos importan, como la política, la sexualidad, la cultura, la música y todo aquello que nos libera.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *