Detalles, Noticias

Caso Nadia: mentiras, dinero fácil y explotación infantil

Noticias.- “Hola, me llamo Nadia y tengo una enfermedad muy rara. Los médicos tienen que operarme. Solo hay un problema: necesito EUR 18,000”. Estas fueron las palabras con las que Nadia se presentó ante la sociedad española en diciembre de 2012, para hacer un llamamiento a la solidaridad y conseguir recaudar el dinero que requería su intervención.

Nadia Nerea tenía 11 años y la rara enfermedad genética se llama tricotiodistrofia. Su padre, llamado Fernando Blanco, se encargó de orquestar varias campañas de recogida de fondos utilizando a los medios de comunicación para contar la triste historia de su hija.

En su relato siempre exageraba la gravedad de la enfermedad y el estado terminal de la niña, para justificar las cantidades de dinero que pedía. Poco después ha quedado demostrado que casi todo el dinero recaudado (unos EUR 900,000 en total a lo largo de ocho años) sirvió para financiar un estilo de vida en el que no faltan caprichos: viajes, hoteles, restaurantes y electrodométicos de alta gama; en cambio, una ínfima parte (apenas unos EUR 2,000) se utilizó para financiar la medicación de Nadia.

Mentiras y dinero fácil

Programas de televisión y periódicos de tirada nacional (como El Mundo, que se vio obligado a publicar un editorial y pedir disculpas a sus lectores, tras dejarse engañar por el padre de Nadia) participaron en las emotivas campañas solidarias para ayudar a la niña enferma. Famosos periodistas españoles y hasta el cantante Alejandro Sanz colaboraron a través de Twitter. Fernando Blanco paseaba a su hija por los platós de televisión enterneciendo a todo el mundo y embolsándose cantidades de dinero, que supuestamente gastaría en inminentes y costosas operaciones en Houston (Estados Unidos), a manos de los mayores expertos del planeta.

Según su relato, había viajado con Nadia por todo el mundo en busca de profesionales que pudieran curarla: Guatemala, India, Panamá, Rusia, Brasil, Argentina, Finlandia, Cuba, Chile… incluso llegó a contar que la niña y él pasaron un mes en Afganistán, “bajo las bombas”, para localizar “en una cueva” a uno de los mayores expertos del planeta en el tratamiento de la tricotiodistrofia. Una investigación del diario El País destapó la farsa. En uno de los múltiples artículos que han dedicado al caso Nadia, explican: “El relato del padre sobre la supuesta cura de Nadia es falso, según ha demostrado una investigación realizada por El País. Blanco asegura que ha reclutado a un ‘grupo secreto’ de científicos de élite, entre ellos, investigadores ‘militares’, de los que se niega a dar el nombre. Los ha perseguido por todo el mundo, dice, y se encuentran periódicamente en Houston para tratar el caso de Nadia”.

Según su padre, que gusta de añadir detalles truculentos a los relatos que inventa sobre el supuesto tratamiento de su hija, la operación que la curaría consiste en “una manipulación genética prohibida en España”, a través de “tres agujeros en la nuca”. Los expertos consultados al respecto por El País subrayan lo absurdo de esta afirmación y uno en particular, el doctor Lluis Montoliu, especialista en la búsqueda de tratamientos para las enfermedades raras, considera que “lo de los agujeros en la nuca y lo de la cueva de Afganistán son detalles de cómic”.

Se descubre la mentira

El 5 de diciembre de 2016, tres días después de la publicación en El País de la presunta estafa, un juzgado de instrucción de la provincia de Lleida (donde reside Nadia con sus padres) ordena que se inmovilicen las cuentas de la familia. El juez solicita también el historial médico de la menor (donde habrían de figurar todas las supuestas operaciones a las que iba destinado el dinero solidario), para que sea estudiado por un forense. La intención del juez instructor era comprobar la enfermedad de la niña y la gestión que se ha hecho de los fondos que ha recibido.

El padre de la menor se encuentra en prisión desde entonces, después de ser detenido “huyendo de un control policial de la comarca de la Cerdanya (Cataluña), con una pistola de fogueo, EUR 1,450, relojes y dispositivos electrónicos de alta gama)”, según informa ESdiario. Está acusado, en definitiva, de haber utilizado a su hija para conseguir dinero a través de donaciones. El juez que investiga por estafa a Fernando Blanco y a la madre de Nadia, Marga Garau, fijó en EUR 1.2 millones la fianza. Tal como explica El País: “El juez retiró la guardia y custodia de la menor a sus padres. Desde entonces, la niña está con sus tíos, en Mallorca, hasta que haya una sentencia firme o la situación varíe”.

El estudio de los movimientos bancarios reveló que el dinero se había utilizado en compras en centros comerciales, viajes, hoteles, restaurantes y comercio electrónico, así como en sufragar el alquiler de la casa familiar (EUR 9,000 al año) y la compra de un coche valorado en EUR 24,500.

Posible explotación sexual

Por si todo lo sabido hasta ahora fuera poco, aparece en escena un desolador hallazgo de los Mossos d’Escuadra: una memoria USB, incautada en los registros domiciliarios al padre de la menor, que contiene fotografías de carácter sexual protagonizadas por la pequeña Nadia Nerea.

Cuando presentaron las fotografías al juez, los agentes ya indicaron de que las fotografías podían constituir delitos de “elaboración y tenencia de pornografía infantil, así como de exhibicionismo y provocación sexual”, según recoge El País. El juez procedió de inmediato a iniciar otra investigación sobre Fernando Blanco, por los delitos de “provocación sexual y explotación sexual”. En un comunicado, el magistrado indica que las imágenes no constituyen “una simple sospecha, sino la constancia y evidencia de claros indicios objetivados de participación de la persona investigada (el padre) en la comisión de los referidos delitos”.

Los padres de la menor han sido llamados a declarar y tendrán que hacerlo este próximo viernes por la mañana. De momento, Alberto Martín, el abogado encargado de la defensa de la familia, ha alegado en la mañana de este martes que algunas de las fotografías se tomaron “para el seguimiento dermatológico” de la enfermedad que padece Nadia.

Este caso ciertamente ha generado una indignación enorme en España y el mundo entero. ¿Cuál es tu opinión al respecto?

VoxBox.-

Artículo previoSiguiente artículo
Dando de qué hablar. Procrastinadores, bienvenidos.

1 Comment

  1. Pingback: VoxBox

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *