Detalles

¿Cómo está nuestro concepto de familia?

La ONU reconoce este día como el Día Internacional de la Familia. Es un momento para reconocer la diversidad cultural, además de los lazos más fuertes que nos construyen como sociedad.

Detalles.- Durante décadas hemos mantenido en Latinoamérica en términos morales —ya que en la práctica jurídica se reconocen variantes— un concepto de familia que se basa en lo principal en los lazos de sangre y que se divide en dos tipos: la familia nuclear y la extendida.

La nuclear es la compuesta por mamá, papá y hermanos, y la extendida va desde primos, tíos, abuelos, alcanzando el cuarto grado de consanguinidad hasta todos los lazos políticos.

Con la familia extendida uno se imagina la casona, donde las figuras son la abuela y el abuelo, y que en una fecha especial como Navidad se reúnen todos. Y con esto no intento ser irónico ni nada, pero me gustaría que se imagine el cuadro, porque del otro lado de la moneda la cosa se complica: ¿qué hay de esos grupos que socialmente nadie reconoce como familia?

La familia del siglo XXI tiene más variantes de las que quisiéramos reconocer, al menos en cuanto al grueso de la sociedad. Familias de solo uno de los padres con los hijos. Familias con hijos adoptados. Incluso tenemos familias de hecho, que están unidas por un lazo en particular, pero no necesariamente por lazo directo. Y esto último ha sido más común a medida que se agudiza el fenómeno de la migración: el papel de papá o mamá termina ejerciéndolo la abuela, algún tío y a veces hasta los parientes políticos.

¿Y qué de las familias sin hijos? ¿Lo son menos por carecer de descendencia? ¿Qué de las familias con parejas de mismo sexo? ¿Qué opina usted de sus derechos? ¿Y qué de las familias con poliginia o poliandría? En nuestro lado del charco lo vemos mal, pero ¿y en esos lugares del mundo donde ha sido práctica milenaria?

Para cada cultura y grupo de costumbre debe ser difícil reconocer la diversidad, pero se llama Día Internacional de la Familia, porque la ONU reconoce que un grupo social existe, triunfa, se desarrolla y medra al tener un vínculo social y afectivo iniciático, el cual cumple la familia, con todas las variantes posibles que podamos imaginar, aunque a veces esto no nos agraden del todo debido a factores culturales, religiosos o de tabú.

Con esto no quiero decir que a la fuerza acepte las variantes de familia que existen a nivel mundial, pero es un momento importante para reflexionar y ponerse a pensar por todo lo que han tenido que pasar aquellos que crecieron en una familia, y que no se apega a las constantes sociales y culturales del lugar de pertenencia.

Piense en el guion clásico de la persona que sufre discriminación en el internado estricto, donde los demás lo ven mal por haber crecido con uno solo de sus padres. ¿No es indignante? ¿No será que el público termina identificándose más de lo que creemos? Pues bien, imagine las circunstancias adversas por las que alguien tuvo que pasar porque para el resto su familia no es normal. ¿Por cuánto tendrá que pasar esta persona? ¿Tiene que ser su vida una montaña cuesta arriba?

Quiero que reflexione también por un momento en las familias compuestas por personas que ni siquiera tienen lazos de sangre. ¿Cómo asegurar que eso no es familia? Bueno, bueno, hasta donde sabemos la familia no es un estricto lazo de sangre y jurídicamente se puede comprobar.

Si un grupo de amigos decide vivir juntos y después de 10 años o más viven en coexistencia pacífica y solidaria, siendo un grupo familia de hecho, ¿son menos familia que quienes poseen lazos de sangre o jurídicos?

No olvide que si no conoce un caso o un tipo de familia, no quiere decir que no exista. Y no me venga con eso de las familias estables o inestables, que eso es harina de otro costal: hasta en las familias con mejor estado económico y con todos los estándares sociales ocurren también tragedias e injusticias. Ahí tiene demasiadas variables en juego.

Lo importante es que usted tenga, ya sea que lo haya vivido o que lo pueda ofrecer si un día piensa en tener su propia familia, un espacio adecuado lleno de amor y todo lo que se necesita para vivir, si bien no en una perfecta plenitud, sí un espacio donde la vida y la existencia misma sea un poco más llevadera, ya que el recuerdo de haber tenido una familia, sea de sangre o no, es uno de los acontecimientos personales que nos llevamos hasta el último día de nuestra estancia en este mundo.

¿Y qué de los intelectuales abolicionistas del concepto de familia a través de la historia? Bueno, eso será un tema para otra ocasión. Por el momento nos queda el espacio para levantar la vista a nuestro alrededor y sentirnos agradecidos por si somos afortunados de tener a nuestro lado a alguien a quien amar.

VoxBox.-

Previous ArticleNext Article

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *