Opinión

¡Dejen de meternos la navidad en octubre!

Navidad. VoxBox.

La época de navidad comienza desde octubre desde que a las sesudas mentes del mercadeo se les ocurrió que era una buena idea. No lo es.

Opinión.- Octubre comenzó y con él el declive de la dignidad humana contemporánea: navidad llega corriendo a los almacenes mientras el mundo se derrumba.

¿Quién dirige esas campañas de porquería?

Imagino a un montón de viejitos rancios sentados en torno a una mesa pensando que lo que la gente más quiere es que les zampen la navidad cuando ni siquiera entienden cómo van a terminar la quincena.

Pero algo sabrán esos seres casi demoníacos: lo acaba de demostrar el premio Nobel de Economía, cuando hacemos transacciones nos dejamos llevar más por el sentimiento que por la razón.

Sí, todos tenemos esos vicios propios del capitalismo. No están bien, pero los tenemos y tenemos que aprender a vivir con ellos.

Pero no nos perdamos. Esto no es una crítica al consumismo exacerbado y cavernícola; ni siquiera pretende ser una exhortación a la austeridad más elemental, o un llamado a la cordura de los compradores compulsivos que darían un brazo por cualquier baratija superflua.

Esto va para esas corporaciones retrógradas que siguen depredando a los consumidores de las formas más burdas imaginables.

Entiendo perfectamente que así funciona el mercado, pero estas personas se esfuerzan por llevar todo hasta límites absurdos.

Y sí que vuelven absurda la navidad

Según TNS, una agencia de investigación de mercados líder a nivel mundial, con presencia en más de 80 países, en 2016 en Centroamérica y el Caribe se compraron un promedio de 7 regalos por persona, de un costo de USD 25 cada uno.

El 84% de estas compras se hicieron directamente en un Centro Comercial y el 52% compró con efectivo (el aguinaldo, claro) y sí, las campañas de mercadeo más exitosas son las que incorporan el elemento emocional…

A ver, tampoco se ponga demasiado intensos, no pretendo decirle a nadie cómo o en qué gastar su dinero. Dije que esto no era una exhortación para los compradores sino una diatriba contra los que venden.

Si pongo estos datos son para que como consumidores al menos sepamos cómo y con qué efectividad son capaces estos buitres de sacarnos hasta el corazón.

¿Propongo alguna solución?

Claro que no. Las alimañas no aprenden y no aprenderán nunca. Además, el objetivo de este espacio no es dar consejos ni recomendaciones sino el de dejar fluir los más estrafalarios reclamos.

Es más bien un grito: ¡Dejen de meternos la rechingada navidad en octubre!

Gracias.

VoxBox.-

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