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Yo, Asimov: el padre de la ciencia ficción en el cine

El 2 de Enero de 1920, en Petrovichi, Rusia, nacía el escritor y bioquímico soviético Isaak Yúdovich Ozímov, mejor conocido como Isaac Asimov.

Durante su carrera como bioquímico alternó novelas de ciencia ficción y publicaciones científicas de alta calidad.

Considerado en vida como uno de los tres grandes de la ciencia ficción junto a Robert A. Heinlein y Arthur C. Clarke, Asimov es autor de más de 500 obras contando su producción divulgativa y narrativa. Entre sus títulos más importantes se encuentra su trilogía «Fundación», «Fundación e imperio» y «Segunda Fundación». También es el responsable de las mejores novelas sobre robots como «Las bóvedas de acero», «El sol desnudo», «Los robots del amanecer» e «Imperio», también relatos como «Yo, Robot» y «El Hombre Bicentenario».

Asesoró a los creadores de la serie de TV «Star Trek» sobre temas científicos para darle veracidad y que se desarrollara dentro de las leyes de la física y la química.

A pesar de eso, es extraño que un autor de esta talla no haya conocido más adaptaciones al cine o la televisión. Apenas una decena de películas o capítulos de series componen la exigua traslación de las obras de Asimov al lenguaje cinematográfico por razones que se nos escapan.

Pero aquí están algunas películas que se basan en la obra de este peculiar genio:

El fin de la eternidad

Esta excelente novela, publicada en 1955, dio lugar no a una, sino a dos adaptaciones. La primera, el telefilm húngaro A Halhatatlanság Halála (La Muerte de la Inmortalidad) y la segunda, Konets Vechnosti, producida en la Unión Soviética en 1987. La novela, que se aparta de las temáticas habituales de Asimov como los robots, se centra en La Eternidad, una todopoderosa organización compuesta por humanos reclutados de diversas épocas de nuestro futuro. Estos eternos, capaces de saltar en el tiempo, minimizan con sus acciones el sufrimiento de la humanidad. En 2008, la productora New Regency adquirió los derechos de una novela que Ridley Scott y Tom Cruise intentaron llevar a la gran pantalla sin éxito algunos años antes.

Nightfall

Este relato corto (en 1990 se convertiría en novela junto al también escritor de ciencia ficción Robert Silverberg) contaba la llegada de la oscuridad para los habitantes de un planeta continuamente iluminado en sus dos hemisferios. Tras una adaptación radiofónica en la década de los 50 y una edición en vinilo en 1976, en 1988 se produjo un largometraje de bajo presupuesto basado en la historia llamado La Muerte de Los Soles. Como nota curiosa, el film se rodó en una localización real conocida como Proyecto Arcosanti, usando a personas residentes como extras. Situada en el desierto de Arizona, la comunidad Arcosanti es una ciudad experimental basada en los principios de la arcología, una disciplina arquitectónica que ha sido usada en numerosas ocasiones en la ciencia ficción. En 2000 se estrenó otro film basado en la misma historia, titulado precisamente Nightfall, y protagonizado por David Carradine.

Proyecto Cyborg (The android affair)

Estrenada en 1995 como una TV-movie, esta producción contó con Isaac Asimov como coautor de una historia no basada en ninguna de sus novelas. En este film, a una joven y prometedora cirujana le es asignado un androide con el que practicar sus habilidades. Sin embargo, el androide pronto deja claras sus intenciones de conocer que hay más allá de las instalaciones que lo retienen. En definitiva, una extraña mezcla entre thriller, ciencia ficción, romance y humor en la que no se explica la presencia de alguien de la talla de Asimov.

El hombre bicentenario

Este largometraje de 1999, dirigido por Chris Columbus y protagonizado por Robin Williams, adaptaba la novela El Hombre Positrónico, escrita junto a Robert Silverberg, y que a su vez se inspiraba en la novela corta El Hombre Bicentenario, publicado en 1976. La película cuenta la historia del robot Andrew (Williams) quien en 2005 comienza a trabajar en casa de los Martin como ayuda en el hogar. Gradualmente, Andrew toma conciencia de sí mismo, intentando en la medida de lo posible asemejarse a los humanos también físicamente.

Yo, robot

Dirigida por Alex Proyas (Dark City) y protagonizada por Will Smith, este largometraje de 2004 en realidad no tomaba prácticamente nada de las historias de robots escritas por Asimov siendo en realidad un guión original. No fue hasta que los productores de la película adquirieron los derechos de los relatos de Asimov cuando se introdujeron en el film ciertos elementos de los mismos, como las 3 Leyes de la Robótica, y algunos de sus personajes, como la Dra. Susan Calvin o la empresa U.S. Robotics. Aparte del guión original de Jeff Vintar, la historia toma elementos de otro relato titulado también Yo, Robot (1939), de los hermanos Earl Andrew y Otto Binder.

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2 Comments

    1. La trama en que se desarrolla La Guerra de las Galaxias es demasiado parecida a la saga de La Fundación, sin embargo no vi en los créditos ninguna referencia a Asimov…

      -Un Imperio dirigido por un superhombre con poderes extrasensoriales .. ¨Dark vader¨ en la Guerra de las galaxias y ¨el mulo¨ en la saga de la fundación.
      -Una sociedad secreta de maestros (los Jedais) que manejan, tras bastidores, la sociedad y que lucha contra el poder del Imperio.
      -Un joven, sin conocimientos del poder que tiene pero con capacidades mentales superiores, al cual le cae, como por accidente, la responsabilidad de luchar contra el poderoso Dark Vader y ganarle.

      Demasiadas coincidencias!!!

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