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Dwayne Johnson: 45 años de luchas, depresiones y éxitos en taquillas

Dwayne Johnson. VoxBox.

Era 1995 y Dwayne Johnson pasaba por una crisis de depresión: su novia lo había abandonado y su entrenador le dijo que no servía para el fútbol americano.

Detalles.- Era 1995 y Dwayne Johnson pasaba por una crisis de depresión: su novia lo había abandonado y su entrenador acababa de decirle que no era ni remotamente bueno como para dedicarse al fútbol americano, su máximo sueño hasta entonces. Tenía 23 años. Dormía en un colchón que se había encontrado en la calle.

Dwayne vivía una vida de perros y sabía quién era el culpable de todo: un luchador llamado Rocky Johnson, su padre. La última persona a la que recurriría en búsqueda de ayuda era su única salvación. Aquello era tocar fondo.

Durante el trayecto, Dwayne abrió su cartera. Tenía siete dólares. Eran todos sus ahorros.

Tras tocar fondo, a Dwayne Johnson no le quedó más remedio que ponerse a trabajar con su padre. “Luchaba por 40 dólares la noche y comía gofres tres veces al día, peleando en mercadillos los fines de semana, en ferias, en convenciones de autos o en graneros. Me rajaba la cabeza con cuchillas de afeitar [lo hacen para que la gente vea sangre: es parte del espectáculo]. Y nunca me pregunté a mí mismo si me lo merecía o si era un hombre de verdad”, dijo en una entrevista con Esquire.

Dwayne se había criado entre luchadores, levantándose a las 6 de la mañana desde los 5 años y aprendiendo que no debía comer por placer, sino por nutrición. Su abuelo, el samoano Peter Maivia, ya había sido una estrella de la lucha. Dwayne se convertiría en el primer competidor de lucha libre de tercera generación.

En 1997 se reinventó como The Rock y empezó a hablar de sí mismo en tercera persona. Su carisma, su imponente presencia (mide 2 metros y pesa 120 kilos) y su sentido del humor se pusieron al servicio de broncas y cruces de insultos hacia sus rivales, que culminaban en torneos con nombres escritos con sangre y testosterona.

Las revanchas, las alianzas secretas entre luchadores, el uso de maquinaria industrial durante los combates y el vaivén de títulos de campeón mundial coronaron a Dwayne The Rock Johnson como la mayor estrella de la WWE. Incluso alcanzó popularidad entre el público ajeno al circuito de la lucha libre, gracias a un ofensivo ingenio para insultar a diestro y siniestro que se traducía en todo tipo de productos con sus frases impresas: “Eres un hermafrodita feísimo”, le gritó a un comentarista. “Pareces un Power Ranger mendigo”, insultó a su rival John Cena.

En lo más alto de su carrera como luchador apareció en su primera película. El regreso de la momia (Stephen Sommers, 2001) abría con las aventuras del rey Escorpión. El éxito de este prólogo dio lugar a su propia película, El rey escorpión (Chuck Russell, 2002), con la que batió el primero de sus récords: su sueldo de cinco millones de euros es el más alto recibido jamás por un protagonista debutante. Pero ahí no fue donde arrancó su lucrativo estrellato. Johnson se pasó varios años intentando demostrar que podía ser un actor de verdad, hizo caso a su agente y perdió peso.

De ahí en adelante La Roca se consagró al ascenso: levantó varias franquicias que se creían perdidas y se consolidó como actor. Además, fundó su propia productora: Seven Bucks Production, que es la responsable de Ballers, una serie de televisión que Dwayne Johnson también protagoniza y que acaba de estrenar su segunda temporada en HBO. Ambientada en el mundo del fútbol americano, Johnson no oculta sus intenciones: “Mi personaje es todo lo que yo soñaba ser. Es un jugador profesional de la NFL que se forra y les compra una casa a sus padres. Es todo en lo que yo fracasé, qué irónico”.

Hoy, Johnson es oficialmente el actor mejor pagado del mundo con un sueldo de 58 millones de euros en un año (el segundo es Jackie Chan y el tercero Matt Damon).

Los 21 años que separan aquellos siete dólares de este título de Rey de Hollywood son un fascinante y admirable relato de superación, dentro del ultracompetitivo mundo del espectáculo.

VoxBox.-

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